Dios diseñó la vida girando en torno a las relaciones, y dentro de esas relaciones, existen diferentes papeles.
En nuestra sociedad tristemente se pone más énfasis en la individualidad que en las relaciones.
Cuando los hombres y mujeres se niegan a aceptar sus papeles ordenados por Dios en la iglesia, la familia y la comunidad, socavan el diseño fundamental del Señor por esas instituciones, y todas las relaciones involucradas.
Las mujeres no son inferiores a los hombres, sino que simplemente tienen un papel diferente. La pareja dentro del matrimonio debe compartir una meta: Lograr un hogar que funcione sin problemas, una relación armoniosa, un sentimiento de equidad.
Si queremos armonía e intimidad en nuestra relación, entonces cada uno debe hacer su parte en el trabajo dentro del hogar. Un cónyuge que se siente explotado probablemente no se interese en mantener la intimidad. Ambos deben formar un equipo.
Un hombre puede alcanzar el éxito en muchas áreas de la vida, pero a menos que exista felicidad en el hogar, todos los demás logros son vacíos.
Tener una esposa virtuosa y toda la felicidad hogareña que ella trae, es una verdadera corona de éxito. Virtuoso (a) significa, “excelente”.
Una esposa que avergüenza al marido y a la familia parece quitarle la vida y la felicidad en lugar de darla.
La esposa que no es noble, socava de forma invisible su fuerza y vitalidad y lo destruye desde adentro.
Proverbios 12:14
Una corona es un símbolo de honor y renombre, pero el lado negativo, usando la figura de “carcoma en sus huesos” es que la desgracia consumirá la fuerza de su esposo y destruirá su felicidad. La mujer que hace de su hogar un lugar dulce y bonito, llenándolo con amor, oraciones y pureza, está haciendo lo mejor que sus manos podrían hacer debajo del cielo.
Que trágico que muchas mujeres sienten que sus vidas están insatisfechas porque no pueden funcionar en el mismo papel que los hombres. Las mujeres pueden tener un gran impacto a través de la crianza de niños piadosos y ejercer sus dones espirituales. Si una mujer es piadosa y si Dios decide darle hijos para criarlos en la disciplina y amonestación del Señor (Efe. 6:4), tendrá una profunda influencia en las nuevas generaciones.
Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.
Efesios 6:4 RVR1960
Los hombres tienen el liderazgo abierto por designio de Dios, pero las mujeres pueden tener tan grande influencia indirecta.
Una mujer cristiana debe saber que estar en el hogar e instruir a la familia en el Evangelio es un trabajo que no cualquiera puede realizar, pues la mujer de hoy cree que salir de casa, trabajar y proveer dinero la hace una mujer exitosa, sin embargo, podría estar su casa descuidada y no se presta la misma atención a la familia.
Debemos cuidar de no confundirnos, la mujer exitosa es aquella que sabe administrar lo poco o mucho que su marido provee para el sustento de la familia, sobre todo que su ayuda idónea sea conforme a la voluntad de Dios y su Santa Palabra.
Una pareja de Dios es la que se ayuda mutuamente para corregir sus errores y ser mejores personas, superando obstáculos y estando juntos. El cristianismo le enseña a la mujer a ser buena madre, una esposa leal y mujer virtuosa. El feminismo predica aborto, promiscuidad y emancipación del hogar. El uno enriquece naciones, el otro las consume.
El mundo se puede burlar de la imagen de una madre y esposa dedicada a su hogar y a su familia, pero el mundo se engaña. Es de admirar la mujer educada formalmente y exitosa profesionalmente. Pero aquélla mujer que es sumamente exitosa, al grado de poner al hombre en vergüenza, superándolo en inteligencia y capacidad y para generar dinero, no es digna de admiración. En cambio es más respetable aquella mujer que pudiendo ser la protagonista, la destacada, la “realizada” (según, el estándar del mundo), sacrifica todo esto para dedicarse a su hogar, siendo el sostén a su marido y dedicándose sosegadamente a la crianza e instrucción piadosa de sus hijos.
Las mujeres son literalmente las progenitoras y madres de cada generación, y ellas merecen el mayor aprecio, respeto y admiración de todos. Que toda lágrima, toda gota de sudor, todo dolor y sufrimiento, toda noche cuando se siente sola y un fracaso, Dios le recompense con ver sus deseos realizados en sus hijos y hogares.
¡¡El verdadero impacto de la mujer no está detrás de un podio, está al lado de sus hijos, criando hombres fuertes y mujeres virtuosas!!
AMADO DIOS
Señor mío y Dios mío, al iniciar este bello día vengo delante de Ti para darte gracias por permitirme ver y disfrutar de otro amanecer rodeado de tu amor, de tu bondad y de tu provisión.
Gracias Señor por todas las cosas maravillosas que Tú haces en mi vida, gracias por el hogar que protegió mi sueño y el sueño de mi familia, gracias por el pan que hay en nuestra mesa y gracias porque sabemos que Tú siempre estás a nuestro lado guiándonos por aquel bello camino que desde hace tiempo preparaste especialmente para nosotros.
Amado Dios, en esta mañana quiero entregarte mi vida, la vida de mis seres queridos y todas nuestras ilusiones. Te suplico que nos mantengas a salvo del peligro que asecha, de las personas malintencionadas y de todo aquello que pretenda perjudicar nuestro bienestar.
Por favor danos la fuerza y la sabiduría para poder lograr cada una de las metas que nos hemos planteado y danos la capacidad para luchar y perseverar ante las pruebas, las injusticias y las dificultades.
Ilumina nuestros corazones para que seamos capaces de amar y entender a nuestros semejantes, incluso a aquellos que nos han hecho daño y permítenos ser un humilde instrumento de tu obra, para así, tomar las mejores decisiones en beneficio de todos.
Padre celestial, Tú eres mi refugio, mi consuelo, mi guía y mi autentica fortaleza, solo en Ti encuentro la paz que mi alma precisa y sé que bajo tu amparo, de nada habré de temer.
Amado Dios, te alabo y te bendigo en este nuevo día que apenas empieza, te agradezco por cada persona con la que voy a compartir y por todo aquello que Tú has preparado especialmente para mí. Por favor dame tu mano, ayúdame a ir siempre hacia adelante y en tu compañía, poder avanzar hacia destinos de bienestar, alegría, abundancia y bendición, En el Nombre de Jesús. Amén.
Lo aprendido de la vivencia de sanar de Cáncer, es lo que quiero compartirles este mes, los cambios realizados y la nueva percepción de la vida.
La primera es: “El entrenamiento, es mejor que el entretenimiento”.
Ejercitar nuestra fe es importante, vivimos por fe y no por vista, gastamos mucho tiempo desperdiciando en lo que no es esencia y no edifica nuestras vidas y necesitamos raíces fuertes para estas vivencias.
La segunda es: “Aliméntate integralmente con nutrientes “.
Comemos lo que nos gusta más que lo que nos hace fuerte buscando una felicidad fugaz como a mí me pasó, comía mucha azúcar por mis vivencias tristes de la niñez y por buscar lo efímero. Un refugio falso.
Necesitamos comer la medicina de Dios que está en los alimentos que brotan la tierra como lo dice la Biblia. Las hojas y semillas, incluirlas también, en especial al tomar té,como de semillas de uva, que limpian mis células, y de hojas de mango, que regulan mi glucosa alta.
He encontrado la bondad de Dios en la naturaleza, Génesis, nos muestra los nutrientes necesarios a considerar en nuestra alimentación y no los ultras procesados, elaborados por el hombre, con fines comerciales.
Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer.
Génesis 1:29 RVR 1960
El alimento del alma. Son las virtudes de aquel que nos llamó de las tinieblas a su luz admirable nos dan sentido de vida, un por qué levantarnos y un por qué dormirnos a descansar ya que, las tareas realizadas para Dios y no egoístamente para nosotros mismos, son las que nos dan descanso.
El alimento del espíritu. Es la palabra de Dios y hacer su voluntad, no ser sólo oír, sino hacer su palabra como puedes leer en la Biblia libro de Santiago Capítulo uno.
El poner tus heridas en el altar de Dios. Ten una cita con JESÚS para poner tu atención total en entregarle tu Isaac aquel a quien te falta perdonar; al dejarle ahí ese sentimiento, que es como una espina en tu corazón, vivirás la sanidad de esa herida enterrada, como un puñal.
A mi me salvó la vida mi comunión con Dios conectada con Él y conmigo misma pude percibir la bolita y el cambio de mi cuerpo, supe tener que tomar acción pronta y recuerda,la fe es acción y no pasividad
Mujeres que no lo habla por pena han perdido la vida, cómo la escritora Gaby Vargas, cuenta de su abuela que no dijo nada calló y se dieron cuenta su familia hasta que murió, procura revisarte con tu doctor especializado por lo menos una vez al año.
Llevo 11 años sana de Cáncer de mama, y le doy gracias a JESÚS, por lo que hizo por mí, en la cruz y a la Iglesia de Dios, su casa, por enseñarme su Palabra Gálatas 3:13, que dice : “Cristo JESÚS, nos redimió de la maldición de la ley“ ahora, somos libres de la muerte, tenemos la elección de obedecer y creer en su Palabra, cambia la maldición, a bendición por el simple hecho que nos ama, nos a dado un nuevo linaje, y una identidad de ser en Él, somos suyos y Él es nuestro, nos compró con su sangre preciosa, no corruptible, y somos redimidos y escogidos por Él.
Un hábito de salud que te recomiendo es hacer caminatas y aprovechar para compartir a los que están en tu camino, ya que JESÚS, eso hacía, recuerda que somos hijos amados, somos sus discípulos que imitamos en la medida de lo posible a nuestro Padre amado.
Ser generosos: Vive para tener la oportunidad de dar lo que se requiere, en la casa de Dios, tu diezmo y ofrendas.
Ten empatía ponte en lugar de los demás, siendo sensible en dar tus oídos bondadosos, dejarás de escuchar a tu ego, alejate del egoísmo, no te fijes en lo que te hicieron, mejor es poner atención a lo que podrás compartir de Dios a otros, siendo de bendición a sus vidas, para gloria de Dios.
Tener como reto la vida misma: Ya que, Dios, dice: A los que vencieron se nos dará una corona de vida. Nos hace ver lo incorruptible de un mundo temporal y sus deseos, y poner atención, a vencer con fe lo que nos aleja de Dios.
Servir en tu iglesia local. Ya que Dios, nos prometió; al que sirva nos sanará, como dice en el libro de Éxodo.
Pon tus ojos en JESÚS, autor y consumidor de la Fe,
Hebreos 12:2 RVR 1960
Ten Paciencia y Perseverancia para que así recibas las promesas.
Sigue firme, en la verdad absoluta que Él nos habló:
Ciertamente, Él llevo nuestra enfermedad y dolor, y por sus heridas hemos sido sanados.
Isaías 53:5 RVR 1960
Escucha la voz de guianza de Dios: Ve a un lugar aparte, sin ruido. Habla con Él, pídele, te dirija y de fuerza.
Al ponerse el sol, todos los que tenían enfermos de diversas enfermedades los traían a él; y él, poniendo las manos sobre cada uno de ellos, los sanaba.
Lucas 4:40 RVR 1960
Comparte las buenas nuevas de JESÚS.
Estos consejos te doy, y vivas y percibas diferente la vida; deshazte del egoísmo, que es lo que nos enferma, ten un plan de vida, para dar más y recibir.
AMADO DIOS
Señor mío y Dios mío, está empezando un nuevo día, y como ya es habitual, hoy yo me encuentro frente a Ti para darte gracias por tu amor, por tu bondad, por mi vida, por la vida de mi familia y por todas las cosas maravillosas que Tú haces por nosotros.
Qué hermoso es poder despertar cada mañana, renovar nuestras fuerzas en Ti y darte gracias por la salud, por el pan de cada día que nunca falta en nuestra mesa, por la ropa que nos viste y por las actividades con las que ganamos nuestro sustento.
Padre, tú conoces todos mis sueños, mis necesidades y mis batallas, es por eso que en esta oración te entrego esta nueva semana, todas mis labores y cada uno de los encuentros que tendré a lo largo de estos días.
Por favor toma mi mano y guíame por caminos buenos, ayúdame a ser una mejor persona y alcanzar mis metas, permíteme tomar buenas decisiones y dame un corazón noble y generoso para actuar sin egoísmo.
