
Alma mía, espera en silencio solamente en Dios, pues de Él viene mi esperanza.
Salmo 62:5-7
En el tiempo difícil, su presencia siempre está disponible, nuestra alma puede descansar, la batalla puede ser igual para algunos o completamente diferente para otros, batallas mentales, emocionales, financieras, perdidas, dolor en el alma, por solo nombrar algunas, tan solo con prender las noticias viene un sentido de desesperanza, incluso de temor, de dolor, de impotencia, pero algo es seguro en este mundo el lugar de reposo del alma es estar en la presencia de Dios, Jesús es nuestra roca y salvación, la oración nos acerca al Padre, su palabra nos revela su voluntad, podemos vivir con seguridad, que los hijos de Dios estamos guardados en el hueco de su mano.
Nuestro refugio, nunca será sacudido. Shalom. La verdadera paz viene de Cristo. Cristo es nuestro Príncipe de Paz.
Seguir a Jesús no es cuestión de religión, “se trata de salvación”. El caos a nivel mundial o en tu propia vida, o mente es eliminado cuando la luz de su palabra entra, cuando Jesús entra a tu corazón.
El clamor en estos tiempos es por las almas para que sean alumbradas, para que los corazones sean encontrados con el único Rey y Salvador. Cristo.
Dios es nuestro Refugio, Él sana, transforma, libera. Las tinieblas nunca serán mayores a Su bondad y misericordia.
El mal ha sido vencido por el amor redentor de Cristo en la cruz, Él ha vencido, ha resucitado, está vivo, nos ve, nos escucha, está atento a nuestras vidas. ¡Aleluya!
Nuestra oración para nuestra vida y la de otros es Padre “que nuestros ojos sean alumbrados, que nos sea revelado la grandeza de tu amor Jesús”, recordemos, nuestra lucha no es contra carne y sangre, hay un mundo espiritual.
El mundo espiritual es más real que el natural. En Cristo hay esperanza, en Cristo hay victoria. (Lee Efesios)
Déjame decirte algo todos atravesamos diferentes valles, pero es el enfoque que le damos lo que hace la diferencia.
El enemigo quiere robar la fe. Pero si mantenemos nuestros ojos en Jesús en su victoria y nos vemos desde esa victoria , el escenario cambia.
Ten una fe inquebrantable ! Ten una fe inamovible, ten una fe imparable, ten una fe aguerrida, ten una fe que anima, pon tu fe en la Roca que es Jesucristo.
Él ha vencido, somos partícipes de esa victoria, hemos recibido el privilegio de la redención. Honra su sacrificio, confiando en Él.
Los valles difíciles son pasajeros, La Paz de Cristo es eterna. Podemos caminar en paz, ya que estamos escondidos en Él.
Confíen en Él en todo tiempo, Oh pueblo; derramen su corazón delante de Él; Dios es nuestro refugio.
Salmos 62
5 Alma mía, en Dios solamente reposa, Porque de él es mi esperanza.
6 Él solamente es mi roca y mi salvación. Es mi refugio, no resbalaré.
7 En Dios está mi salvación y mi gloria; En Dios está mi roca fuerte, y mi refugio.
8 Esperad en él en todo tiempo, oh pueblos; Derramad delante de él vuestro corazón; Dios es nuestro refugio. Selah.


Padre alumbra mis ojos a la belleza de tu amor, mi alma está segura en ti, mi alma encuentra sanidad y descanso en tu hermosa presencia.
Gracias Dios por el sacrificio de Cristo que me ha restaurado por completo y que me ha devuelto la vida. Ahora puedo estar cerca de ti. Conectada a tu amor, a tu verdad.
Gracias Dios por amarme tanto, gracias por bendecir mi vida de esta manera.
Sin ti nada puedo hacer pero contigo todo lo puedo hacer. Bendice alma mía a Jehová, bendiga todo mi ser su santo nombre.
Alabado sea nuestro Señor Jesucristo que nos ha bendecido con toda bendición espiritual en los lugares celestiales. Gracias Amado mío.
Por Ariadna Trujillo M.
















