Crónicas Bíblicas: ¿Por Qué Podemos Confiar En Dios? Parte 1

Por Trilla J. Newbell

¿Alguna ves ve han dicho que debemos, confiar en el Señor? A mí me lo han dicho. De hecho, me lo han repetido muchas veces. Y sé que he dicho lo mismo a otras personas.

Es fácil andar diciendo: «Confía en Dios”, pero; ¿por qué deberíamos hacerlo? Sin duda, todas tenemos temores en una u otra área (muchas, como yo, en múltiples áreas).

Sin embargo, quiero enfocarme ahora en Aquel que provee la ayuda que necesitamos no solo para enfrentar nuestros temores, sino también para descansar en medio de ellos.

El descanso puede requerir primero arrepentimiento y luego confianza, pero antes de llegar a ello, debemos saber por qué podemos confiar en Dios. Así pues, volquemos nuestra atención a Él.

A fin de alcanzar la fe para confiar en Dios, necesitamos saber quién es El. Parte de la fe que esperamos obtener viene del temor del Señor. adelantémonos a definir algunos términos que nos ayuden a manera de introducción.

Salomón empieza el libro de sabiduría con una declaración interesante. «El temor del SEÑOR es el principio del conocimiento; los necios desprecian la sabiduría y la disciplina» (Proverbios 1.7 NVI).

A mi parecer, esta declaración suena como el dilema de la gallina y el huevo. ¿Qué viene primero, el conocimiento o la sabiduría o el temor del Señor? ¿Cómo se puede temer al Señor antes de obtener conocimiento? ¿Es posible conocer realmente a Dios y no temerle?

La definición de términos realmente lo cambia todo. El conocimiento se refiere a la comprensión correcta del mundo y de nosotras mismas como criaturas de un Dios amoroso y majestuoso.

La sabiduría es la habilidad adquirida de aplicar ese conocimiento correctamente. El objetivo es obtener conocimiento, lo cual nos da un entendimiento adecuado del mundo.

Y en el caso de este libro, adquirimos entendimiento acerca de quién es Dios y de sus caminos a la luz de nuestras circunstancias. Así que, antes de que podamos temer al Señor, debemos conocerlo, y conocer a Dios significa más que simplemente saber que hay un Dios. J. I. Packer explica: ¿Cómo vamos a hacer esto? ¿Cómo podemos convertir el conocimiento acerca de Dios en conocimiento de Dios?

La regla para hacerlo es sencilla, pero exigente. Consiste en convertir cada verdad que aprendemos acerca de Dios en un tema de meditación delante de Dios, lo cual nos lleva a la oración y la alabanza a Dios” En otras palabras, para conocer a Dios debemos meditar en la verdad de Dios.

Él se revela en su Palabra. Es allí donde lo encontramos y lo conocemos. En última instancia, el conocimiento de Dios transforma el conocimiento de todas las cosas.

Así que podemos mirar las estrellas y adorar, o aprender acerca de vasos sanguíneos y asombrarnos ante nuestro Creador. Sin embargo, no podemos hacer nada de esto de la manera correcta sin conocer primero a Dios.

Desde el día en que mi hijo nació, empecé a contarle que Dios había creado el mundo y nos había dado un hijo como el Antes de que naciera mi hijo, sufrí dos abortos espontáneos, de modo que constantemente le daba gracias a Dios por él.

Por supuesto, cuando él era bebé no podía realmente responder. Pero luego, a los cuatro años, por fin comunicó sus pensamientos acerca de Dios, lo cual me sorprendió.

Un día dijo: «No te creo. ¿Dónde está El? Yo no creo que Dios sea real». Como ves, mi hijo también sabía de dragones, superhéroes, criaturas extrañas con varias cabezas y de la locomotora Thomas y sus amigos que le hablaban a través de la pantalla del televisor.

Él sabía que estos personajes no eran reales, sino ficticios. Sin embargo, le parecían mucho más reales porque los veía. Me di cuenta entonces de que iba a ser necesario que el Señor le impartiera fe a mi hijo para que el creyera que Dios es real y no simplemente algo imaginario y abstracto acerca de lo cual a su mamá le gustaba hablar.

Creo que podemos ser como mi hijo. Oímos a las personas hablar acerca de este Dios; incluso podemos hablar de Él. Pero ¿sabemos realmente quién es Él?

Y si lo sabemos, ¿lo creemos en nuestro corazón? Santiago nos dice que incluso los demonios creen y tiemblan (Santiago 2:19).

El solo hecho de creer no nos da la seguridad de que Dios es quien dice que es. Aun como creyentes nacidas de nuevo, nuestro conocimiento de Dios es insuficiente.

Y seamos francas, en esos momentos aterradores de temor, muchas veces lo olvidamos. Por eso es bueno recordar quién es Dios.

El Catecismo Menor de Westminster dice que «Dios es Espíritu. Es infinito, eterno e inmutable, en su ser, sabiduría, poder, santidad, justicia, bondad y verdad”. Dios es infinitamente grande, majestuoso y formidable en todo lo que Él es y en todo lo que hace.

Como escribió con tanta elocuencia Packer: «Al igual que nosotros, es personal; pero a diferencia de nosotros, Él es grandioso”. Se han escrito libros y más libros acerca del carácter y los atributos de Dios. Lo que escribo aquí no es exhaustivo. ;

¿Existe alguna manera de realmente agotar nuestro entendimiento de Dios? Esto ni siquiera es un intento. No trataré de abordar cada aspecto de nuestro Padre (su paternidad es otro atributo); antes bien, voy a delinear aquellas características acerca de Él que considero te ayudarán a proseguir tu lectura.

Esas características incluyen su soberanía, sabiduría, amor y bondad, aunque no se limitan solo a estas. Sin embargo, antes de que pasemos a esas características, debemos tener claro que Dios no es como nosotras.

Dios es santo, o apartado. Él es completamente puro. Él es completamente diferente a cualquier cosa que nuestras mentes limitadas puedan imaginar, y aunque estamos hechas a su imagen, Él en nada se parece a nosotras (aunque podemos ser como Él. Él no es como nosotras).

