Porque se dice que el arroz, puede ser malo, no es malo, sino rico sabroso, pero es un alimento cuando quieres adelgazar y mejorar el metabolismo hay que reducir los niveles de glucosa en la sangre y la insulina y el arroz es un alimento que más nos eleva la glucosa.
El arroz es un almidón, ósea azúcar simple cuando comes arroz, lo que estas comiendo es azúcar.
Yo manejo la dieta 3X1, que te va a permitir comer tu arroz o cualquier carbohidrato solo comiendo ¼ de la parte de tu plato, pero siempre toma en cuenta que lo que te va a engordar o no adelgazar sería el exceso de arroz.
Si quieres saber más de la dieta 3×1 tengo un programa en línea en: academia.sociedadiluminada.com.mx que se llama ¿Deja de contar calorías y llega a tu peso ideal?
Se hizo un estudio con 25 diabéticos en donde se quería controlar la diabetes en hombres y mujeres, fueron 13 semanas donde se anotaron las medidas de glucosa.
Cada semana de les tomaban la glucosa, una hora después del desayuno, comida y cena.
Los diabéticos que consumían 1 taza de arroz les subían la glucosa entre 50 a 100 puntos y los que consumían 1 cucharada de azúcar subía entre 20 a 30 puntos.
El arroz sube más rápido, pues es un arroz pulido, le quitan su cascara, ósea la fibra que tiene los nutrientes, no está en su estado natural, esta tan pulido que lo que estamos comiendo es almidón, es tan digerible que se convierte en glucosa inmediatamente, por lo que solo hay que consumir ¼ del plato.
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¿Hay diferencia en comer arroz blanco o integral?
El arroz blanco este pulido, pues le quitaron la cascara y el salvado solo comemos almidón ósea
azucar simple, la cual engorda y sube la glucosa.
1 taza de arroz puede subir entre 100 a 150 puntos, pues no tiene salvado y esto hace que dure mucho en el refrigerador.
El arroz integral: este tiene su salvado, germen, aunque es fibra el salvado si sube la glucosa, pues tiene una proporcion de carbohidratos casi igual al almidon, un poco menos.
Almidon 79% carbohidratos y el salvado 69% no lo suficiente para no subir la glucosa, ni la insulina.
Si es mas nutricional, si puedes elegir mejor integral, pues el salvado contiene aceites y vitaminas B1,B3 niaciana y magnesio y los nutrientes son buenos, este no dura tanto en el refrigerador.
La cascara del arroz
Si le quitamos la cascara de salvado, donde está el germen del arroz, solo queda almidón = azúcar simple.
Pero no se han preguntado porque los chinos comen arroz y no engordan, hay dos factores a considerar:
La cantidad: el chino consume ¼ de taza, no frito y lo combina con vegetales y nosotros los mexicanos consumimos más de una taza y la combinamos con plátano macho o frijoles ósea carbohidratos más carbohidratos.
La grasa no engorda: lo que engorda es el arroz, pan, dulce, helados = carbohidratos.
Si solo comemos grasa no engorda pues la grasa no produce insulina.
Cuando tomas arroz + grasa +insulina = mucha grasa.
Los chinos lo cocinan el arroz sin grasa y por eso es pegaso.
Los mexicanos cocinan arroz más aceite, con tocino, jamón, etc. con mucha grasa = mucho almidón. Arroz + grasa +insulina.
Tenemos que cuidar nuestra alimentación pues hay 3 alimentos que descontrolan la diabetes:
Trigo
Arroz
Maíz
El arroz, puede ser un alimento agresor, pues nos causa cansancio, sueño y nos engorda, una de cada 16 personas es intolerante al arroz, pues dispara la glucosa en 130, 140 puntos.
¿Qué alternativa hay en ves del arroz?
Quinoa: es un pesudo grano, es casi un grano, muy pequeño.
Características:
Puede que no seas intolerante, no eleva el azúcar y no engorda.
Proteínas completas, no todos los granos son completos les faltan aminoácidos
como la lisina, pero este tiene los 8 aminoácidos.
Alto contenido de grasas buenas: como grasas mono saturadas: aceite de oliva.
Vitaminas y minerales
No tiene reacción alérgica.
Es pariente de la espinaca.
Llena de ácido fólico, riboflavina
Ayuda a la migraña
Se prepara como el arroz y hay quinoa blanca, roja y negra.
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Receta de quinoa con verduras:
Ingredientes:
1 taza de quinoa
¼ de cebolla, pimiento rojo, verde y calabaza todos picados
Pimienta negra y albahaca
Instrucciones:
Lavar la quinoa para que no tenga un sabor amargo.
2 tazas de agua se ponen en una olla a hervir, le añades la quinoa, lo mueves hasta que absorba el agua y lo vuelves a enjuagar.
En un sartén pones aceite de oliva y le vas incorporando las verduras hasta que estén tiernas y le agregas la quinoa, lo mueves y le pones pimienta y sal al gusto.
Todas las cartas de amor son ridículas.
No serían cartas de amor si no fuesen ridículas. También escribí en mi tiempo cartas de amor,
como las demás, ridículas. Las cartas de amor, si hay amor, tienen que ser ridículas. Pero, al fin y al cabo, sólo las criaturas que nunca escribieron cartas de amor sí que son ridículas.
El aburrimiento es la sensación que a menudo experimentan las mujeres cuando se encuentran con un hombre «agradable»: no se oyen campanas, no explotan cohetes, no caen estrellas del cielo. En la ausencia de excitación, se sienten inquietas, irritables y torpes.
Un estado generalmente incómodo que se cubre con el rótulo de aburrimiento. “Tilly” le pondremos como ejemplo no sabía comportarse en presencia de un hombre amable, considerado y realmente interesado en ella; , su habilidad para relacionarse estaba preparada para los desafíos, no para disfrutar simplemente la compañía de un hombre.
Si no tenía que maniobrar y manipular a fin de mantener una relación, le resultaba difícil relacionarse con ese hombre, sentirse cómoda con él. Como estaba acostumbrada a la excitación y al dolor, a la lucha y la victoria o la derrota, un intercambio que carecía de esos poderosos elementos le parecía demasiado insípido para ser importante, además de perturbador.
