En nuestras vidas tenemos tiempos buenos y tiempos malos. Es en los tiempos difíciles en donde conocemos a las verdaderas amistades.
¡Y gracias a Dios por poner gente que nos animan!
Hoy quiero que leas estas palabras, y si estás atravesando un momento difícil, créeme que nada está por perdido. Dios está acomodando todo a tu favor.
No temas, porque yo estoy contigo, no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.
Isaías 41:10 RVR1969
En esta parte de la Biblia, Dios mismo nos dice que no debemos de tener miedo porque Él nos sostiene y siempre nos dará todo conforme a sus riquezas en Gloria.
Pero, ¿sabes una cosa? Es fácil confiar y creer cuando las cosas están a tu favor; y ahí, es fácil agradecerle a Dios por todo lo que tienes.
En donde realmente se ve tu Fe y mi Fe, es en medio de la tempestad. Es ahí en donde tienes que agradecer por todo, porque Dios todo lo permite con un propósito.
¡Y ese propósito es que su nombre sea glorificado!
Y dijo: Desnudo salí del vientre de mi madre y desnudo volveré allá. Jehová dio, y Jehová quitó, sea el nombre de Jehová bendito.
Job 1:21 RVR 1960
¡Así como a Job le tocó vivir una situación difícil y agradeció a Dios, así tú y yo debemos agradecer!
Porque hasta el día de hoy, Dios nos tiene con bien y nos guarda de todo mal y todo peligro.
Tus huellas…Sabes, aunque en los procesos difíciles quisiéramos que todo se solucionara por arte de magia, las cosas no son así. Dios todo lo permite, aunque parezca malo para nuestras vidas, porque, la lógica de Dios, no funciona como la nuestra, y esa situación difícil, es porque estás a punto de dar un gran salto y paso de Fe, que te llevará más allá de lo que te imaginabas.
Y sí quizás miraste el suelo y sólo viste un par de huellas, y querías ver las de Jesús a tu lado; déjame decirte que no es así. ¡Porque, en este y en otros procesos difíciles, el que te llevó en sus brazos de amor y te cuidó, fue ÉL! ¡Tú nunca estuviste solo, porque Él sostuvo toda tu integridad, y Él nunca te abandonará!
¡Y Él te dice en esta hora! ¡Porque, yo soy tu Dios, el mismo que el mar rojo dividió, el mismo que da vista a los ciegos, libertad a los cautivos, y el que hace que los paralíticos caminen, aquel que creó los cielos, los mares, las estrellas, todo lo visible e invisible! Ese mismo Dios de Abraham, de Isac y de Jacob. ¡Él te dice, no temas, porque, yo estaré contigo hasta el fin del mundo!
¡Y te bendecirá tanto, que tendrás para compartir a quien no lo tiene, y te dará una promoción, y en tu trabajo o el área en la que estés, sabrá la gente que tu Dios, es real!
Y recuerda, el que confía en Jehová, no será avergonzado. Dios tiene todo bajo control.


Amado Dios, la noche ya ha terminado, ha dado paso a un nuevo amanecer y como es costumbre, yo me acerco hasta Ti en esta mañana para darte gracias por tu bondad, por tu compañía, por todas las cosas que me rodean y las bendiciones que hay en mi vida, que son un signo de tu amor y de tu maravillosa generosidad.
Gracias por mi hogar, por la salud, por el bienestar que me concedes, por los alimentos que han llegado a mi mesa, por el pan de vida que nunca falta y por el agua de bendición y de renuevo para nuestro espíritu.
Gracias Señor porque en este nuevo día puedo sentir que el cielo se abre para mí y para mi familia, que Tú estás a nuestro lado y que serás concediéndonos el valor y la sabiduría que necesitamos para salir adelante.
Te suplico que mires nuestros anhelos, nuestras motivaciones, nuestras necesidades y que seas Tú tomando nuestra mano y ayudándonos a avanzar por el camino más conveniente a nuestros propósitos; por favor danos la fe y la fuerza para romper toda cadena de tristeza, de enfermedad, de ansiedad o de necesidad.
Por Ma. Guanajuato González