En el cántico de Moisés, leemos lo siguiente:  ¿Quién como tú, oh Jehová, entre los dioses? ¿Quién como tú magnífico en santidad, terrible en maravillosas hazañas, hacedor de prodigios? (Exodo15:11).

La respuesta es que no hay nadie como nuestro Dios. Dios es glorioso. Dios es majestuoso. Dios es cada adjetivo que puedas encontrar para describir algo grandioso.

Muchas veces en nuestro pensamiento, minimizamos a Dios imaginando que es como nosotras. Lo que pensamos acerca de Dios se revela en nuestra manera de vivir, en lo que decimos y en las meditaciones intimas de nuestro corazón. Dios es más asombroso que cualquier idea que podamos concebir jamás.

Su santidad, a mi modo de ver; es el fundamento de todos los aspectos de su carácter. La soberanía de Dios ¿No podré yo hacer de vosotros como este alfarero, oh casa de Israel? dice Jehová. He aquí que como el barro en la mano del alfarero, así sois vosotros en mi mano, oh casa de Israel (Jeremías 18:6)

Con Dios está la sabiduría y el poder; suyo es el consejo y la inteligencia (Job 12:13). Las Escrituras abundan en detalles acerca de la soberanía y la sabiduría de Dios. Estos atributos, que para muchos son difíciles de entender, A. W. Tozer los expone de la siguiente forma:

«Decir que Dios es soberano es decir que El es supremo sobre todas las cosas, que no hay nadie por encima de Él, que Él es Señor absoluto sobre la creación».

No hay ningún otro ser como Dios. Al entender que Dios reina y gobierna de forma soberana y que Él es el único Dios, podemos empezar a ceder nuestro control. Nuestro temor nos dice que nosotras tenemos el control, que necesitamos tener el control y someternos a nuestros sentimientos. La soberanía de Dios nos recuerda y nos asegura que Él tiene el control de todo y que Él es sabio. Sus pensamientos no son nuestros pensamientos y sus caminos no son nuestros caminos.

Estas son buenas noticias.

Timoteo necesitaba estas buenas noticias para perseverar en la buena batalla de la fe. Pablo lo instó a que se quedara en Éfeso «para que [mandase) a algunos que no ensenen diferente

doctrina» (I Timoteo 1:3). Timoteo debía confrontar a los falsos maestros. ¿Puedes imaginar por un minuto que este fuera tu llamado? Claro, se supone que todas debemos proclamar la verdad y; cuando vemos u oímos algo falso, procurar corregirlo (Efesios 4:15).

Sin embargo, ¡no muchas tenemos el encargo de detectar y corregir falsos maestros por toda la ciudad! La belleza de este llamado que recibió Timoteo radicaba en que su motivación y su finalidad eran el amor a otros (1 Timoteo 1:5).

No obstante, esta era una tarea onerosa que exigía mucha fe. Al final de 1 Timoteo, Pablo no le dice a Timoteo que se haga el fuerte, no le dice que confíe en él mismo ni le asegura que puede hacerlo solo.

Pablo le recuerda a Timoteo quién es Dios. Timoteo pelea la buena batalla de la fe recordando que,en el momento indicado, él estará con el Único «bienaventurado y solo Soberano, Rey de reyes, y Señor de señores, el único que tiene inmortalidad, que habita en luz inaccesible; a quien ninguno de los hombres ha visto ni puede ver» (1 Timoteo6:15-16).

Cuando Timoteo necesitaba ser reconfortado para comunicar la verdad, Pablo lo animó a recordar que Dios es soberano, que rige cada momento y que él debería confiar en que Dios hará su voluntad con lo que Timoteo lograba comunicar. Más aún, Timoteo sabía que quienes se oponían a él no eran nada comparados con Dios. Él podía confiar y descansar en Dios.

Nosotras también. Cuyo dominio es sempiterno, y su reino por todas las edades. Todos los habitantes de la ti erra son considerados como nada; y él hace según su voluntad en el ejército del cielo, y en los habitantes de la tierra, y no hay quien detenga su mano, y le diga: ¿Qué haces? (Daniel 4:34-35).

La sabiduría de Dios Y Dios, que es soberano, obra por medio de su sabiduría. Y como sabrás, Él es sabio en todo. El diccionario define la sabiduría como «el conocimiento que se adquiere mediante múltiples experiencias en la vida, la capacidad natural de entender asuntos que escapan a la mayoría de las personas y el conocimiento de lo que es pertinente o razonable, de buen sentido o buen juicio.

Esta es una definición de sabiduría desde la perspectiva humana. Nos volvemos sabias adquiriendo entendimiento. Tomamos decisiones inteligentes y en consecuencia somos sabias.

Adquirimos experiencia y somos capaces de discernir lo que es bueno por medio de la experiencia y, por ende, actuar de manera sabia.

Dios, en cambio, nunca tuvo que ser instruido, nunca necesitó experiencia, nunca tuvo que leer ni estudiar. Dios es absolutamente sabio. Dios no solo es absolutamente sabio, sino que también es sabio en todo lo que hace.

Nada que Dios haga lo hace aparte de su sabiduría divina. El salmista canta: «Cuán innumerables son tus obras, oh Jehová! Hiciste todas ellas con sabiduría; la tierra está llena de tus beneficios» (Salmos 104:24).

Continuara.

Audio Crónicas: GEDEÓN

Por John MacArthur

VOICEOVER

JUDY TAPIA & TONY DRAWS

Mejora Tu Salud Este Invierno Con Remedios Naturales.

Hoy les haré una comparación de los medicamentos alopáticos con remedios naturales para que ustedes toman la mejor decisión, para su salud.

Jarabe para la tos alopático:

Algunos ingredientes:

  • Codeína
  • Dextrometorfano
  • Guaifenesina
  • Acetaminofeno

ALGUNOS EFECTOS COLATERALES

  • Respiración poco profunda, difícil y ruidosa. Somnolencia, confusión, problemas para amamantar y debilidad en los bebes lactantes.
  • Ritmo cardiaco rápido, alucinaciones (ver cosas o escuchar cosas que no existen), convulsiones, y falta de concentración.
  • Dolor de cabeza, náuseas, vómitos.
  • Nauseas, vomito, dolor abdominal y falla hepática.

