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DAVID

En las historias que se narran en la Biblia, Dios nos instruye a través de la vida de hombres ordinarios y de hombres excepcionales, para aprender a vivir conforme a su palabra en este mundo. Nos los presenta en toda su humanidad con sus debilidades y fortalezas. En situaciones muy particulares nos muestra patrones de comportamiento y nos ilustra con su palabra para conducirnos de acuerdo a su voluntad.

Sabemos de cierto que es Jesús la figura más importante del antiguo y nuevo testamentos. En ambos documentos todo se refiere a Él, desde la profecía de su existencia, la narración de su nacimiento y de su ministerio, hasta el relato de su muerte en la cruz y la promesa de su segunda venida.

Se expone mediante hechos concretos e imágenes literarias su carácter. Su poder. Su soberanía. Su sabiduría. Sus atributos: humildad, obediencia, fidelidad, lealtad, amor, santidad, mansedumbre. 

Y es, por excelencia, el patrón de comportamiento a seguir en todas las áreas de la vida humana. Aun cuando Él es el más grande ejemplo, muchos de esos atributos podemos reconocerlos en algunos personajes bíblicos.

Uno de ellos: David, el menor de los ocho hijos de Isayde Belén de Judá. Aquel adolescente que apacentaba las ovejas, “rubio, hermoso de ojos, y de buena presencia”, con un corazón conforme al corazón de Dios, ungido por Samuel, por orden de Jehová, para ser Rey de Israel al término del reinado de Saúl.

La primera parte de su historia comienza, siendo un adolescente, en su encuentro con el rey Saúl, quien halló gracia a los ojos del rey porque con su arpa lo liberaba del tormento que le provocaba un espíritu malo que habitaba en Saúl. La música, le proporcionaba paz a su mente perturbada. 

Luego David, dio muerte a Goliat, guerrero filisteo de larga trayectoria en las artes de la guerra, sumamente experimentado. Enfrentados ambos personajes para definir la guerra entre el ejército de Saúl y los israelitas, contra el ejército de los filisteos.

Estos dos hechos, la música y el haber derrotado a Goliat, hicieron que el rey Saúl lo colocara sobre gente de guerra. 

Pero cómo se entiende el que David siendo un muchacho venciera a Goliat, hombre sumamente temido por el pueblo de Israel, pues desde su juventud había sido adiestrado para la guerra y se decía que era un gigante de casi 3 metros de estatura. 

“Aunque hay estudiosos que sostienen que su estatura según el dato original era de 2 metros y sugieren que fue alterado para darle un efecto dramático al suceso”.1

Lo cierto es que Goliat estaba protegido con una coraza de hierro y de bronce. Un casco de este último metal, y una lanza que pesaba casi 7 kilos. Además, su escudero iba siempre delante de él.

Mientras que David basaba su fortaleza en el hecho de que había sometido y dado muerte tanto a osos como a leones que amenazaban con devorar algún cordero de su manada. Esa era su experiencia en su batalla local. Las únicas armas con que contaba para este duelo fueron su cayado, cinco piedras lisas del arroyo que guardó en su saco pastoril, y su honda en la mano con la que lanzó una piedra en la frente de Goliat y lo mató.

Pero ¿de dónde surgió su fuerza? ¿cuál fue su arma más poderosa?

Sin duda, el haber confiado en Dios y haber declaradoque iba en el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de Israel. Esa fue su arma letal, sustentar sufortaleza en el poder de Jehová y haberlo colocado en el lugar que le corresponde.

Entonces dijo David al filisteo:

Tú vienes a mí con espada y lanza y jabalina; más yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has provocado. Jehová te entregará hoy en mi mano, y yo te venceré, y te cortaré la cabeza, y daré hoy los cuerpos de los filisteos a las aves del cielo y a las bestias de la tierra; y toda la tierra sabrá que hay Dios en Israel. Y sabrá toda esta congregación que Jehová no salva con espada y con lanza; porque de Jehová es la batalla, y él os entregará en nuestras manos.

1 Sam. 17: 45-47.

Goliat con toda su armadura de hierro y fierro, no pudo vencer a David y fue derrotado tal como dice la escritura con un golpe mortal en la frente ¿Sería que ahí radicaba su debilidad?: en su mente, pues se sentía invencible y expresó la ofensa que le produjo ver a David a quien tuvo en poco frente a él. Le dijo:

“Acaso soy yo un perro, para que vengas a mí con palos? (v. 43). A lo que David respondió: “Tu vienes a mí con espada y lanza y jabalina; pero yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los ejércitos”.

David fue un hombre excepcional. En estos relatos podemos reconocer algunos atributos de Dios en él: la humildad, la fidelidad, la obediencia, la honra hacía el Padre. Nunca perdió el piso. No hubo ni orgullo ni vanidad en su corazón por las victorias ganadas en el campo de batalla. Sus logros no los atribuyó a sus cualidades personales, porque estaba convencido de que la victoria era de Jehová, de que su presencia lo acompañó siempre. David lo sabía.

Por otro lado, aunque David fue reconocido por el pueblo de Israel y de Judá y por el mismo rey, pronto Saúl tuvo celos de él y atentó contra su vida mediante engaños en más de una ocasión, David también losabía.

Aunque tuvo que proteger su vida escondiéndose incluso en cuevas por la intención velada del rey de matarlo, nunca lo juzgó, nunca lo difamó delante de nadie, ni de sus propios hijos Jonatán y Mical, que sabían que su padre el rey no hacia lo correcto. 

David, nunca se quejó, nunca le faltó al respeto al Rey Saúl, porque reconocía que era el ungido de Jehová. Lo honró aun en la peor de las circunstancias. Fue leala la envestidura del monarca, no hacerlo no solo ofendería al rey, sino a Dios. David lo sabía.

Hay en la vida de David sucesos que nos ilustran cómo los enfrentó y que dan cuenta así mismo, de su fortaleza de espíritu. Fue un hombre con temor de Dios, con temor reverente y santo, ejemplo a seguir. 

También es necesario que se sepa que tuvo grandes debilidades en la carne que le trajeron experiencias profundamente dolorosas, pero esto es tema de otro artículo.

Solo basta decir que Jehová nunca lo abandonó, estuvo con él hasta el final de sus días. David siempre lo supo.

Bibliografía

1https://www.biblestudytools.com/bible-study/topical-studies/how-tall-was-goliath.html

AMADO DIOS

Te saludo lleno de alegría en esta hermosa mañana y te doy gracias por la dicha de haber despertado a vivir un nuevo día que sin duda estará lleno de triunfos, bendiciones y oportunidades para alcanzar mis más grandes anhelos, ser feliz y ayudar a los demás.

Señor, cada nuevo día trae consigo nuevos retos y nuevos desafíos. Te pido que por favor me colmes de voluntad y valentía para vivir esta nueva jornada con alegría y entusiasmo.

Dame humildad para los triunfos y dignidad en las derrotas. En tus manos dejo cada una de mis misiones de hoy, te pido que guíes mis acciones y me ayudes a alcanzar mis propósitos.

Tómame de la mano y por favor avanza junto a mí en este bello camino de la vida, pues si Tú estás conmigo, no habrá mal que me derrumbe, envidia que me afecte, ni pruebas que no pueda superar; porque eres Tú quien llena mi existencia de dicha, bendiciones y prosperidad.

Te pido también, amado Padre, que me concedas paz y entendimiento, para así poder tener control de mis palabras, mis pensamientos y mis acciones; y a través de ellas edificar, iluminar y sembrar solidaridad y amor entre mis hermanos; te suplico que me conviertas en un instrumento de tu obra.

Eres un Dios maravilloso y me has regalado un hogar seguro y una bella familia. Por medio de esta oración nos entregamos a tu sublime protección, todo nuestro ser, nuestra casa y lo que nos has dado estará bajo tu fiel cuidado

Amado Dios: Nuestra confianza esta en Ti y por eso también confiamos en cada uno de los planes que tienes para nosotros. Y aunque a veces no entendemos algunas cosas que suceden, nuestra fe es inquebrantable porque sabemos que contigo en nuestras vidas todo siempre saldrá bien,

En el nombre de Jesús. Amén. 

Por Ma. Guanajuato González Castañales.

¡Hola Bienvenido!

Estela Jiménez Durán

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Andar en El Espíritu

CONTENIDO CRISTIANO

Por Iñaki San Sebastián A.

Muchas veces en la vida nos preguntamos ¿Por qué las cosas no nos llenan y sentimos un vacío nuestra vida?. Primeramente es porque no hacemos participe a Jesús y posiblemente es porque no andamos en el espíritu.

16Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne. 17Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y estos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis.

galatas 5:16-17

Nuestro mayor enemigo es nuestra propia naturaleza y condición humana que tiende hacer el mal y no quiere acercarse a Dios.

Por eso leyendo la palabra podemos tener todas las promesas que tiene Dios para nosotros y en el cielo con ÉL , y no tengamos esta naturaleza pecaminosa vamos a poder ser verdaderamente felices. Pero mientras estemos en este mundo tenemos que evitar andar en los deseos de la carne y someternos al Espíritu de Dios.

Si tu vida esta en carencia y no en abundancia, en miedo y no en bendición estás temeroso, con dudas, tal vez sufriendo y te encuentras triste, teniendo como consecuencia depresión, ansiedad o ves que tu vida perdió significado, una de las causas será que te encuentras alejado de Dios, puede ser el pecado y como consecuencia es que no andas conforme a la voluntad de Dios.

Lee la promesa de Jesús:

 ; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.

JUAN 10:10

Pero no estés afligido hay una solución una buena nueva, tendrás que ser valiente para vivir la vida que Dios desea para ti, tal vez cambiar tu forma y tu hábitos de vida. Es una Esperanza que Cristo quiere darte esa felicidad que el mundo no quiere ni puede. Solo tienes que confiar, creer, obedecer y reverenciar a Dios, como millones de personas que han confiado y no se arrepienten de haber cambiado su pecado por una vida en el Espíritu.

