DESAFIANDO LA EDAD ¿ DE DÓNDE SURGE?

Desafiando la Edad      nace de      responder      al      llamado y propósito que Dios sembró en mi corazón.

Quienes somos espirituales sabemos que existen señales que, en ocasiones, ignoramos por desconocimiento, falta de atención o simplemente porque aún no es el momento de entenderlas. No se trata de que esté bien o mal; simplemente, no estamos listos para recibirlas.

Hace aproximadamente quince años, alguien compartió una palabra profética conmigo y me dijo que yo levantaría mujeres. En ese momento no comprendí su significado. Años después, un profeta de mi congregación oró por mí y me dijo exactamente lo mismo.      Y en      enero de este año, el pastor de mi congregación confirmó nuevamente ese mensaje.

Fue entonces cuando puse mayor atención y comencé a preguntarme cómo podría hacerlo. La inquietud permaneció en mi corazón, aunque en ese momento tampoco tomé acción. Sin embargo, la semilla ya había sido sembrada en mi mente y en mi espíritu.

Hoy estoy materializando ese llamado y compartiendo contigo un propósito      que, quizá, siempre estuvo ahí, esperando que yo lo reconociera, lo abrazara y decidiera actuar.

Lo descubrí gracias a un programa de liderazgo, el mejor que he tomado en mi vida. Hace apenas unos meses, mi coach me preguntó si tenía claro cuál era mi llamado y propósito. Mi respuesta fue no.

Recuerdo perfectamente que me dijo:      «La verdadera abundancia en todos los sentidos llega cuando vives en tu llamado y en tu propósito».      Y en ese momento pensé:  “Eso es exactamente lo que quiero para mi “.

A pesar de sentirme muy satisfecha en mi profesión, había algo dentro de mí que aún faltaba. Quizá hoy tú te identificas conmigo. Tal vez nunca te has hecho preguntas como: ¿Cuál es mi llamado? ¿Cuál es mi propósito? ¿Para qué estoy aquí? ¿Cómo quiero ser recordada cuando ya no esté en este plano? ¿Qué legado quiero dejar?

Decidí entonces abrir mis ojos y mis oídos espirituales y estar atenta a las señales.

Y Dios comenzó a mostrarme el camino.

Primero llegaron a mis manos productos enfocados en el rejuvenecimiento, el bienestar, la transformación corporal y la mejora del desempeño cognitivo. Después, fui invitada a participar como socia en una clínica enfocada en salud, longevidad y belleza, invitación que acepté con enorme entusiasmo y que hoy      ya      es una realidad:      Beauty Code MR.

Pero lo más impactante para mí es que mis tres socias también son mujeres cristianas. Somos cuatro mujeres unidas por la fe y por un propósito común.

Por supuesto, sin dejar de lado que también se trata de una inversión dentro de una industria con crecimiento exponencial a nivel mundial.

Y aquí quiero compartirte algo que me llena profundamente de emoción: en una de las paredes de nuestra clínica estarán      presentes      cuatro versículos bíblicos, uno elegido por cada una de nosotras, porque creemos firmemente que Dios estará siempre      ahí      cuidando la vida y el bienestar de cada persona que llegue a este espacio.

Se reviste de fortaleza y dignidad, y afronta segura el porvenir.

Proverbios 31:25

«Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto a su tiempo, y su hoja no cae; y todo lo que hace prosperará».

Salmo 1:3

El hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero el Señor mira el corazón.»

1 Samuel 16:7

No tengas miedo, porque yo estoy aquí para ayudarte.

Isaías 41:13

¿Te imaginas esa pared? Mejor aún: no la imagines.      Te invito a venir y experimentar este espacio, dónde confiamos en que la presencia de Dios transformará tanto tu      belleza      externa como tu interna.

Sin embargo, yo seguía sintiendo que esto no era suficiente.      Deseaba llegar a más mujeres y, ¿por qué no?, también a hombres      alrededor del mundo. Fue entonces cuando decidí crear      Desafiando la Edad by Laura Michúa.

Este proyecto nace para todas aquellas mujeres que, en algún momento de su vida, dejaron de verse, de valorarse o de creer en sí mismas. Es un espacio de inspiración femenina donde conoceremos historias reales de mujeres que han enfrentado desafíos, se han reinventado, cuidan de sí mismas y han decidido vivir plenamente.

Porque creemos que a los 40, 50, 60 años o más, seguimos siendo mujeres hermosas, fuertes, productivas y plenamente capaces de construir una nueva versión de nosotras mismas.

Creé este logotipo con enorme entusiasmo, amor y propósito, buscando que reflejara la esencia de Desafiando la Edad: una mujer elegante, fuerte, valiosa y protagonista de su propia vida,      que continúa evolucionando, creciendo y brillando en cada etapa de su vida.

Las líneas doradas simbolizan la vitalidad; la figura humana representa la celebración de la vida; el símbolo del infinito habla de la juventud eterna y de la evolución permanente; el círculo simboliza los ciclos de la vida; y el color plateado representa las canas, la experiencia y los retos que hemos superado.

Como puedes ver, esto es lo que Dios puso en mi corazón. Pero la historia no termina aquí. Desde que encontré mi llamado y mi propósito, han comenzado a abrirse nuevos caminos de manera sobrenatural, y sé que es la mano de Dios guiándome para llegar a más mujeres alrededor del mundo.

Quizá hoy tú te quieres, te valoras y te respetas. Pero existen muchas mujeres que aún no han descubierto su propio valor, que se han minimizado o han dejado de verse a sí mismas con amor y dignidad.      Y es precisamente por ellas que nace este espacio

No se trata de glamour ni de los estereotipos que vemos en las redes sociales. Se trata de mujeres reales y de historias reales.

Por eso, te invito a seguir este proyecto y a compartirlo.

Nos vemos en nuestro próximo artículo    Desafiando la Edad by Laura Michúa,   donde cada mujer descubre, que quizá, su mejor etapa no quedó atrás: puede ser justamente lo que estás viviendo hoy.

¿Quién te inspira más?

A veces unas bonitas flores para hacer una ofrenda. Otras un sol que aparece por el horizonte, o la cresta que forman las olas poco antes de romper. Otras veces son unos diminutos ojos negros, que me observan como si fuese su       «salvadora» sin saber que esa mirada es la que me salva a mí.       En ocasiones son esas nubes que parecen pintadas por el sol en un atardecer, otras son grises amenazando una tormenta como esas que nos entristecen también el alma. Me inspira una larga conversación delante de una taza de café y también una mirada profunda de esas que dicen «te entiendo, no necesitas explicarte», o ese abrazo que llega en el momento adecuado, cuando otros siquiera han notado que hay algo que duele.       También me inspira una canción, cuando la música se siente y la letra nos toca el corazón, cuando una melodía es capaz de erizarnos la piel.      Me inspiran esas palabras que llegan, esas que se sienten, que nos emocionan. Leer entre líneas, sentir lo que gritan… Una imagen…imágenes que hablan por sí solas, que cuentan una historia, quizás no sea la que en su día se pensó, pero algunas están abiertas a nuestra imaginación.      Tantas cosas nos inspiran a escribir unas letras, pero todas tienen algo en común, que nos hace sacar de dentro aquello que pide a gritos estar fuera…

Por B.D.E.B.

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