Jarabe para la tos con miel y aceites esenciales:

Propiedades de la miel:

  • Antibacteriana
  • Antioxidante
  • Hidratante
  • Antiinflamatoria
  • Antiséptica
  • Calmante: favorece al sueño

Nota: No lo debe tomar el diabético

Procedimiento para mezclar la miel con los aceites.

  • Se agrega en un pomo de vidrio (que tenga tapa) la miel dejando un espacio para agregar los aceites …
  • Se agregan los aceites y se bate con cuchara de acero NO MADERA…mezclar bien
  • Se tapa el pomo y se voltea boca abajo mínimo 3 días, ideal 5 días y ya se podrá usar.

Que aceites se usan para hacer un jarabe para la tos:

  • 9 gotas de limón
  • 7 gotas de naranja
  • 6 gotas de mandarina
  • 360 ml de miel de abeja pura

Si se puede dar a niños mayores de 3 años.

Nota: No antes de los 3 años por ser cítricos Y LA MIEL y pueden ser alergénicos.

También se puede considerar los medicamentos para síntomas como: tos, fiebre, dolor de cuerpo, estornudos, que si comparamos como recetan algunos médicos, que solo se van al tema gripe, con un homeópata que se va a los síntomas del paciente, pues la homeopatía se base en lo similar cura lo similar.

Medicamento alópata para síntomas de gripe, efectos secundarios:

  • Hipertensión arterial
  • Dolor abdominal
  • Ritmo cardiaco irregular
  • Vomito
  • Cansancio
  • Intoxicar el hígado

 Medicamento homeopático, basado en síntomas del paciente:

  • Bryonia: tos seca, con flemas, dolor de cabeza, mucha sed de agua fría, moco transparente y garganta roja.
  • Allium cepa: resfriados comunes, estornudos y ojos llorosos.
  • Aconitum: fiebre alta, piel roja caliente y seca, todo por exponerse al viento frio y seco.
  • Euphrasia: escalofríos intensos con temblor excesivo, fiebre, sed intensa. Intensos dolores óseos en espalda y extremidades como si estuvieran rotos.

Hologramas Cuánticos:

Otra terapia que manejo para esta temporada invernal son los hologramas cuánticos: son concentradores de energía, su diseño contiene geometría sagrada, cromoterapia y vibración acústica, al entrar en contacto con el cuerpo activan su información, logrando los efectos deseados, sin químicos ni efectos secundarios.

Es como acupuntura sin agujas, se ponen por 20 días y luego se cambian

Se pondrían en el timo, punto emocional, punto 5 de pulmón para la respiración en cada lado y riñón 3 en ambos lados para liberar la energía del cuerpo que esta estancada por la enfermedad.

Si has tomado la decisión por lo natural contáctame y yo te puedo guiar en esta decisión.

De La Bipolaridad A La Rendición A Cristo

A veces pensamos que cuando alguien va con el psiquiatra es porque está loco o algo muy grave está pasando.

Desde los 22 años he tomado medicamentos psiquiátricos. Me diagnosticaron bipolaridad, pero antes de ello, tuve otros padecimientos, como depresión y esquizofrenia. 

Me costó mucho trabajo aceptar mi enfermedad. Pero es lo primero que tuve que hacer para seguir adelante con mi vida. Y el hecho de caminar con el Señor, me ayudó mucho, no nada más a sobrellevar la enfermedad, sino a superar los desafíos que vienen con ella.

En el 2000 me enfermé por primera vez. Tenía muchos síntomas de depresión, dolor de cabeza, mareos y hasta llegué a perder la noción del tiempo y de la realidad. Me creía una diosa, quería cambiar el mundo y estudiar muchas carreras. Además, escuchaba ruidos en mi casa que nadie de mi familia escuchaba. 

De pronto, de sentirme la más inteligente, pasé a perder el ánimo por la vida. Estaba perdida, sin ningún propósito, sentía que no tenía valor, que no era nadie. 

Fueron entre ocho y diez medicamentos los que tomé durante los primeros 10 años del tratamiento. Tuve varios intentos suicidas. Hasta llegué a escribir mis últimas palabras a mi familia y todo lo que quería que hicieran después de mi muerte. 

En el 2010 ingresé a un lugar psiquiátrico, pero solo estuve cinco días. Tuve el valor de buscar una transformación en mi vida, y un año más tarde conocí al Señor Jesucristo en una iglesia cristiana. 

Mi vida cambió mucho y el amor del Padre lo percibí con mayor presencia en mí y en los de mi alrededor. Mi amor hacia Dios creció, al igual que el amor hacia la vida misma, y comencé a disfrutarla. Desaparecieron los pensamientos suicidas. Me encontré a mí misma y mi valor a través de Dios.  

Empecé a escribir en una revista cristiana y fue muy bueno y terapéutico para mí.

Publicaron por primera vez mis poemas en mi universidad. Y años más tarde, en plena pandemia tomé varios cursos de escritura. Me he vuelto una escritora aficionada; ha sido tan reconfortante. 

Mi salud mejoró drásticamente desde las publicaciones de mis escritos. El psiquiatra tenía razón cuando me recomendó mantenerme activa en alguna actividad que disfrutara. Gracias a su consejo  mi vida tomó otro rumbo.

Leer la Biblia y escudriñar la Palabra cambió mi manera de ver mi propia existencia. Se despertó en mí una gran convicción para orar todas las mañanas, y me convertí en otra persona; fue como volver a nacer. 

Pude lograr cosas que me parecían imposibles y me atreví a hacer cambios drásticos.

Mi anhelo es que otras mujeres que estén pasando por lo mismo que yo he vivido, encuentren esperanza en el Señor, en sus promesas y en su voluntad. Vale la pena pelear por aquellos sueños que Dios quiere cumplir en nosotras.

Ahora ya puedo verme en el espejo y decir: «¡Soy la mujer más plena!», porque ahora sé que los sueños del Padre para mí son perfectos. Él tiene sus propios caminos, y es mi tarea hallarlos y andar en ellos. 

Sólo por este amor del Señor es que ha valido la pena cruzar por todo el sufrimiento por el cual yo pasé.