Lee lo que Jesús nos dice:

18El Espíritu del Señor está sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; A pregonar libertad a los cautivos, Y vista a los ciegos; A poner en libertad a los oprimidos;19A predicar el año agradable del Señor.

Lucas 4:18

Yo Iñaki San Sebastián de 23 años, Un chavo qué agradece a Dios por haberle dado una oportunidad más para ser feliz y  encontrarle sentido a este mundo lleno de depresión tristeza Y soledad.

Iñaki San Sebastián A.
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¿Cómo un mal entendido puede dañar nuestra relación más importante?

Por Rafael de la Sierra

CONTENIDO CRITIANO

Todo el mundo tiene una imagen de Dios en su mente, con una cantidad de puntos de vista diferentes. Algunos son adecuados, otros no muy precisos.

Te quiero escribir en este próximo texto que si tenemos una visión equivocada de Dios nos puede llevar a distanciarnos de Él, sentir duda, temor, poner en peligro nuestra fe.

Tu concepto de lo que es ÉL por citar un ejemplo puede ser el Dios árbitro se centra en lo que debes hacer y lo que no debes hacer. Si vas a la iglesia, obtienes un punto; si insultas a un tipo que te obstruyó la calle pierdes dos puntos.
Este Dios siempre te está observando, evaluando, juzgando, y siempre trabaja con los números. Si tienes suerte, este dios muestra un balance favorable y entras al cielo

Podemos pasar nuestra vida huyendo del verdadero Dios, o escondiéndonos de ÉL, o enojados con ÉL, o decepcionados de ÉL. Podemos sentirnos rechazados por Dios, o ambivalentes hacia ÉL, preocupados por estar en el lado correcto.

El Dios facilitador esta solo para resolver la lista de cosas por hacer que tú tienes. Es un “dios” muy conveniente. Lo llamas solo cuando necesitas ayuda. Cuando ya no lo necesitas lo único que tienes que hacer es apretar el botón de nuevo y así de fácil, se ha ido, desaparece.


La lista podría seguir pero por espacio te puse algunos ejemplos nada más, pueden ser irónicos. Pero es probable que en nuestros pensamientos haya una pizca de algunos de estos puntos de vista. O tu visión de Dios es completamente diferente.

Pero cualquiera que sea tu respuesta a la pregunta:

¿Qué piensas cuando piensas en Dios?

Que te puede llenar de esperanza, confianza y seguridad, es que el verdadero Dios, no está sentado sin hacer nada mientras lees estas palabras.


Dios quiere que sepas quién es ÉL. No se esconde. Es todo lo contrario. Dios ha dejado a tu derredor sus propias evidencias de que está contigo.

Photo by Ben Mack

En la creación de Dios, cualquier persona, en cualquier parte de la tierra, puede mirar hacia arriba, a su alrededor y tomar en consideración el universo:
las montañas, los animales, la puesta del sol en la playa, las estrellas, los volcanes, el diseño para el vuelo de un colibrí, los 500 millones de neuronas en la corteza motora de tu cerebro que están allí para que puedas hablar, podrás concluir qué debe haber alguna fuerza divina detrás de todo.

Leyendo el  texto bíblico que escribe el Apóstol Pablo en el libro de Romanos nos dice:

“Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa.”

Romanos 1:20

Dios desea que tú lo encuentres más de lo que tú deseas encontrarlo. quiere que lo conozcas y sepas cuánto te ama.

Dios está constantemente en el proceso de revelarse a sí mismo. Dios nos muestra constantemente quién es ÉL a través de Su palabra, a través de la creación, a través del Espíritu Santo  que obra en nuestras vidas y, sí, a través de la influencia de personas amorosas, compasivas y piadosas.

Dios sabe que hay mucho en juego por qué si no conocemos quién es realmente, entonces podríamos pasar toda la vida con una idea equivocada de ÉL en nuestra mente, y viviríamos nuestros días en la tierra tratando de responder a una imagen deficiente o errónea  de lo que Dios es.

Y esa no es la vida abundante que Jesús nos ofrece:

…; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.”

S. Juan‬ ‭10:10‬ RVR1960

Normal que alguien dude de ti, pero solo asegúrate que esa persona no seas tú.

Tal ves comprendas más adelante que de esa privación que tuviste, te preparo para tener de una vida ordinaria a un destino extraordinario.

No te juzgues, mejor arrepiéntete de corazón Dios lo va aceptar y vas a sentirte amado,

te hará sentirte libre.

Tal ves en nuestro peor momento, Dios estará en su mejor momento, lee a continuación esta historia que nos dejó Sr. Jesús.

Una mujer que sabía que estaba haciendo lo incorrecto, ella esperaba morir, pero Jesús pensó que merecía algo diferente y la defendió y la amó,

Cuando ella menos lo esperaba y menos lo merecía y Jesús les dijo:

—Aquel de ustedes que no tenga pecado, que le tire la primera piedra. San Juan‬ ‭ 8:7‬ ‭DHH94PC‬‬

Cambio su sentencia de muerte por una nueva oportunidad de vida.

Voltea al cielo ora para enfrente la adversidad que estás sufriendo no es una interrupción de una historia de vida, si no una parte crucial, un parte aguas de una buena y mejor vida.

ÉL sabe lo que es el sufrimiento, aparte de que sabe todas las cosas, si no por qué lo experimento en la cruz,

Confía, obedece, reverenciarlo tus plegarias fueron escuchadas descansa.

¡ Hola Bienvenidos !

Te invito a leer otro artículo mío:

La felicidad viene de adentro y el éxito le sigue, no al revés.

¡ Gracias !

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Un Año Nuevo Repleto De Oportunidades

Por Ma. Esther Galindo H.

Va llegando ya un nuevo año y aquí estamos para continuar con nuestra historia de vida, dejando atrás 365 días, ¡¡¡ 365 días !!! llenos de situaciones que ya forman parte del pasado y esto me hace pensar en la palabra  de Filipenses 3:12-14 que llega como un consejo oportuno de lo que Dios escribió para nosotros a través de nuestro hermano Pablo para enfocarnos en lo porvenir: 

“No es que ya lo haya conseguido todo, o que ya sea perfecto. Sin embargo, sigo adelante esperando alcanzar aquello para lo cual Cristo Jesús me alcanzó a mí. Hermanos, no pienso que yo mismo lo haya logrado ya. Más bien, una cosa hago:

olvidando lo que queda atrás y esforzándome por alcanzar lo que está delante, sigo avanzando hacia la meta para ganar el premio que Dios ofrece mediante su llamamiento celestial en Cristo Jesús”.

Filipenses 3:12-14

Pablo, nos es ejemplo de cómo obedeció al llamado de Dios con amor y pasión y una entrega total al servicio,  aún así,  no consideró haber alcanzado la meta o la madurez suficiente. Pablo, quien habiendo corrido fuerte y constante, habiendo sido fiel y obediente, nunca tuvo una actitud de orgullo como diciendo  “ya hice lo suficiente” o “ya conocí lo suficiente de Cristo” sino con toda humildad, nos está enseñando  una actitud, la de ser ambiciosos pero para la vida eterna, en vez de serlo para lo temporal de ésta vida.

Photo by Yan Krukov

Jesucristo dió Su Vida para salvarnos y ésta gran salvación tuvo un propósito, y es necesario que invirtamos nuestras vidas en este supremo llamamiento para que el propósito se complete. ¿Cómo? :

Sin volver atrás, sin extrañar lo que dejamos en este mundo sigamos el ejemplo del apóstol y dediquemos nuestras vidas a este gran llamado, nunca con una actitud de que ya hemos hecho lo suficiente, sino que hay mucho más que ganar.

Pablo nos explica cómo lograr este propósito: Fijemos nuestros ojos en Jesucristo

– Cuando  venga el desánimo, cuando pases por valle de sombra de muerte: Avanza hacia le meta, no te detengas.

– Cuando se levante oposición: Avanza hacia le meta, no te detengas.

Anhelemos en éste nuevo año ver cada uno de sus 365 días como una nueva oportunidad para  ser mejores para la gloria de nuestro Dios.

Que nuestra vida se distinga por el hambre de conocer cada día más a Jesucristo a través de Su  Palabra que transforma, para bien, nuestras vidas y demostremos una ambición de lo eterno y lo espiritual que pueda inspirar a otros a anhelar llegar a la meta para nuestro encuentro con nuestro Creador.

Dios, Te suplico que me des las fuerzas suficientes para poder enfrentar mis problemas y mis necesidades. Por favor acompáñame en todas mis actividades en este día, bendice mi trabajo, ayúdame a vencer todas las dificultades y avanzar con paso firme en mi camino hacia la felicidad y la realización.

Por favor líbrame de todo mal, del peligro y del enemigo malintencionado, cubre mi vida y la vida de mi familia con tu manto y permítenos sentir tu divina presencia en cada momento y en todo lugar.

Amado Dios, en esta mañana te doy gracias por un nuevo día, por un nuevo comienzo, por las nuevas oportunidades y por las bendiciones con que Tú colmarás mi existencia. Te amo y confío en Ti, por eso te entrego todas mis obligaciones, pues sé que contigo a mi lado nunca me hará falta nada,

En el nombre de Jesús Amén.

Por Ma. Guanajuato G.

¡ Feliz Navidad y prospero Año !

Te invito a leer otro artículo mío:

El Zarandeo No Romperá Tu Fe.

Te invito a mi Iglesia en Interlomas en Jesús del Monte te dejo el enlace.

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EL EJERCICIO COMO MEDICINA CELULAR

Cuando una persona empieza a hacer ejercicio, no solo está “quemando calorías”… está activando procesos profundos a nivel celular que impactan directamente su salud metabólica.
Uno de los cambios más importantes ocurre alrededor de los 20 minutos de ejercicio continuo.

⏱️ ¿Qué pasa después de 20 minutos?