Por favor cúbreme con tu manto cada vez que tenga que salir de casa. Te suplico que me des la fuerza interior suficiente para hacerle frente a las situaciones difíciles y nunca me dejes olvidar que tus tiempos y tus planes son perfectos y que atrás de lo que hoy parece una dificultad, es muy probable que una gran bendición esté aguardando.
Te pido también por todo aquel que inicia esta semana con tristeza o dificultad, por las personas desempleadas, por las personas enfermas, por los niños y los ancianos desamparados y por toda aquella persona que esté necesitando de Ti. Por favor derrama sobre la tierra una lluvia de milagros, de bonanza y permite que todos podamos sentir tu abrazo protector.
Amado Dios, te doy gracias por la alegría de un nuevo despertar. Te pido que bendigas mi semana y la de las personas que amo. Por favor protégenos, guíanos y colma nuestras vidas de amor, dicha y prosperidad, Amén.
Jesús fue conducido al desierto, según cuenta la historia, «para ser tentado por el diablo» (Mateo 4:1) antes de empezar su ministerio de tres años.
Pero por el momento pongamos pausa a esta historia que veremos y analizaremos más adelante, y vallamos a la historia de Caín reformulada de forma abstracta. Caín no está nada satisfecho, tal y como hemos leido. Trabaja duro, o al menos eso piensa, pero no consigue contentar a Dios. Mientras tanto, a Abel todo parece irle de maravilla: sus campos florecen, las mujeres lo adoran y, peor todavía, es un hombre genuinamente bueno y todo el mundo lo sabe.
Así pues, se merece su buena suerte, lo que supone una razón adicional para envidiarlo y detestarlo. Por su parte, a Caín las cosas no le van nada bien y no deja de darle vueltas a su mala suerte, como un buitre que ronda alrededor de un cadáver. Desde su miseria se propone crear algo infernal y, al hacerlo, se adentra en el desierto salvaje de su propia mente. Lo obsesiona su desgracia, su abandono por parte de Dios, y alimenta su resentimiento
complaciéndose en pensamientos de venganza cada vez más elaborados. Y a medida que lo hace, su arrogancia alcanza proporciones diabólicas. « – piensa- Estoy oprimido desaprovechado. Este es un planeta de mierda, por mí se puede ir al infierno». Y de esta forma, Caín se encuentra con Satán en el desierto y cae en sus tentaciones. Además, hace todo lo que puede para empeorar aún más las cosas, abriendo un paréntesis y motivado en las palabras de John Milton en su novela » El Paraiso Perdido» ) citando:
Malicia tan sutil para la raza humana malear en su raíz, y Tierra e infierno mezclar y confundir, todo por odio al supremo Creador
Caín recurre al mal para conseguir lo que Dios le ha negado y lo hace de forma voluntaria, consciente de sus actos y con premeditada malicia.
Sin embargo, volvamos a la historia y en contraste Cristo toma un camino distinto.
Su estancia en el desierto representa las tinieblas del alma, una experiencia humana universal. Es el viaje al lugar en el que todos terminamos cuando todo se derrumba, cuando la familia y las amistades está lejos, cuando se imponen la desesperanza y la desesperación y emerge el más absoluto nihilismo.
Y para ser justos con lo que cuenta la historia, cuarenta días y cuarenta noches muerto de hambre en el desierto es un buen ejemplo del tipo de experiencia que te puede conducir allí. Es así como el mundo objetivo y el mundo subjetivo acaban chocando.
Cuarenta días supone un periodo de tiempo profundamente simbólico, como cuarenta fueron los años que los israelitas pasaron vagando por el desierto tras escapar de la tiranía del faraón de Egipto. Cuarenta días son muchos días en el intramundo de los pensamientos sórdidos, la confusión y el miedo, lo suficiente como para llegar a su mismo centro, que no es otro que el infierno.
Cualquiera puede llegar hasta allí para ver cómo es, cualquiera que esté dispuesto a tomarse en serio su propia maldad y la de toda la humanidad.
Los conocimientos de historia también pueden resultar útiles. Así, un paseo por los horrores totalitarios del siglo XX, con sus campos de concentración, sus trabajos forzados y sus patologías ideológicas asesinas, supone un lugar adecuado para empezar el recorrido, así como para ponerse a pensar que los peores guardias de los campos de concentración eran también seres humanos.
Todo esto sirve para dar veracidad a la historia del desierto, para actualizársela a la mente moderna.
«Después de Auschwitz dijo Theodor Adorno, gran estudioso del autoritarismo , no tendría que haber más poesía». Pero la poesía tendría que hablar solo de Auschwitz. En el oscuro amanecer que sucede a las últimas diez décadas del milenio anterior, la terrible capacidad de destrucción del hombre se ha convertido en un problema cuya gravedad empequeñece incluso la cuestión del sufrimiento no resuelto.
Y ninguno de estos dos problemas puede solucionarse mientras el otro siga en el aire. Es aquí donde resulta clave la idea de Cristo asumiendo los pecados de la humanidad como si fueran suyos, puesto que así conseguimos entender verdaderamente lo que significa el encuentro en mitad del desierto con el mismo diablo. «Homo sum. humani nihil a me alienum puto», proclamó el dramaturgo Terencio, es decir, nada de lo humano me es ajeno. y citando a Carl Gustav Jung
«Ningún árbol puede crecer hasta el cielo a menos que sus raíces lleguen al infierno».
Se trata de una sentencia que debería dar que pensar a todo el mundo. En la muy ilustre opinión de tan excelso psiquiatra no había ninguna posibilidad de ascender sin ejecutar un movimiento equivalente hacia abajo.¿Y quién está dispuesto a hacer algo así . De verdad quieres conocer quien reina en el inframundo de los pensamientos perversos?
¿Qué fue lo que escribió de forma apenas inteligible Eric Harris, uno de los asesinos del instituto de Columbine, el día antes de masacrar a sus compañeros? «Es interesante, cuando adopto mi forma humana, saber que voy a morir. Todo tiene entonces un aire de trivialidad» ¿Quién se atrevería a explicar semejante misiva? O peor aún, ¿quién se atrevería a pasarla por alto?
Volvamos a nuestra historia en el desierto, Cristo se encuentra con Satán (Lucas 4:1-13 y Mateo 4:1-11). Esta historia posee un claro significado psicológico de carácter metafórico, más allá de todo lo que pueda transmitir tanto a nivel material como metafisico. Significa que Cristo es para siempre aquel que decide asumir la responsabilidad personal de la depravación humana en toda su profundidad. Significa que Cristo es quien se muestra dispuesto a sopesar, afrontar y exponerse a las tentaciones tramadas por los elementos más malignos de la naturaleza humana. Significa que Cristo es siempre aquel que está dispuesto a enfrentarse de forma consciente, total y voluntaria al mal, tanto a la forma que anida en su interior como a la que se manifiesta en el mundo.
No se trata de algo meramente abstracto, de nada que se pueda obviar. No se trata simplemente de una cuestión intelectual.
Les quisiera describir que los soldados que padecen trastorno de estrés postraumático lo desarrollan a menudo no como consecuencia de algo que vieron, sino de algo que hicieron.
En el campo de batalla hay muchos demonios. Ir a la guerra abre, en ocasiones, una puerta al infierno.
Así, de vez en cuando, algo se introduce en los adentros y acaba poseyendo a un ingenuo chaval. EL ejemplo lo podemos ver en una granja de Iowa, al que Satan transforma en un monstruo. Y entonces este hace algo horrible: viola y mata a las mujeres y masacra a los niños de My Lai. Y se ve haciéndolo.
Y cierta parte oscura de su interior lo disfruta. Y es justo esa parte la que luego no puede olvidar. Más tarde, no sabrá reconciliarse, con lo que ahora sabe sobre sí mismo y sobre el mundo.
Te hago una pausa en los grandes mitos fundadores del Antiguo Egipto, el dios Horus al que histórica tuvo la misma experiencia cuando se enfrentó a su malvado tío Set, quien había usurpado el trono de Osiris, el padre de Horus.
Horus, el dios halcón que todo lo ve, el ojo egipcio de la atención suprema que representa la atención eterna.
Leemos en las escrituras esta frase tan poderosa «porque escrito está»:
Satan le plantea la primera pregunta la primera tentación. » Si eres hijo de Dios, dí a esta piedra que se convierta en pan» Mateo 4:3 .
¿Por qué Dios dejaría de manifestarse para rescatar a su único hijo del hambre, la soledad y la presencia de un gran mal? Pero así no se forja un patrón vital. Ni siquiera funciona en la literatura. El deus ex machina -la aparición de una fuerza divina que rescata mágicamente al protagonista de sus tribulaciones es el truco más barato con el que cuenta un escritor, que diluye así por completo la independencia, la valentía, el destino, la libre elección y la responsabilidad.
Además, Dios no es de forma alguna una red de seguridad para los ciegos. No se trata de alguien a quien se le pueda ordenar que realice trucos de magia o a quien se le pueda obligar a revelarse.
Ni siquiera su propio hijo puede hacerlo. » Escrito está; No solo de pan vivirá el hombre sino de toda palabra de Dio»Lucas 4:4 Esta respuesta, por breve que resulte, sirve para desmontar la segunda tentación. dicienedole: « Escrito está; No tentarás al Señor, tu Dios» (Mateo 4:7).
Cristo no se atreve a ordenarle nada a Dios como si tal cosa, ni siquiera a pedirle que intervenga por él. Se niega a renunciar a su propia responsabilidad en lo que le está ocurriendo. Se niega a exigirle a Dios que demuestre su presencia y también a resolver los problemas de la vulnerabilidad moral de una forma meramente personal instando a Dios a que lo salve, porque así no resolvería el problema para todo el mundo ni para siempre.
Esta tentación evitada encierra también el eco del rechazo a las comodidades de la locura. La identificación de sí mismo como un Mesías meramente mágico, podría haber supuesto una tentación genuina en las duras condiciones que marcaron el viaje de Cristo por el desierto. Pero, en lugar de eso, rechaza la idea de que la salvación o incluso la supervivencia a corto término dependa de un despliegue narcisista de superioridad y de una exigencia dirigida a Dios, incluso si es por parte de su hijo.
Por último llega la tercera tentación, la más poderosa de todas a mi punto de vista. Cristo ve cómo se extienden ante él todos los reinos del mundo para que tome posesión de ellos. Es el canto de sirena del poder terrenal, la oportunidad de controlar y dominar todo y a todos.
A Cristo se le ofrece la cúspide de la jerarquía de dominio, el deseo animal de cualquier simio desnudo: la obediencia por parte de todos, el más asombroso de todos los Estados, el poder para construir y prosperar, la posibilidad de una gratificación sensual ilimitada.
Es lo más conveniente de lo que se puede llegar a ofrecer. Pero eso no es todo, puesto que un incremento semejante de lo que se es y se posee implica infinitas oportunidades de que las tinieblas internas se revelen.
El ansia de sangre, violación y destrucción forma parte integral de la atracción del poder. No es ya que los hombres deseen el poder para poder dejar de sufrir, ni que lo hagan para superar la subyugación, la enfermedad y la muerte. El poder también implica la capacidad de vengarse, de garantizar la sumisión de los demás y de aplastar a los enemigos.
Si Caín hubiera tenido suficiente poder, no solo habría matado a Abel. Antes de eso lo habría torturado, haciendo gala de la más inagotable creatividad. Solo entonces lo habría matado y después habría ido a por todos los demás.
Hay algo que se encuentra por encima incluso del punto más alto de las jerarquías de dominación, y es la capacidad de acceder a eso que no debería sacrificarse por un simple éxito. Se trata de un lugar real, si bien no se puede conceptualizar en el sentido geográfico tradicional de espacio que normalmente utilizamos para orientarnos.
Poniéndoles un ejemplo en una ocasión tuve una visión con un paisaje inmenso que se extendía interminable hasta el horizonte. Yo estaba suspendido en el aire y lo contemplaba todo a la vista como la tendría un pájaro. Podía ver por doquier grandes pirámides de cristal estructuradas en diferentes niveles, algunas de ellas pequeñas, otras más grandes, algunas superpuestas, otras separadas, pero todas muy similares a los rascacielos modernos y también llenas de personas que intentaban alcanzar cada una de sus cúspides.
Pero había algo por encima de la cúspide, un espacio en el exterior de cada pirámide en el que todas encajaban. Era la posición privilegiada del ojo que podía ver o que había elegido planear con total libertad por encima del tumulto, que había resuelto no dominar ningún grupo específico, ninguna causa, en lugar de eso, trascender todo.