Por irónico que resulte, había más incomodidad en presencia de sujetos estables, confiables y alegres de la que había «habido con hombres que no respondían, emocionalmente distantes, inaccesibles o no interesados”.
Está acostumbrada a los rasgos y conductas negativos, y se siente más cómoda con ellos que con sus opuestos a menos que se esfuerce mucho por cambiar ese hecho por sí misma.
A menos que “Tilly” pudiera aprender a relacionarse cómodamente con un hombre que considerara sus intereses tan importantes como los propios, no tenía esperanzas de lograr una relación gratificante.
Antes de su recuperación, por lo general exhibe las siguientes características con respecto a su forma de sentir y de relacionarse con los hombres sexualmente: Pregunta «¿Cuánto me ama (o necesita)?» y no «¿Cuánto lo quiero?»
La mayoría de sus interacciones sexuales con él están motivadas por «¿Cómo puedo hacer que me ame (o necesite) más?
Su impulso de entregarse sexualmente a otros a quienes percibe como necesitados puede dar como resultado una conducta que ella misma considera promiscua, pero ésta apunta principalmente a la gratificación de otra persona, en lugar de a ella misma.
El sexo es una de las herramientas que usa para manipular o cambiar a su pareja. A menudo las luchas de poder de la manipulación mutua le parecen muy excitantes.
Se comporta en forma seductora para conseguir lo que quiere y se siente estupendamente cuando da resultado y muy mal cuando no es así. El hecho de no obtener lo que quiere por lo general la lleva a esforzarse más.
Confunde angustia, miedo y dolor con amor y excitación sexual.
A la sensación de tener un nudo en el estómago la llama «amor». Se excita a partir de la excitación de él. No sabe sentirse bien por sí misma; de hecho, se siente amenazada por sus propios sentimientos.
A menos que tenga el desafío de una relación no gratificante, se vuelve inquieta. No la atraen sexualmente los hombres con quienes no lucha. En cambio, los llama «aburridos».
A menudo forma equipo con un hombre de menor experiencia sexual, para poder sentirse en control. Anhela la intimidad física, pero debido a que teme verse envuelta por otro y/o abrumada por su propia necesidad de afecto, sólo se siente cómoda con la distancia emocional creada y mantenida por la tensión de la relación.
Se vuelve temerosa cuando un hombre está dispuesto a acompañarla emocional y sexualmente. Huye de él o bien lo aleja.
La conmovedora pregunta de “Tilly” al iniciar nuestro trabajo juntas (» ¿Cómo podía ser tan bueno el sexo entre nosotros, hacernos sentir algo tan maravilloso y acercamos tanto cuando en realidad no había nada más que nos uniera?») a menudo se enfrentan al dilema del buen sexo en una relación infeliz o imposible.
A muchas de nosotras nos han enseñado que «buen» sexo significa «verdadero» amor y que, a la inversa, el sexo no podía ser realmente satisfactorio y gratificante si la relación entera no estaba bien para nosotras.
Nada podría estar más lejos de la verdad para las mujeres. Debido a la dinámica que opera en todos los niveles de nuestras interacciones con los hombres, inclusive el nivel sexual, una mala relación en realidad puede contribuir a que el sexo sea excitante, apasionado y apremiante.
Quizá nos veamos en dificultades para explicar a la familia y los amigos cómo alguien que no es particularmente admirable ni siquiera muy agradable puede despertar en nosotras un estremecimiento de deseo y una intensidad jamás igualada por lo que sentimos por alguien más agradable o más presentable.
Es difícil expresar que nos encanta el sueño de evocar todos los atributos positivos
el amor, el cariño, la atención, la integridad y la nobleza que, estamos seguras, están latentes en nuestro amante, esperando para florecer con la calidez de nuestro amor.
A menudo se dicen que el hombre con quien están involucradas nunca ha sido realmente amado antes, ni por sus padres ni por sus anteriores esposas o novias.
Lo vemos como un ser dañado y, de inmediato, asumimos la tarea de compensar todo lo que ha faltado en su vida desde mucho tiempo antes de que lo conociéramos.
En cierto modo, la trama es una versión con los sexos invertidos del cuento de La Bella Durmiente, que dormía bajo un hechizo, en espera de la liberación que llegaría con el primer beso de su verdadero amor.
Nosotras queremos ser quienes quiebren el hechizo, liberar a ese hombre de lo que consideramos su cautiverio. Interpretamos su inaccesibilidad emocional, su ira o su depresión, su crueldad o su indiferencia, su deshonestidad o su adicción, como señales de que no lo han amado lo suficiente.
Oponemos nuestro amor a sus defectos, a sus flaquezas, e incluso a su patología. Estamos decididas a salvarlo mediante el poder de nuestro amor.
El sexo es una de las formas principales en las que tratamos de llevarlo a la salud con nuestro amor.
Cada encuentro sexual lleva toda nuestra lucha por cambiarlo. Con cada beso y cada caricia, tratamos de comunicarle lo especial y digno que es, cuánto lo admiramos y adoramos. Sentimos la seguridad de que, una vez que esté convencido de nuestro amor, se transformará en su verdadero yo, y despertará a todo lo que queremos y necesitamos que sea.
En cierto modo, el sexo en tales circunstancias es bueno porque necesitamos que lo sea; ponemos mucha energía para hacerlo funcionar, para hacerlo maravilloso.
Cualquier reacción que logremos nos alienta a esforzarnos más, a ser más convincentes. Y hay también otros factores en juego.
Por ejemplo, si bien parecería que una relación sexual plenamente satisfactoria no sería muy probable en una pareja infeliz, es importante recordar que un clímax sexual constituye una descarga de tensiones tanto físicas como emocionales.
Mientras que una mujer puede evitar el contacto sexual con su pareja cuando hay conflictos y tensiones entre ambos, es posible que a otra mujer, en circunstancias similares, el sexo le resulte una manera sumamente efectiva de liberar gran parte de esa tensión, al menos en forma temporaria. Para una mujer que vive una relación infeliz o tiene una pareja que no es la más adecuada para ella, el acto sexual puede ser el único aspecto gratificante de la relación, y la única manera efectiva de relacionarse con el otro.
De hecho, el grado de descarga sexual que ella experimente puede guardar una relación directa con el grado de incomodidad que sienta con su pareja.