A partir de ese momento:
El músculo empieza a usar más glucosa como energía
Se activan transportadores llamados GLUT-4, que permiten que la glucosa entre a la célula sin necesidad de tanta insulina
Es decir, el cuerpo se vuelve más eficiente → disminuye la resistencia a la insulina


👉 Esto es clave en personas con:


Sobrepeso
Colesterol alto
Prediabetes o diabetes
Fatiga crónica


🔬 ¿Qué significa esto en palabras simples?


Después de 20 minutos de ejercicio:
➡️ Tus células están “más abiertas”
➡️ Absorben mejor los nutrientes
➡️ La glucosa entra más fácil
➡️ Se reduce el exceso de azúcar en sangre
Es como si el cuerpo dijera:
«Ahora sí, estoy listo para nutrirme correctamente.»


🍽️ ¿Por qué es importante comer después de hacer ejercicio?


Existe una “ventana metabólica” (aprox. 20–60 minutos post ejercicio) donde:
El músculo absorbe mejor:
Glucosa
Aminoácidos
Se favorece la recuperación muscular
Se evita que el cuerpo almacene grasa innecesaria


🥗 ¿Qué comer después del ejercicio?


Lo ideal es combinar:
1. Proteína (reparación muscular):
Huevo
Yogurt griego natural
Pollo
Atún
2. Carbohidrato de buena calidad (energía celular):
Fruta (plátano, frutos rojos)
Avena
Camote
3. Grasas saludables (opcional, en poca cantidad):
Aguacate
Nueces


👉 Ejemplo sencillo:


Yogurt griego + frutos rojos + nueces
Huevo con aguacate + una tortilla
Licuado de proteína con plátano

🏃‍♀️ ¿Cuánto ejercicio se necesita?


Para obtener estos beneficios:
Mínimo: 30 minutos al día
Ideal: 150 minutos por semana (moderado)
Puede ser:
Caminar rápido
Bicicleta
Baile
Ejercicio funcional


👉 Lo importante es que:


Aumente tu frecuencia cardíaca
Te haga respirar más rápido, pero que aún puedas hablar

❤️ Beneficios acumulados


Con constancia, el ejercicio:
Disminuye la resistencia a la insulina
Ayuda a bajar colesterol LDL
Mejora el estado de ánimo (endorfinas)
Regula el apetito
Favorece la pérdida de grasa


🌟  Conclusión

“El ejercicio no es castigo, es un estímulo para que tu cuerpo funcione mejor.” El ejercicio debe entenderse como una intervención terapéutica integral. Más allá del gasto calórico, su impacto en la función celular lo convierte en un pilar fundamental para la prevención y el tratamiento de enfermedades metabólicas.

Después de los primeros 20 minutos de actividad física, el cuerpo entra en un estado de mayor eficiencia metabólica, donde las células optimizan la absorción de nutrientes y mejoran su respuesta a la insulina.

Incorporar el ejercicio de manera constante, junto con una nutrición adecuada, no solo mejora la calidad de vida, sino que permite una verdadera reprogramación del estado de salud.

Si necesitas que te oriente, hoy es el día para empezar.

¡HOLA BIENVENIDOS!

¿POR QUÉ YO?

Cuando Dios quiere que logres tu propósito, te aleja del confort, prueba tu paciencia de una manera que no entiendes, que no tiene sentido.

Te aísla, para que puedas escuchar Sus razones, para que crezcas, porqué en el silencio lo escucharas claro, en los problemas confirmaras lo fuerte que eres sin lugar a dudas tu fe también. Te transformará una y otra ves hasta que tu vieja versión colapse se rompa.

Haciéndote más sabio en tu toma de decisiones, acciones y resultados para poder retener tu bendición y después servir para compartirla.

¿Por qué yo?. Cuando la vida se vuelve incierta, el instinto natural es buscar estabilidad, preguntarse por qué las cosas se sienten más difíciles de lo esperado.

La comodidad, después de todo, crea una sensación de control. Pero cuando esa comodidad desaparece, lo que queda es una visión más clara de los hábitos, las reacciones y los límites de uno mismo.

Es en estos momentos cuando las personas comienzan a ver en qué se apoyan, en qué creen y qué necesitan reconstruir, tirar y empezar de nuevo.

El aislamiento, en particular, tiene un peso único. Puede sentirse como una distancia de todo lo familiar, pero también elimina las distracciones que antes llenaban ese espacio.

Sin el ruido constante, hay más espacio para la reflexión, para confrontar pensamientos que normalmente se evitan y para comprender lo que realmente te importa más allá de la validación externa.

La lucha también revela algo más profundo sobre la resiliencia. No en avances espectaculares, sino en la decisión silenciosa de continuar a pesar de la incertidumbre. Cada desafío se centra menos en la situación en sí y más en cómo respondemos a ella. Con el tiempo, esta respuesta moldea un tipo diferente de fortaleza, una que NO depende de las circunstancias exteriores.

La claridad comienza cuando uno deja de preguntarse ¿por qué?

Las cosas son difíciles y empieza a preguntarse qué esas dificultades están moldeando en su interior.

Porque la versión de una persona capaz de sostener el crecimiento, la responsabilidad y el éxito no se forma en la facilidad, sino en momentos repetidos de presión y adaptación.

Al final, la preparación rara vez se siente como progreso mientras se está en ella, pero a menudo se convierte en la razón por la que uno está listo cuando la oportunidad finalmente llega para aprovecharla y retener tu bendición.

AMADO DIOS

Padre celestial, hoy me presento ante Ti con un corazón desbordante de dicha para darte gracias por el maravilloso regalo de la vida. Gracias por haber abierto mis ojos en esta mañana a tu maravillosa creación y ante todo gracias, porque eres un Dios bueno, justo y bondadoso que colma mi vida de gozo, bendiciones y prosperidad.

Señor, Te pido que me acompañes y me guíes en cada momento de mi vida, pues cada día que pasa necesito más de Ti.

Por favor ilumina mi senda con tu luz, tómame de la mano y llévame por caminos de gloria y buenaventura, aleja el enemigo mal intencionado, la enfermedad, la angustia y los problemas; pero ante todo te pido que me des la fortaleza para seguir adelante aun en las pruebas y dificultades, porque es tu gracia la que me sostiene y donde Tú estás no falta absolutamente nada.

Hoy saldré con muchísima fe y esperanza para encontrarme con todo lo bueno que Tú, amado Dios, tienes preparado para mi vida, porque confío en tus planes y en tu obra perfecta. Todos mis triunfos y todas mis victorias de hoy y de cada día, serán en tu glorioso nombre, Señor.

Te pido también por mi familia y por las personas que amo y por medio de esta oración les pongo delante de Ti. Por favor apóyanos en nuestras jornadas y con nuestras obligaciones; acompáñanos durante el día y permítenos siempre regresar sanos y salvos a nuestra morada.

Nos entregamos a tu divina presencia y todo nuestro ser, nuestro hogar y todo aquello que con amor y generosidad nos has dado, lo ponemos bajo tu fiel cuidado.

Amado Dios pongo este nuevo viernes en tus manos, también todas mis ilusiones, mis problemas y mis necesidades. Tú sabes lo que es mejor para mí, que se haga siempre tu voluntad.

Amado Dios, hoy te pido que por favor me des tu mano para seguir adelante, grandeza de espíritu para perdonar, sabiduría para no caer y fe para levantarme si es que alguna vez tropiezo.

En el nombre de Jesús. AMEN 🙏🏻

Ma. Guanajuato González Castañales.

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EL LIDERAZGO COMIENZA CUANDO APRENDEMOS A SEGUIR

Vivimos en una cultura que celebra la visibilidad, la influencia y el reconocimiento. Muchas veces se nos hace creer que liderar significa estar al frente, tener el control o ser la voz principal en una sala. Sin embargo, cuando miramos la Palabra de Dios, descubrimos que el liderazgo bíblico no comienza con una plataforma, sino con un llamado: seguir a Cristo.

Antes de que Dios use a una persona para guiar a otros, primero trabaja en su corazón. Antes de formar un líder, forma un discípulo. Antes de entregar responsabilidad, desarrolla obediencia. Y esa es una verdad que no debemos olvidar: si no sabemos seguir, no estamos listos para liderar.

Jesús nunca llamó primero a las personas a dirigir multitudes. Primero les dijo:

“Sígueme”. En ese llamado hay una profunda lección espiritual: el verdadero liderazgo nace de una vida rendida, humilde y obediente al Señor.

Primera enseñanza: Antes de liderar a otros, debemos aprender a seguir a Cristo

Uno de los errores más comunes es querer la influencia del liderazgo sin abrazar el proceso de formación que Dios usa para prepararnos. Queremos fruto sin poda. Queremos autoridad sin rendición. Queremos impacto sin obediencia.

Pero el modelo de Jesús es diferente.

En Mateo 16:24, Jesús dijo: “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame.”


Seguir a Cristo implica renuncia. Implica dejar a un lado el ego, la autosuficiencia y la necesidad de imponer nuestra voluntad. El discipulado no se trata de agregar a Jesús a nuestros planes; se trata de rendirle nuestros planes a Él.

La Escritura también nos recuerda en Filipenses 2:5-8 que debemos tener la misma actitud de Cristo, quien, siendo Señor, se humilló y tomó forma de siervo. Esto nos muestra que, en el Reino de Dios, la grandeza no se mide por cuánto controlamos, sino por cuánto nos parecemos a Jesús.

Aprender a seguir moldea nuestro carácter. Nos enseña a escuchar antes de hablar, a obedecer antes de exigir, a servir antes de buscar reconocimiento. Un corazón que sigue bien a Cristo será un corazón que, en su tiempo, podrá liderar de una manera sana, fiel y llena de gracia.

Por eso, una pregunta importante no es solamente: “¿Estoy listo para liderar?”, sino más bien: “¿Estoy dejando que Cristo me guíe?”