Era la auténtica atención, pura y sin barreras: la atención imparcial, constante, en alerta, a la espera del momento y el lugar oportuno para intervenir.
La historia de la tercera tentación encierra todo un llamamiento al Ser correcto.
Para conseguir la mayor de las recompensas posibles el establecimiento del reino de Dios en la Tierra y la resurrección en el paraíso. el individuo debe orientar su vida de tal forma que rechace cualquier gratificación inmediata, apartando por igual los deseos naturales y los perversos, por muy poderosos, convincentes o realistas que sean los ofrecimientos.
Todo tendrá que superarse, así como las tentaciones del mal. El mal aumenta la catástrofe vital, magnificando el ansia de buscar aquello que más convenga, algo que ya de por sí está presente como consecuencia de la tragedia esencial del Ser.
Los sacrificios de carácter más prosaico pueden mantener a raya esta tragedia con mayor o menor éxito, pero hace falta un tipo particular de sacrificio para vencer al mal.
Es precisamente la descripción de este tipo especial de sacrificio lo que ha preocupado a la imaginación cristiana (y no solo cristiana) a todos durante siglos.
¿Por qué no se ha alcanzado el efecto deseado? ¿Por qué seguimos sin convencernos de que no hay mejor plan que elevar nuestras miradas al cielo, ir detrás del bien y sacrificar todo por esa ambición?
Es que no hemos sido capaces de comprender o bien nos hemos desviado, conscientemente o no, del camino correcto.
BABILONIA ¿Sabias qué?
Primeras civilizaciones del mundo antiguo 🌍
Babilonia, el corazón latente de Mesopotamia, emerge de las arenas del tiempo como uno de los centros culturales más impresionantes de la antigüedad. Situada a orillas del río Éufrates, esta ciudad se convirtió en cuna de hazañas, leyendas y sabiduría.
Desde sus primeros albores, Babilonia fue testigo de una confluencia de pueblos y culturas. Los sumerios, acadios, caldeos y otros pueblos semitas la habitaron, dejando huella de sus tradiciones y conocimientos. Sin embargo, fue bajo el reinado de Nabucodonosor II, en el siglo VI a.C., cuando alcanzó su cenit. Las murallas de la ciudad, tan altas que se decía que dos carros podían cruzarse sobre ellas, reflejaban la magnitud de su esplendor.
Pero Babilonia no era solo murallas y edificios majestuosos; era un centro de sabiduría. El Código de Hammurabi, uno de los conjuntos legales más antiguos, se erige como un testimonio de la importancia que la civilización babilónica otorgaba a la justicia y al orden. Este conjunto de leyes, inscrito en una estela de diorita, dictaba desde transacciones comerciales hasta castigos para delitos.
Más allá de la ley, el firmamento también susurraba sus secretos a los babilonios. Estos antiguos astrónomos estudiaban las estrellas y planetas con una precisión asombrosa, sentando las bases para la astrología y astronomía futuras. No era raro que un sacerdote-astrónomo de Babilonia interpretara el destino de reyes y naciones observando el cielo nocturno.
Sin embargo, es imposible hablar de Babilonia sin evocar la imagen de sus Jardines Colgantes, una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo. Estos jardines, construidos en terrazas escalonadas, eran un oasis en medio del desierto, un testimonio de la habilidad y ambición de sus arquitectos.
Pero, como todas las grandes civilizaciones, Babilonia también tuvo su ocaso. Con el paso del tiempo, fue conquistada por imperios como el persa y el macedonio. A pesar de ello, su legado perdura. Las historias de su torre que tocaba el cielo, de sus reyes y de su sabiduría, aún resuenan en las páginas de la historia, recordándonos la grandeza y efímera naturaleza de las civilizaciones humanas.
Hoy por lo tanto ya que estamos rodeados por una enorme multitud de testigos de la vida de fe. Quitémonos todo eso que nos impida correr, especialmente el pecado que tan fácilmente nos hace tropezar y corramos con perseverancia la carrera que Dios nos ha puesto por delante.
Hebreos 12:1 NTV
Hoy hablaremos de otra carga muy pesada el “desanimo”
Desanimo es un sentimiento que es producto del gobierno del alma sobre el espíritu.
Es un sentimiento que toma control sobre tus actos, sobre tu vida, sobre tus decisiones.
Muchos inician la carrera de la fe, su vida en Cristo animados y de repente algo sucede y dicen “estoy desanimado”, dejan de crecer, de congregarse de buscar a Dios y ese desanimo se profundiza hasta paralizarlos. Tiran la toalla y no quieren seguir en la carrera.
Viven toda su vida bajo una carga pesada: con enojo, frustración y desánimo.
Eclesiastés 5:17 NTV
Algunas cosas que nos pueden llevar al desánimo:
*Tener expectativas altas en las personas. Cuando estas no hacen lo que esperamos, no cumplen con lo que queremos, nos desanimamos. Esperamos gratitud, reconocimiento, agradecimiento, etc. Y no lo recibimos.No pongas tus expectativas en alguien que te puede fallar nadie es infalible, pon tus expectativas en Dios. Él es el que nunca falla.
Trabajen de buena gana en todo lo que hagan, como si fuera para el Señor y no para la gente. Recuerden que el Señor los recompensará con una herencia y que al Amo que sirven es Cristo.
Colosenses 3:23-24 RVA1960
*Cuando no llega la respuesta esperada. Tarda o no llega (la forma más común para el desánimo)
Pensamos cosas como ¿me falta fe? Dios no escucha mi oración, ¿estará enojado conmigo?
Dios tiene el tiempo perfecto. Lo más difícil es aprender a ESPERAR EN DIOS. Las cosas muchas veces no van a suceder en el tiempo ni en la forma en que nosotros lo queremos.
Saber esperar en Dios es tan importante. En la medida que lo hacemos evitaremos caer en desánimo, no des cabida a este sentimiento.
¡Padre mío! Si es posible, que pase de mi esta copa de sufrimiento. Sin embargo, quiero que se haga tu voluntad, no la mía. (Oración de Consagración)
Mateo 26:39 NTV
Ora 3 veces lo mismo.
Entonces apareció un ángel del cielo y lo fortaleció.
Lucas 22.34 NTV
La oración no debe de ser para que Dios haga nuestra voluntad, más bien es para pedir que nos fortalezca para hacer Su voluntad, para que nos fortalezca para la espera.
Pues Yo se los planes que tengo para ustedes dice el Señor. Son planes para lo bueno y no para lo malo, para darles un futuro y una esperanza.
Jeremías 29:11 RVR 1960
Cuando atravesamos crisis de salud, tormentas, desiertos, nos dan ganas de tirar la toalla. En ese momento es cuando más tenemos que buscar de Dios y consuelo en Su Palabra.
Pablo animo a Timoteo: sigue firme, le dijo ¡aviva el fuego!
Por esta razón te recuerdo queavives el fuego del don espiritual que Dios te dio cuando te impuse mis manos. Pues Dios no nos ha dado un espíritu de temor y timidez sino de poder, amor y autodisciplina.
2 Timoteo 1:6-7 NTV
Avivar el fuego es una acción que nos corresponde a cada uno. Es tu responsabilidad no de pastores, no de lideres, no de tu esposo (a), es tu DECISIÓN y RESPONSABILIDAD.
Ejemplo: Leña o carbón para mantenerlo encendido hay que soplar, avivar poner más carbón, etc.
Se necesitan 3 elementos presentes en el fuego:
• Oxigeno
• Combustible
• Calor
Analogía que leí en una ocasión y se me hizo interesante:
Oxigeno = fe. Se acaba el oxígeno, se apaga el fuego. Cuando dejamos de creerle a Dios y a sus promesas, nos desanimamos. La fe es el oxígeno que nuestra alma necesita para mantenerse ardiendo.
2 corintios 4:16 TLA Pablo hablando de gracia y agradecimiento.
Es por eso por lo que no nos desanimamos. Aunque nuestro cuerpo se va gastando, nuestro espíritu va cobrando más fuerza.
Refuerza tu fe (Dios te dio una medida) la fe viene por el oír, oír la Palabra de Dios.
Combustible = relación con Dios. Cuando nos alejamos de Dios, nos desanimamos, perdemos entusiasmo.
Contra el desánimo es el ENTUSIASMO. Entusiasmo viene de dos rices griegas: EN + THEOS.Estar entusiasmado, es estar EN DIOS.
Juan 15:4 Vid y ramas. Jesús dijo: Separados de mí, nada podrán hacer.
Nuestra relación con Dios es el combustible que mantendrá encendido el fuego, cuando nos desanimamos, nos aislamos, no caigas en la trampa de guardar lo que sientes e intentar resolverlo por ti mismo.
Abre tu carga a Jesús, llévala a Él, pasa tiempo en oración, en comunión y verás el fuego avivarse y alejarse el desánimo.
Calor = Fuego del Espíritu Santo. Dios a través Del Espíritu Santo nos da la motivación, no las circunstancias, Dios nos da la facultad de poder hacerlo. Pone en nosotros tanto el querer como el hacer.
Busca la motivación en Él y no en el lugar equivocado.Busca la dirección y el consuelo que el Espíritu Santo te dará para vencer el desánimo.
Conclusión/aplicación:
La respuesta es buscar la ayuda del Espíritu Santo en Griego PARACLETO/CONSOLADOR.
En la cultura Romana el paracleto era un abogado, defensor. Defendía a un acusado en la corte romana. Todo lo que hacía el abogado, su conocimiento, esfuerzo, sabiduría y trabajo eran puestos a favor de la persona que defendía.
En realidad, es mejor para ustedes que me vaya porque si no me fuera, el AbogadoDefensor (Paracleto) no vendría. En cambio, si me voy, entonces se lo enviaré a ustedes y cuando venga convencerá al mundo de pecado y de la justicia de Dios y del juicio que viene.
Juan 16:7 NTV
Una vez, mientras comía con ellos, les ordenó: “no se vayan de Jerusalén hasta que el Padre les envíe el Regalo que les prometió, tal como les dije antes. Juan bautizaba con agua, pero en unos cuantos días ustedes serán bautizados con el Espíritu Santo.
Hechos 1:4-5 NTV
El Espíritu Santo (Paracleto) El Regalo que El Padre nos dio, es nuestro consolador,abogado defensor, guía, anima y fortalece para la espera y para vencer el desánimo.
Pon en Él tus expectativas y tu confianza para mantenerte animado.
Amado Dios
Comienzo mi día dándote gracias por la vida, por este nuevo amanecer, por mi familia, por el techo que resguarda nuestros sueños y por el pan que cada mañana Tú pones en nuestra mesa. Gracias Señor por tu amor y tu bendición y gracias por haberme cuidado en todo este mes de septiembre.
Señor, yo te entrego cada prueba, cada sonrisa, cada alegría, cada semilla que sembré y también cada cosa que logré.
Te pido que te lleves las tristezas y los recuerdos dolorosos, ayúdame a aligerar mi carga y permíteme ser más fuerte y crecer en tu amor para así poder vivir el nuevo mes de octubre con optimismo e ilusión.
Amado Dios, en esta oración también quiero poner en tus manos la vida de mi familia, nuestros sueños y nuestros proyectos. Por favor ilumina nuestra senda, toma nuestra mano y guíanos con bondad.
Protégenos de todo mal y bendícenos con entereza para afrontar cada reto y cada batalla, danos un espíritu valiente para no dejarnos derrumbar ante las adversidades y ayúdanos a crecer cada día en tu amor.
En este nuevo día y en todo el mes de octubre daré lo mejor de mí con una fe inquebrantable y al mismo tiempo dejaré todo en tus manos con la confianza absoluta que solo da tu guía y tu compañía. Señor, te entrego mi vida y también la vida de todas las personas que amo.
Padre celestial, septiembre está llegando a su fin. En este mes tuve victorias, algunas tristezas, pero ante todo muchas lecciones aprendidas que me ayudaron a crecer y ser una mejor persona; Por todo te doy gracias y te pido con mucha fe y esperanza que octubre será un mes de victorias, triunfos y bendición, Amén.
Por Ma. Guanajuato González
¡ Hola Bienvenido !
MariCarmen Lozada Armensto
Te invito a leer otro artículo de la serie Corre Ligero.
Hola! Soy la ansiedad, no te asustes… vengo en son de paz, por cierto,
¿por qué te asustas tanto ante mi presencia?