Esto es fácil de comprender. Muchas parejas, tengan una relación sana o no, experimentan un contacto sexual particularmente bueno después de una pelea.
Luego de un conflicto, hay dos elementos que contribuyen a un acto sexual de intensidad y éxtasis especiales.
Uno es la ya mencionada descarga de tensiones: el otro involucra una tremenda inversión, después de una pelea, en hacer que el sexo «funcione«, a fin de cimentar el vínculo de la pareja, que se ha visto amenazado por la pelea.
El hecho de que la pareja disfrute una experiencia sexual particularmente placentera y satisfactoria en tales circunstancias, quizá parezca ratificar la relación en general. «Mira qué unidos estamos, qué cariñosos podemos ser, qué bien podemos hacemos sentir. Realmente debemos estar juntos», puede ser el sentimiento generado.
El acto sexual, cuando es muy gratificante en el aspecto físico, la intensidad de nuestra lucha con un hombre puede contribuir a la intensidad de nuestra experiencia sexual con él y, por consiguiente, al vínculo que nos une a él. Y la inversa también es verdad.
Cuando nos relacionamos con un hombre que no es un desafío tan grande, es posible que a la dimensión sexual le falte fuego y pasión.
Debido a que no estamos en un estado casi constante de excitación por él, y a que el sexo no se usa para demostrar nada, es probable que una relación más fácil y tranquila nos resulte algo insulsa.
En comparación con los estilos tempestuosos de relación que hemos conocido, esa clase de experiencia más inocua sólo parece verificar que la tensión, la lucha, el dolor y el drama realmente equivalen al «verdadero amor».
Esto nos lleva a una discusión acerca de qué es el amor verdadero.
Si bien el amor parece ser muy difícil de definir, yo pienso que esto se debe a que en esta cultura tratamos de combinar en una sola definición dos aspectos muy opuestos e incluso, según parece, mutuamente excluyentes. De esta manera, cuanto más decimos sobre el amor, más nos contradecimos, y cuando vemos que un aspecto del amor se opone a otro, nos damos por vencidos, confundidos y frustrados, y decidimos que el amor es demasiado personal, demasiado misterioso y demasiado enigmático para ser analizado con precisión.
Los griegos eran más listos. Utilizaban palabras distintas, eros y agape, para distinguir estas dos maneras profundamente diferentes de experimentar lo que llamamos «amor». Eros, claro está, se refiere al amor apasionado, mientras que agape describe la relación estable y comprometida, libre de pasión, que existe entre dos individuos que se quieren profundamente.
El contraste entre eros y agape nos permite entender nuestro dilema cuando buscamos ambas clases de amor de una sola vez, en una sola relación con una sola persona.
Nos ayuda también a ver que tanto eros como agape tienen sus defensores, aquellos que afirman que uno o el otro son la única forma verdadera de experimentar el amor, pues, por cierto, cada uno tiene su valor, verdad y belleza muy especiales. Y cada clase de amor también carece de algo muy valioso, que sólo la otra puede ofrecer.
¿Por qué NOS CUESTA TANTO querernos y aceptarnos?
Solo regalándonos amor primero, podemos dárselo a los demás. Los motivos, en muchas ocasiones, tienen que ver con nuestra EDUCACIÓN Y AUTOESTIMA
Desde niños nos han hecho creer que:
-«No está bien hablar bien de uno mismo» -«Si te halagas quedas como prepotente»
-«Eres un egoísta si te priorizas»..
En muchas otras ocasiones, se esconde una baja AUTOESTIMA. Autoestima no es solo «amor a uno mismo».
También es: ACEPTACION, IMAGEN INTERNA, VALORACIÓN POSITIVA de mis cualidades y SENSACIÓN de que soy capaz, de que VALGO y merezco triunfar, realizarme y ser feliz
También es: ACEPTACION, IMAGEN INTERNA, VALORACIÓN POSITIVA de mis cualidades y SENSACIÓN de que soy capaz, de que VALGO y merezco triunfar, realizarme y ser feliz Recuerda que los BENEFICIOS de quererse son enormes. Cuánto antes seas consciente de esa NECESIDAD, antes podrás disfrutar de sus beneficios. que son IMPRESCIDIBLES para tener una vida plena.
«Es imposible AMAR A LOS DEMÁS, si ANTES NO APRENDES A AMARTE’ «El que está VACÍO POR DENTRO no tiene nada que ofrecer».
Mientras escribo viene a mi mente una imagen que impactó mi vida. La sección de sucesos internacionales mostraba una foto con varias personas, de rodillas, en una playa, todas ellas en overoles anaranjados, similares a los que visten los reclusos en Estados Unidos. Detrás de ellos se podía ver un hombre vestido de negro, encapuchado, esgrimiendo un puñal y debajo, el tenebroso titular: Estado Islámico decapita 21 cristianos egipcios.
Poco tiempo después otra noticia cuenta que, en algunas ciudades ocupadas por militantes musulmanes, los cristianos que rehusaron convertirse al islam, fueron expulsados de sus hogares.
Y pienso que en estos casos el precio que algunos pagan por seguir a Cristo es elevado.
No podemos imaginar que se nos pida; literalmente, renunciar a todo para seguir a Cristo. Quizás experimentemos temor al comprender lo que significa para nosotros el llamado de Cristo a la entrega total.
Cuando cantamos en la iglesia: “Yo me rindo a EL…” o “He decidido seguir a Cristo…”, estas palabras salen de nuestros labios sin la cabal comprensión de lo que significan. No es fácil ponerse en los zapatos de aquellos cristianos, a punto de morir degollados o aquellos que fueron expulsados de sus hogares.
La entrega total a Cristo nos obliga a enfrentar la posibilidad de renunciar a algunas cosas que consideramos muy importantes en nuestras vidas. Generalmente tenemos la tendencia natural de aferrarnos, proteger y preservar aquello, sin lo cual, no podemos vivir.
Tememos hasta entregarle a Dios, nuestra salud, posesiones materiales, familia, reputación, planes de carrera, todos los derechos y el futuro (Él nos tomará en serio). Imaginamos a Dios quitándonos lo que más necesitamos, lo que más amamos, son muchos los temores que podemos sentir, en la entrega total de nuestras vidas a Dios.