Porque una persona puede tener dones, carisma y capacidad, pero si no ha sido formada en obediencia, su liderazgo tarde o temprano se debilitará. En cambio, aquel que ha aprendido a caminar con Jesús en lo secreto, a rendirse en lo cotidiano y a obedecer en lo pequeño, estará siendo preparado para llevar fruto duradero.

Segunda enseñanza: El liderazgo bíblico se expresa en servicio, humildad y fidelidad al llamado

Jesús redefinió por completo nuestra idea de liderazgo. En Marcos 10:43-45 enseñó que el que quiera hacerse grande debe hacerse servidor, y que el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir. Estas palabras confrontan directamente nuestra tendencia natural a buscar posición antes que servicio.

En el Reino de Dios, liderar no es subir para que otros nos miren; es bajar para servir a otros con amor.

Eso significa que el verdadero liderazgo no nace del deseo de ser visto, sino del deseo de ser útil en las manos de Dios. El líder piadoso no pregunta primero: “¿Qué lugar me van a dar?”, sino: “¿Cómo puedo servir mejor?” No busca protagonismo; busca fidelidad.

También aquí debemos cuidar nuestro corazón de la comparación. Una de las maneras más rápidas de perder el enfoque espiritual es comenzar a mirar el camino de otros en lugar de atender el llamado que Dios nos ha dado. En Juan 21, cuando Pedro preguntó por el futuro de otro discípulo, Jesús le respondió con una frase profundamente confrontadora: “¿Qué a ti? Sígueme tú.”

Hay una lección muy necesaria en esas palabras. El Señor no nos llama a competir, sino a obedecer. No nos llama a compararnos, sino a permanecer fieles. No todos tendrán el mismo proceso, la misma asignación ni la misma temporada. Pero cada uno está llamado a caminar con los ojos puestos en Cristo.

Hebreos 12:1-2 nos anima a correr con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús. Ahí está la clave. Cuando fijamos nuestra mirada en los demás, nace la frustración, el desánimo o el orgullo. Pero cuando fijamos nuestros ojos en Cristo, recuperamos dirección, paz y claridad.

El liderazgo bíblico no se sostiene por apariencia, sino por carácter. No se trata de impresionar, sino de permanecer. No se trata de tener una imagen fuerte, sino de tener un corazón rendido.

Y quizá eso es justamente lo que el Señor quiere recordarnos hoy: que antes de confiarnos influencia, quiere formar en nosotros humildad; antes de darnos una voz pública, quiere cultivar una vida privada de obediencia; antes de usarnos para guiar a otros, quiere enseñarnos a caminar cerca de Él.

Tal vez hoy estás en una temporada en la que deseas crecer, servir más, o ser usado por Dios de una manera más amplia. Y eso no es malo. El deseo de ser útil en las manos del Señor puede ser hermoso y santo. Pero en medio de ese anhelo, no olvides esto: el llamado más importante no es a liderar, sino a seguir a Jesús fielmente.

Quizá nadie está viendo tu proceso. Quizá estás sirviendo en silencio, aprendiendo, obedeciendo en cosas pequeñas, luchando con tu carácter, dejando atrás tu orgullo y aprendiendo a depender más del Señor. Pero no pienses que eso es poca cosa. Ahí, precisamente ahí, Dios está formando algo profundo en ti.

El Señor ve lo secreto. Ve tu obediencia. Ve tus lágrimas. Ve tu disposición. Y muchas veces, el terreno donde parece que solo estamos siguiendo, en realidad es el mismo terreno donde Dios está levantando líderes conforme a Su corazón.

Por eso, más que preguntarnos si ya llegó nuestro momento de dirigir, quizá hoy deberíamos preguntarnos con sinceridad:

¿Sigo siendo enseñable?
¿Sigo dispuesto a obedecer aunque me cueste?
¿Sigo sirviendo con amor, aun cuando nadie me aplauda?
¿Sigo eligiendo el propósito de Dios por encima de mi comodidad?

Estas son preguntas que no nos condenan; nos invitan. Nos invitan a volver al centro. Nos invitan a recordar que el Reino de Dios no avanza por ambición humana, sino por corazones rendidos.

Querido lector, si hoy sientes que Dios está tratando contigo en esta área, no endurezcas tu corazón. Permite que Su Palabra te examine con amor. Tal vez el Señor no te está llamando primero a hacer más, sino a rendirte más. Tal vez no te está pidiendo que busques una posición, sino que profundices tu obediencia. Tal vez no te está diciendo “sube”, sino “sígueme”.

Y esa invitación sigue siendo hermosa.

Porque cuando seguimos a Cristo, nunca caminamos hacia pérdida verdadera. Caminamos hacia transformación. Caminamos hacia propósito. Caminamos hacia el tipo de liderazgo que honra a Dios y bendice a los demás.

Que el Señor nos regale la humildad para aprender, la mansedumbre para obedecer y el amor para servir. Y que, antes de desear dirigir a otros, podamos responder con fidelidad al llamado más importante de todos: seguir a Jesús.

¿POR QUÉ DEBERÍA UTILIZAR AROMATERAPIA?

La decisión de elegir aromaterapia no es casual; responde a necesidades muy concretas del paciente moderno: rapidez, naturalidad y regulación emocional real.

🌿 ¿Por qué alguien elegiría aromaterapia?

1. Porque busca alivio inmediato sin fármacos

Los aceites esenciales actúan vía olfativa directamente en el sistema límbico (cerebro emocional).

👉 Esto significa:

Calma en minutos

Disminución de ansiedad

Regulación del estado de ánimo

Disminución de dolor

💡 A diferencia de otras terapias, se siente desde la primera aplicación.

2. Porque necesita algo natural pero efectivo

Hoy mucha gente desconfía del uso prolongado de medicamentos.

La aromaterapia ofrece:

Origen vegetal

Baja carga tóxica (bien utilizada)

Compatible con otros tratamientos

👉 Es percibida como “segura” y “suave”, pero con impacto real.

3. Porque el problema es emocional (aunque se exprese en el cuerpo)

Muchos síntomas actuales vienen de estrés:

Insomnio

Colon irritable

Dolor de cabeza

Ansiedad

💡 La aromaterapia no solo trata el síntoma, regula la raíz emocional.

4. Porque es fácil de usar en la vida diaria

No requiere:

Equipos complejos

Mucho tiempo

Procedimientos invasivos

👉 Se integra en rutina: casa, trabajo, incluso viajes.

5. Porque se siente personalizada

A diferencia de algo genérico, aquí el paciente percibe:

“Esto es para mí”

Olores que conectan con su emoción

Atención individual

💡 Eso genera vínculo terapéutico fuerte

6. Porque busca control sobre su bienestar

La aromaterapia le da al paciente algo muy valioso:

👉 Autonomía

Puede calmarse, regularse y apoyarse sin depender totalmente de alguien más.

🔥 ESTA FRASE CLAVE ES MUY CIERTA

“La gente no busca solo oler rico…

busca apagar lo que siente por dentro y no sabe cómo controlar.”

Los aceites esenciales:

👉 “Trabajan directamente sobre tu sistema nervioso y emociones para que tu cuerpo salga del estrés y vuelva al equilibrio.”

Hoy es el día para hacer tu cita, que te sientas en armonía: mente, cuerpo y espíritu.

DIOS EN LA CIMA Y EN LOS VALLES


La fidelidad de Dios permanece en cada temporada de la vida. Hay momentos en los que la vida parece florecer con facilidad. La oración encuentra respuesta, el corazón se llena de gratitud y los pasos avanzan con firmeza. Son tiempos de cima: estaciones luminosas en las que vemos con claridad la bondad de Dios.

Pero también existen los valles. Temporadas más silenciosas, más profundas, a veces marcadas por la espera, la incertidumbre o el cansancio del alma. Son esos lugares donde la fe no deja de existir, pero aprende a sostenerse con más quietud y más dependencia.

En una y otra estación, la verdad sigue siendo la misma: Dios no cambia según el terreno que estamos pisando.

El Dios que nos bendice en la cima es el mismo que nos sostiene en el valle.

En 1 Reyes 20:28, el Señor declaró:
“Porque los sirios han dicho: Jehová es Dios de los montes, y no Dios de los valles… y sabréis que yo soy Jehová.”

Estas palabras encierran una verdad profundamente consoladora. Dios no es Señor solo de nuestros días de victoria; también lo es de nuestras jornadas de proceso. No es Dios únicamente cuando todo está bien ordenado, sino también cuando atravesamos tiempos que no comprendemos del todo. Él sigue siendo Dios en la cima y en el valle.

La cima también necesita rendición

Las cimas pueden ser hermosas, pero también exigen vigilancia espiritual. Cuando todo marcha bien, el corazón corre el riesgo de acostumbrarse a la bendición y olvidar al Dador.

La Escritura nos recuerda en Santiago 1:17:
“Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto.”

Cada puerta abierta, cada respuesta, cada provisión, cada nuevo comienzo, tiene su origen en la gracia de Dios. Nada de lo que sostenemos con gozo debería alejarnos de Aquel que lo puso en nuestras manos.

Por eso, la cima no debe convertirse en un lugar de autosuficiencia, sino en un altar de gratitud. En los días de abundancia también necesitamos orar, depender y adorar. La bendición nunca debe enfriar la comunión con Dios; más bien, debería profundizarla.

El salmista lo expresa así en Salmo 121:1-2:
“Alzaré mis ojos a los montes; ¿de dónde vendrá mi socorro?

Mi socorro viene de Jehová, que hizo los cielos y la tierra.”

Aun en la cima, nuestro socorro sigue viniendo del Señor.

El valle no cancela su presencia

Si la cima nos invita a agradecer, el valle nos enseña a confiar. Es allí donde muchas veces la fe madura, donde el alma aprende a descansar en Dios más allá de las emociones y donde descubrimos que su presencia no depende de lo que sentimos, sino de lo que Él ha prometido.

David escribió en Salmo 23:4: “Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo.”