Digo, se que sientes horrible cada vez que aparezco, que te desesperas y quisieras mandarme a volar, se que si pudieras… me matarías, sobre todo porque crees que soy yo la que te quiere matar o hacer daño, pero créeme, si no te he matado, no lo voy a hacer.
No estoy aquí para hacerte daño, mucho menos para volverte loco, creo que ya te lo he demostrado cada vez que llego a tu cuerpo, hago un relajo y te asusto, pero al final del día… no te he matado, no te has vuelto loco.
Si pudiera, lo haría, pero esa no es mi idea.
La verdad es que aparezco y te hago sentir todo eso porque no había logrado encontrar otra manera de hacerme escuchar por ti, estabas tan ocupado tratando de ser exitoso, productivo y de demostrarle a los demás que eres digno de ser amado… que no escuchabas mis pequeñas señales.
¿Recuerdas esa vez que te dio un dolor de cabeza? ¿O cuando tuviste insomnio por más de 2 horas? ¿O qué tal esa vez que sin razón aparente te soltaste a llorar?
Bueno, pues todas esas veces era yo tratando de que me escucharas, pero no lo hiciste, seguiste con tu ritmo de vida, seguiste con tu misma manera de pensar… Entonces intenté algo más fuerte, hice que te temblara el ojo, que se te taparan los oídos y que te sudaran las manos… pero tampoco me quisiste escuchar.
Aunque acá entre nos, los dos sabemos que sentías mi presencia, es por eso que cuando te quedabas tranquilo… o era momento de estar solo contigo mismo, en soledad… te empezabas a poner nervioso, como si algo te impidiera quedarte quieto.
Te desesperabas, porque no “entendías” con tu mente racional lo que estaba pasando, y claro, con tu mente racional no me ibas a entender.
Así es que por eso me he rendido y decidí escribirte.
Y te felicito si estás leyendo lo que te digo, porque significa que ya tienes el valor de escucharme, y créeme, nadie mejor que yo sabe de tu gran habilidad para evitarme y salir corriendo, huyendo de mí como huirías del monstruo en el bosque oscuro..
Como esas veces que me evitas y te distraes embobándote horas con la televisión, viviendo las vidas de otras personas que ni conoces para no enfrentar que la tuya no te gusta.
O qué tal, de esas veces que con un par de cubitas lograbas adormecer tus nervios e inquietud; y ni qué decir de esas otras substancias que más allá de adormecerte, te fugan de esta realidad que no quieres enfrentar.
Pero bueno, espero que ahora estés listo y lista para enfrentar tu realidad y escucharme por fin. Espero que estés listo y lista para enfrentar la verdad de tu vida y de ti mismo tal y como es, sin máscaras, sin atajos… sin pretensiones. Así es que aquí te van las cosas como son.
Lo único que llevo tratándote de decir todo este tiempo, es que… ya es tiempo de evolucionar, necesitas hacerlo, no hay de otra.
Necesitas crear cambios muy profundos dentro de ti, pues por alguna razón, en realidad no estás disfrutando de tu vida y no te sientes pleno. Por eso yo estoy aquí, para ayudarte a recuperar esa plenitud que vive dentro de ti, y para lograrlo, tendrás que deshacerte de lo que te impide contactarla.
Estoy aquí para ayudarte a ver precisamente qué te impide contactar con tu sentido de vida, con tu pasión por vivir, con tu alegría y con tu verdadero ser que es tu esencia.
Cada vez que yo aparezca en tu vida, será porque por ti mismo no te has dado cuenta que no estás siendo pleno y feliz, así es que si vuelvo a aparecer, no te asustes… mejor agradéceme que llegué y escúchame.
Y si realmente me escuchas, no tardarás en hacer los cambios que necesitas hacer en tu vida, los harás de inmediato, claro, eso si realmente quieres sentirte bien de nuevo, todo depende de qué tanto quieras. Y se que sí quieres, pero a la vez se que quieres seguir en tu confort y en tu comodidad por vivir con lo “conocido”, aunque eso conocido te haga daño.
Prefieres seguir buscando la aprobación y aceptación de los demás, haciendo hasta lo imposible por llamar su atención; buscando seguridad en otras personas menos en ti; prefieres que los demás sean responsables de tu persona que tú mismo, y claro, te entiendo, todos quisiéramos regresar a la panza de nuestra mamá y despreocuparnos de todo.
Pero… te tengo una noticia, solamente entrando a un temazcal podrás acercarte a esa experiencia. Mientras tanto… necesitas asumir que eres responsable de ti y que solamente tú me podrás escuchar, y cuando me escuches y yo vea que ya me hiciste caso, créeme que me iré. Solamente tú puedes hacer que me vaya.
Y eso es algo muy importante que te quiero decir, en verdad me iré en cuanto vea que estás haciendo esos cambios en tu vida, cuando vea que estás en camino a tu evolución y que estás dispuesto a crecer y recuperarte a ti mismo. Mientras no lo hagas… aquí seguiré.
En conclusión, si hoy estoy aquí, es porque me necesitas.
Necesitas de mi para modificar tu manera de interpretar tu realidad, la cual déjame decirte que está un poco distorsionada. Necesitas deshacerte de creencias que no te ayudan y que nada más te limitan; necesitas perdonar todo ese enojo que guardas a tus seres queridos y recuperar tu libertad interior.
Y sobre todo, necesitas de mí para hacer lo que te gusta de la vida, para ser tú mismo, y perder el miedo al rechazo o abandono de los demás.
Necesitas de mí para ponerle límites a las personas que te lastiman; para que te agarres de valor y aprendas a decir que “no”; para que dejes de mendigar amor con quien no te merece; para que dejes de depender de la existencia de tu pareja para ser feliz; para que de una vez por todas… ¡cuides tu cuerpo!
¿De qué otra manera le habrías puesto atención a tu cuerpo? Digo, probablemente de muchas maneras, pero ésta está funcionando. Necesitas darle el alimento que necesita, dejar de criticar tu físico y agradecerle por lo que te da; haz que sude y que se mueva, ten tus hormonas al día y duerme las horas que necesitas.
¿Por qué te explotas? ¿Por qué te exiges tanto? No entiendo porque lo haces… si lo tienes todo, lo eres todo, tienes toda la capacidad que necesitas para crear tu propia realidad, pero te tratas como tu propio esclavo, eres demasiado severo contigo mismo… y estoy aquí para pedirte que simplemente dejes de hacerlo.
Así es que ya sabes… si realmente quieres que me vaya, toma el timón de ti mismo, pregúntate qué has hecho que te ha sacado de tu equilibrio interior. Pregúntate realmente cómo quieres vivir y lucha por esa vida, es tu vida, y solamente tú puedes decidir sobre ella… si a los demás no les parece, es porque los estás retando y tarde o temprano te seguirán, y si no… tendrán otra oportunidad, dales chance.
El único control que puedes tomar es el de ti mismo, pero para recuperarlo, tendrás que aceptar que lo has perdido, y que dejes que yo me exprese, que salga a decirte con todos esos síntomas tan horribles que me inventé para decirte algo muy claro, pero si me reprimes y te distraes cada vez que llego… no podré hablarte y vendré más fuerte.
Así es que la próxima vez que me sientas llegar, haz un alto, cierra los ojos… déjate sentir todo lo que te estoy diciendo, apaga tu mente racional por un momento, déjate llevar… y entiéndeme. Después, empieza el cambio en tu vida con acciones claras y específicas, y en menos de que te des cuenta, me iré.
Espero no tener que llegar muchas veces más en tu vida, pero si lo hago… recuerda que no quiero lastimarte, quiero ayudarte a que recuperes tu propio camino de evolución, el camino que si lo tomas, te hará muy feliz.
Y ya para terminar, ojalá que puedas verme como lo que soy: tu esencia.
Soy tú mismo gritándote con desesperación que me escuches por favor. Así es que hola, yo soy tú, hablándote desde el fondo de tu corazón, desesperado tocándolo para que me pongas atención, lo que sientes no es taquicardia, soy yo, tu esencia, que quiere salir de ahí.
Con cariño, tu esencia disfrazada de ansiedad.
UNA MUJER INTELIGENTE.
A cuántos hombres he escuchado decir que desean a una mujer inteligente en sus vidas!..
Yo los animaría a que lo pensaran bien.
Las mujeres inteligentes toman decisiones por si mismas, tienen deseos propios y ponen límites.
Tú nunca serás el centro de su vida porque ésta gira en torno a ella misma.
Una mujer inteligente no va a dejarse manipular ni chantajear, ella no se traga culpas, asume responsabilidades.
Las mujeres inteligentes cuestionan, analizan, discuten, no se conforman, avanzan.
Esas mujeres tuvieron vida antes de ti y saben que la seguirán teniendo una vez que tu te hayas ido.
Ella está para avisar, no para pedir permiso.
Esas mujeres no buscan en la pareja a un líder a quien seguir, a un papá que les resuelva la vida, ni un hijo a quien rescatar.
Ellas no quieren seguirte ni marcarle el camino a nadie, quieren caminar a tu lado.
Ella sabe que la vida libre de violencia es un derecho, no un lujo ni un privilegio.
Ellas expresan enojo, tristeza, alegría y miedo por igual, porque saben que el miedo no las vuelve débiles de la misma forma en que el enojo no las vuelve «masculinas».
Esas dos emociones y las demás, todas en conjunto, la vuelven humana Y ya!
Una mujer inteligente es libre porque ha peleado por su libertad.
Pero no es víctima, es sobreviviente.
No trates de encadenarla porque ella sabrá como escapar. Recuerda que ya lo ha hecho antes.
La mujer inteligente sabe que su valor no radica en la apariencia de su cuerpo ni en lo que haga con él.
Piénsalo dos veces antes de juzgarla por su edad, estatura, volumen o conducta sexual, porque esto es violencia emocional y ella lo sabe.
Así que… antes de abrir la boca para decir que deseas a una mujer «inteligente» en tu vida, pregúntate si tú realmente estás hecho para encajar en la suya.
El Imperio Romano, un coloso de la antigüedad que se alzó y cayó a lo largo de varios siglos, sigue siendo una de las civilizaciones más icónicas y estudiadas en la historia de la humanidad.
Sin embargo, tras la fachada de gloria y grandeza que generalmente asociamos con Roma, yace una historia menos conocida pero igualmente fascinante, una que revela los desafíos, las luchas internas y las dinámicas complejas que finalmente llevaron a su caída.
Orígenes del Imperio Romano
El Imperio Romano tuvo su génesis en la legendaria fundación de Roma, tradicionalmente datada en el año 753 a.C. A lo largo de los siglos, Roma evolucionó desde un pequeño asentamiento en la península itálica hasta convertirse en una poderosa ciudad-estado. El proceso que llevó a la transformación de Roma de una monarquía a una república es en sí mismo un relato complejo, marcado por la agitación política y la lucha de clases.
La República Romana, establecida en el 509 a.C., marcó el comienzo de un gobierno en el que los ciudadanos tenían voz y voto. Sin embargo, la República no estuvo exenta de conflictos internos y guerras civiles, como las protagonizadas por los generales Mario y Sila, o la que enfrentó a Julio César y Pompeyo. La ascensión de Octavio, quien se autodenominó César Augusto tras la batalla de Actium en el 31 a.C., marcó el final de la República y el inicio del Principado, una forma de gobierno autocrático.
Evolución del Imperio Romano
Durante su apogeo, que abarcó desde el siglo I a.C. hasta el siglo II d.C., el Imperio Romano abarcó vastos territorios desde las Islas Británicas en el norte hasta Egipto en el sur, y desde Hispania en el oeste hasta Mesopotamia en el este. Esta expansión fue impulsada tanto por conquistas militares como por la habilidad administrativa de Roma para mantener cohesionado un imperio tan vasto.
A través de una red de carreteras, acueductos y una administración eficiente, Roma prosperó económicamente y se convirtió en el epicentro del comercio y la cultura.
Sin embargo, detrás de esta apariencia de estabilidad, el Imperio Romano enfrentó una serie de desafíos. La constante rotación de emperadores, la lucha por el poder, las invasiones de bárbaros y las crisis económicas debilitaron gradualmente la estructura del imperio. A medida que Roma se expandía, también se volvía más difícil de gobernar y defender, lo que llevó a la necesidad de dividirlo en dos partes, el Imperio Romano de Occidente y el de Oriente.