Tantas son las preguntas que nos invadirían: ¿Qué pasaría si pierdo mi trabajo? ¿Cómo pagaremos la educación de nuestros hijos? ¿Qué sucede si el plan de Dios contempla que vayamos a servir a un lugar lejano? ¿Seré feliz? ¿Podré hacer las cosas que me gustan?
Diversas interrogantes podríamos tener al considerar entregar nuestras vidas a Dios, todas basadas en el temor y la incertidumbre. ¿Cómo vencer el miedo con fe?
Las Escrituras están llenas de historias de hombres y mujeres que arriesgaron todo para seguir a Cristo.
A veces cuando leemos estas historias pensamos en estas personas como figuras animadas que nunca fueron reales. Olvidamos que sí que existieron, que tuvieron situaciones como las nuestras, que enfrentaban problemas del día a día, como el resto de la humanidad.
Podemos mencionar a José. Podemos apreciar que el odio, la envidia, el engaño, la maldad y los celos, fueron elementos que rodearon la vida de José. Él tuvo que lidiar con el miedo, cuando fue abandonado por sus hermanos en un pozo, luego encarcelado al ser acusado falsamente de intentar violar a la esposa de Potifar (Oficial del Rey y Capitán de la Guardia).
Pero también vemos la presencia de la mano de Dios en su vida. Seguramente una y otra vez, para avanzar en su relación con Dios, José debió rendirse a Él, confiar en un Dios que no podía ver, pero que podía sentir.
Podemos ver en la vida de Abraham, cuando Dios le pide que deje a su pueblo y a su familia y se dirija al lugar que Él le iba a mostrar y el cual Abram desconocía. Él hizo como Dios le había mandado (Génesis 12:4), pero te imaginas cuantas preguntas, dudas y temores hubo alrededor de esa orden de Dios.
Él tuvo que confiar y rendirse. Sin más explicaciones y sin saber a dónde iba, cómo llegaría allí, ni qué haría cuando estuviese allí.
Abraham lo arriesgó todo y se arrojó en los brazos de la Providencia divina. Abraham se rindió a la voluntad y el plan de Dios sin ninguna garantía tangible de que sería «recompensado» por su obediencia.
Así mismo, cada pequeño acto de entrega que hacemos, confirma la confianza que necesitamos en Dios , que nos prepara para los actos de entrega más grandes, de ser necesarios más adelante.
Cuando se trata de las incertidumbres que nos impiden sacrificarnos, rendirnos y ser esclavos de Dios, nosotros, al igual que Abraham, tenemos «preciosas y grandísimas promesas» (2 P. 1:4) en la Palabra de Dios, promesas que contrarrestan poderosamente nuestros más profundos temores.
Si confiamos en esas promesas y en el Dios que las hizo, se nos concederá la valentía necesaria para hacer todos los sacrificios que Él nos pida.
Si no confiamos en las promesas de Dios y, por lo tanto, no damos un paso de fe y rendición, a la larga nos encontraremos bajo el peso de las mismas cosas que rehusamos rendir. Terminaremos siendo controlados por lo que procuramos tener bajo control. “CONFIANZA y RENDICION” son las opciones. Bien vale la pena el intento, lo he vivido en carne propia.
Amado Dios, creador del cielo y de la tierra, dueño de mi ser, de mi alma y mi corazón: el cielo se viste de azul anunciando una nueva mañana y con los primeros rayos del sol yo me acerco hasta Ti para darte gracias por todas las hermosas bendiciones y regalos que Tú le das a mi vida.
Padre celestial, gracias por tu presencia y tu compañía, pues solo en Ti encuentro el alivio para mis tristezas, solo Tú calmas mi ansiedad y solo en tu bendito refugio mi alma está tranquila.
Es por eso Señor que hoy acudo a Ti, para humildemente poner en tus manos todo lo que tengo, todo lo que soy y todo lo que amo: mi vida, mi hogar, mi familia y mis amigos.
Por favor avívanos en cada jornada, escucha nuestras suplicas, danos tu paz y tu fuerza. Por favor transforma el desaliento en esperanza, la angustia por gozo, la enfermedad por salud y las necesidades por bendiciones y abundancia.
Hugo, un ladrón que sólo roba los fines de semana, entra en una casa un sábado por la noche. Ana, la dueña, una treintañera guapa e insomne empedernida, lo descubre in fraganti.
Amenazada con la pistola, la mujer le entrega todas las joyas y cosas de valor, y le pide que no se acerque a Pauli, su niña de tres años. Sin embargo, la niña lo ve, y él la conquista con algunos trucos de magia. Hugo piensa:
«¿Por qué irse tan pronto, si se está tan bien aquí?» Podría quedarse todo el fin de semana y gozar plenamente la situación, pues el marido -lo sabe porque los ha espiado- no regresa de su viaje de negocios hasta el domingo en la noche.
El ladrón no lo piensa mucho: se pone los pantalones del señor de la casa y le pide a Ana que cocine para él, que saque el vino de la cava y que ponga algo de música para cenar, porque sin música no puede vivir.
A Ana, preocupada por Pauli, mientras prepara la cena se le ocurre algo para sacar al tipo de su casa.
Pero no puede hacer gran cosa porque Hugo cortó los cables del teléfono, la casa está muy alejada, es de noche y nadie va a llegar.
Ana decide poner una pastilla para dormir en la copa de Hugo. Durante la cena, el ladrón, que entre semana es velador de un banco, descubre que Ana es la conductora de su programa favorito de radio, el programa de música popular que oye todas las noches, sin falta.
Hugo es su gran admirador y. mientras escuchan al gran Benny cantando Cómo fue en un casete, hablan sobre música y músicos. Ana se arrepiente de dormirlo pues Hugo se comporta tranquilamente y no tiene intenciones de lastimarla ni violentarla, pero ya es tarde porque el somnífero ya está en la copa y el ladrón la bebe toda muy contento. Sin embargo, ha habido una equivocación, y quien ha tomado la copa con la pastilla es ella. Ana se queda dormida en un dos por tres.
A la mañana siguiente Ana despierta completamente vestida y muy bien tapada con una cobija, en su recámara.
En el jardín, Hugo y Pauli juegan, ya que han terminado de hacer el desayuno. Ana se sorprende de lo bien que se llevan. Además, le encanta cómo cocina ese ladrón que, a fin de cuentas, es bastante atractivo. Ana empieza a sentir una extraña felicidad.