Ese versículo no niega la existencia del valle. No minimiza el dolor ni disfraza la dificultad. Lo que hace es señalar una certeza mayor: Dios camina con nosotros aun en los tramos más oscuros.

También Isaías 43:2 declara:

“Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán.”

Qué esperanza tan firme. Dios no abandona a sus hijos en medio del proceso. Él permanece cerca, sostiene el corazón cansado y fortalece al que sigue avanzando, aun con lágrimas.

Tal vez hoy alguien esté leyendo estas líneas desde un valle. Tal vez se trate de una oración aún no respondida, una carga silenciosa o una etapa difícil de explicar. Si es así, conviene recordar esta verdad: el silencio de una temporada no significa la ausencia de Dios. Aun allí, Él sigue obrando.

El carácter de Dios no cambia

Nuestra confianza no descansa en las circunstancias, sino en el carácter inmutable del Señor. Las temporadas cambian, los escenarios se transforman, las emociones suben y bajan; pero Dios permanece fiel.

Malaquías 3:6 lo dice con claridad:
“Porque yo Jehová no cambio.”

Esa es la certeza que sostiene al creyente. El Dios que estuvo presente en los días de alegría es el mismo que sigue presente en los días de lucha. El Dios que abrió camino en el pasado es el mismo que hoy sostiene, guarda y acompaña.

Al final, la vida de fe no consiste únicamente en celebrar las alturas ni en resistir las profundidades, sino en aprender a reconocer a Dios en ambas. Porque si algo sostiene verdaderamente al creyente, no es la estabilidad de sus circunstancias, sino la fidelidad inmutable de su Señor.

Y quizás esa sea la confesión más íntima que puede brotar del corazón en cualquier temporada:

Señor, más que respuestas, más que salidas, más que nuevas cimas, lo que más necesito es tu presencia en mi vida.

Por que Dios sigue reinando sobre las cimas y valles

¿CÓMO MANTENEMOS NUESTRO CUERPO EN EQUILIBRIO?

Homeostasis: La capacidad auto curativa del organismo.
Nuestro cuerpo tiene una capacidad innata de auto curación que se denomina homeostasis. 
Cuando se produce una agresión al organismo que puede ser voluntaria o involuntaria esta capacidad auto curativa queda mermada. Esta citada agresión se puede deber a varias causas:


Una mala alimentación:

Por ingesta desequilibrada de proteínas de origen animal. Debida a la intolerancia, en mayor o menor grado, de ciertos alimentos entre ellos la lactosa y el gluten.
Provocada por el consumo de productos que fomentan la acidosis de la sangre como el café, chocolate, azúcares refinados, alcohol, tabaco, bebidas gaseosas, vinagres, productos precocinados. El PH de la sangre es alcalino, por tanto, el hecho de tomar estos productos, que hacen que el PH se vuelva acido, requiere una lucha constante de nuestro cuerpo para recuperar unos valores normales.

Acción de medicamentos: Una administración excesiva de químicos conlleva a una alteración de ciertas vísceras y órganos que se encargan de sintetizar y filtrar dichas sustancias en sangre.

Desequilibrio emocional: El estrés, la ansiedad, la duda, el miedo, la ira, el pesimismo, la depresión… influyen negativamente, no sólo a nuestro estado psíquico o emocional, sino también a nuestro estado físico. A todo esto se debe añadir problemas pasados que pensamos ya superados, problemas de la infancia que posiblemente no recordemos e incluso problemas heredados de nuestros familiares.

Todas estas agresiones que se producen al organismo, incluyendo las emocionales, conllevan a una alteración a nivel de las vísceras y de los órganos, los cuáles, al no funcionar debidamente, somatizarán esa afectación convirtiéndola en un síntoma físico, que puede ser muy variado y de distinta índole, pero que voy a englobar con el termino dolor.

Una vez producida la agresión puede aparecer el dolor. Si esto sucede es porque el cuerpo no es capaz de solucionar por sí solo el problema causante del mismo. Esta capacidad auto curativa va en detrimento conforme el cuerpo va envejeciendo, por tanto, necesitará una ayuda extra por nuestra parte en cuanto al control de las fuentes de agresión.

El dolor es característico de la fase aguda de la lesión. Normalmente es en esta fase donde hacemos uso de la terapia convencional -analgésicos, antinflamatorios, relajantes- que mejora la sintomatología, pero no resuelve el problema, no ataja la agresión causante del mismo.

Allí da comienzo a la fase crónica de la lesión, la cual no tiene sintomatología. Es el problema «no resuelto» el que producirá compensaciones en otros sitios, ocasionando otro tipo de problemas -contracturas, trabajo muscular desequilibrado-.

En este momento, el cuerpo crea esporádicamente una crisis curativa o reagudización de la lesión como intento de auto curación, ocasionando de nuevo dolor, ya que es más fácil recuperar una lesión en su fase aguda que en su fase crónica.

Por lo tanto, la existencia de un dolor recurrente en una determinada parte del cuerpo no es más que un aviso del mismo. Es un aviso de que existe un problema no resuelto que la terapia convencional no es capaz de resolver, sólo puede camuflarlo.



¿Cómo se ayuda a un organismo en proceso homeostático?


Fisioterapia
Llegados a un nivel de sintomatología física que no mejora con la administración de medicamentos -si no que aumenta la agresión a nuestro organismo- lo más indicado es la fisioterapia que, ayudada de una buena terapia manual, mejorará síntomas como el dolor, la inflamación, la disminución de recorrido articular o bloqueos, mareos, vértigos y sensaciones secundarias que acompañan a la lesión y que en muchas ocasiones otros profesionales no saben dar explicación; como los dolores en cabeza, oídos, cuenca de los ojos, mandíbulas, vértigos, náuseas y dolores irradiados a otras partes del cuerpo.

Pautas dietéticas saludables
Como mencionamos anteriormente, se han de ingerir productos que favorezcan la alcalosis sanguínea -como los alimentos crudos, verduras, frutos secos, patata, arroz, legumbres- y evitar el consumo de proteína animal -lactosa, gluten y en general todos esos alimentos que, si nos paramos a analizar, no nos sientan demasiado bien aunque culturalmente estemos “obligados” a comer-.

Es decir, alimentos que sabemos que nos producen dolor de cabeza, gases, digestiones lentas, diarreas, estreñimiento, subidas o bajadas de la tensión arterial. Toda esa sintomatología son avisos de nuestro organismo: No lo comas.

Control en la administración de medicamentos
Siempre que sea posible, ya que en determinadas lesiones o enfermedades la administración de fármacos es indispensable. Aun así, siempre se puede recurrir a la fitoterapia, el uso de las plantas con una finalidad curativa. Una manera natural -no química- de mejorar el funcionamiento visceral y la sintomatología secundaria a la afectación de las mismas.

Para reforzar el uso de la fitoterapia sólo se debe pensar en cómo cómo empezaron a curar la sintomatología de las enfermedades los primeros médicos de la historia.

Para todas aquellas personas que por su tipo de afectación no puede renunciar a tomar medicamentos, la mejor recomendación es hacer mucho más hincapié en el control del resto de factores agresores.

Terapia psicológica
Poco a poco se ve con más normalidad el que el individuo tenga la necesidad de recibir este tipo de terapia. Poco a poco también vamos entendiendo que la persona es un “todo”, que es imposible dividir el cuerpo de la mente, y que el estado psíquico repercute de mejor o peor manera en nuestro estado físico.

Por ello, la administración de medicamentos dirigidos al tratamiento de afectaciones emocionales sólo mejora momentáneamente la sintomatología; y que, como químicos que son, a la larga producirán alteraciones en nuestros órganos y vísceras. Siempre debe ponerse remedio desde la causa del problema.

Actividad deportiva
Una actividad deportiva regular y controlada no sólo ayuda a controlar malos hábitos posturales perpetuados por las actividades de la vida diaria, también permite sentirnos mejor en cuanto a la sintomatología de dolor.

El deporte produce la liberación de endorfinas, las cuales favorecen la consecución de un estado de bienestar muy beneficioso para ayudarnos en la superación de los problemas emocionales.

Conclusión

Nuestro cuerpo necesita de un esfuerzo por nuestro parte, una involucración activa de nosotros mismos para que esa capacidad auto curativa perdure a lo largo de nuestra existencia. No podemos esperar a que nadie ni nada venga a darnos una solución definitiva, porque eso no va a suceder. Cada uno de nosotros tiene el poder y las herramientas para vivir saludablemente. Todo esto requiere trabajo, pero la recompensa será evidente.


Las terapias naturales como flores de Bach, homeopatía y aromaterapia ayudan a equilibrar el organismo estimulando la capacidad natural de autorregulación del cuerpo, lo que en salud se conoce como homeostasis. Cada una actúa en distintos niveles: emocional, energético y fisiológico. 

1. Flores de Bach 


Actúan principalmente en el plano emocional.
Cómo ayudan: Equilibran estados emocionales como miedo, estrés, tristeza, irritabilidad o ansiedad. Al armonizar las emociones, el sistema nervioso se regula.
Cuando la mente se calma, el cuerpo puede recuperar su equilibrio interno.
Ejemplo:
Una persona con estrés constante puede desarrollar insomnio, problemas digestivos o cansancio. Las flores ayudan a liberar ese bloqueo emocional para que el organismo vuelva a su equilibrio.


2. Homeopatía 


Actúa estimulando la fuerza vital del organismo.
Cómo ayuda: Utiliza sustancias naturales altamente diluidas que envían un estímulo al cuerpo para que se autorregule. No suprime síntomas; busca corregir el desequilibrio que los produce. Apoya al sistema inmunológico y al equilibrio energético.


Principio: “Lo similar cura lo similar”, estimulando la capacidad natural de curación del cuerpo.


3. Aromaterapia 
Trabaja a través del olfato y la absorción por la piel.
Cómo ayuda: Los aceites esenciales influyen directamente en el sistema nervioso y el sistema límbico (centro de emociones).