La Caída del Imperio Romano
El declive del Imperio Romano se aceleró en el siglo III d.C. con una serie de crisis que sacudieron sus cimientos. La presión de los pueblos bárbaros, la inflación, la inestabilidad política y la fragmentación del imperio en diferentes regiones autónomas debilitaron gravemente su cohesión. A pesar de esfuerzos como los de los emperadores Diocleciano y Constantino para reformar el gobierno y dividir el imperio en dos partes, el oeste continuó debilitándose.
Finalmente, en el año 476 d.C., el último emperador romano de Occidente, Rómulo Augusto, fue depuesto por el líder germánico Odoacro, marcando el fin oficial del Imperio Romano de Occidente. El Imperio Romano de Oriente, con su capital en Constantinopla, sobrevivió hasta 1453 como el Imperio Bizantino.
Conclusiones
La historia del Imperio Romano es un relato complejo de ascenso y caída, lleno de momentos de grandeza y desafíos. Su colapso no se debió a una sola causa, sino a una combinación de factores internos y externos.
Aunque su legado perdura en la cultura occidental y en el mundo actual, es fundamental recordar que detrás de las epopeyas de conquista y esplendor, existió una historia no contada de luchas, tensiones y desafíos que finalmente llevaron al colapso del Imperio Romano de Occidente.
Este imperio antiguo nos enseña que ninguna civilización, por grande que sea, es inmune a los cambios y las vicisitudes de la historia.
Un Dato que te puede llamar mucho la atención.
Según la Real Academia de la Lengua Española, la palabra “español” procede del provenzal “espaignol” y esta del latín medieval “hispaniolus” que significa “de Hispania”, que así es como llamaban los romanos a España.
Adquirió gran importancia con la expansión de Roma, y fue lengua oficial del Imperio romano en gran parte de Europa, África septentrional y Oriente Próximo, junto con el griego. Como las demás lenguas indoeuropeas Ahora bien, remontémonos a los orígenes de nuestro idioma.
Al igual que el portugués, provenzal, francés, italiano y retrorromano, el español proviene del latín, ya que, la mayor parte de la Península Ibérica fue conquistada por Roma y formaba parte de su imperio, como muchos otros territorios europeos.
Tras la caída del imperio romano, en el siglo V, la influencia del latín culto fue disminuyendo poco a poco entre la gente, pues además ya se hablaba un latín vulgar, es decir, diferente en fonética, sintaxis y léxico.
En este contexto donde surgen las deformaciones del latín, nace el “romance castellano”, típico de la región que dio origen al Reino de Castilla y que se expandió por toda la península durante la Edad Media.
El alfabeto latino, derivado del alfabeto griego (en sí derivado del alfabeto fenicio), es ampliamente el alfabeto más usado del mundo con diversas variantes de unas lenguas a otras.
El estudio del latín, junto con el del griego clásico, es parte de los llamados estudios clásicos, y aproximadamente hasta los años 1970 fue estudio casi imprescindible en las humanidades.
Hasta el día de hoy, en países como Alemania, en los Gymnasien se enseña latín o griego junto a lenguas modernas
Pero la creación de un idioma español estándar, basado en el dialecto castellano, comenzó en el año 1200 con el rey Alfonso X. Él y su corte de eruditos adoptaron la ciudad de Toledo como la base de sus actividades.
Ahí, se escribieron obras originales en castellano y tradujeron historias, crónicas y obras científicas, jurídicas y literarias de otros idiomas (principalmente de latín, griego).
Este esfuerzo histórico de traducción fue un vehículo importantísimo para la diseminación del conocimiento en la Europa occidental antigua. Alfonso X también adoptó el castellano para el trabajo administrativo y todos los documentos y decretos oficiales.
Durante el reinado de los monarcas católicos Isabel de Castilla y Fernando de Aragón, el dialecto castellano de España ganó amplia aceptación tras completar la Reconquista de España en 1492, donde hicieron del castellano el idioma oficial en su reino.
DON QUIJOTE
Miguel de Cervantes Saavedra decide que Don Quijote muera en la última parte de la novela como parte de su trama y desarrollo. Sin embargo, la lección que nos deja es la importancia de perseguir los ideales y sueños, incluso si parecen imposibles o irracionales.
Don Quijote es un personaje que se sumerge en la locura, creyendo ser un caballero andante y luchando contra molinos de viento. A través de sus aventuras y desventuras, Cervantes nos muestra la importancia de la imaginación y la pasión por vivir, incluso en un mundo que puede parecer desencantado y rutinario.
La muerte de Don Quijote también nos enseña sobre la fugacidad de la vida y la mortalidad humana. Aunque muere en su lecho de enfermedad, su espíritu vive en la memoria y la influencia que deja en aquellos que le conocieron.
En resumen, la muerte de Don Quijote nos enseña a vivir la vida al máximo, a perseguir nuestros sueños y a no tener miedo de luchar por lo que creemos, sin importar cuán locos o inalcanzables puedan parecer esos ideales.
«porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo: Habitaré y andaré entre ellos…» 2 CORINTIOS 6.16
Bajo el Antiguo Pacto, la gloriosa presencia de Dios templo de Salomón.
Ahora Dios se prepara para ir a un lugar donde Él siempre deseó estar: un templo no hecho de piedra sino fundado en los corazones de sus hijos e hijas.
Ayudando a la gente a estar lista Nuevamente, debe haber primero un orden divino. Esta vez el énfasis no estará en un orden externo sino en uno interno. Allí, en el lugar secreto del corazón es donde próximamente será revelada la gloria de Dios.
Este proceso de orden y transformación comenzó con el ministerio de Juan el Bautista. Habría sido un error ver a Juan como un profeta del Antiguo Testamento. Por eso la Biblia describe su ministerio como «Principio del evangelio de Jesucristo»(Marcos 1.1). Su predicación se encuentra al comienzo de cada uno de los cuatro evangelios. Jesús enfatiza esto, al declarar: «La ley y los profetas eran hasta Juan (Lucas 16.16), Note que no dice: «la ley y los profetas eran hasta mí.»
El nacimiento de Juan fue anunciado a su padre por un ángel. La legitimidad de su ministerio fue resumida por es. Estas palabras: «Y hará que muchos de los hijos de Israel se conviertan al Señor Dios de ellos .. para preparar al Señor un pueblo bien dispuesto»(Lucas 1.16,17).
Note que iba a «preparar al Señor un pueblo dispuesto» Tal como Dios había ungido a los artesanos y constructores en los días de Moisés para construir el tabernáculo, así ungió a Juan para preparar el templo no hecho con manos. Por el Espíritu de Dios, él comenzó el proceso de preparación para el nuevo templo.
Isaías profetiza de Juan: «Voz que clama en el desierto: Preparad camino a Jehová … todo valle sea alzado, y bájese todo monte y collado; y lo torcido se enderece y lo áspero se allane. Y se manifestará la gloria de Jehová.»
ISAÍAS 40.3-5Esas montañas y collados no eran fortalezas de elementos naturales, sino más bien el orgullo del hombre que se opone a los caminos de Dios. El altanero orgullo humano debía ser bajado. La irreverencia y la necedad tenían que ser confrontadas y niveladas en preparación para la revelación de la gloria de Dios.
La palabra hebrea para «torcido» en el versículo anterior es aqob. El Diccionario Bíblico Strong lo define como: «fraudulento, engañoso, contaminado, o torcido». Es fácil ver que torcido no está en referencia a la pérdida de rectitud física. Una traducción más apropiada para esta palabra sería «engañoso».
Juan no fue enviado a aquellos que no conocían el nombre del Señor. Lo fue a quienes ya estaban en pacto con Jehová. Israel se había vuelto religioso, creyendo que todo estaba bien. En verdad, Dios vio a los israelitas como ovejas perdidas. Los miles que fielmente asistían a las sinagogas permanecían sin tomar consciencia de la verdadera condición de sus corazones. Fueron engañados y pensaban que sus adoración y servicio eran aceptados por Dios. Juan expuso a la luz este engaño y tales decepciones. Sacudió el inestable fundamento sobre el cual habían asumido su justificación como descendencia abrahámica. Él trajo a la luz el error en la doctrina de sus ancianos, y mostró que las oraciones estereotipadas carecían de pasión y poder. Mostró la futilidad de pagar los diezmos, mientras despreciaban y hasta robaban al pobre.
Él señaló lo vano de sus hábitos religiosos muertos y reveló claramente que la dureza de sus corazones estaba muy lejos de Dios.
Juan llegó predicando un bautismo de arrepentimiento (Marcos 1.4). La palabra griega para «bautismo» es baptizma, y es definida como «inmersión». De acuerdo al Diccionario Anaya de la Lengua, inmersión significa: «Acción de sumergir.» Entonces, el mensaje de Juan no era un mensaje parcial sino radical; un completo cambio de corazón.
Las confrontaciones más fuertes de Juan destrozaron la falsa seguridad que los israelitas habían fundamentado en sus engaños fuertemente enraizados. Su mensaje fue un llamado a los hombres a volver sus corazones a Dios. Su asignación divina fue nivelar el terreno de los corazones que lo recibieron. Los collados del orgullo y las altivas colinas de la religión fueron aplastadas, preparando a la gente para recibir el ministerio de Jesús
El Constructor Principal
Una vez que el trabajo de Juan fue terminado, Jesús vino a preparar el templo sobre el nivel del terreno de la humildad, hasta que el proceso de construcción fuera terminado.
Jesús puso el fundamento y construyó: «Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo»(1 Corintios 3.11).
Una vez más, las palabras de Dios trajeron orden divino, i pero esta vez sus palabras fueron reveladas como la Palabra de Dios hecha carne! Jesús es el Constructor Principal (Hebreos 3.1-4), no sólo por sus enseñanzas sino también por la vida que vivió. En cada situación.
El señaló a la humanidad el camino aceptable del Señor. Aquellos que recibieron el ministerio de Juan estuvieron listos para recibir el trabajo del Constructor Principal. Al contrario, aquellos que rechazaron a Juan no estuvieron preparados para recibir las palabras de Jesús, ya que el terreno de sus corazones estaba desparejo e inestable.
Ningún fundamento había sido puesto. Ellos eran como sitios de construcción sin preparar, incapaces de soportar un santuario.
Jesús contestó al orgullo religioso que se le resistía: «Porque vino a vosotros Juan en camino de justicia, y no le creísteis; pero los publicanos y las rameras le creyeron; y vosotros, viendo esto, no os arrepentisteis después para creerle» (Mateo21.32). Eran los pecadores de aquellos días quienes recibieron el mensaje de Juan y abrieron sus corazones a Jesús. «Se acercaban a Jesús todos los publicanos y pecadores para oírle»(Lucas 15.1). Ellos no habían sido consolados por su religión, y sabían que necesitaban un Salvador.
El paso final de preparación Cuando Jesús terminó todo lo que su Padre le había mandado a hacer en su ministerio terrenal, fue enviado a la cruz como el cordero sacrificial por Caifás, el sumo sacerdote.
Fue el último y más crucial paso en la preparación del templo en el corazón del hombre. El sacrificio de Jesús eliminó la naturaleza pecaminosa que separaba al hombre de la presencia de Dios desde la caída de Adán.
Vimos la ofrenda del cordero sacrificial anunciada en el levantamiento del tabernáculo y en la dedicación del templo. Cuando el tabernáculo fue levantado, Aarón, como sumo sacerdote, hizo ofrendas al Señor. Una de ellas era un cordero sin mancha. Una vez que esto fue hecho, «entraron Moisés y Aarón en el tabernáculo de reunión, y salieron y bendijeron al pueblo; y la gloria de Jehová se apareció a todo el pueblo»(Levítico 9.23). Fue poco después de eso que Nadab y Abiú fueron juzgados y quemados mortalmente.
El sacrificio del Cordero de Dios es anunciado en la dedicación del templo de Salomón: «Entonces el rey y todo el pueblo sacrificaron víctimas delante de Jehová. Y ofreció el rey Salomón en sacrificio veintidós mil bueyes, y ciento veinte mil ovejas; y así dedicaron la casa de Dios el rey y todo el pueblo.» 2 CRÓNICAS 7.4,5
Fue ese mismo día en que la gloria del Señor fue revelada en el templo.
El escritor de Hebreos compara el sacrificio de Cristo con aquello ofrecido en el tabernáculo y en el templo, diciendo:
«Y no por sangre de machos cabríos ni de becerros, sino por su propia sangre, entró una vez para siempre en el Lugar Santísimo, habiendo obtenido eterna redención.» HEBREOS 9.12
Jesús, el Cordero de Dios, colgando de la cruz, arrojó cada gota de su inocente y real sangre por nosotros. Una vez que esto fue realizado, el velo del templo fue rasgado en dos, de arriba a abajo (Lucas 23.45). ¡Dios salió! La gloria de Dios nunca más sería revelada en un edificio hecho con manos. Pronto su gloria sería revelada en el templo en el que siempre había querido habitar.