En esos momentos una amiga pasa para invitarla a comer. Hugo se pone nervioso pero Ana inventa que la niña está enferma y la despide de inmediato.
Así los tres se quedan juntitos en casa a disfrutar del domingo. Hugo repara las ventanas y el teléfono que descompuso la noche anterior, mientras silba. Ana se entera de que él baila muy bien el danzón, baile que a ella le encanta pero que nunca puede practicar con nadie.
Él le propone que bailen una pieza y se acoplan de tal manera que bailan hasta ya entrada la tarde. Pauli los observa, aplaude y, finalmente se queda dormida. Rendidos, terminan tirados en un sillón de la sala.
Para entonces ya se les fue el santo al cielo, pues es hora de que el marido regrese. Aunque Ana se resiste, Hugo le devuelve casi todo lo que había robado, le da algunos consejos para que no se metan en su casa los ladrones, y se despide de las dos mujeres con no poca tristeza.
Ana lo mira alejarse. Hugo está por desaparecer y ella lo llama a voces. Cuando regresa le dice, mirándole muy fijo a los ojos, que el próximo fin de semana su esposo va a volver a salir de viaje.
El ladrón de sábado se va feliz, bailando por las calles del barrio, mientras anochece.
FIN
DEJA QUE SE LO QUEDEN
Deja que se queden con lo que les diste. Si les diste amor y se alejaron, deja que se lo queden…
Si les diste tiempo y se alejaron, deja que se queden con los recuerdos.
Si les diste días, meses e incluso años de tu vida, deja que se queden con todo lo que les brindaste durante ese tiempo.
No pelees por ello, no digas » Me lo debes».
¿Para que lo quieres de vuelta?
Tu tienes la capacidad de producir más de lo mismo.
Deja que se lo quede a quien le hace falta.
El valor de nuestro amor no depende de lo que otros hagan con ese amor.
Déjalos quedarse con lo que les diste, probablemente lo necesitaban, probablemente cambió sus vidas, no puedes quitarles eso.
Piensa que incluso cuando ellos sólo te dieron dolor a cambio, aún así, tú sembraste en sus corazones la semilla del amor.
En días donde suceden muchas cosas que pueden tratar de robar mi paz, confío en lo que Dios dice en su palabra, estaba leyendo el Salmo 136 y pude ver una explosión de agradecimiento terminando con las siguientes palabras “Su fiel amor perdura para siempre”.
Es un Salmo de agradecimiento por las grandes maravillas que Él ha hecho, durante la creación, el éxodo y cuando le entregó la tierra a Israel, es un recordatorio para nuestra vida para entender que Dios es soberano, poderoso y Su palabra se cumple, lo más maravilloso es que su amor es incondicional y perdura para siempre, Su amor nos habla de Su fidelidad, Su gracia, misericordia, compasión y lealtad.
“El agradecimiento es la clave para no permitir que la preocupación o los retos que se presentan en nuestra vida nos quieran gobernar”.
🌹🌹🌹Selah !
Agradecer por nuestro primer encuentro con Su gran amor, agradecer que Dios habló y el caos y las tinieblas se quitaron, agradecer que Dios nos sacó de la cautividad, agradecer que Dios nos entrega la tierra que nos pertenece, agradecer que tenemos acceso a su palabra que nos ayuda a ver la verdad para liberarnos de las mentiras. Agradecer por cada día que Él está presente, en el tiempo bueno o en el malo.
Dios permanece, Su amor es extravagante, Su amor es incondicional, Su amor no tiene fin.
En el principio Dios creó los cielos y la tierra, sí, Dios el creador, es nuestro Padre, el Gran Yo Soy.
Gracia, misericordia, compasión, lealtad por la eternidad, “su fiel amor perdura para siempre”.
Salmo 136 NTV
1 Den gracias al Señor, porque él es bueno!Su fiel amor perdura para siempre.
2 Den gracias al Dios de dioses.Su fiel amor perdura para siempre.
3 Den gracias al Señor de señores.Su fiel amor perdura para siempre.
4 Den gracias al único que puede hacer milagros poderosos.Su fiel amor perdura para siempre.
5 Den gracias al que hizo los cielos con tanta habilidad.Su fiel amor perdura para siempre. ………..
♥️♥️🥰🥰😍😍😍😍😍
Gracia, misericordia, compasión, lealtad por la eternidad, “su fiel amor perdura para siempre”.
Gracias Dios por todas tus bondades, hoy reconozco mi total dependencia de ti, gracias por tu gran amor que perdura para siempre.
En mis angustias te he buscado y siempre te he encontrado, en mis alegrías puedo sentir tu ternura, eres fiel, eres verdadero. Gracias Dios por siempre estar junto a mí.
Gracias por el regalo de la
Salvación, gracias Jesús por tu sangre derramada, gracias por tu sacrificio que me levantó y me dio una nueva vida llena de esperanza, llena de ti, sin ti estaría perdido, contigo permanezco confiado y en paz.
Te alabo, mi Padre, mi Dios eterno. Tu fiel amor perdura para siempre.
pensamientos de otros hombres, […]. Es cuando nos volvemos a Cristo, cuando nos entregamos a Su Personalidad, cuando empezamos a tener una auténtica personalidad propia.
Lewis dice que si acudes a Jesús en busca de una nueva identidad, entonces en realidad no estás buscando a Jesús. Tu verdadero yo no saldrá a la luz mientras eso sea lo que estás buscando; solo surgirá cuando busques a Jesús.
Cuando Pedro se entera de que Jesús planea ir a Jerusalén, decisión que supondrá sufrimiento (y casi seguro no solo para Jesús, sino también para él), se enfurece. ¿Por qué?
Porque tenía un plan que debía ir de victoria en victoria, y, obviamente, no incluía el sufrimiento. Y cuando ve que Jesús no sigue su plan, le reprende. Si tu plan es el fin, entonces Jesús es el medio para conseguir ese fin. Le estás utilizando. Sin embargo, si Jesús es el Rey, no puedes convertirle en el medio para alcanzar tu propósito.
No puedes acercarte a un rey con la idea de negociar. Lo que haces es dejar tu espada a sus pies y le dices: «Estoy a tus órdenes». Si intentas negociar y le dices: «Te obedeceré si…» , no le estás reconociendo como rey.
No obstante, no olvides que Jesús no es un rey cualquiera; es un Rey sobre una cruz.
Si solo fuese un rey sentado en el trono, te someterías a El porque tienes que hacerlo y punto. Pero es un Rey que fue a la cruz por ti.
Por lo tanto, te sometes por amor, con confianza. Te acercas a Él sin negociar y le dices: «Señor, me pidas lo que me pidas lo haré, me envíes lo que me envíes lo aceptaré».
Si alguien se ha dado por ti de forma completa, ¿Cómo no vas a entregarle tu vida por completo? Tomar tu cruz significa que mueres a la autodeterminación, dejas de controlar tu propia vida, dejas de usarle para conseguir tus planes.
Cuando Jesús dice: «Os aseguro que algunos de los aquí presentes no sufrirán la muerte sin antes haber visto el reino de Dios llegar con poder», ¿Qué quiere decir? Algunas personas han interpretado que lo que Jesús dijo es que aquella generación no iba a morir antes de que Jesús regresase a la tierra. Pero no es así.
La iglesia primitiva atesoró este pasaje hasta mucho después de que toda la generación de Jesús muriese. Sabían que Jesús quería decir algo distinto: que aunque el reino de Dios comenzó en debilidad, en la cruz, no terminaría de esa manera.
Verían el poder de su resurrección y verían a la iglesia multiplicarse y crecer en amor, servicio e influencia en el mundo.
Para nosotros, el reino de Dios comienza con debilidad, renuncia, cediendo los derechos en nuestra vida; comienza cuando admitimos que necesitamos un salvador.
Necesitamos a alguien que cumpla todos los requisitos y pague por nuestro pecado. Eso es debilidad. Jesús comenzó «en debilidad’. primero, al convertirse en ser humano y, después, al ir a la cruz. Y si le queremos en nuestra vida, también tenemos que comenzar «en debilidad».
El reino comienza de ese modo, pero no terminará de ese modo. Un día, cuando Jesús regrese y marque el comienzo de una creación renovada, el amor triunfará sobre el odio y la vida triunfará sobre la muerte.
Lewis finaliza el pasaje de «perder tu vida para encontrarla» con lo siguiente: Entregad vuestro ser y encontraréis vuestro verdadero ser. Perded vuestra vida y la salvaréis. Someteos a la muerte, a la muerte de vuestras ambiciones y vuestros deseos favoritos de cada día, y a la muerte de vuestros cuerpos enteros al final: Someteos con todas las fibras de vuestro ser; y encontraréis la vida eterna. No os guardéis nada. Nada que no hayais entregado será auténticamente vuestro. Nada en vosotros que no hava muerto resucitará de entre los muertos. Buscaos a vosotros mismos y encontraréis a la larga solo odio, soledad, desesperación, furia, ruina y decadencia.
Pero buscad a Cristo y le encontraréis, y con El todo lo demás. Ves, si en verdad hay una danza, entonces hay un Rey que nos ama aunque no necesita nuestro amor. Y si realmente hay una mancha que no podemos lavar, entonces es necesario que haya una cruz
El profeta Jeremías vivió en los últimos días en la destruida nación de Israel. Este fue el último profeta que envió Dios a predicar al reino del sur, formado por las tribus de Benjamín y Judá.
Dios en repetidas ocasiones había advertido a Israel que dejará su idolatría, pero ellos no escucharon ni entendieron, así que separó a las doce tribus de Israel en dos, enviando a 10 tribus del norte a cautiverio en manos de los asirios.
Fue así como Dios envió a Jeremías a Juda para darles otra advertencia antes de echarlos de la tierra, diezmando la nación y enviándolos también a cautiverio al reino de Babilonia.
Jeremías era un hombre fiel y temeroso de Dios , y fue llamado para decirle a Israel que por no arrepentirse de sus pecados Dios se había apartado de ellos, y por ese motivo los iba a expulsar de la tierra a través de un rey pagano.
En aquel entonces Jeremías era un hombre aproximadamente de 17 años cuando Dios lo llamó, él tenía gran pesar por la suerte que iba a correr su pueblo, les suplicó que escucharan y lloraba amargamente de tristeza porque él sabía lo que les iba a suceder, pero más dolor le causaba la indiferencia del pueblo, pues no encontró consuelo ni apoyo en nadie.
En este momento el pueblo de Israel había endurecido su corazón, ya no creían en Dios, ni tampoco tenían temor de Él.
Durante 40 años el profeta estuvo advirtiendo a la nación y en ningún momento vio cambio alguno en ellos, ni sensibilidad en sus corazones y mente, se volvieron tan obstinados que nunca quisieron escuchar las palabras de advertencia . Jeremías intento por todos los medios hacerles ver su falta de fe y confianza en Dios, solo lo menospreciaban.
Y así como Israel, todas las naciones de hoy en día dejaron de poner a Dios en primer lugar, lo han reemplazado por cualquier tipo de dioses falsos ( cualquier otra cosa que ocupe un lugar antes que Dios es un Dios falso).
A pesar de los Milagros que Dios había hecho delante de ellos no fue suficiente, pues su duro corazón no les dejaba ver el amor que Dios tenía por ellos, esto provocó que Dios los entregara a su idolatría.
ASÍ QUE VAYAN Y CUMPLAN SUS VOTOS A ELLA.
JEREMÍAS 44:25
Y es así hoy, cada creyente que obedece la Palabra y advierte a los demás que están separados de Dios por causa de su pecado y que por esa causa no entraran a Su reino, les provoca ira y esto hace que rechacen la verdad.
De hecho hoy en día la propia iglesia está siendo engañada por la mentira que creen y enseñan sus propios líderes, pero también no hay preocupación por el creyente de saber si es verdad lo que le enseñan, porque no estudia, no escudriña la Palabra y no tiene entendimiento, y el resultado es una vida espiritual tibia.
Es triste para cada cristiano que comparte el evangelio, ver el rechazo y el corazón endurecido de las personas, hoy vivimos en medio del engaño y la mentira porque satanas se ha encargado también de distraer nuestra atención a las cosas temporales, a buscar el éxito y la felicidad, la abundancia y las riquezas que obviamente no se encuentran aquí porque son espirituales y sólo Dios las proporciona.
Hermanos oremos y pidamos a Dios por todas aquellas personas que viven en el engaño, y que Dios ponga en nuestro corazón el anhelo por leer Su Palabra, por entenderla, por discernirla y por obedecerla, que nos dejemos guiar por Su luz y que nos ponga en el camino correcto para compartir con nuestro prójimo cómo se vive de la mano de Dios, hagamos lo que Jeremías que nos duela el destino eterno de los demás .
Padre que estás en los cielos, gracias por tu amor y bondad en mi vida.
Hoy, elijo confiarte todo mi corazón.
Sé que no hay nada demasiado difícil para ti. Retiro todos los límites y creo que tú tienes cosas maravillosas reservadas para mí! Gracias por bendecirme por encima de mis sueños más extravagantes
! Ayúdame a mantenerme fuerte en la fe y a permanecer cerca de ti todos los días de mi vida!
En el nombre de Jesús. Amén
PENSAMIENTO PARA DESPERTAR: Dios dice:
«Si me quitas los límites, te sorprenderé con mi bondad. No solamente voy a satisfacer tus necesidades, haré algo extra.
Te concederé los deseos de tu corazón».
Hay peticiones secretas, los sueños escondidos de los que no le ha contado a nadie.
Son solamente entre tu y Dios. Dios quiere hacer realidad sus peticiones secretas.
El picapiedrero llegó a su lugar de trabajo a cubrir su tarea de todos los días, subir a la montaña y picar la piedra con su mazo.
Mientras lo hacía, vio desde la cima al recaudador de impuestos. Lo vio bajarse del lujoso carruaje con la ayuda de su guardia y lo escuchó reclamarle la contribución al dueño de la huerta.
Lo vio también mientras se guardaba en su bolsa una parte del dinero que pagaba el pobre hortelano.
«Qué mala suerte haber nacido picapedrero», se dijo. «¿Qué bueno sería ser recaudador?» Y no era la primera vez que se le ocurría ese pensamiento.
Al descargar el mazo lleno de rencor sobre la piedra, un extraño brillo lo deslumbró. Era una especie de brillante azulado, incrustado en la roca. Con mucho cuidado lo extrajo y lo frotó para contemplarlo en toda su magnitud.
Y entonces sucedió. Una voz le habló y le dijo: concedido.
Soy el espiritu de la piedra. Dime qué deseas y te sera
El picapedrero no tuvo ni siquiera que pensar
–Quiero ser recaudador -casi gritó.
Y un segundo después, para su sorpresa, estaba en el caruaje real, entrando a palacio, llevando ante el rey los impuestos recaudados ese día.
Allí estaba esperándolo su alteza real en persona. Lo miró con fiereza y odio.
-Me han dicho que me robas -dijo el rey.
-No
-respondió el recién llegado tratando de ocultar sus bolsillos de la mirada del soberano~, no es verdad… Yo nunca haría una cosa así.
-Serás castigado sin piedad por esto -dijo el rey.
En ese momento el expicapedrero se dio cuenta de que se había equivocado. Debió pedir ser el rey en persona.
Mientras era llevado a las mazmorras, metió la mano en el bolsillo y sacó la piedra azulada.
-Por favor –le dijo-, me equivoqué. Perdón. Quise decir rey, no recaudador, rey.
Y otra vez, en un abrir y cerrar de ojos, cambió de identidad y se transformó en el mismísimo rey.
Disfrutó de muchos placeres en ese día, entre otros el de humillar y castigar a los demás sin razón, usando su poder de soberano y montado en sus peores caprichos.
Hubiera podido que darse así, pero a la mañana siguiente se fastidió cuando le pidió al sol que se ocultara porque sentía calor, y no le obedeció. El hombre sacó su piedra mágica y deseó transformarse en sol.
Como sol se sintió poderosísimo, pero casi cambia a ser Nube cuando algunas lo escondieron detrás de su manto. Rápidamente se dio cuenta de que ellas dependían del poder del viento.
– Quiero ser viento – dijo y la piedra una vez más lo concedió El picapedrero estaba conforme. Levantó los techos de las casas, destruyo cosechas e inundó el puerto. Una mañana después de tapar al sol con miles de nubes, decidió visitar el valle. Para su frustración descubrió que una gran montaña estaba en su camino.
El viento se dio cuenta de que la montaña era aún más poderosa que él y pidió a su piedra un último cambio.
La piedra con un tinte de resignación aceptó y el viento se volvió montaña.
Muy temprano de madrugada un picapedrero se acercó a la montaña y despacito… despacito… comenzó a hacerla añicos.
El picapedrero se despertó con un terrible dolor de cabeza.
No recordaba lo que había soñado pero se sentía como si alguien le hubiera estado martillando el cráneo toda la noche.
Razonablemente creyó que le esperaba uno de esos días terribles…
Y sin embargo, al salir hacia su trabajo, sintió, como premonición, que el mazo no le pesaba en la mano como todos los días. Subiendo la ladera se sorprendió pensando, por primera vez, que era un hombre muy afortunado.
El picapedrero sintió, sin que pudiera explicárselo, que empezaba para él una nueva vida…
una vida diferente…
una vida plena y feliz.
¿Por qué NOS CUESTA TANTO querernos y aceptarnos?
Solo regalándonos amor primero, podemos dárselo a los demás.
Los motivos, en muchas ocasiones, tienen que ver con nuestra EDUCACIÓN Y AUTOESTIMA.
Desde niños nos han hecho creer que: -No está bien hablar bien de uno mismo
-Si te halagas quedas como prepotente
-Eres un egoísta si te priorizas..
En muchas otras ocasiones, se esconde una baja AUTOESTIMA. Autoestima no es solo «amor a uno mismo».
También es: ACEPTACION, IMAGEN INTERNA, VALORACIÓN POSITIVA de mis cualidades y SENSACIÓN de que soy capaz, de que VALGO y merezco triunfar, realizarme y ser feliz Inicio Mi red Publicación Notificaciones Empleos
También es: ACEPTACION, IMAGEN INTERNA, VALORACIÓN POSITIVA de mis cualidades y SENSACIÓN de que soy capaz, de que VALGO y merezco triunfar, realizarme y ser feliz.
Recuerda que los BENEFICIOS de quererse son enormes. Cuánto antes seas consciente de esa NECESIDAD, antes podrás disfrutar de sus beneficios. que son IMPRESCIDIBLES para tener una vida plena.
«Es imposible AMAR A LOS DEMÁS, si ANTES NO APRENDES A AMARTE’ «El que está VACÍO POR DENTRO no tiene nada que ofrecer».
El principio de la sabiduría es el temor de Jehová…
PROVERBIOS 1:7a
El temor de Jehová es aborrecer el mal; el temor de Jehová es el principio de la sabiduría. Por lo tanto: Aborrecer el mal es el principio de la sabiduría.
¿Quieres ser sabio?
¡Dile “NO” a lo malo! Cada día me sorprende más, y hasta asusta, el mundo en el que vivimos. Vemos cómo lo malo, las cosas que Dios no aprueba, empieza a considerarse bueno. Y lo más triste es que lo que le agrada a Dios, la forma en que Él diseñó la vida, ya se ve como anticuado, obsoleto e incluso malo. ¡¿Qué está pasando?!
Hemos sacado a Dios de la ecuación, hemos dejado de escuchar Su voz. Nos hemos vuelto insensibles al pecado y sus consecuencias. ¡No aborrecemos el mal!
Por lo tanto, somos lo opuesto a sabios… La Biblia nos llama INSENSATOS (imprudentes, inmaduros).
En este mundo competitivo pensamos que nuestra inteligencia es lo que nos sacará adelante y nos dará el éxito que tanto estamos buscando para tener una vida plena y feliz.
Pero la Palabra de Dios pone a la sabiduría por encima de la inteligencia. ¿De qué te serviría tener una vida llena de éxitos y riquezas si emocional y relacionalmente estás destruido?
Estoy segura que te gustaría mucho más ser considerado un hombre, o mujer, sabio, alguien capaz de emplear los mejores medios para lograr los mejores fines. Y la sabiduría sólo se podrá obtener si seguimos las reglas.
El Rey Salomón fue un hombre sabio. Autor de los Proverbios, Eclesiastés y Cantar de los Cantares, fue alguien que vivió un tiempo de su vida conforme a la Ley de Dios.
¿Y por qué digo un tiempo? Porque Salomón también falló. Vivió una vida de libertinaje e hizo lo que quiso.
No me enfocaré en la vida de este personaje bíblico, pero quería darles esta información antes de llegar a un punto clave. Imagínate a uno de los hombres más poderosos en la tierra, Salomón, que tenía todas las riquezas a su disposición, mujeres, inteligencia, fue el Rey sobre el pueblo escogido de Dios…
En fin, lo tenía todo, pero llegó a una conclusión:
“Aquí culmina el relato. Mi conclusión final es la siguiente: teme a Dios y obedece Sus mandatos, porque ese es el deber que tenemos todos.
Dios nos juzgará por cada cosa que hagamos, incluso lo que hayamos hecho en secreto, sea bueno o sea malo.” – Eclesiastés 12:13-14
Así termina Salomón el libro de Eclesiastés: Teme a Dios y obedece Sus mandatos. ¡Es todo!
Cuando vives así, aprendes a aborrecer el pecado, y te vas convirtiendo en una persona sabia.
No intentes vivir la vida bajo tus reglas. Somos seres falibles. El mismo Salomón nos lo dice:
No seas sabio en tu propia opinión; Teme a Jehová, y apártate del mal. Proverbios 3:7
Dios es Santo: “No hay santo como Jehová; porque no hay ninguno fuera de ti, y no hay refugio como el Dios nuestro.” – 1 Samuel 2:2.
Él no tiene nada que ver con el pecado, con lo malo. La santidad es una cualidad absoluta y fundamental de Dios. Él está sentado en Su trono, y día y noche la creación celestial le canta:
Santo, santo, santo es el Señor Dios Todopoderoso, el que era, el que es, y el que ha de venir. Apocalipsis 4:8
Y Dios no solamente es santo, es Rey. Lamentablemente, como les comentaba al principio, nuestro mundo está de cabeza porque es gobernado por el príncipe de las tinieblas: Satanás. Él es todo lo opuesto a Dios. Jesús dijo:
No hablaré ya mucho con vosotros; porque viene el príncipe de este mundo, y él nada tiene en mí. Juan 14:30
El diablo es quien gobierna este mundo. Basta con escuchar las noticias…
Cada día que pasa, el mundo está peor y se aleja más y más de las reglas del manual de vida, la Biblia. Y por eso está tan corrompido y lleno de sufrimiento. No porque Dios se haya alejado de nosotros, sino porque nosotros lo hemos rechazado. Hemos amado al pecado.
La persona que se reconcilia con Dios a través de la sangre de Jesús, es llamada a santidad, a apartarse del mal.
…como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia; sino, como Aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo.
1 Pedro 1:14-16
¿Cómo nos iremos acercando a esta santidad? Odiemos el pecado y sigamos lo bueno Romanos 12:9
A pesar de que el diablo gobierna allá afuera, debemos dejar que Dios gobierne nuestros corazones. Ya no tenemos que seguir las reglas del mundo.
Sigamos las reglas del Reino. Somos Sus hijos y Él nos quiere santificar y guardar del pecado que tarde o temprano nos podrá destruir. Vivimos para un Rey Santo.
La santidad no es para unos cuantos, es un llamado para todos los hijos de Dios.
Amado Dios, la oscuridad de la noche poco a poco ha ido cesando, los primeros rayos del sol han empezado a iluminar esta mañana y el mundo se prepara para vivir un día más con la fe, la certeza y la alegría que solo se encuentra en tu sublime compañía.
Padre celestial, gracias por haber cuidado de mi vida, de mi hogar y de mi familia en la noche que ya pasó, gracias por tu amor, por tu bondad, por todas las cosas maravillosas que nos das sin límite ni reserva, pero ante todo, gracias porque sé que Tú velarás por nosotros en esta nueva jornada.
Hoy elevo esta oración hasta Ti para poner en tus manos nuestras batallas y nuestros anhelos.
Por favor mira nuestros corazones y nuestras necesidades, danos tu abrazo para superar toda tristeza y ayúdanos alcanzar aquellas gracias que tanto estamos precisando.