Pueden relajar, estimular, equilibrar hormonas o mejorar el estado de ánimo.
Algunos aceites también tienen efectos antiinflamatorios, calmantes o estimulantes.

Ejemplo:
Lavanda → relaja y mejora el sueño.
Menta → estimula y despeja la mente.
Naranja → mejora el estado de ánimo.


En conjunto: Estas terapias no sustituyen la capacidad de curación del cuerpo, sino que la estimulan y apoyan, ayudando a: Reducir estrés, Equilibrar emociones
Mejorar energía vital, Favorecer la homeostasis del organismo

Cuando el cuerpo, la mente y las emociones están en equilibrio, el organismo puede activar su propia capacidad de auto curación.

«… Declaro que es más seguro ser temido que amado. Porque de la generalidad de los hombres se puede decir esto: que son ingratos, volubles, simuladores, cobardes ante el peligro y ávidos de lucro.

Mientras les haces bien, son completamente tuyos: te ofrecen su sangre, sus bienes, su vida y sus hijos, pues

–como antes expliqué– ninguna necesidad tienes de ello; pero cuando la necesidad se presenta se revelan».

El príncipe

Nicolás Maquiavelo

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RELACIONES SANAS

La Biblia habla mucho sobre la influencia de las personas que nos rodean. El ambiente espiritual emocional y relacional en el que vivimos afecta profundamente en nuestras decisiones.

Dicen que somos el resultado de las 5 personas que nos rodean.

Necesitamos ser sabios en nuestras relaciones, pero también en nuestra elecciones y decisiones. 

Todos los días tomamos innumerables elecciones. Cada decisión, conlleva una consecuencia.

Por esta razón cómo creyentes es muy importante saber que contamos con una herramienta que es muy importante ejercitar IES, (Inteligencia Espiritual) esta herramienta poderosa que tenemos. 

La Palabra de Dios nos ayuda a elegir lo mejor, con inteligencia y en el tiempo oportuno.

Los creyentes contamos con la guía del Espíritu Santo para elegir conforme al corazón de Dios. 

Hay cosas que no decidimos como el lugar donde nacimos, ni a familia de origen, las posibilidades que se presentan, etc.

A pesar de estos factores determinantes. Dios nos creó con libre albedrío.

Yo te doy a elegir entre la vida y la muerte, entre bendiciones y maldiciones, pongo al cielo y a la tierra por testigo de la decisión que tu tomes.

Deuteronomio 30:19

Esto sucede también al elegir compañías, nuestros amigos, las personas que tenemos cerca, relaciones.

¿Cómo elegir lo mejor?

Júntate con sabios y obtendrás sabiduría; júntate con necios y te echarás a perder.

Proverbios 13:20 DHH

La influencia de quienes nos rodean es sutil pero consistente, por este motivo la biblia nos exhorta a rodearnos de personas sabias.

Pedir sabiduría a Dios nos ayudará a valorar nuestras relaciones y a ser selectivos.

1. Las personas moldean nuestro carácter. 1 corintios 15:33. Las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres

2. El entorno en que nos movemos puede acercarnos o alejarnos de Dios. Salmo 1:1. Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos.

3. La compañía incorrecta debilita la fe. 2 corintios 6:14. No se unan en yugo desigual con los incrédulos (personas que no tienen tu misma creencia, tus mismos valores) no plica solo al noviazgo o matrimonio, sino a toda relación incluso sociedades.

4. Las relaciones también pueden sanar y edificar. Proverbios 27:17. Hierro con hierro se aguza y así el hombre aguza el rostro de su amigo. Hebreos 3:13 exhórtense unos a otros (anímense)

Las personas pueden ser canales de bendición, canales de heridas o refuerzos de patrones internos no sanados.

Sobre todas las cosas cuida tu corazón, porque este determina el rumbo de tu vida.

Proverbios 4:23 NTV

Cuidar nuestro corazón siendo inteligentes en nuestras relaciones con otros, para mantener el corazón sano, deshacernos de cargas ajenas.

Muchas veces evaluamos las relaciones por emociones, pero la biblia nos enseña que es importante hacerlo por fruto.

Por sus frutos los conocerán.

Mateo 7:16

La influencia correcta:

• Edifica

• Sana

• Afirma identidad, fortalece la fe y guía a la verdad

La influencia incorrecta:

• Confunde

• Contamina, normaliza el pecado

• Apaga la conciencia

• Debilita la fe

• Perpetúa las heridas

Muchas veces Dios usa personas como instrumentos de sanidad, pero también el enemigo usa relaciones para destruir para contaminar.

La biblia no enseña que nos aislemos, pero sí nos insta a discernir correctamente, a ser sabios.

Buscar a Dios y en su Palabra, nos ayuda a poner límites sanos y a elegir correctamente, ser selectivos.

No es bueno caminar solo, sino buscar amigos, gente que nos rodea que sean influencia positiva, que nos edifiquen.

Más valen 2 que uno, si alguno de ellos cae uno puede ayudar al otro a levantarse.

Eclesiastés 4:9-10

El amigo ama en todo tiempo y el hermano nace para el tiempo de la adversidad.

Proverbios 17:17 

• Podemos hacernos algunas preguntas para poder evaluar y escoger nuestras relaciones:

• ¿Esta relación me acerca a Dios o me enfría?

• ¿Activa mi paz o me lleva a un conflicto interior?

• ¿Refuerza mi identidad o me da inseguridad?

• ¿Me impulsa a obediencia o justificación por el pecado?

La frescura de la mañana y el trinar de las aves nos anuncian que el último día del mes de febrero ha llegado.

Soy muy feliz y tengo cientos de motivos para agradecerte. Gracias Señor por tu inmenso amor, por tu amparo y porque Tú

siempre estás a mi lado colmando mis días de paz, ilusión y alegría.

Señor, en este día también te doy gracias porque durante todo el mes de febrero me protegiste, me diste fuerza y sabiduría, me acompañaste en mis triunfos y me abrazaste en la tristeza. Es hermoso vivir con la seguridad que da tu compañía; te pido que nunca te apartes de mí, pues en cada instante yo necesito más de tu presencia.

Me levanto a vivir este día con fe y optimismo. Te pido que renueves mi corazón con tu poder y que me ayudes a vivir con un propósito. Por favor perdona mis errores y dame la sabiduría necesaria para actuar conforme a tu voluntad y poder alcanzar mis metas y anhelos.

Te pido también, amado Dios, que mires mi vida y la vida de mi familia. Te suplico que visites nuestro hogar y lo llenes de paz, salud, entendimiento y amor. Por favor escucha nuestras suplicas y ayúdanos a solucionar nuestros problemas, alcanzar la calma y vivir en dicha y prosperidad.

Padre celestial, en este día también quiero ofrecerte todas nuestras actividades y nuestras luchas en el mes de marzo. Por favor ilumina nuestra mente y nuestro corazón y permítenos ser un instrumento de tu obra. Ayúdanos a caminar cada día más cerca de Ti.

Señor, gracias por escuchar nuestra oración y por rodearnos con tu amor. En febrero viví cambios, tuve éxitos y muchas lecciones aprendidas, por todo te doy gracias y pongo este nuevo día y todo el mes de marzo en tus manos, Nombre de Jesús. Amén.

Ma. Guanajuato González Castañales.

Hola Bienvenidos

MariCarmen Lozada Armesto

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ORGULLO


EL ORGULLO: FUENTE DE TODOS LOS MALES “El orgullo crece con presteza igual que otras malas hierbas. Puede vivir en cualquier suelo. Prolifera en el corazón natural, brota sin siembra, crece sin riego e incluso se arraiga muy fácilmente en el corazón renovado cuando Satanás desparrama ahí un puñado de su semilla”.

Con esa metáfora, Charles Haddon Spurgeon en el siglo XIX, define el orgullo, desde una perspectiva teológica. El orgullo espiritual no es un sentimiento que edifique, es, a decir de Jonathan Edwards, “la principal fuente de todos los males que introduce para obstaculizar y entorpecer la obra de Dios”.1


Es por lo tanto una trampa de Satanás para impedir que una persona con apetito de Dios conozca de Él y crezca en el conocimiento de su palabra. Es así mismo, piedra de tropiezo para quienes ya están en el camino de la verdad.


Siguiendo a Jonathan Edwards, considerado el teólogo estadounidense más importante del siglo XVIII, cito: “Debido a su naturaleza, el orgullo espiritual es el más secreto de todos los pecados. No hay otro asunto en el corazón que sea más engañoso e inescrutable y no hay otro pecado en el mundo en el que los hombres tengan tanta confianza”.


Pareciera que la intención subyacente es precisamente esa, no permitirnos identificar el orgullo que se coloca en el corazón, ni siquiera tener sospecha de que se está cometiendo falta. Asegura Edwards que “no hay pecado que se le parezca más al diablo que este por su secretismo y naturaleza, por aparecer en muchas formas que pasan desapercibidas e insospechadas”.2

Yo agregaría que este pecado es hechura suya.


Ningún cristiano por convicción debe darle cabida al orgullo. Aunque se sabe que te toma por asalto, camina sigilosamente y nubla el entendimiento. Sin pedir permiso se instala haciéndote creer que te asiste la razón siempre. Alimenta toda clase de sentimientos y emociones asociados al orgullo para robarte la calma.


Si quisiéramos describir gráficamente al orgullo, diríamos que es una línea muy delgada que a veces se torna invisible, pero no por eso menos dañina. Porque no solo te roba la paz de muchas formas: ansiedad, ofensa, ira, altanería… puede llegar a destruirte, pero sobre todo, alejarte de Dios. Pretender ocupar un lugar, como el diablo, que no te corresponde.

Cuando leemos en la Biblia:

“El corazón es engañoso y perverso, más que todas las cosas. ¿Quién puede decir que lo conoce?

Jeremías 17:9.

Dios nos está poniendo en alerta porque nuestro corazón puede ser fácilmente engañado e inducido. El orgullo espiritual envuelve el corazón adoptando muchas formas y figuras, por eso el teólogo estadounidense asegura que es fuente de todos los males.