Uno en corazón y propósito Leamos ahora lo que sucedió muy poco tiempo después de la resurrección de Jesús:
«Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos.»HECHOS 2.1-3
Otra vez, la gloria de Dios es manifestada. Note que «estaban todos unánimes juntos». Orden divino. ¿Cómo puede tener usted a 120 personas en común a cuerdo? La respuesta. va es simple; todos habían muerto a si mismos. No tenían agendas. Todo lo que importaba era que debían obedecen) las palabras de Jesús.
Sabemos que Jesús ministró a cientos de miles en sus tres años y medio de ministerio. Multitudes lo siguieron.
Después de su crucifixión y resurrección se apareció a más de 500 seguidores (1 Corintios 15.6). Sólo en el día de Pentecostés encontramos a 120 en la casa donde el Espíritu de Dios cayó (Hechos 1.15). Es interesante notar que el número siguió bajando, en lugar de aumentar. ¿Dónde estaban los miles después de la crucifixión? ¿Por qué se le apareció sólo a 500? En el día de Pentecostés, ¿dónde estaban los 500? Fue sólo a 120 que la gloria de Dios les fue revelada.
Después de su resurrección, Jesús le dijo a la gente que no se fuera de Jerusalén sino que esperara la promesa del Padre (Hechos 1.4). Creo que todos, los 500, esperaron inmediatamente la promesa. Pero a medida que los días pasaban, el tamaño del grupo disminuyó. Impacientes, algunos pueden haber concluido: «Tenemos que seguir viviendo nuestras vidas; El se fue.» Otro pueden haber ido a la sinagoga a adorar a Dios en la forma tradicional. Aun otros pueden haber hecho referencia a las palabras de Jesús: «Debemos ir a todo el mundo y predicar el evangelio. Mejor que nos vayamos ahora mismo y lo hagamos.»
Creo que el Señor esperó hasta que aquellos que permanecieron tuvieron la resolución interior de decir: «Aunque nos pudramos, no nos moveremos, porque el Maestro dijo que esperáramos.» Solo aquellos que estaban completamente rendidos al Maestro podrían cumplir tal mandamiento. Ninguna persona, actividad o cosa importaba tanto como la obediencia a sus palabras. Esos fueron aquellos que temblaron ante su palabra (Isaías 66.2). ¡Temieron a Dios!
Los que permanecieron habían escuchado atentamente cuando Jesús le habló a la multitud, diciendo:
huevo suntuario «Y el que no lleva su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo. Porque ¿quién de vosotros queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla? No sea que después que haya puesto el cimiento, y no pueda acabarla, todos los que lo vean comiencen a hacer burla de él, diciendo: Este hombre comenzó a edificar y no pudo acabar … así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo.»LUCAS 14.27-30,33
Jesús dejó claro que, para seguirlo a El, primeramente debemos ver el costo. Hay un precio para seguir a Jesús y Él puso claramente esa cantidad. ¡El precio no es nada menos que nuestras vidas!
Usted puede cuestionar: «Pensé que la salvación era un regalo; algo que no había que comprar.» Sí, la salvación es un regalo que no puede ser comprado o ganado. Sin embargo, usted no la puede retener si no da su vida entera a cambio. Aun un regalo debe ser protegido de no ser perdido o robado. Jesús exhortó: «Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo»(Mateo 10.22). La fortaleza de perseverar se encuentra en el dar libremente su vida.
Un verdadero creyente, un discípulo pone su vida enteramente para su Maestro. Los discípulos son inmutables hasta el fin. Los convertidos y espectadores pueden desear los beneficios y bendiciones, pero les falta la valentía de permanecer hasta el final. Tarde o temprano, abandonarán.
Jesús dio la Gran Comisión « id, y haced discípulos a todas las naciones…» (Mateo 28.19). Él nos envió a hacer discípulos, no convertidos.
El remanente que quedó en el día de Pentecostés dejó de lado sus sueños, ambiciones, metas y agendas. Esto creó una atmósfera donde podían tener un mismo propósito y un mismo corazón.
Esta es la unidad que Dios desea traer en nosotros hoy.
Ha habido varios movimientos para la unidad en nuestras ciudades entre algunos líderes e iglesias. Nosotros venimos juntos y buscamos unidad.
Pero debemos recordar que sólo Dios puede realmente hacernos uno. A menos que dejemos de lado todo lo demás, tarde o temprano las agendas escondidas saldrán a la luz.
Cuando hay motivos escondidos las relaciones se desarrollan en un nivel superficial. El producto es falto de profundidad e improductivo. Podemos tener la unidad de propósito, sin obediencia al corazón de nuestro Maestro.
Entonces nuestra productividad es vana. Por eso, «Si Jehová no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican»(Salmo127.1). Dios aún está buscando por aquellos que tiemblan ante su Palabra. Allí es donde se encuentra la verdadera unidad.
La gloria de Dios revelada. Todos los que estaban juntos en el día de Pentecostés tenían verdadera unidad. Eran uno en propósito con su Maestro.
Sus corazones estaban en orden. La preparación para el ministerio de Juan se había acoplado al ministerio de Jesús, resultando en orden divino. Este orden había sido alcanzado en los corazones de los hombres. En línea con el patrón de Dios, después de que ese orden divino fue alcanzado, la gloria de Dios fue revelada. Lea nuevamente qué sucedió ese día:
« Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos.»HECHOS 2.2,3
Una porción de la gloria de Dios se manifestó en aquellos 120 hombres y mujeres. Tenga en cuenta que lenguas de fuego reposaron sobre cada uno de ellos. Olvide la imagen que usted ha tenido en los libros de la escuela dominical sobre este episodio. Todos ellos fueron bautizados o inmersos en el fuego de su gloriosa presencia (Mateo 3.11).
Por supuesto, esto no fue la completa y develada gloria de Dios, ya que ningún ser humano ha podido permanecer ante la completa gloria de Dios (1 Timoteo 6.16). No obstante, la manifestación fue lo suficientemente fuerte como para atraer la atención de multitudes de devotos, judíos temerosos de Dios, quienes residían en Jerusalén provenientes de todos los países bajo el cielo (Hechos 2.6,7).
En respuesta a esto, Pedro se paró y predicó el evangelio a ellos. Ese día fueron salvas y sumadas a la Iglesia unas 3000 personas. No fue un servicio programado; no había habido ningún anuncio o promoción. Como resultado:
«Sobrevino temor a toda persona; y muchas maravillas y señales eran hechas por los apóstoles.» HECHOS 2.43
Dios había revelado parte de su gloria, y la gente estaba asombrada por su presencia y poder. Él continuó trabajando en una forma poderosa. Diariamente había testimonios de tremendos milagros y sanidades.
No se podía negar la obra de la poderosa mano de Dios.
Hombres y mujeres vinieron al Reino en multitudes. Aquellos que previamente habían dado sus vidas a Jesús fueron refrescados por la presencia de su Espíritu.
Puedes utilizar las palabras para manipular el mundo y hacer que te proporcione lo que quieras. Es lo que viene a ser «actuar políticamente». Es tergiversar. Es la especialidad de aquellos que carecen de escrúpulos, ya sean comerciantes, vendedores, publicistas, Don juanes, utópicos cargados de eslóganes o psicópatas.
Es el tipo de discurso al que la gente se lanza cuando intenta influir y manipular a los demás. Es lo que hacen los estudiantes universitarios cuando escriben un trabajo para complacer al profesor en lugar de articular y explicar sus propias ideas.
Llevar una vida así supone estar poseído por algún tipo de deseo aberrante y articular discursos y acciones de tal modo que conduzcan con seguridad y racionalidad a tal objetivo. Estos son ejemplos de lo que un compatriota de Sigmund Freud, y el menos conocido psicólogo austriaco Alfred Adler, denominó «mentiras de vida».
Algunos objetivos calculados de este tipo son «imponer mis convicciones ideológicas», «demostrar que tengo (o tenía) razón», «parecer competente», «trepar por la jerarquía de dominación», «evitar responsabilidades» (o su hermano gemelo, «atribuirme el mérito de otras personas»), «conseguir un ascenso», «acaparar la atención», «asegurarme de que todo el mundo me quiere», «ir de mártir y sacarle partido», «justificar mi cinismo», «racionalizar mi actitud asocial», «minimizar todo conflicto inmediato», «mantener mi ingenuidad», «sacar provecho de mi vulnerabilidad», «parecer siempre un santo» o (y este es particularmente retorcido) «asegurarme de que mi insufrible hijo/hija siempre tiene la culpa de todo».
Una persona que vive una «mentira de vida» está intentando manipular la realidad a través de la percepción, el pensamiento y la acción, Una vida vivida de esta forma se basa, consciente o inconscientemente.
Tan solo resulta válida si la realidad es intrínsecamente intolerable y, al mismo tiempo, algo que se puede manipular y distorsionar.
Decir algo así o pensarlo requiere la arrogancia y la seguridad que el genial poeta inglés John Milton en su novela “El Paraíso Perdido” identificó con Satán, el más elevado ángel de Dios que acabó tremendamente mal.
La facultad de la racionalidad inclina peligrosamente hacia el orgullo: todo lo que sé es lo que hay que saber. El orgullo se enamora de sus propias creaciones e intenta convertirlas en algo absoluto.
He visto a gente definir su utopía y luego hacer malabarismos con su vida para que se hiciera realidad, con la consecuencia de que hacen una mentira de su vida Para poner un ejemplo:
Una chica de dieciocho años decide, de forma arbitraria, que quiere jubilarse a los cincuenta y dos. Trabaja durante tres décadas para conseguirlo, sin advertir que tomó tal decisión cuando apenas era una niña. ¿Qué sabía de cómo sería ella misma a los cincuenta y dos años cuando todavía era una adolescente? Incluso ahora, muchos años después, apenas tiene una vaga idea, de baja resolución, del que sería su Edén después de la vida laboral. Se niega a darse cuenta. ¿Qué significaría su vida si ese objetivo inicial fuera un error? Tiene miedo de abrir la caja de Pandora, donde se encuentran todos los problemas del mundo. Pero también aguardaba ahí la esperanza. Pervierte toda su vida para que se ajuste a las fantasías de una adolescente.
Un objetivo formulado con ingenuidad se acaba transformando con el paso del tiempo en una forma de vida siniestra.
Este tipo de reduccionismos y falsificaciones es particularmente típico de los ideólogos, que adoptan un único axioma que no necesita una revisión de que si está bien o mal la toma del conocimiento que adquieren, por ejemplo diciendo : el Gobierno es malo, la inmigración es mala, el capitalismo es malo, el patriarcado es malo. Entonces filtran y tamizan sus experiencias, e insisten de forma cada vez más vehemente en que todo puede explicarse mediante ese axioma.
Creen de forma narcisista, por debajo de toda su palabrería, que el mundo se podría enderezar si ellos manejaran sus riendas.
Pero hay otro problema fundamental con las mentiras de vida, particularmente cuando se basan en la evitación. Se llama «pecado de comisión» a hacer algo que sabes que está mal.
Y el otro es “un pecado de omisión” es el que se comete dejando que ocurra algo malo cuando podrías impedirlo. El primero se considera tradicionalmente más serio que el segundo, la evitación, pero yo no estoy tan seguro.
Piensa en una persona que insiste en que todo le va bien. Evita el conflicto, sonríe y hace lo que le piden. Encuentra un nicho y allí se esconde. No cuestiona la autoridad ni propone ideas, y ni siquiera se queja cuando se la trata mal. Ansía la invisibilidad, como un pez en medio de un enorme banco marino. Pero hay algo secreto que le gangrena el corazón. A pesar de todo, sufre, porque la vida es sufrimiento. Vive en soledad.
Aislamiento y frustración, pero su obediencia y su forma de anularse disuelven todo significado en su vida. Se ha convertido en una persona esclava, una herramienta que los demás pueden explotar. No consigue lo que quiere o lo que necesita porque algo así requeriría tomar la palabra. De modo que nada en su existencia puede compensar los problemas vitales, y algo así enferma a cualquiera.
Puede que sea cierto que los primeros que desaparecen cuando la institución en la que trabajas titubea y se hunde son los alborotadores y los que arman jaleo. Pero los siguientes que serán sacrificados son los que están en silencio.
Alguien que se esconde no es esencial. Ser esencial requiere una contribución original. Esconderse, además, no salva a esas personas ni de la enfermedad, ni de la locura, ni de la muerte, ni de los impuestos.
Y esconderse de los demás también significa suprimir y esconder todo lo que nosotros mismos podríamos llegar a ser. Y ahí está el problema.Si no te revelas a los demás, no te puedes revelar a ti mismo. Esto no solo significa que estás suprimiendo a quién eres, aunque eso también. Significa que todas las cosas que podrías llegar a ser nunca podrán ser desencadenadas por la necesidad. Se trata de una verdad biológica y conceptual. Cuando exploras con astucia, cuando te enfrentas de forma voluntaria con lo desconocido, vas recopilando información que te sirve para construirte en tu nueva versión renovada.
Este es el elemento conceptual. Sin embargo, algunos estudios recientes apoyados en la ciencia han descubierto que hay genes nuevos que se activan en el sistema central nervioso cuando un organismo se encuentra (o se coloca) en una situación nueva.
Estos genes codifican nuevas proteínas, que a su vez son los ladrillos de nuevas estructuras que se forman en el cerebro. Esto implica que una gran parte de ti está todavía naciendo, en el sentido más físico posible, algo que la inmovilidad no está en condiciones de propiciar.
Tienes que decir algo, ir a algún sitio y hacer algo para activarte. Y si no…, pues te quedas incompleto, y la vida es demasiado dura para alguien incompleto. Si dices «no» a tu jefe, a tu mujer o a tu madre cuando hay que decírselo, entonces te transformas en alguien que puede decir «no» cuando hay que decirlo. Por el contrario, si dices «sí» cuando tienes que decir «no», te transformas en alguien que solo puede decir «sí», incluso cuando manifiestamente toca decir lo contrario.
Si te traicionas a ti mismo, si dices cosas falsas, si escenificas una mentira, lo que haces es debilitar tu carácter. Si tienes un carácter débil, te avasallara la primera adversidad que surja, e inevitablemente surgirán. Intentarás esconderte, pero ya no podrás hacerlo en ningún sitio. Y entonces acabarás haciendo cosas horribles.
Tan solo la filosofía más cínica e inútil insiste en que la realidad puede mejorarse por medio de la falsificación. Una filosofía semejante juzga de la misma forma el Ser y lo que se puede llegar a ser, y ambas cosas le resultan fallidas. Acusa a la verdad de resultar insuficiente y a las personas honestas de dejarse engañar. Es una filosofía que al mismo tiempo propicia y justifica la corrupción endémica del mundo.
En semejantes circunstancias, el problema no es la visión en tanto que tal ni
tampoco un plan diseñado para alcanzar una visión determinada. Porque hace falta una visión del futuro, de un futuro deseable.
La ceguera voluntaria es la negativa a saber algo que podría saberse. Es la negativa a admitir que el timbre que escuchamos indica que hay alguien en la puerta. Es la negativa a admitir que hay un gorila de tres toneladas y media en mitad de la habitación, que hay un elefante debajo de la alfombra, que hay un esqueleto colgado en el armario. Es la negativa a reconocer un error para seguir aplicando el plan.
Todo juego cuenta con unas reglas, y algunas de las más importantes son implícitas. Las aceptas a partir del momento en el que empiezas a jugar. La primera de ellas es que el juego es importante, porque, si no lo fuera, no estarías jugando.
El mero hecho de participar en un juego lo define como algo importante. La segunda es que las jugadas que realizas son válidas si te ayudan a ganar. Si realizas una jugada que no te ayuda a ganar, entonces, por definición, es mala y tienes que intentar otra cosa. Y ya lo sabes, es absurdo hacer una y otra vez lo mismo y esperar resultados diferentes.
Si tienes suerte, al fracasar pruebas algo nuevo y entonces consigues salir adelante. Si eso tampoco funciona, vuelves a intentar otra cosa.
Una pequeña modificación basta en algunas circunstancias. Por eso es prudente empezar con pequeños ajustes y ver si sirven de algo. Sin embargo, en ocasiones el problema reside en toda la jerarquía de valores, con lo que hay que abandonar el edificio entero.
Hay que cambiar todo el juego, lo que supone una revolución, con todo el caos y el terror que eso supone. No es algo a lo que uno deba lanzarse a la ligera, pero a veces resulta necesario. El error requiere el sacrificio que supone corregirlo, con lo que un error grave necesita un sacrificio igual de grave.
Aceptar la verdad es un sacrificio, y si has estado rechazándola durante mucho tiempo, entonces has acumulado una deuda enorme en lo que se refiere a sacrificios.
Los incendios queman la madera seca y hacen que las sustancias que estaban atrapadas en su interior vuelvan a la tierra. No obstante, a veces los fuegos se evitan de forma artificial y la madera seca sigue acumulándose. Pero antes o después se declarará un fuego y entonces arderá con tal furia que todo quedará destruido, incluso la tierra en la que el bosque crece.
A la mente orgullosa y racional, instalada en sus certezas y embriagada de su brillantez, no le cuesta nada ignorar el error y barrer todo debajo de la alfombra.
Los filósofos existencialistas, empezando por Soren Kierkegaard, señalaron este modo de vida como «inauténtico». Una persona inauténtica sigue percibiendo las cosas y actuando de formas que su propia experiencia ha demostrado que son falsas. No habla con su propia voz.
«;Ha ocurrido lo que quería? No. Entonces, o bien mi objetivo o bien mi estrategia no eran adecuados. Me quedan todavía cosas por aprender».Esa es la voz de la verdad.
«¿Ha ocurrido lo que quería? No. Entonces, el mundo es injusto, y la gente, celosa y demasiado estúpida como para comprender. Es culpa de algo o de alguien». Esa es la voz de lo mentira lo inautentico.
De ahí no queda mucho para llegar a decir: «tendrían que desaparecer», «hay que hacerles daño» o «hay que destruirlos».
Cuando escuchas cosas que resultan de una brutalidad incomprensible, entonces es que este tipo de ideas se ha manifestado.
No puede achacarse nada de esto a la inconsciencia o a la represión. Cuando un individuo miente, lo sabe. Puede que quiera ignorar las consecuencias de sus acciones, puede que sea incapaz de analizar y articular su pasado y que así no lo entienda, puede incluso que olvide que ha mentido y no sea por tanto consciente.
Pero en ese preciso instante, cuando cometió cada uno de los errores en cuestión o cuando obvió cada una de sus responsabilidades, sí que lo era. En ese momento sabía lo que estaba haciendo. Los pecados de los individuos inauténticos corrompen a los más allegados y a nuestra sociedad.
¿Por qué no protestar? ¿Por qué no tomar partido? Si lo haces, otras personas que también tienen miedo de alzar la voz puede que acudan en tu defensa. Y si no, quizá ha llegado la hora de la revolución. Quizá tendrías que buscar otro trabajo, donde tu alma corra menos peligro de verse corrompida.
Pues ¿de qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero y perder su alma? (Marcos 8:36)
Viktor Frankl, el psiquiatra austriaco que sobrevivió a los campos de concentración nazis y escribió el clásico “El hombre en busca de sentido” (1946), llegó a una conclusión sociopsicológica similar: una existencia deshonesta, carente de autenticidad, conduce al totalitarismo social.
Estudiosos de las patologías individuales y culturales, llegaron a la misma conclusión: la mentira pervierte la estructura del Ser. La falsedad corrompe tanto el alma como a la sociedad, puesto que una forma de corrupción alimenta la otra.
En repetidas ocasiones he observado cómo la traición y el engaño transforman la miseria existencial común en un infierno absoluto. La crisis apenas soportable de un paciente terminal se puede convertir, por ejemplo, en algo indescriptiblemente horrendo como consecuencia de las inapropiadas pero banales peleas de sus hijos adultos.
Obsesionados por un pasado no resuelto, se arremolinan como ánimas en torno al lecho de muerte tiñendo la tragedia de unas tonalidades innecesarias de cobardía y resentimiento.
La incapacidad de un joven para abrirse camino la puede explotar una madre que tenga como prioridad proteger a sus hijos de todo dolor y decepción.
Así, él nunca se va y ella nunca está sola. Es una conspiración perversa, que se trama poco a poco, a medida que la patología se desarrolla por medio de millares de guiños y asentimientos. Ella se hará la mártir, condenada a apoyar a su hijo, y se alimentará cual vampiro de la compasión que le proporcionen sus amistades.
Él, por su parte, seguirá en su nido del sótano, imaginando que está oprimido y deleitándose con fantasías acerca de la novia que lo rechazó por su cobardía, su torpeza y su incapacidad.
Entonces todos se preguntan el porqué. Podrían haberlo visto venir, pero se negaron a hacerlo. Es cierto que también una vida bien vivida puede verse desgarrada por la enfermedad. las dolencias o cualquier catástrofe inevitable.
La depresión, el trastorno bipolar o la esquizofrenia, igual que el cáncer, están relacionados con factores biológicos que están más allá del control inmediato del individuo.
Las dificultades que son intrínsecas a la vida bastan por sí solas para debilitar y abrumar a cualquiera de nosotros, empujándonos más allá de nuestros límites y asestándonos un golpe allí donde más nos duele. Ni la vida mejor vivida puede sustraernos totalmente de nuestra vulnerabilidad.
Pero la familia que se pelea entre las ruinas de su hogar devastado por un terremoto tiene muchas menos probabilidades de reconstruir algo que la familia fortalecida por la confianza y la devoción mutuas.
Cualquier debilidad natural, cualquier desafío existencial, por pequeño que sea, puede magnificarse y convertirse en una crisis grave si se alimenta de una cantidad suficiente de engaño a nivel individual, familiar o cultural.
Puede que un espíritu humano honesto fracase una y otra vez en todos sus intentos por traer el paraíso en la Tierra. Pero quizá si consiga reducir el sufrimiento característico de la existencia a niveles admisibles.
La tragedia del Ser es consecuencia de nuestras limitaciones y de la vulnerabilidad que define la experiencia humana. Puede incluso tratarse del precio que pagamos por el propio Ser, ya que la existencia, para producirse. ha de estar limitada.
He visto cómo un marido se iba adaptando de forma honesta y valiente mientras su mujer se hundía en la demencia terminal. Paso a paso, fue realizando los ajustes necesarios. Aceptó ayuda cuando la necesitó y se negó a obviar la triste degradación de su esposa, de tal forma que pudo adaptarse gradualmente. Vi a la familia de esa mujer formar una unión cuando ella agonizaba, los vi forjando nuevas conexiones entre ellos hermano, hermanas, nietos y padre como compensación parcial pero genuina de su pérdida.
Vi a mi hija adolescente vivir todo el proceso de destrucción de su cadera y su tobillo y cómo sobrevivió a dos años de dolor intenso y constante para volver a emerger con su espíritu intacto. Vi cómo su hermano pequeño sacrificó de forma voluntaria, sin resentimiento alguno, numerosas oportunidades sociales, numerosos compromisos con amigos para estar a su lado, a nuestro lado, cuando estaba sufriendo. Con amor, con ánimos y con un carácter intacto, un ser humano puede aguantar mucho más de lo que imaginamos.
Sin embargo, lo que no se puede soportar es la ruina absoluta que producen la tragedia y el engaño.
La capacidad de la mente racional para falsear, manipular, tramar, hacer trampas, falsificar, minimizar, confundir, prevaricar, denegar, omitir, racionalizar, tergiversar, exagerar y complicar es tan inagotable, tan excepcional, que siglos enteros de pensamiento precientífico, centrados en clarificar la naturaleza del esfuerzo moral, lo consideraron algo verdaderamente diabólico.
Esto no se debe a la propia racionalidad en tanto que proceso, puesto en ese mismo proceso puede generar claridad y progreso. Es porque la racionalidad está sujeta a la peor tentación de todas, a saber, elevar lo que conoce al estatuto de algo absoluto.
Podemos apoyarnos de nuevo en las palabras del gran poeta John Milton para aclarar lo que esto significa. A lo largo de millares de años de historia, el mundo occidental fue hilvanando en torno a su esencia religiosa una fantasía onírica acerca de la naturaleza del mal. Esa fantasía contaba con un protagonista, una personalidad adversaria, dedicada de forma absoluta a la corrupción del Ser.