Él salvó mi alma y también salvó mi vida aquí en la tierra. Pude haber terminado con mi existencia pero Él me ha restaurado. Aunque sigo teniendo luchas en mi vida:

¡Sé que Dios jamás me defraudará!

Por favor si lo quieres escuchar mi testimonio, compártelo. Tomado de Soy Mujer https://soymujer.milamex.com/blog/de-la-bipolaridad-a-la-rendicion-a-cristo

AMADO DIOS

Hoy como en cada nuevo amanecer, me acerco hasta Ti con un inmenso sentimiento de gratitud y devoción. La noche ya ha pasado, la oscuridad ha cesado y los primero rayos de sol nos anuncian que una nueva semana está iniciando.

En este lunes quiero darte gracias por el hermoso regalo de la vida, por las bendiciones que Tú nos das día tras día, por el privilegio de tener un hogar y una hermosa familia y porque gracias a tu bondad y tu generosidad, siempre tenemos todo e incluso más de lo que necesitamos para ser felices. Qué sublime y esperanzador es vivir cada día con la alegría de ser tu hijo.

Señor, te pido que esta semana que inicia sea de mucha bendición y protección para mí y para los míos. Tú mejor que nadie conoces nuestras vidas, nuestra alma, nuestros sueños y también sabes cuándo tenemos tristeza, angustia o alguna necesidad.

Por favor tómanos de la mano y ayúdanos a superar toda prueba, ansiedad o enfermedad. Cúbrenos con tu hermoso manto de amor, ilumina nuestro camino y guía nuestros pasos por senderos de dicha y prosperidad, abre aquellas puertas que han estado cerradas y deja fluir tus bendiciones sobre nosotros, sobre nuestros amigos y nuestros hogares.

Padre celestial, en este lunes quiero entregarte mi hogar para que Tú llenes cada espacio con tu paz, soluciones los conflictos con tu amor y si existe enfermedad que sea tu salud la que nos fortalezca. Y cuando llegue la noche, toca nuestros corazones para despertar cada día con amor y gozo.

Amado Dios, hoy inicia una nueva semana y desde ahora pongo en tus manos mi vida y mi familia. Por favor mantente siempre a nuestro lado, bendícenos, aleja al enemigo malvado, líbranos del peligro y de todo mal, en nombre de Jesús. Amén.

Por Ma. Guanajuato González Y Castañales.

¡ HOLA BIENVENIDA !

Marlene Socorro Herrera Huerta.

NOTICIAS DEL REINO

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Guillermo Tell, Conoce Su Historia.

EL HOMBRE QUE DISPARÓ A UNA MANZANA SOBRE SU HIJO Guillermo Tell está considerado el gran héroe nacional suizo.

Su figura se identifica con los valores de la lucha por la libertad política e individual, aunque no exista documentación que lo acredite como tal, lo que para muchos es un cuento o fabula.

La escena que representa al héroe disparando su ballesta a una manzana sobre la cabeza de su hijo probablemente es conocida por todos.

Cuenta una leyenda popular que la prueba de Tell y su hijo tuvo lugar el 18 de noviembre de 1307 y se cita en varios libros que datan de finales del siglo XV.

Según esas mismas crónicas, Guillermo Tell, era un montañero famoso por su pericia en la ballesta. Era un habitante más de Bürglen, en el cantón de Uri, cuya capital se encontraba en la ciudad de Altdorf, en Suiza.

Es de destacar que, entre el siglo XIII y el principio del XIV, Suiza aún no estaba unificada, sino que era un conglomerado de pequeños estados bajo el dominio feudal de los Habsburgo.

Hermann Gessler, el gobernador austríaco era una figura bastante impopular. Buscó humillar a los residentes de Altdorf, por lo que ordenó erigir un poste en la plaza del pueblo, en cuya parte superior se colocaría su sombrero como símbolo del poder de la casa a la que servía: los Habsburgo.

Cada hombre suizo que entrara en la plaza estaría obligado a mostrar pleitesía a su sombrero y hacerle una reverencia, como muestra del poder imperial que representaba.

El famoso ballestero desobedeció la orden austriaca; se negó a rendir homenaje a un representante de los Habsburgo y por ello fue capturado y castigado de una curiosa forma: se vio obligado a someterse a una prueba. Tuvo que disparar a una manzana puesta sobre la cabeza de su propio hijo; la prueba era peligrosa y humillante, tomó dos flechas.

Con el primer disparo Tell la superó. Cuando el gobernador preguntó por qué Tell  había metido una segunda flecha en el carcaj, el suizo respondió que: «la segunda flecha era para ti, si la primera hubiera herido a mi hijo».

Gessler hizo que Tell fuera arrestado de nuevo por aquella insubordinación y fue llevado a través del lago Lucerna para ser encarcelado.

Una tormenta repentina permitió a Tell escapar, no obstante, otras versiones sugieren que fue liberado en secreto.

Más tarde, el suizo logró dar muerte a Gessler, siendo su muerte el inicio del levantamiento contra el poder de los Habsburgo en los cantones.

Se dice también que su insubordinación se considera el «primer gran paso» hacia la Confederación Helvética independiente.

Imagen. La escena más famosa de la historia de Guillermo Tell. Si bien nunca han tenido pruebas reales de su existencia, simboliza algo mucho más profundo que un hábil soldados en el manejo de la ballesta, pues, representa la lucha por la libertad de una nación. Historia S XXI

Perdona a tu mamá y perdona a tu papá

Quizá ahora no lo entiendas, pero cada vez que te sentiste lastimada, abandonada, humillada, te estaban enseñando a ser más fuerte, más independiente. Te enseñaron a marcharte de donde ya no es tu lugar.

Perdona a tu pareja que te engañó, quizá doliera mucho, pero te estaba enseñando a poner límites, a amarte y a serte fiel a tí misma.

Perdona a tu amiga, la envidiosa, la que habló mal de ti, la que te hizo la vida imposible, ella vió en ti algo que nunca podría llegar a ser y te enseñó que, incluso en tu peor momento, tu luz brilla tanto que lastima la vista de los demás.

Perdona a tus hijos por las insolencias, los desprecios, el abandono. Te están enseñando a soltar tus apegos y a entender que no puedes controlarlo todo, te están ayudando a soltar.

Pero sobre todo perdónate a tí…

Por tu sobrepeso, por no ser la hija, la pareja, la madre perfecta. Perdónate por cada vez que te dejaste vencer por el miedo, perdónate por cada error, pues de no ser por ellos, no serías la persona que eres hoy, créeme, eres maravillosa.

Tu historia es perfecta.

Tu vida es perfecta.

Y aunque no lo parezca,todo pasa para enseñarte algo. Para crecer… ❤️‍🩹

Por Raquel Olmedo S.

Tiempo De Reflexión.

Citando un cuento de Jorge Bucay que leí y se los quiero compartir espero les sirva y guste:

En una casa más o menos humilde de un país cualquiera vivía una familia compuesta por el matrimonio y sus dos hijos.  Juan, el hijo mayor de 24 años, casi abogado y Priscila, la pequeña de apenas 4 añitos.

Al acercarse la Navidad el padre había comprado un rollo de cinco metros de papel metalizado para poder envolver los regalos antes de ponerlos en el modesto arbolito, armado desde principios de diciembre en la entrada de la casa.  

El 23 en la noche, el hombre se decidió a empaquetar los regalos, más simbólicos que valiosos, para Nochebuena.  

Qué desagradable sorpresa fue encontrar en el estante del ropero, el tubo de cartón donde venía enrollado el papel metalizado, desnudo de los cinco metros del costosísimo papel de envoltura.

El dinero era bastante escaso en la familia y posiblemente por eso, a pesar de lo avanzado de la hora, el señor explotó de furia y mandó a llamar a su familia para ver quién había utilizado el papel que él compro para los regalos.  

La pequeña Priscila apareció con la cabeza gacha para decirle a su padre que ella lo había usado.

¿Pero no te das cuenta que ese papel es muy caro y que tu papa tuvo que trabajar varios días para comprarlo?; ¿Podrías decirme para qué tontería usaste el papel metalizado?

La niña salió corriendo y regresó con un paquete del tamaño de una caja de zapatos, envuelta con varias capas del costoso papel, ahora arrugado e inutilizable.

-¿No te dijo tu madre que no debes tocar las cosas de los mayores para tus juegos? ¿Cómo se te ocurre envolver esa caja con cinco metros de papel dorado?

-Es un regalo de Navidad, papá- dijo Priscila- para el arbolito.

-¿Y se puede saber para quien es este regalo tan valioso como para usar todo el rollo de papel en envolverlo?

– ¿Y para quien va a ser?, para ti, papá.

El hombre se enterneció y abrazándola le pidió disculpas por los gritos. Como nos sucede a todos, con el regalo en las manos quiso saber qué contenía y le pidió a la niña permiso para abrirlo.  Poco después el hombre volvía a explotar:

-Cuando das un regalo a alguien se supone que debe haber algo adentro. ¿Usaste ese papel para envolver una caja vacía?

A la pequeña se le llenaron de lágrimas los ojos y dijo:

-Es que la caja no está vacía, papá, yo soplé adentro cincuenta y ocho besos para ti.

El padre alzó a la niña y le suplicó que perdonara su ceguera y su ignorancia. Dicen que el hombre guardó para siempre la caja debajo de su cama y que siempre que se sentía derrumbado, abría la caja y tomaba de ella un beso de su hija.

Esto le ayudaba a recuperar la conciencia de lo que era importante y de lo que sólo eran tonterías.

Tiempo de navidad, tiempo de regalos, de fiesta, de convivios, de abrazos y buenos deseos, pero que no nos pase lo que, al hombre de este cuento, que estaba tan interesado en lo material que no podía ver que hay regalos invisibles mucho más valiosos que los que podemos ver.

En este tiempo festejamos el nacimiento de Jesús y nuestros ojos están puestos en el pesebre.

Hubo una vez en el mundo un pesebre y en el pesebre Algo más grande que el mundo”

C.S. Lewis

Hoy te animo a que este sea un tiempo de reflexión y que más allá del pesebre miremos a la cruz, donde Jesús nos hizo regalos invisibles que le costaron el precio de su Sangre: La salvación, la sanidad, la libertad.

Salmo 103: 1-5 describe estos regalos de la redención

Que todo lo que soy alabe al Señor, con todo el corazón alabaré su santo Nombre, que todo lo que soy alabe al Señor, que nunca olvide todas las cosas buenas que hace por mí.

El perdona todos mis pecados y sana todas mis enfermedades. Me redime de la muerte y me corona de amor y tiernas misericordias.

Colma mi vida de cosas buenas, mi juventud se renueva como la del águila.

Aquí el Rey David se obliga a alabar, a bendecir a agradecer y se recuerda diciendo que nunca olvide.

Y en esto es en lo que me gustaría retarte en este tiempo que alabes, bendigas y agradezcas al Señor por esos regalos invisibles que te dio en la cruz y por cada beneficio, por cada promesa cumplida durante este año.

Por las puertas abiertas, pero también por las que se cerraron porque quizá no era lo mejor para nosotros.

Que esta navidad sea un tiempo de agradecimiento.

Por lo que Él hizo y por lo que va a hacer el próximo año, que lo recibamos con fe. Creyendo que está hecho. La fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no vemos.

Agradezcamos al Señor aun por lo que no vemos pero que Él nos ha prometido.

Salmo 100:4

Entren por sus puertas con acción de gracias, vengan a sus atrios con himnos de alabanza, denle gracias, alaben su nombre.

Salmo 100:4

AMADO DIOS

Hoy acudo ante Ti con un corazón lleno de dicha y fidelidad para darte gracias por este nuevo día, ya que con él, tengo la oportunidad de hacer más grande mi fe y servir a tu obra.

Gracias Señor por mi familia, por mis amigos y por todas las maravillosas bendiciones que Tú has puesto en mi camino. Amado Dios, confío en tu bondad y pongo en tus manos mi vida, mi destino, mis metas y mis más grandes sueños.

Señor, cada día llega a mi vida con nuevos retos y para salir victorioso en cada jornada necesito contar con tu hermosa presencia en mi vida.

Por favor tómame de la mano y llévame por sendas de bienestar, plenitud y prosperidad; ilumina mi mente para que cada uno de mis actos sea para tu gloria y por favor abre mis ojos para que vean tu grandeza, todo tu esplendor y de este modo, poder tener claridad en cada una de las decisiones que tome durante esta jornada.

Te entrego mi corazón, mis propósitos, mis ideales y todo mi ser para que los transformes a tu imagen, y así, yo poder obrar de acuerdo a tus designios.

Y una vez los últimos rayos del sol anuncien el fin de este día, permíteme reunirme con los míos en el calor y la seguridad de mi hogar. Permítenos disfrutar del pan en nuestra mesa, de la salud en nuestros cuerpos y de tu paz y tu amor en nuestros corazones.

Te suplico, amado Dios, que visites y habites en nuestra casa, pues tu presencia ilumina y dirige nuestras vidas y donde Tú estás, nunca falta absolutamente nada.

No sé lo que me espera en este nuevo día, pero estoy feliz y tranquilo, porque ya lo puse en las manos de Dios y yo confió en sus planes perfectos y maravillosos, Amén.

Por Ma.Guanajuato González Y Castañales.

¡ Hola Bienvenida !

MariCarmen Lozada Armesto.

NOTICIAS DEL REINO

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Aprender A Depender De Dios.

Por Rafael De La Sierra L.

Podemos leer en la Biblia, en 2 de Samuel 2:1 el profeta nos dice, como David le consulta a Dios acerca de todas las decisiones importantes en su vida.

Interesante, porque no sólo lo afectarían a él, sino a todas las personas que habían confiado en él y que lo seguían, porque sabían que el mismo profeta Samuel, por órdenes de Dios, lo había ungido como Rey años atrás cuando en la guerra con los Filisteos, matara al gigante “Goliat”.

En ese momento de su vida, quería la unificación de su pueblo de Israel ya muerto Saúl.

David se fue a vivir por un tiempo a Hebrón, y estando ahí fue confirmado como Rey de la casa de Judá. Sin embargo, había una guerra interna entre su pueblo, lo puedo interpretar, que lo movía intereses personales por parte del el general de los ejércitos de Saúl, cuyo nombre era Abner, que este general por otro lado, ungiría como Rey a uno de los hijos del Rey muerto Saúl,cuyo nombre era Is-boset, pero, finalmente el Rey David gana la batalla a Abner por el trono de Israel y se iba fortaleciendo como Rey de su pueblo. Te quiero mostrar lo que nos escribe el profeta Samuel:

Después de esto aconteció que David consultó a Jehová, diciendo: ¿Subiré a alguna de las ciudades de Judá? Y Jehová le respondió: Sube. David volvió a decir: ¿A dónde subiré? Y él le dijo: A Hebrón. Llevó también David consigo a los hombres que con él habían estado, cada uno con su familia; los cuales, moraron en las ciudades de Hebrón. Y vinieron los varones de Judá y ungieron allí a David por rey sobre la casa de Judá. Y dieron aviso a David, diciendo: Los de Jabes de Galaad son los que sepultaron a Saúl.

2 Samuel 2:1-4

Tal vez, esta temporada se presenten en tus pensamientos miedos y dudas como posiblemente sintió el Rey David en estos momentos inciertos, donde su reinado y su vida se tambaleaba. Y te pregunto ¿Cuál es el gigante al que le tienes miedo? ¿Ese gigante es más grande que Dios? 

No. 

¿Es el miedo a las noticias negativas? ¿Una enfermedad? ¿Un infarto? ¿Es adicción? ¿Es el miedo a la soledad? ¿Es el miedo a la muerte? ¿El miedo al abandono? 

Déjame decirte: El Señor, es la FORTALEZA de tu vida y el Señor, es mucho MÁS GRANDE que cualquier cosa que acabo de nombrar o cualquier otra cosa que pueda nombrar. 

¡Tienes un espíritu de PODER! Como hijo de Dios, ¡el mismo Espíritu Santo que resucitó a Jesús de entre los muertos, vive dentro de TI! 

Dios, quiere mostrarte cómo enfrentar a tus gigantes. Ten fe en las promesas que ya tienes, va ayudarte a tirar el orgullo, se obediente a Sus preceptos, necesitarás de humildad, reveréncialo, da las gracias, no importa las circunstancias. 

Ora a diario, ten una comunión con Él y pídele su guía, para amarte de la forma que siempre quisiste y descubrir la manera como ÉL te ve y ama y se revela a cada paso de fe que tú des. Te va a dar tranquilidad y confianza, te revelará sus tiempos y misterios que no nos corresponde entender, sino confiar, pero recuerda, sus tiempos son perfectos. 

Tal vez, esperar en ÉL, sea la más difícil de las elecciones que hayas tenido que hacer, pero recuerda que:

Dios es bueno…

Siendo Dios. Y cómo tal, te ayudará a determinar tu presente, para que tengas un bendecido porvenir.

“El Señor es mi roca, mi fortaleza y mi salvador; mi Dios es mi roca, en quien encuentro protección. Él es mi escudo, el poder que me salva y mi lugar seguro”. 

Salmo 18:2 NTV

Nos consideramos capaces de controlar todo, al decir todo, es el poder controlar nuestro propio destino, capaces de discernir a través de nuestro orgullo, lo que está bien y lo que está mal, pensando que Dios, está obligado a arreglar cosas para nuestro beneficio. 

Especialmente, si vivimos una vida lo suficientemente buena y cómoda según nuestros propios estándares.

Y como vivimos en este mundo, donde la cultura nos hace diluir las creencias y nos da la idea de un dios del tamaño de nuestras necesidades. 

Cuando se presenta una terrible adversidad o prueba, queremos resolverla mediante nuestros propios recursos, sentimos que nuestras vidas, están en los vaivenes caprichosos del mundo y en manos de un destino o del azar. 

Nuestro temor, nos dice que nosotros tenemos el control, que necesitamos tener el control y someternos a nuestros sentimientos. Olvidando o desconociendo, que tenemos un Dios con estos atributos, soberano, poderoso, sabio, inmutable, fiel, de verdad, eterno, justo, eterno, homnisiente por tanto, inescrutable, que controla todo lo que acontece en el mundo. 

Él, es supremo sobre todas las cosas, que no hay nadie por encima de Él, que Él, es Señor absoluto sobre la creación. Al entender que Dios reina y gobierna de forma soberana y que Él, es el único Dios, podemos empezar a entender que lo mejor es ceder nuestro control y ¡esas son buenas noticias!

Por lo tanto, aunque te encuentres en medio de la batalla como el Rey David, entrégala y ríndete, pero al Señor, busca su guía y protección sólo cree, obedece todos sus peceptos y reveréncialo. No pierdas tiempo. viniste a ser feliz.

Salmo 139:3

Crónicas Bíblicas: Juan El Bautista Parte 3

Por John MacArthur

LOS ÚLTIMOS DÍAS DE JUAN EL BAUTISTA

Desde una perspectiva terrenal, la vida y la carrera de Juan terminaron en desastre. Había sido un profeta celoso y valiente, que cumplió fielmente su función y proclamó con valentía exactamente lo que Dios le había llamado a decir.

Tuvo la valentía de confrontar, pero su firme compromiso con el Señor le llevó a sufrir la prisión.

Fue así. Mientras visitaba Roma, Herodes Antipas, que gobernaba Galilea para los italianos, sedujo a una mujer casada llamada Herodías.

Para empeorar las cosas, ella era de su propia familia: esposa de su hermano Felipe. Cuando regresó a Galilea, Herodes se divorció de su esposa y se casó con Herodías, cometiendo así tanto adulterio como incesto. Juan el Bautista, como predicador directo que confrontaba el pecado, expuso con franqueza la grave inmoralidad de Herodes.

Este se vengó haciendo que arrestaran a Juan y le metieran en prisión. De no haber sido por la popularidad de Juan entre el pueblo, a la cual temía Herodes, el malvado gobernante le habría matado de inmediato (Mateo 14.5).

El duro profeta fue conducido a una antigua fortaleza en Maqueronte, situada en una región desértica y desolada cerca del mar Muerto. Cambiando la libertad del desierto por un pequeño agujero, sufrió largos meses de vergüenza, tormento físico y soledad.

Cuando escuchaba noticias acerca de Jesús, se quedaba perplejo. Al igual que los demás judíos de esa época, Juan esperaba que el Mesías estableciera el reino terrenal de justicia y paz que habían prometido los profetas. (Aunque Cristo establecerá su reino milenial en su regreso, ese no fue el propósito de su primera venida.)

En vez de eso, Jesús estaba llevando a cabo un ministerio de sanidad, no de juicio, y se había establecido en Galilea, lejos de Jerusalén, la ciudad del Rey.

Estaba con los marginados y la gente común, y los líderes le odiaban. Juan se preguntaba si habría entendido mal los planes de Jesús. Y así, después de un año aproximadamente, Juan envió a dos de sus discípulos a preguntarle a Jesús: «¿Eres tú aquel que había de venir, o esperaremos a otro?» (Mateo 11.3).

Sin lugar a duda, Juan era un verdadero creyente en el Señor Jesús y un profeta leal de Dios que había demostrado ser fiel. Cuando bautizaba a Jesús, Juan escuchó a Dios Padre declarar deforma audible que Jesús era su Hijo amado, y fue testigo del descenso del Espíritu Santo sobre El.

Aún estando en prisión, escuchó del poder milagroso de Jesús. Sin embargo, quizá cuestionando las difíciles circunstancias que seguía soportando, preguntándose por qué Jesús no había establecido aún su reino, Juan se quedó un tanto confuso.

Pero él sabía dónde acudir para buscar respuestas a sus preguntas. Envió a sus discípulos a Jesús para clarificar asegurarse de que Él era el Cristo. Con compasión y amabilidad Jesús le respondió gratamente, diciendo a los discípulos de Juan:

Id, y haced saber a Juan las cosas que oís y veis. Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados, y a los pobres es anunciado el evangelio; y bienaventurado es el que no halle tropiezo en mí. (Mateo 11.4-6)

Las palabras de Jesús no eran una reprensión, sino más bien una confirmación amorosa de su verdadera identidad.

Al parecer, Cristo hizo esos milagros en presencia de los discípulos de Juan para que pudieran informarle que lo que habían visto personalmente era prueba de que sin duda Él era el Mesías.

Esa era la esperanza que Juan quería que se confirmase, incluso si el plan para el reino de Cristo era diferente del que Juan había esperado.

Los discípulos de Juan llevaron las noticias de lo que habían visto al encarcelado profeta.

Aunque las Escrituras no nos dicen lo que ocurrió, la implicación es que el mensaje de Jesús tuvo el efecto deseado. Las preguntas de Juan recibieron respuesta y sus preocupaciones se disiparon. Aunque las circunstancias de Juan no cambiaron y pronto fue ejecutado, la respuesta de Jesús fue suficiente para animarle y renovar su fe y su confianza. Después de la decapitación de Juan a manos de Herodes, «llegaron sus discípulos, y tomaron el cuerpo y lo enterraron; y fueron y dieron las nuevas a Jesús» (Mateo 14.12).

Fueron a Jesús porque sabían que El querría enterarse de la muerte del mayor profeta que jamás existió y de su fiel heraldo.

UNA GRANDEZA COMO LA DE JUAN

De todos los héroes de la historia de Israel, Juan el Bautista, aunque era el más grande, también fue uno de los más inconcebibles.

Ya hemos destacado algunas de las características que le hicieron ser único: su extraordinario nacimiento, su crianza en el desierto, su vestimenta excéntrica, su dieta exótica, su fiera predicación y su ministerio bautismal. Juan no poseía ninguna demlas cualidades que la sociedad normalmente asocia con la grandeza.

No era como ningún otro de los líderes religiosos o políticos de su época. Sin embargo, Dios le escogió para cumplir el mayor de los privilegios de cualquier persona religiosa que hubiera vivido jamás. A lo largo de su vida, Juan exhibió una humildad genuina, una devoción apasionada por la revelación de Dios y un enfoque centrado en Cristo. Por esas razones, es bien considerado como un gran héroe de la fe.

Desde el punto de vista del mundo no consiguió nada de valor duradero. Al contrario, fue odiado, menospreciado y decapitado por sus enemigos. Pero en términos de aprobación divina y privilegio, nadie había recibido jamás un llamado más honorable que Juan. Como muchos de los otros héroes de la fe, el leal servicio de Juan a Dios finalmente le costó la vida. El libro de Hebreos dice que muchos de los profetas del Antiguo Testamento fueron:

…atormentados, no aceptando el rescate, a fin de obtener mejor resurrección. Otros experimentaron vituperios y azotes, y a más de esto prisiones y cárceles. Fueron apedreados, aserrados, puestos a prueba, muertos a filo de espada; anduvieron de acá para allá cubiertos de pieles de ovejas y de cabras, pobres, angustiados, maltratados; de los cuales el mundo no era digno; errando por los desiertos, por los montes, por las cuevas y por las cavernas de la tierra. (Hebreos 11.35-38)

Como el último y mayor de los profetas del Antiguo Testamento, el ministerio de Juan terminó de modo similar en martirio. Sin embargo, el legado de su fidelidad resplandece con tanto brillo como el de todos los que le precedieron y nos recuerda cómo se mide la verdadera grandeza.

Puede que sea una conmoción para nuestra sociedad superficial saber que la grandeza no se define en términos de logros humanos, proezas atléticas, ganancia financiera, poder político o fama. En cambio, se mide por cómo una persona se relaciona con la obra de Jesucristo. Juan el Bautista fue grande debido a su proximidad con el Mesías. Igualmente, para nosotros, la verdadera grandeza se encuentra en reconocer fielmente al Salvador.

Se extrae de nuestra relación con aquel que es mucho mayor que Juan: el Señor Jesucristo. En Mateo 11.11, después de destacar la increíble grandeza de Juan el Bautista, Jesús prosiguió para destacar un gráfico punto espiritual.

El Señor explicó que «el más pequeño en el reino de los cielos, mayor es que él [Juan}».

Al decir eso, Jesús no estaba haciendo de menos la estatura de Juan; más bien estaba enfatizando el privilegio espiritual que disfrutan todos los creyentes del Nuevo Testamento. Juan fue mayor que los profetas del Antiguo Testamento porque participó personalmente en el cumplimiento de lo que ellos simplemente habían anticipado desde la distancia (p. 1 Pedro 1.10-11).

Pero todos los creyentes después de la cruz y la resurrección disfrutan de un privilegio aun mayor, porque participamos del pleno entendimiento de la experiencia de algo que Juan solamente anticipó: la obra expiatoria de Cristo.

A nuestra llegada al cielo, nuestro privilegio se elevará infinitamente, así como el de Juan. Allí, nuestra fe se cumplirá y nuestra esperanza se materializará cuando alabemos a nuestro Salvador cara a cara. La particular grandeza de Juan tenía que ver con su función en la historia humana.

En términos de herencia espiritual, sin embargo, incluso la grandeza terrenal de Juan no se puede comparar con lo que él y cada creyente disfrutarán en la gloria del cielo. Un día nos encontraremos con Juan, y disfrutaremos con él eternamente adorando al Salvador cuya venida él proclamó tan fielmente: Jesucristo, el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.

Darío III Monarca Persa. ¿Sabes Quién Fue?

Darío III, cuyo nombre real era Artajerjes y también conocido como Codomano, es un personaje que destaca en los anales de la historia antigua no por sus logros propios, sino por ser el último monarca de la poderosa dinastía aqueménida y por ser el adversario de uno de los más grandes conquistadores de la historia: Alejandro Magno.

Antes de su ascenso al trono en 336 a.C., Darío llevaba una vida relativamente discreta en la corte persa. Aunque pertenecía a la familia real, era más conocido por sus habilidades en el campo de batalla y en la caza, que por su influencia política.

Sin embargo, las intrigas palaciegas y los asesinatos que caracterizaron el período anterior a su reinado lo catapultaron inesperadamente al poder.

No obstante, no tuvo mucho tiempo para aclimatarse a su nuevo papel. Apenas dos años después de su coronación, se encontró en medio de una crisis sin precedentes: el joven y ambicioso Alejandro Magno había cruzado el Helesponto con un ejército macedonio decidido a vengar las invasiones persas a Grecia y a expandir su propio imperio.

La primera gran confrontación entre Darío y Alejandro tuvo lugar en la Batalla de Issos en 333 a.C. A pesar de tener un ejército significativamente mayor, Darío no logró capitalizar su ventaja numérica.

La táctica y habilidad militar de Alejandro prevaleció, obligando a Darío a huir del campo de batalla y dejando a su familia en manos del macedonio. Alejandro trató a la familia de Darío con respeto, pero esta batalla marcó el comienzo de una serie de reveses para el monarca persa.

Decidido a resistir y recuperar el terreno perdido, Darío comenzó a reunir un ejército aún más grande, con el que esperaba aplastar definitivamente a Alejandro.

Las dos fuerzas finalmente se enfrentaron en la Batalla de Gaugamela en 331 a.C. Aquí, Darío empleó carros con cuchillas y elefantes en un intento de romper las filas macedonias.

Sin embargo, nuevamente, las tácticas superiores y el liderazgo de Alejandro llevaron al ejército macedonio a una victoria decisiva.

Tras esta derrota humillante, el destino de Darío III quedó sellado. Huyó hacia el este, esperando reunir apoyo para una resistencia continua, pero el imperio, una vez inquebrantable, ahora mostraba signos claros de fractura.

Bessos, uno de sus sátrapas, lo traicionó y lo capturó en un intento de negociar su propia posición con Alejandro.

La persecución de Alejandro fue implacable, y cuando finalmente alcanzó a Darío, encontró al último gran rey aqueménida moribundo, traicionado por sus propios hombres.

Alejandro, en un gesto que demostraba su respeto por el linaje persa, ordenó que Darío fuera enterrado con todos los honores de un rey.

El legado de Darío III es complejo. Si bien su reinado estuvo marcado por la caída del Imperio Persa ante los macedonios, también representa el final de una era y el comienzo de otra.

Aunque su dominio y poderío fueron eclipsados por el genio militar de Alejandro, la historia de Darío III nos recuerda la transitoriedad del poder y la inevitabilidad del cambio en el vasto tapeiz de la historia humana.

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