Es muy difícil de discernir por su misma naturaleza. Razón por la que debemos estar atentos constantemente en nuestro corazón, todos los días, si es posible, en cada acto, conducta, intención, comportamiento, en lo que hablamos; cuando vemos los logros de los demás; si nos ofendemos fácilmente; si estamos padeciendo enfermedad y la usamos para manipular a otros, para atraer la atención; cuando buscamos siempre ser el centro; cuando descalificamos a un hermano en Cristo que conoce más de la voluntad de Dios que nosotros mismos.


Precisamente ahí debemos clamar a Dios por ayuda, para que nos abra los ojos del entendimiento, para que nos ayude a discernir y nos muestre que estamos siendo engañados, para no caer en ninguno de los pecados que van de la mano del orgullo: “la soberbia, altivez, “arrogancia, vanidad, presunción, engreimiento, petulancia, ínfulas, suficiencia, endiosamiento, pedantería, exceso de estimación propia”(similares del orgullo, RAE).


Hay que decir, que son muchas más las caras del orgullo: vanagloria, jactancia, altanería, magnanimidad, burla, y egoísmo. Yo agregaría, desprecio. Antes del quebrantamiento es la soberbia, y antes de la caída la altivez de espíritu. Prov.16:18


Dios siempre tiene cuidado de sus hijos y constantemente nos advierte sobre las trampas del orgullo. Una de ellas es precisamente la soberbia y sus consecuencias, tal como se lee en el proverbio arriba citado. Nótese: después de la soberbia sobreviene el quebrantamiento y después de la altivez de espíritu la caída, la ruina, el derrumbamiento. Es pues, trágico.3


La pregunta inmediata sería ¿Cómo detectar un pecado derivado del orgullo si se mueve en total secrecía? ¿Cómo identificarlo si tenemos conductas aprendidas del mundo ya muy normalizadas, en el entendido de que el orgullo es considerado un sentimiento de satisfacción por los logros personales alcanzados, o por el reconocimiento de las propias cualidades, o de la pertenencias obtenidas o incluso, por las relaciones y por el ámbito social en el que nos desenvolvemos?


Vale anotar aquí que en algunas áreas del conocimiento el orgullo presenta dualidad en su definición, pues se dice que es positivo cuando casa con esa expresión de la sociedad de “estar orgulloso de uno mismo” y se corresponde precisamente con la definición de la RAE: es un “sentimiento de satisfacción por los logros, capacidades, méritos propios o por algo en lo que una persona se siente concernida”.


Pero también se considera falso, negativo, desadaptativo e incluso patológico. La misma RAE enumera una serie de emociones negativas asociadas al orgullo que ya anotamos arriba. En otro campo semántico, en la psicología humanista, se sostiene que “el orgullo no explica adecuadamente la experiencia de nadie y, si surge, siempre es una fachada falsa diseñada para proteger un yo infravalorado”.4


Lo cierto es que es una emoción compleja, pero en lo espiritual, poniendo la mirada en sus efectos, podemos discernir con la ayuda de Dios, la presencia del orgullo, de alguno de sus rostros, fundamentalmente en el ministerio. El lenguaje corporal puede ser un indicador para identificar que existe por ahí, en algún lugar de tu corazón, una de sus raíces.


Es tan común que permea toda actividad humana y cuando reconoces presunción en tu corazón, por ejemplo, posiblemente hallarás en una capa más abajo, vanidad, y si profundizas aún más, seguro encontrarás arrogancia, o desprecio o idolatría de ti mismo, qué sé yo, pero en el fondo, habrá, en lo oculto, una raíz del orgullo.


Hace unos días publiqué en mi historia de Facebook un pensamiento relacionado con el orgullo del mismo Spurgeon que dice:


“El orgullo nació con nosotros y no morirá ni una hora antes que nosotros”


Parafraseando a Spurgeon, no morirá fácilmente porque, como él bien lo define, es una mala hierba que se enraiza y crece casi de manera imperceptible. Resulta muy difícil de erradicar. Pero, sobre todo, de identificar, de discernir de manera personal, es camaleónico.


Jonathan Edwards, nos alerta: “Recuerda que el orgullo es la peor víbora que hay en el corazón, el mayor perturbador de la paz del alma y de la (…) comunión con Cristo: fue el primer pecado cometido, y yace en lo más bajo de los cimientos de todo el edificio de Satanás, y es desarraigado con la mayor dificultad, y es el más oculto, secreto y engañoso de todos los deseos, y a menudo se arrastra sigilosamente (…) a veces, bajo el disfraz de la misma humildad”.


Dicho esto es fácil entender que el orgullo siempre va a estar presente, en mayor o menor medida, es epidémico, se alimenta de cualquier cosa, y es, al mismo tiempo, abominable:

Abominación es a Jehová, todo altivo de corazón; (Prov. 16:5).

Prov. 16:5

Es lo que Dios más aborrece. Su opuesto, la humildad, puede considerarse el antídoto del orgullo, tenemos que cultivarla en cada momento, en cada paso que demos, pues es una virtud que nos acerca más a Dios, pero, hay que reconocer que “es escurridiza”. A diferencia del orgullo, la humildad no se arraiga, se nos escapa de las manos fácilmente.


Es bueno saber que en las sagradas escrituras encontramos una palabra, un verso que nos guía, nos muestra la salida, nos da luz. El Apóstol Pablo, ruega:

Yo pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados, con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor.

Efesios .4:1,2

No hagan nada por rivalidad o por orgullo, sino con humildad. Y que cada uno considere a los demás mejores que él mismo. (Fil. 2:3-4).


Son muchos los rostros del orgullo y en la Biblia están claramente catalogados, porque Dios sabe su origen maligno. Por citar algunos:


A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia…

1Timoteo. 6:17


“Porque te confiaste en tu maldad, diciendo: Nadie me ve. Tu sabiduría y tu misma ciencia te engañaron, y dijiste en tu corazón: Yo, y nadie más”

Isaías. 47:10.


(…) El conocimiento envanece, pero el amor edifica. Y si alguno se imagina que sabe algo, aún no sabe nada como debe saberlo

1Cor. 8:1,2


“¿busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo (Gál. 1:10).
“(…) Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes”
(Sgo. 4:6).


“¿cuál es mayor, el que se sienta a la mesa, o el que sirve? ¿No es el que se sienta a la
mesa? Mas yo estoy entre vosotros como el que sirve”
(Luc.22:27).


“y les encanta ocupar los mejores asientos en las cenas y sentarse en las primeras
sillas de las sinagogas”
(Mt.23:6).


Volviendo al orgullo espiritual, el Apóstol Pablo combatió ese espíritu con suficiente carácter y sabiduría entre los corintios pues estaba convencido de que era un sentimiento frívolo y superficial que los inducía a otros males como el individualismo, los celos, la envidia.5 Sentimientos que no permiten ningún tipo de cuestionamiento honesto y te alejan de Dios.


Lo cierto es que no podemos como cristianos vanagloriarnos de nada, porque sabemos, sin lugar a equívocos, que todo viene desde lo alto. Los dones, los talentos, lo que poseemos aquí en el mundo, que si la casa, el trabajo, la belleza física –si la hubiera–, lo que comemos, todo no es dado por la gracia de Dios, por su favor inmerecido y a Él debemos agradecerle, alabarle, honrarlo, colocándolo en primer lugar en todo, pues es el sitio que le corresponde.


El mismo Pablo reconoció: “Y para que la grandeza de las revelaciones no me exaltase desmedidamente, me fue dado un aguijón en mi carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca sobremanera; respecto a lo cual tres veces he rogado al Señor, que lo quite de mí. Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo. Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte”. (2 Cor. 12:7).


Dios nos habla a través de la Biblia. Si necesitamos guianza, discernimiento, sabiduría, dominio propio, basta con pedirlo en oración, acercándonos a su presencia. Reconociendo que todo viene de Él; por su gracia divina hemos recibido desde lo alto toda buena dádiva. Es pues necesario ser humildes de corazón, venir a menos para que, al igual que Pablo, el poder de Cristo crezca en nosotros y se fortalezca nuestro espíritu para no ser engañados.


Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes. Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.

Sgo.4:6,7

Bibliografía:
1y 2El Enemigo Silencioso del Cristiano: el Orgullo Espiritual por Jonathan Edwards
3https://www.google.com/search?q=el+orgullo+estudio+biblico+del+expositor&rlz 4https://en.wikipedia.org/wiki/Pride 5https://www.spurgeongems.org/schs1271.pdf

AMADO DIOS

La frescura de la mañana y el trinar de las aves nos anuncian que el último día del mes de febrero ha llegado.

Soy muy feliz y tengo cientos de motivos para agradecerte. Gracias Señor por tu inmenso amor, por tu amparo y porque Tú siempre estás a mi lado colmando mis días de paz, ilusión y alegría.

Señor, en este día también te doy gracias porque durante todo el mes de febrero me protegiste, me diste fuerza y sabiduría, me acompañaste en mis triunfos y me abrazaste en la tristeza. Es hermoso vivir con la seguridad que da tu compañía; te pido que nunca te apartes de mí, pues en cada instante yo necesito más de tu presencia.

Me levanto a vivir este día con fe y optimismo. Te pido que renueves mi corazón con tu poder y que me ayudes a vivir con un propósito. Por favor perdona mis errores y dame la sabiduría necesaria para actuar conforme a tu voluntad y poder alcanzar mis metas y anhelos.

Te pido también, amado Dios, que mires mi vida y la vida de mi familia. Te suplico que visites nuestro hogar y lo llenes de paz, salud, entendimiento y amor. Por favor escucha nuestras suplicas y ayúdanos a solucionar nuestros problemas, alcanzar la calma y vivir en dicha y prosperidad.