Milton se propuso organizar, escenificar y articular la esencia de este sueño colectivo y le dio vida en la figura de Satán o Lucifer, en su novela “ El paraíso perdido”. Escribe
Acerca de su tentación primigenia
y sus consecuencias inmediatas:
Confiando al Altísimo igualarse,
si con él se enfrentaba, y ambiciosa,
contra el trono de Dios y monarquía,
levantó la impía guerra de los Cielos
y la altiva lid con vano esfuerzo,
A Satán el Poder Omnipotente
arrojo de cabeza, envuelto en llamas
en horrorosa combustión y ruina,
de la mansión etérea a la insondable
perdición, a vivir allí en cadenas
irrompibles y el castigo del fuego,
por armarse contra el Omnipotente.
A decir de Milton, Lucifer el espíritu de la razón era el más excelso de los ángeles que Dios creó a partir de la nada, algo que puede interpretarse desde una perspectiva psicológica.
La razón es algo vivo, algo que vive en cada uno de nosotros, algo con muchos más años que cualquiera de nosotros. Es mejor entenderla como una personalidad más que como una capacidad. Es algo que posee sus objetivos, sus tentaciones y sus debilidades.
Vuela más alto y consigue ver mucho más lejos que cualquier otro espíritu. Pero la razón se enamora de sí misma y, peor todavía, de aquello que ella misma produce, que eleva e idolatra como algo de carácter absoluto.
Así pues, Lucifer es el espíritu del totalitarismo. Si acaba arrojado del cielo al infierno es precisamente porque ese encumbramiento, esa rebelión en contra del Altísimo, del Incomprensible, inevitablemente desencadena el infierno.
Pero no es eso lo que te salva. Lo que te salva es la voluntad de aprender de aquello que no sabes. Esa es la fe en la posibilidad de la transformación humana. Es la fe en el sacrificio de la versión actual de uno mismo para alcanzar la versión que podríamos ser. La persona totalitaria niega la necesidad de que el individuo asuma la responsabilidad última del Ser.
Esa negación es lo que significa rebelarse contra «el Altisimo». significa eso, que todo lo que había que descubrir ya se ha descubierto, que todo ocurrirá tal y como se ha planeado, que todos los problemas se desvanecerán cuando se acepte el sistema perfecto. El gran poema de Milton era una profecía.
Cuyo arrogante orgullo en el intelecto les aseguraba que siempre llevaban razón. Milton pensaba que la negativa vehemente a cambiar frente al error no solo suponía la expulsión del cielo y la consiguiente degeneración en un infierno cada vez más profundo, sino también el rechazo a la misma redención.
Satán sabe perfectamente que incluso si estuviera dispuesto a buscar la reconciliación y Dios tuviera intención de propiciarla, terminaría rebelándose de nuevo, porque no puede cambiar. Es quizá está orgullosa terquedad lo que constituye el misterioso pecado imperdonable contra el Espíritu Santo:
¡Adiós, felices campos, donde mora
para siempre la dicha! ¡Salve, horrores,
salve, mundo infernal, y, tú, profundo
Averno recibe a tu nuevo señor
aquel cuyo designio nunca puede
alterarse con el lugar y el tiempo.
No se trata de una fantasía del más allá, ni ningún reino perverso de tortura de ultratumba para enemigos políticos. Es más bien una idea abstracta y a menudo las abstracciones son más reales que aquello que representan.
La idea de que el infierno existe de cierta forma metafísica no es solo antigua y recurrente, sino también cierta. El infierno es eterno, siempre ha existido y existe todavía. Es la parte más árida, hostil y perversa del inframundo del caos, allí donde quedan condenadas para la eternidad las personas decepcionadas y resentidas.
La mente es su propio lugar y puede hacer en ella un cielo del infierno podemos pues reinar seguros. Y en mi opinión reinar vale la pena, aunque sea en el infierno: mejor es reinar aquí que servir en el cielo.
Aquellos que han mentido lo suficiente, tanto de palabra como de acto, viven ahí, en el infierno, ahora. Ponte a andar por cualquier calle frecuentada de una ciudad. Mantén los ojos bien abiertos y presta atención. Verás a gente que está ahí, ahora. Son las personas a las que tiendes a evitar de forma instintiva, las que se enfadan de forma automática en cuanto las miras, si bien en algunos casos prefieren girarse avergonzadas.
Vi una vez en la calle a un alcohólico que se encontraba en un estado lamentable hacer justamente eso en presencia de mi hija. Lo que ante todo quería era evitar ver su degradación reflejada de forma incontestable en los ojos de la niña.
Es el engaño lo que hace que las personas sientan una miseria mayor de lo que pueden soportar.
Es el engaño lo que llena el alma humana de resentimiento y ansias de venganza. Es el engaño lo que produce el terrible sufrimiento de la humanidad: los campos de la muerte nazis, las cámaras de tortura y los genocidios de Stalin, y ese monstruo aún mayor que fue Mao. Fue el engaño lo que mató a centenares de millones de personas en el siglo XX. Fue el engaño lo que casi condena por completo a la civilización.
Es el engaño lo que aún hoy en día nos amenaza de forma total y absoluta.
Sin mamá la vida no es igual 💔
Mamá resuelve.
Mamá acompaña.
Mamá va y viene.
Mamá cuida.
Mamá abraza.
Mamá reta.
Mamá cocina.
Mamá mima.
Mamá comparte todo.
Mamá espera. Mamá reorganiza su plan a último momento si es necesario. Mamá corre. Mamá lleva. Mamá trae. Mamá consigue lo que piden del jardín. Mamá escucha críticas. Mamá aguanta. Mamá perdona. Mamá comprende. Mamá se posterga. Mamá duerme poco. Mamá come frío, si come. Mamá hace malabares para que nada falte. Mamá va al médico. Mamá ordena. Mamá educa. Mamá está. Mamá siempre está.
Aún recuerdo, que hubo gente a mi alrededor, ancianos en la Palabra, que me desanimaron a no escribir, dijeron: “No creo que se publique, él es muy selectivo”. Y sabes,que sentí también ese miedo, que probablemente, sintió Timoteo.
Pero, Dios hablo a mi corazón, y le comenté a mi pastor,que, si podía yo escribir para este diario, y me dijo, ¡sí hazlo!
Ahí pude ver, en mi pastor Jeff, siendo como Pablo,animando a su Timotea.
Quisiera abordar el tema de los jóvenes, y animarlos a seguir su propósito; yo les preguntaría, ¿cuál es el error más común entre los jóvenes?
Muchos, si no es que la mayoría, se auto descalifican para servir. Al estar rodeados de tanta tecnología, se distraen de lo verdaderamente importante, y cómo no, con tantos avances tecnológicos, son muy seductores; ¡hasta yo,tendría esa auto descalificación!
Están invadidos de tanta información, que en cuanto abren sus dispositivos móviles, brincan, sin si quiera poder pensar ya por sí solos.
Pero, deja decirte, que todo esto, es una trampa, y sé, que como tú eres muy inteligente, lo sabrás.
Te quiero decir, que, Timoteo pasó por esta misma situación, era un jovencito como tú, lleno de sabiduría, sabía lo bueno y lo malo, pero, lo más importante, tenía una fe inquebrantable, así como la tuya.
¿Por qué Timoteo se auto descalificaba, si antes no había inteligencia artificial, teléfonos inteligentes, internet y esas cosas, que lo distrajera de su llamado?
Pues, aunque tú no lo creas, había muchas personas, que por su edad no lo creían suficientemente apto para lleva a cabo las multitudes de tareas, que el Apóstol Pablo, le encomendaba, y a su alrededor, había gentes, que sabían las escrituras y eran personas mayores. Entonces,Timoteo, en su cabeza, se hacía pensamientos erróneos hacia él, junto con lo que uno u otra persona, le decían, entonces, el Apóstol Pablo, le decía:
Traigo a la memoria tu fe sincera, la cual, primero animó a tu abuelita Lóida y a tu madre Eunice y ahora te anima a ti, de eso estoy convencido. 2 Timoteo 1:15-7
Y, puede ser, que tú estés, en este momento, diciendo; yo no tengo una abuela, ni una madre, como Timoteo.
¡Ja, ja, ja! Ya, otra vez, te estás auto descalificando.
Hola, aquí estoy, soy yo, diciéndote, que no te autodescalifiques. Lo importante de este versículo para ti, es que, está en ti la fe sincera, y que eso, hoy a ti, te debe de animar a involucrarte, de una manera activa, a los propósitos de Dios, pues, yo estoy convencida, si no tienes abuela o madre, puedes decirme, madre o abuela, yo te animo, a que, seas ese Timoteo, esforzado y valiente, que la iglesia está esperando.
Lee, lo que Dios le dijo a Josué; un joven, en ese momento, igual que tú:
Esfuérzate y sé valiente. No temas, ni desmayes, que yo soy el Señor tu Dios, y estaré contigo, por donde quiera que vayas. Josué 1:9
Otras cosas, que no sabían esas personas, era lo que Dios veía en él; su corazón, y sabía, que tenía una fe auténtica, así, como la tuya; y Pablo, al ser un siervo de Dios,perfectamente, pudo saber, el llamado, que Timoteo tenía y lo que Dios, quería para Timoteo.
Te podrás preguntar, ¿Qué es lo que Dios quería para Timoteo? La respuesta, es muy sencilla, y sigue siendo la misma el día de hoy, y es para ti, especialmente, que estás leyendo este artículo.
Dios, está en continua búsqueda de jóvenes, así como tú, que se sienten inseguros en cumplir su llamado, que Dios, les puso en el corazón. Quiere que su iglesia, a la cual, perteneces, siga viva, como hasta ahora; está buscando obreros jóvenes, para capacitarlos en su obra dentro de la iglesia, a la cual, asistes; para que su iglesia, tenga sangre nueva.
¿Pero, cómo va a ser esto posible?
Tú, al igual que Timoteo, has de tener un montón de dudas, y posiblemente, miedo, sobre, si podrías con las responsabilidades del ministerio; y has de pensar, que no eres apto, para lo que Dios te ha llamado.
Hijo, hoy quiero decirte, que tu pastor, está en la posición de Pablo; él, está en busca de ti.
Tu pastor, al Igual que Pablo, está buscando eso, que tú tienes en tu corazón, una fe inquebrantable por Jesús. Él,es tu pastor, quiere ayudarte a cumplir el propósito de Dios en ti. Y, ayudarte, a que puedas desarrollarte plenamente, en el área, en la cual, el Señor te llamó.
¿Cómo lo voy a lograr?
Te dejo tres llaves:
1.- Ora a Dios, y dile: Señor, me has dado, aquí y ahora,un poder de amor y de dominio propio, que es un antídoto contra el espíritu de cobardía, miedo y temor. Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.
Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.
2 Timoteo 1:7
2.- Cree en Ti, todo lo puedes en Cristo, que te fortalece. No lo digo, porque tenga escasez, pues, he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación. Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo,estoy enseñado, así, para estar saciado, como para tener hambre, así, para tener abundancia, como para padecer necesidad. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.
No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación.Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.
Filipenses 4:11-13
3.- Habla con tu Pastor. Es necesario, hablar con tu Pastor; y decirle, lo que Dios ha puesto en tu corazón. Tu pastor, hará el rol de maestro, mentor. Tal vez, te asigne a una persona dentro de la iglesia, que te ayude en lograr, tu máximo potencial.
Lo único aquí, es que, tú, tomes la iniciativa, y vayas, le cuentes, todo lo que el Señor, te ha hablado a tu corazón o sueños. El día de hoy, quiero, que seas obediente a Dios, a Jesucristo, nuestro Señor y al Espíritu de Dios, el cual,ya está en ti, por las oraciones que has recibido. Porque,irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios.
Porque irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios.
Romanos 11:29
Hoy, voy a cerrar este tema, y quiero orar por ti, que has escuchado, el llamado de Dios. Lee, por favor, con tu voz, esta oración. Búscala abajo.
Sr. Jesús
Sé que estás hablando a mi corazón, perdóname, por creer, que no era apto. Padre, te pido sabiduría, ciencia, entendimiento, discernimiento, mansedumbre, humildad, en mi corazón.
Quita, todo aquello que me estorba. Señor Jesús, ayúdame a cumplir,el propósito, al cual, me has llamado, como llamaste a Timoteo.
Padre, te pido por mi pastor. Ayuda, Señor, a que él, al igual que Pablo, pueda edificarme, para la obra de la iglesia; todo esto, te lo pido, en el nombre de Jesús,mi Señor y Salvador. Señor, hágase tu voluntad en mí,cómo, haz dicho;