Padre celestial, en este día también quiero ofrecerte todas nuestras actividades y nuestras luchas en el mes de marzo. Por favor ilumina nuestra mente y nuestro corazón y permítenos ser un instrumento de tu obra. Ayúdanos a caminar cada día más cerca de Ti.

Señor, gracias por escuchar nuestra oración y por rodearnos con tu amor. En febrero viví cambios, tuve éxitos y muchas lecciones aprendidas, por todo te doy gracias y pongo este nuevo día y todo el mes de marzo en tus manos, Nombre de Jesús.🙏🏻 Amén.

Ma Guanajuato González Castañales.

¡ Hola Bienvenido!

Estela Jiménez Durán

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JUDAS UN REFLEJÓ DE COMO ACTUAMOS

Casi todos llamamos traidor a Judas, pero casi nadie se atreve a ver la enseñanza que él nos deja. Judas es conocido por un solo acto, un beso y treinta monedas de plata, y con eso ya creemos que ya lo entendimos todo, pero no.

Judas no empezó traicionando, él empezó siguiendo, caminó con Jesús, comió con EL, escuchó sus enseñanzas, vio milagros, Judas estaba muy cerca del maestro, y aún así estaba perdido, sabes porque ?, porque el problema de Judas no era que no creyera, sino que Jesús no encajó en lo que Judas anhelaba, él quería a un Mesías que resolviera las cosas rápido, que corrigiera el sistema, que tomara el poder y que hiciera justicia pero a su manera. Y cuando Jesús eligió el camino de servicio y de silencio, el camino de la cruz, se desilusionó .


Judas no vendió a Jesús solo por dinero, vendió su frustración, su decepción, y esto nos incluye a todos, pues somos como Judas cuando seguimos a Dios pero en el fondo queremos hacer nuestra voluntad y tomar nuestras decisiones, y cuando Dios no responde o responde no como queremos, entonces nos enojamos, confiamos en El solo si hace lo que pensamos que es correcto.


Judas no se fue de golpe, primero abandonó a Dios en su corazón, estaba con él físicamente pero su corazón no era para con Dios, ese beso no fue más que una muestra de que por fuera podemos aparentar una cosa, pero en nuestro corazón puede haber menosprecio e indiferencia.


Judas huyó sintiendo culpa, pero no se permitió el perdón , reconoció el error, pero no creyó en la misericordia y perdón de Dios.


Así nosotros, pensamos que Dios puede perdonar a otros pero a nosotros no, queremos hacer nuestra voluntad y no la de Dios, queremos seguir nuestros caminos, no los caminos de Dios, queremos las cosas rápido, incluso queremos respuestas rápidas sin siquiera tener una relación estrecha con Dios, no confiamos en que sus respuestas son a SU tiempo y conforme a SU voluntad y que esa voluntad debemos aceptarla nos guste o no.


La enseñanza que nos deja Judas aquí es que debemos ver con ojos espirituales la SOBERANÍA DE DIOS detrás de todas nuestras peticiones y anhelos, que EL tiene en perfecto control todo porque EL es el dueño y SEÑOR del universo, que nada se le escapará, y que nuestra fe y confianza deben estar alineadas con SU perfecta voluntad.


Es así como debemos ver que nosotros somos muy parecidos a Judas, pero que está enseñanza nos ayuda a ver que DIOS ES UN DIOS QUE TRANSFORMA, que nos hace nuevas criaturas, que la paciencia y la fe van de la mano, debemos saber esperar y confiar que DIOS tiene la última palabra, aferrémonos a ÉL, CONFIANDO EN SU SOBERANÍA, EN SU DEIDAD, sabiendo que solo los planes de DIOS SON BUENOS AGRADABLES Y PERFECTOS.

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APRENDIENDO A VIVIR COMO HIJOS

Hoy quiero invitarnos a reflexionar en algo sencillo, aunque no necesariamente fácil: cómo aprender a relacionarnos con Dios como Padre.

No como un concepto, ni como una idea abstracta, sino como una realidad que afecta cómo vivimos, pensamos, sentimos y decidimos.

Cada persona tiene una historia con la figura paterna. Algunos tuvieron una experiencia positiva; otros crecieron sin presencia, con dureza, distancia o heridas profundas. Y muchos llegamos a la vida adulta sin haber sido realmente formados emocional o espiritualmente.

Estas experiencias influyen conscientemente o no en cómo enfrentamos la vida y, sobre todo, en cómo nos acercamos a Dios.


Por eso, cuando labiblia presenta a Dios como Padre, no lo hace como una teoría adicional oh alguien lejano, sino como una invitación a la restauración personal.

Por qué la paternidad de Dios no es solo concepto es real, es para todos y es restauración

Dios no se presenta como un padre simbólico, sino como uno real y activo.
Salmos 68:5 lo describe así:

Padre de huérfanos y defensor de viudas es Dios en su santa morada.

Este pasaje resume una verdad fundamental: Dios entra específicamente donde falta algo.


Donde hubo ausencia, Él trae presencia.
Donde hubo dureza, Él trae consuelo.
Donde hubo inseguridad, Él trae identidad.

Muchos aprendimos a funcionar sin haber aprendido a ser afirmados.
A resolver problemas sin haber recibido guía.
A sobrevivir sin sentirnos hijos.

Dios quiere trabajar precisamente en esos lugares.
Isaías 66:13 lo confirma cuando dice:

“Como alguien a quien consuela su madre, así os consolaré yo.”

La paternidad de Dios es restauración integral, no solo un título teológico.

Asi que no somos empleados de Dios, más bien somos sus hijos

De hecho es común que las personas se relacionen con Dios como si Él fuera un jefe espiritual: cumplir, producir, evitar fallar.
Pero la Biblia habla de una relación completamente diferente.

En Romanos 8:15, Pablo escribe:

No habéis recibido un espíritu de esclavitud para volver otra vez al temor, sino que habéis recibido el Espíritu de adopción.

Y en Gálatas 4:7 agrega:

Ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero por medio de Cristo.

Esto significa que la relación no es transaccional, sino relacional.
La identidad de hijo o hija cambia cómo trabajamos, cómo obedecemos, cómo servimos y cómo afrontamos nuestras luchas.

Y es importante recordar: no podemos dar aquello que no hemos recibido.
Si no aprendemos a vivir como hijos, siempre habrá áreas en las que lucharemos innecesariamente.

Una de las ideas más comunes en nuestra cultura es: “Yo puedo solo.”
Pero la Biblia muestra un diseño diferente: comunidad, acompañamiento y responsabilidad compartida.

Salmos 68:6 afirma:

Dios hace que los solitarios tengan un hogar.

Ese “hogar” es pertenencia, dirección y acompañamiento. Y cuando Dios comienza a sanar a una persona, suele hacerlo con un propósito mayor: que su vida llegue a ser de edificación para otros.

Jesús modeló esto cuando discipuló a sus seguidores de manera cercana y práctica.
Pablo lo enseñó en Efesios 4:12, explicando que Dios equipa a los creyentes “para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo”.

En otras palabras, Dios forma a sus hijos no solo para su propio beneficio, sino para fortalecer la vida de quienes los rodean.

Uno de los mayores obstáculos internos para muchas personas es la idea de que Dios está decepcionado, frustrado o cansado de ellas.
Pero la Biblia presenta otra imagen.

En Sofonías 3:17, se nos recuerda:

Él se gozará sobre ti con alegría… se regocijará sobre ti con cánticos.

Esto revela una postura de Dios que no depende del rendimiento humano, sino de Su carácter.

Jesús también mostró esta realidad en la parábola del hijo pródigo.
En Lucas 15, el padre:

• no corrige primero,

• no exige explicaciones,

• no enumera faltas,

sino que recibe, restaura y celebra.

Además, Hebreos 4:16 nos invita a acercarnos confiadamente a Dios, lo cual sería imposible si Él estuviera decepcionado.

El llamado práctico de todo esto puede resumirse así:

• Recibir la paternidad de Dios de manera personal.

• Vivir diariamente desde esa identidad.

• Permitir que Dios forme áreas internas que nunca fueron formadas.

• Extender esa estabilidad espiritual a quienes nos rodean.

Personas que viven como hijos e hijas saludables aportan estabilidad, dirección y claridad a sus familias, amistades y comunidades.
Como enseña 1 Juan 3:1:

Mirad cuán grande amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios.

La vida cristiana no se trata de aparentar ni de esforzarse sin dirección, sino de permitir que Dios forme lo que necesita ser formado en cada área de nuestra vida.

La invitación final es sencilla: acercarnos a Dios tal como estamos, sin pretensión, y permitir que Él ocupe el lugar de Padre que la Biblia declara que tiene.

La vida espiritual se fortalece al recibir y caminar en esta identidad.
Y desde esa identidad, podemos vivir de manera más sólida, clara y alineada con el propósito de Dios.

Al final, vivir como hijos e hijas de Dios no es un evento, ni una temporada, ni un mensaje motivacional. Es un camino de aprendizaje continuo, una forma de vida que se convierte en nuestra identidad más estable y nuestro fundamento más seguro.

Ser hijos significa que nuestra historia no está definida por las ausencias, heridas o carencias que marcaron nuestro pasado, sino por el Dios que nos adopta, nos afirma y nos forma.
Significa caminar con la convicción de que no estamos solos, que no necesitamos demostrar nada para ser amados y que siempre hay un lugar para volver.

Aprender a vivir como hijos de Dios es aprender a vivir desde la verdad.
La verdad de que pertenecemos.
La verdad de que somos vistos.
La verdad de que somos llamados por nombre.
La verdad de que nuestro Padre no se cansa, no retrocede y no abandona la obra que comenzó en nosotros.

Y mientras avanzamos en este proceso, algo profundo ocurre:
la identidad se transforma en seguridad,
la seguridad se convierte en carácter,
y el carácter se vuelve testimonio.

Porque quienes aprenden a vivir como hijos e hijas…
se convierten en reflejo del corazón del Padre para el mundo.

Ese es el llamado.
Ese es el camino.
Y esa es la invitación que siempre permanece abierta: