Crónicas Bíblicas: La Paciencia del Sr. Jesús

Por Timothy Keller

«Concédenos seguir el ejemplo de la paciencia de Jesús». Esta declaración es la que Thomas Cranmer, autor del Libro de Oración Común original, escribió como oración para el domingo antes de la Pascua.

¿Qué quería decir con «paciencia»? Paciencia es ese amor para el largo camino; es resistir bajo circunstancias difíciles, sin rendirse ni caer en la amargura.

La paciencia implica seguir trabajando aun cuando la gratificación se demora. Significa aceptar lo que la vida ofrece, incluso si es sufrimiento, sin arremeter contra nadie.

Y cuando te encuentras en una situación en la que estás muy preocupado o cuando algo se retrasa o te sientes bajo presión o lo que esperabas que ocurriese no ocurre, siempre está la tentación de poner punto y final a la paciencia

Quizás ya la has perdido y ni siquiera te has dado cuenta. La oración de Cranmer es especialmente conmovedora ya que se lee la semana antes de la Pascua, el momento en el que recordamos sacrificio de Jesús en la cruz. Jesús tuvo paciencia no solo por la manera en la que se enfrentó a su ejecución y a sus enemigos. También tuvo mucha paciencia con los discípulos (piensa en la paciencia que tuvo en el episodio de la tormenta) y con las personas que conoció a lo largo de su vida.

Marcos nos habla del encuentro de Jesús con un líder religioso, una autoridad de la sinagoga, que se llamaba Jairo. Debió ser un hombre que vivía con devoción para Dios, moralmente respetable, así como una persona próspera y con importancia social.

Marcos escribe: Después de que Jesús regresó en la barca al otro lado del lago, se reunió alrededor de él una gran multitud, por lo que él se quedó en la orilla. Llegó entonces uno de los jefes de la sinagoga, llamado Jairo. Al ver a Jesús, se arrojó a sus pies…. (Marcos 5:21-22)

Aquí tenemos a un hombre de prestigio y autoridad que, sin embargo, cae a los pies de un carpintero de Galilea. Una situación muy poco común. Debía estar desesperado. ¿Así que cuál es el problema? Marcos nos dice:

suplicándole con insistencia: «Mi hijita se está muriendo. Ven y pon tus manos sobre ella para que sane y viva.

» Jesús se fue con él, y lo seguía una gran multitud, que lo apretujaba. (Marcos 5:23-24)

Ahí está el problema. Su hija está prácticamente muerta. Esa es la expresión que utiliza: la niña va a morir a no ser que Jesús vaya. Así que uno se puede imaginar la emoción de Jairo cuando descubre que hay esperanza para su hija agonizante, aunque por dentro debe estar aterrorizado por si él y Jesús llegan demasiado tarde.

Así que Jesús, Jairo y los discípulos se apresuran a ir a casa de Jairo y les sigue una multitud de personas que desean ser testigos de otro milagro:

Había entre la gente una mujer que hacía doce años padecía de hemorragias. Había sufrido mucho a manos de varios médicos, y se había gastado todo lo que tenia sin que le hubiera servido de nada, pues en vez de mejorar; iba de mal en peor:

(Marcos 5:25-26) Es interesante que el texto dice que «había sufrido mucho a manos de varios médicos, y en vez de mejorar; había empeorado». Es decir, no solo había sufrido por la enfermedad sino también por los «remedios».

Había gastado todo su dinero y agotado todas las posibles soluciones médicas:
Cuando oyó hablar de Jesús, se le acercó por detrás entre la gente y le tocó el manto. Pensaba: «Si logro tocar siquiera su ropa, quedaré sana.» Al instante cesó su hemorragia, y se dio cuenta de que su cuerpo había quedado libre de esa
aflicción.

Al momento también Jesús se dio cuenta de que de él había salido poder; así que se volvió hacia la gente y preguntó: «¿Quién me ha tocado la ropa?» (Marcos 5:27-30)


La multitud está apretando a Jesús, esta mujer le toca y se sana y leemos que Jesús siente que ha salido poder de él. Esta es la primera vez que el término griego dynamis, «poder,» de la que viene la palabra dinamita, se utiliza en el libro de Marcos.

Jesús nota que de Él ha salido fuerza, y sabe que alguien ha sido sanado. Él ha perdido fuerza para que ella pudiese recuperarla. Jesús para a los que van con Él, a ese cortejo de urgencias, se gira y dice: «Necesito saber quién me ha tocado»
Ves que te apretuja la gente
-le contestaron sus discípulos
, y aun asi preguntas:

«¿Quién me ha tocado?». Pero Jesús seguía mirando a su alrededor para ver quién lo había hecho.
La mujer; sabiendo lo que le había sucedido, se acercó temblando de miedo y, arrojándose a sus pies, le confesó toda la verdad. (Marcos 5:31-33)
Cuando Jesús encuentra a la persona que se ha sanado por acceder a su poder, se detiene y espera a que ella le diga «toda la verdad», a que le cuente lo que ha ocurrido. Imagina la ansiedad de Jairo durante todo este tiempo, la irritación de los discípulos y la paciencia y compostura de Jesús.


La mujer con la enfermedad crónica se lleva toda la atención, en lugar de la niña cuya situación es muy grave. La enfermedad crónica había durado mucho tiempo, y podía esperar un par de horas más.

El problema de la niña era urgente: estaba a punto de morir. Aun así Jesús decide parar y hablar con la mujer a la que acaba de sanar. No tiene sentido, es totalmente irracional.


De hecho, es todavía peor: es una negligencia médica. Si en la misma sala de urgencias hubiese una mujer con una enfermedad crónica, que podía esperar, y una niña debatiéndose entre la vida y la muerte, denunciarían a cualquier médico que tratase primero a la mujer y dejase a la niña morir.

Jesús está actuando como ese médico imprudente. Seguro que Jairo y los discípulos están pensando: «¿Qué haces? ¿No entiendes lo que está pasando?


Apresúrate o será demasiado tarde. La niña necesita tu ayuda ahora, Jesús. Date prisa, Jesús, date prisa. Pero Jesús no se da prisa. Se queda allí y habla con la mujer,
entonces ocurre lo que Jairo ha estado temiendo todo el camino:

Todavía estaba hablando Jesús, cuando llegaron unos hombres de la casa de Jairo, jefe de la sinagoga, para decirle:
«Tu hija ha muerto. ¿Para qué sigues molestando Maestro?» (Marcos 5:35)
Imagina cómo se siente Jairo con Jesús en ese momento. Pero Jesús le mira con calma, y:
Sin hacer caso de la noticia, Jesús le dijo al jefe de la sinagoga: «No tengas miedo; cree nada más». (Marcos 5:36)


Lo que Jesús le dice a Jairo es: Confia en mí. Ten paciencia.

No hay necesidad de darse prisa. Cada cultura tiene un sentido del tiempo distinto. Este hecho salta a la vista en reuniones y acontecimientos interculturales. Imagina una boda en la que el novio es de una cultura en la que llegar 15 o 30 minutos tarde está bien, mientras que la novia es de una cultura que en la que llegar tarde está muy mal visto.

Ella y las damas de honor están preparadas para la boda, pero el novio no está allí y ya han pasado 15 minutos.

En el lado izquierdo de la iglesia, la gente está preocupada y nerviosa. En el lado derecho, todo el mundo está tranquilo. El sentido del tiempo es relativo. Y todo el mundo piensa «este es el momento correcto, pero este no».

El sentido del tiempo que Dios tiene siempre nos desconcertará, da igual de qué cultura seamos. Su gracia nunca actúa según nuestro horario.

Cuando Jesús mira a Jairo y le dice: «Confía en mi. Ten paciencia», de hecho, Jesús está mirando por encima de Jairo y nos está diciendo a cada uno de nosotros: «;Recordáis que cuando calmé la tormenta os mostré que mi gracia y mi amor son compatibles con las tormentas por las que pasáis, aunque vosotros no lo veáis así? Bueno, ahora os digo que mi gracia y mi amor son compatibles con lo que para vosotros son retrasos desmesurados»


No está diciendo: «No me daré prisa, aunque os quiero»; lo que
está diciendo es: «No me daré prisa porque os quiero». Sé lo que
hago.

Y si tratáis de imponerme vuestra comprensión del tiempo os costará sentiros amados por mi, Jesús no se va a apresurar y en consecuencia, nos sentimos igual que Jairo: impacientes porque se está retrasando de manera absurda y excesiva.

Lo que realmente necesitamos No obstante, debido al retraso, tanto Jairo como la mujer reciben mucho más de lo que habían pedido.

Ten en cuenta que cuando acudes a Jesús buscando ayuda, siempre le darás y recibirás de Él mucho más de lo que pensabas.

Ten paciencia ya que nunca ocurrirá de la manera que tú esperabas. Mira a Jairo
Fue hasta Jesús para que sanase a su hija moribunda, pero recibió mucho más que eso. Vayamos ahora al clímax de la historia.

Después de que la hija de Jairo muriese, debido a la supuesta negligencia del Gran Médico, Jesús le miró a los ojos y le dijo, «Confia en mi«. Esto sí que era una prueba de fe totalmente diferente a la que Jairo había esperado.

También observa a la mujer enferma. Ella se acercó a Jesús para ser sanada. Ella solo quería tocarle e irse sin más. Quería poder decir: «Ya estoy mejor, y me largo de aqui». Jesús no iba a permitir que ocurriese de ese modo.

Jesús la obligó a salir a la luz.

Tenemos que recordar que esta situación no era nada cómoda para ella. Había vivido con flujo de sangre, lo cual la convertía en una persona ceremonialmente impura. Como no mejoraba, es probable que la gente pensara que estaba bajo una maldición; a menudo, esta es la idea que se tenía de las personas con enfermedades crónicas.

Puesto que se la consideraba impura, tocar a un rabí en público era una ofensa horrible. De ahí que la petición de Jesús a identificase fuera algo aterrador.

¿Por qué insistió Jesús en que saliese a la luz? Porque ella lo necesitaba. La comprensión que tenía del poder de Jesús era un tanto supersticiosa. Ella pensaba que bastaba con tocarle; que el hecho en si, es lo que la sanaría. Pensaba que este poder podía controlarse.

Y Jesús hizo que saliera a la luz para decirle: «No; es tu fe la que te ha sanado.» Vayamos ahora al climax de su historia:
La mujer; sabiendo lo que le había sucedido, se acercó
temblando de miedo y, arrojándose a sus pies, le confesó toda
la verdad.
«¡Hija, tu fe te ha sanado!»
-le dio Jesus- Vete
en paz y queda sana de tu aflicción.
(Marcos 5:33-34)


Jesús le está diciendo: «Tu fe es lo que te ha sanado, y ahora
que lo sabes, el camino que empiezas conmigo transformará tu
vida».

Existe una gran diferencia entre una persona supersticiosa que en un momento puntual experimenta sanidad física, y un seguidor de Jesús que ha sido transformado para toda la eternidad.

Si te acercas a Jesús en busca de algo, te pedirá mucho más de
lo que en un principio pensaste dar, pero Él te dará infinitamente más de lo que te atreviste a pedir o pensar.


Lo que realmente necesitamos saber Para Jairo y los discípulos, que la niña muriese mientras Jesús sanaba a una mujer con una enfermedad crónica era una negligencia. No obstante, aquellos que hemos leído el final de la historia sabemos algo que ellos no sabían. Sabemos que a Jesús le era igual sanar a la niña de la fiebre o resucitarla de los muertos, ya que tenía poder sobre la muerte.

También sabemos que Jesús dio a una mujer supersticiosa que había sido sanada físicamente la oportunidad de descubrir que si le seguía, El transformaría toda su vida. Jairo y los discípulos no podían ver nada de todo esto. No tenían ni idea de lo que iba a ocurrir.


A Jairo y a los discípulos les parecía que Jesús se estaba retrasando sin razón, pero no tenían toda la información. A menudo, nos parece que Dios está retrasando su gracia y está siendo negligente en nuestra vida.

Esto se debe a que hay cierta información crucial que aún no tenemos, una variable esencial de la que aún no disponemos.

Si me pudiese sentar contigo y escuchar la historia de tu vida, es probable que yo dijese al igual que tú: «No puedo entender cómo Dios se demora. No sé por qué
no actúa».

Créeme, sé cómo te sientes, así que quiero ser sensible a la hora de explicar esto. Sin embargo, miro las veces en mi propia vida en las que Dios se ha demorado y me doy cuenta de que gran parte de mi consternación está enraizada en la arrogancia.

Me quejo a Jesús: «Vale, eres el hijo eterno de Dios, vives por la eternidad, has creado el universo. ¿Pero por qué tienes que saber mejor que yo cómo debería ir mi vida?».

Jacques Ellul, en su obra clásica La edad de la técnica, argumenta que en la sociedad occidental moderna se nos ha enseñado que casi todo en la vida está ahí para que lo manipulemos en nuestro beneficio.

Las personas han actuado así en toda época y lugar, pero Ellul cree que en la sociedad occidental moderna es mucho peor.

No somos Dios, sin embargo, tenemos tales delirios de grandeza que Dios a veces se demora para derribar la pretensión de superioridad moral y la arrogancia que hay en nuestro corazón.


Ahora mismo, ¿hay algo en tu vida que Dios está demorando?
¿Estás a punto de rendirte? ¿Estás siendo impaciente con él?
Quizás exista un factor crucial al que no tienes acceso, que aún no conoces. La respuesta, igual que en el caso de Jairo, es confiar en Jesus.

Lo que realmente sabemos ¿Crees que es un poco raro que cuando Jesús llega a la casa de Jairo diga que la niña está dormida?

Las narraciones paralelas de esta historia en los Evangelios de Mateo y Lucas dejan claro que Jesús entiende que está muerta. No está a punto de morir; está muerta.

Entonces, ¿por qué dice que está dormida?. La respuesta está en lo que Jesús hace a continuación.


Recuerda, Jesús se sienta junto a la niña, la agarra de la mano y le dice dos cosas. La primera es talita, que literalmente significa «niña». aunque esta traducción no refleja lo que Jesús trata de decir.

Es un nombre cariñoso, un diminutivo que muestra afecto. Debido a que este diminutivo lo podía utilizar un padre o una madre para llamar a su hija, la mejor traducción sería «cariño». La segunda cosa que le dice Jesús es cum, que significa «levántate«

No significa «resucita»; tan solo «levanta». Jesús está haciendo lo que sin duda harían los padres de la niña cualquier mañana. Se sienta, la agarra de la mano y le dice: «Cariño, es hora de levantarse». Y ella se levanta. Jesús se enfrenta a la muerte, el
enemigo más implacable e inexorable del ser humano, y su poder
es tal que agarra a la niña de la mano y la levanta con cuidado.
«Cariño, levántate».

Con sus acciones, Jesús dice: «Si te tengo de la mano, la muerte no es más que estar dormido». No obstante las palabras y acciones de Jesús no son solo poderosas; también muestran amor. Cuando eras pequeño, si tu padre o madre te agarraba de la mano sabías que todo iba bien.

Por supuesto, estabas equivocado. Hay padres malos, e incluso los mejores no son perfectos.

Incluso los mejores pueden meter la pata, pueden perder a su hijo. Incluso los mejores padres toman decisiones incorrectas.

Sin embargo, Jesús es el Padre por excelencia, que te lleva de la mano en medio de la noche más oscura. El Señor del universo,

Aquel que puso a las estrellas en su sitio, te da la mano y dice: «Cariño, es hora de levantarse» ¿Por qué querríamos meter prisa a alguien así de poderoso y cariñoso, que nos trata con tanta ternura? ¿Por qué nos impacientaríamos con alguien así? Jesús nos lleva de la mano v nos guía a través de la mayor oscuridad. ¿Por qué puede hacerlo?


En una de sus cartas a la iglesia en Corinto, Pablo dice que Cristo fue crucificado en debilidad para que nosotros podamos vivir por el poder de Dios (2ª Corintios 13:4). Cristo se hizo débil para que pudiésemos ser fuertes.

No hay nada que asuste más a un niño que soltarse de la mano de su padre o su madre en medio de una multitud en la oscuridad, pero eso no es nada en comparación con lo que Jesús perdió. En la cruz,

El se soltó de la mano del Padre. Fue a la tumba para que nosotros pudiésemos salir de ella. Soltó la mano de su Padre para que sepamos que una vez nos tiene asidos,
nunca, nunca nos abandonará.

Esa es la razón por la que la oración del domingo anterior a la Pascua de Thomas Cranmer dice lo que dice. La oración completa reza así: «Concédenos seguir el ejemplo de su paciencia y también ser partícipes de su resurrección». Jesucristo sabía que la única manera de llegar a la corona era a través de la cruz. El único camino a la resurrección era a través de la muerte.

Así que la sanidad de la mujer enferma fue un nuevo anticipo de la cruz. Perdió poder para que ella pudiese conseguir fuerza. Pero en la cruz perdió su propia vida para que nosotros podamos vivir para siempre. La única manera en la que Jesús podía darnos ese poder y esa vida era a través de la debilidad y la muerte.


¿Estás intentado meter prisa a Jesús? ¿Eres impaciente con la espera? Deja que te coja de la mano, deja que haga lo que quiere

NOTICIAS DEL REINO

TU PERIÓDICO DIGITAL



Comparte con amigos, familia y tus redes sociales.

¡ Gracias !

Audio Crónica: Jesús y la Mujer Samaritana

Por Timothy Keller

VOICEOVER

Lourdes Salcedo Cárdenas.

NOTICIAS DEL REINO

TU PERIÓDICO DIGITAL

Enfrentar Con Valentía Tus Defectos

Por Rebeca Holms Webber

Enfrentar sus problemas significa que, habiendo renunciado a manejar y controlar a otros y a los juegos, ahora no le queda nada para distraerla de su propia vida, de sus problemas y de su dolor.

Este es el momento en que usted necesita empezar a mirarse en profundidad, con la ayuda de su programa espiritual, su grupo de apoyo y su terapeuta, si lo tiene.

No siempre es necesario tener un terapeuta para este proceso. En los programas de Anónimos, por ejemplo, las personas que han experimentado una gran medida de recuperación pueden convertirse en patrocinadores de los recién llegados, y en ese rol a menudo ayudan a sus patrocinados a atravesar ese proceso de auto—análisis.

Significa también que usted examine a fondo su vida actual, tanto lo que la hace sentir bien como lo que la hace sentir incómoda o infeliz. Haga listas de ambas cosas. Y también examine el pasado.

Examine todos sus recuerdos, buenos y malos, sus logros, sus fracasos, las veces que se vio lastimada y las veces que usted lastimó a otros. Examínelo todo, nuevamente por escrito.

Concéntrese en áreas de especial dificultad. Si el sexo es una de esas áreas, escriba una historia sexual personal completa. Si los hombres siempre han sido un problema para usted, comience por sus primeras relaciones con ellos y, nuevamente, haga una historia completa. ¿Sus padres? Utilice la misma técnica con ellos.

Comience por el principio y escriba. Hay mucho que escribir, es cierto, pero es una herramienta valiosísima que la ayudará a clasificar su pasado y a empezar a reconocer los patrones, los temas repetitivos, en sus luchas, con usted misma y con los demás.

Cuando inicie este proceso, haga un trabajo lo más completo que pueda antes de detenerse.

Esta es una técnica que usted querrá volver a utilizar más adelante, cuando surjan áreas problemáticas. Es probable que al principio se concentre. en las relaciones. Más tarde, en otro momento, quizá desee escribir su historial de trabajos, qué sentía respecto de cada uno de ellos antes de empezar, durante el tiempo en que estuvo empleada allí y después.

Simplemente deje que sus recuerdos, sus pensamientos y sus sentimientos fluyan. No analice lo que escribe en busca de patrones sobre la marcha; hágalo después.

Qué requiere enfrentar con coraje sus propios problemas y defectos

Usted tendrá que escribir mucho, dedicar el tiempo y las energías necesarios para lograrlo. Quizá para usted la escritura no sea una forma de expresión fácil o cómoda. Sin embargo, es la mejor técnica para este ejercicio.

No se preocupe por hacerlo a la perfección, ni siquiera por hacerlo bien. Sólo hágalo de manera que tenga sentido para usted.

Tendrá que ser completamente honesta y revelar lo más posible sobre sí misma en todo lo que escriba. Una vez que haya completado este proyecto lo mejor que pueda, compártalo con otro ser humano que la quiera y en quien usted confíe.

Esa persona debe ser alguien que entienda lo que usted trata de hacer para recuperarse y que simplemente pueda escuchar lo que usted ha escrito sobre su historia sexual, su historia de relaciones, su historia con sus padres, sus sentimientos para consigo misma y los hechos de su vida, buenos y malos.

La persona a quien usted elija para escucharla debe, obviamente, ser compasiva y comprensiva. No hay ninguna necesidad de comentarios, y esto debe quedar entendido desde el comienzo. Nada de consejos, nada de aliento. Sólo escuchar.

A esta altura de su recuperación, no elija a su pareja para que escuche todo esto sobre usted. Mucho, mucho tiempo más tarde podrá decidir compartir con él lo que ha escrito, o no. Pero ahora no es apropiado compartirlo con él. Usted deja que alguien escuche eso para que usted pueda experimentar lo que es contar su propia historia y ser aceptada. No es un mecanismo para planchar arrugas en la relación. Su propósito es el autodescubrimiento, y punto.

Por qué es necesario enfrentar con coraje sus propios problemas y defectos

 La mayoría de quienes amamos estamos atrapadas en el hábito de culpar a otros por la infelicidad de nuestra vida, mientras negamos nuestras propias fallas y nuestras propias decisiones.

Este es un enfoque canceroso de la vida, que debe extirparse de raíz y eliminarse, y la forma de hacerlo es examinarnos a fondo y con honestidad. Sólo al ver nuestros problemas y fallas (y también nuestros aspectos buenos y éxitos) como nuestros, en lugar de verlos como de alguna manera relacionados con él, podemos tomar las medidas necesarias para cambiar aquello que hay que cambiar.

Qué implica enfrentar con coraje sus propios problemas y defectos

En primer lugar, es muy probable que usted pueda renunciar a la culpa secreta relacionada con muchos de los acontecimientos y sentimientos del pasado. Esto despejará el camino para permitir que en su vida se pongan de manifiesto más alegrías y actitudes más sanas.

Luego, como alguien ha oído sus peores secretos y eso no la ha destruido a usted, comenzará a sentirse más a salvo en el mundo.

Cuando usted deja de culpar a los demás y asume la responsabilidad por sus propias decisiones, queda en libertad de abrazar toda clase de opciones que no estaban a su alcance cuando usted se veía como víctima de los demás. Eso la prepara para comenzar a cambiar aquellas cosas de su vida que no le hacen bien, ni son satisfactorias ni le dan plenitud.

TODOS somos merecedores de estar en espacios y relaciones que nos hagan feliz que alimenten nuestra alma y nos ayuden a crecer.

Nunca olvidemos que somos
dignos de conexiones amorosas,
nutritivas, amables y auténticas que nos hagan resplandecer. Entonces, antes de conformarte con algo menos, recuerda que los lugares que visitas y las personas con las que viajas por la vida deben hacerte sentir segura, amada y suficiente.

Mereces que los demás te traten bien, ser amada y respetada. Ser feliz, que, tus necesidades siempre estén satisfechas,
las del cuerpo y las del alma. Vale la pena invertir tiempo y energía en ti.

Eres capaz de grandes cosas. Tus sentimientos son prioritarios. Tienes poder y sabiduría dentro de ti. Lo que quieres importa.

Eres digna de amor y de poder brillar a tu manera siempre.

Por Dra. Sara Galindo

¡ Hola Bienvenido ¡

REBECA HOLMS WEBBER

NOTICIAS DEL REINO

TU PERIÓDICO DIGITAL

TE INVITA

Dale «Click» a la imagen para leer el contenido

¡ Agradecido !

Por Javier López L.

CONTENIDO CRISTIANO

Estamos en la recta final de este año…

Tantas cosas que vivimos; incertidumbres…quizás, malos sabores de boca; muchos, quizá, ya no llegaron a culminar un año más.

¿Pero, sabes? ¡Dios, estuvo contigo y conmigo!

Aunque no lo podamos ver, pero, Él cuidó de ti y de tu familia, quizás, no tuvimos los recursos para hacer cosas; un viaje, una casa, un auto, etc. ¡Pero, de lo que estoy seguro, es que Dios no nos dejó sin comer, sin respirar, y mucho menos sin buena salud!

Estad siempre gozosos. Orad sin cesar. Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.

1 Tesalonicenses 5:16-18 RVR1960.

Nuestro mejor estilo de vida, es vivir agradecido por todo.

Sabes…si tú agradeces por lo poco que tuviste, Dios se agrada de ti, y te colmará de Bendiciones, que quizás, ahorita, no las puedas ver, pero, déjame decirte esto:

“Un grupo de nubes con un torno gris, al cielo, quizás no le da un gran matiz, pero, aunque aparenta tener mal aspecto; tranquilo, que es el tiempo perfecto.

Gota a gota, ya se nota la llegada del tiempo bueno. Corriendo prepara el terreno que está a punto de suceder.

Gota a gota, ya se nota la llegada del tiempo bueno. Corriendo prepara el terreno, pues del cielo vendrá a tu vida, y a la vida de tus familiares y amigos, esa lluvia de esperanza…esa lluvia de bendiciones”

¡Y, tranquilo, que Dios te estuvo preparando para esto!

¡Agradecido!

Es el tiempo de agradecer por todo, dale gracias a Dios porque estás vivo y tienes familia. Y en este tiempo de las fiestas decembrinas, y que llegamos a la navidad, que no sólo sea un día más y dejarlo pasar. La navidad, si bien es cierto, es cuando se conmemora el nacimiento del Señor Jesús; pero, la verdadera navidad, es vivir agradecidos todos los días, porque Jesús, el Hijo de Dios, habita en nuestros corazones.

Y no sólo esperar a estas fechas para abrazar a alguien, sino por el contrario, que todos, y cada uno de nuestros días, lo vivamos en paz, en amor y en armonía, compartiendo con nuestras familias.

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, más tenga vida eterna. S. Juan 3:16 RVR1960.

Aquí, el verdadero significado de la navidad. que regalo más grande y más hermoso que un Padre a sus hijos, que darnos salvación y vida eterna!

Y a través, del sacrificio de Jesús en la cruz del calvario, tú y yo, mi querido lector, podemos tener la prueba del amor infinito de Dios para con nosotros, y la seguridad de una vida eterna; y que un día estaremos caminando en las calles de oro, y veremos el mar de cristal.

¡¡Vive agradecido!! ¡¡Y que Dios te colme de bendiciones!!

Te suplico que me des las fuerzas suficientes para poder enfrentar mis problemas y mis necesidades. Por favor acompáñame en todas mis actividades en este día, bendice mi trabajo, ayúdame a vencer todas las dificultades y avanzar con paso firme en mi camino hacia la felicidad y la realización.

Por favor líbrame de todo mal, del peligro y del enemigo malintencionado, cubre mi vida y la vida de mi familia con tu manto y permítenos sentir tu divina presencia en cada momento y en todo lugar.

Amado Dios, en esta mañana te doy gracias por un nuevo día, por un nuevo comienzo, por las nuevas oportunidades y por las bendiciones con que Tú colmarás mi existencia. Te amo y confío en Ti, por eso te entrego todas mis obligaciones, pues sé que contigo a mi lado nunca me hará falta nada,

En nombre de Jesús Amén.

Por Ma. Guanajuato G.

¡ Feliz Navidad y Prospero 2023 ¡

Te invito a leer otro artículo mío:

Un salto de fe.

Te invito a que conozcas mi ministerio dale » Click» a la imagen.

NOTICIAS DEL REINO

NO TICIAS DEL REINO

Dale «Click» a la imagen para que puedas leer el contenido

Comparte con amigos , familia y en tus redes sociales.

¡ Gracias!

DEJAR DE MANEJARLO Y CONTROLARLO PARA COVENCERLO DE ALGUNA CREENCIA.

Por Robin Norwood

CONTENIDO PSICOLÓGICO

Que significa

Dejar de manejarlo y controlarlo significa no ayudarlo ni aconsejarlo. Supongamos que este otro adulto a quien usted está ayudando y aconsejando tiene tanta capacidad como usted para encontrar un empleo, un apartamento, un terapeuta, una reunión de A. A., o cualquier otra cosa que necesite. 

Quizá no tenga tanta motivación como usted para encontrar esas cosas para sí mismo, o para solucionar sus propios problemas. Pero cuando usted trata de solucionarle sus problemas, él queda liberado de su propia responsabilidad por su propia vida. Entonces usted queda a cargo del bienestar de él, y cuando sus esfuerzos fallan, él la culpará a usted.

Permítame darle un ejemplo de cómo funciona esto. Con frecuencia recibo llamadas de esposas y novias que desean concertar una cita para su pareja.

Yo siempre insisto en que sean los hombres quienes concierten la cita. Si la persona que se supone será el paciente no tiene suficiente motivación para elegir su propio terapeuta y concertar su propia cita, ¿cómo espera estar motivado para seguir en terapia y trabajar por su propia recuperación?

Antes, en mi carrera de terapeuta, yo solía aceptar esas citas, pero después siempre recibía otra llamada de la esposa o novia para decirme que él había cambiado de idea respecto de consultar a alguien, o que no quería ver a una mujer terapeuta, o que quería ver a alguien con distintas credenciales.

Entonces esas mujeres me preguntaban si podía recomendarles a otro profesional a quien pudieran llamar para concertar otra cita para él. Aprendí a no aceptar nunca citas concertadas por alguien que no fuera el paciente y a pedir a esas esposas y novias que vinieran a verme por ellas mismas.

No manejarlo ni controlarlo también significa salirse del rol de alentarlo y elogiarlo. Es probable que usted haya utilizado esos métodos para tratar de que él hiciera lo que usted quería, y eso significa que se han convertido en herramientas para manipularlo.

El elogio y el aliento están muy cerca de la presión, y cuando usted hace eso nuevamente está tratando de controlar la vida de él. Piense por qué usted alaba algo que él ha hecho. ¿Lo hace para ayudar a elevar su amor propio?

Eso es manipulación. ¿Lo hace para que él continúe con la conducta que usted está elogiando? Eso es manipulación. ¿Lo hace para que él sepa lo orgullosa que está? Eso puede ser una carga pesada para él. Deje que él desarrolle su propio orgullo a partir de sus propios logros. De otro modo, se acercará peligrosamente a un rol de madre para con él. El no necesita otra madre (¡por mala que haya sido su madre!) y, lo que es más pertinente: usted no necesita que él sea su hijo.

Significa dejar de observarlo. Preste menos atención a lo que él está haciendo y más atención a su propia vida. A veces, cuando usted comience a abandonar estas conductas, su pareja «elevará su apuesta inicial», por así decirlo, para que usted siga observándolo y sintiéndose responsable por el resultado.

De pronto, las cosas pueden ir de mal en peor para él. ¡Deje que así sea! El debe solucionar sus propios problemas, no usted. Deje que él asuma toda la responsabilidad por sus problemas y todo el crédito por sus soluciones.

Photo by lalesh aldarwish

Manténgase afuera. (Si usted está ocupada con su propia vida y practicando su propio desarrollo espiritual, le resultará más fácil apartar los ojos de él.)

Significa desprenderse. Para eso es necesario que usted desembarace su ego de los sentimientos de él y, especialmente, de sus acciones y los resultados de las mismas. Es necesario que usted le permita ocuparse de las consecuencias de su conducta, que no lo salve de su dolor. Puede continuar queriéndolo, pero no lo cuide. Permítale encontrar su propio camino, tal como usted está tratando de encontrar el suyo.

Qué requiere dejar de manejarlo y controlarlo

Requiere aprender a no decir ni hacer nada. Esta es una de las tareas más difíciles que usted enfrentará en la recuperación.

Cuando la vida de él es inmanejable, cuando todo en usted quiere hacerse cargo, aconsejarlo y alentarlo, manipular la situación de cualquier manera que usted pueda, debe aprender a estarse quieta, a respetar a esa otra persona lo suficiente para permitir que la lucha sea de él, no de usted.

Requiere enfrentar sus propios miedos con respecto a lo que podría pasarle a él y a su relación si usted deja de manejarlo todo, y luego se esfuerza por eliminar esos miedos en lugar de manipularlo a él.

Requiere que usted use su práctica espiritual para sostenerse cuando se asuste. Su desarrollo espiritual cobra especial importancia cuando usted aprende a dejar de sentir que debe dirigir todo.

En realidad, se puede llegar a producir la sensación física de caer desde un acantilado cuando usted comienza a dejar de controlar a otros en su vida. La sensación de no tener control sobre sí misma cuando deja de intentar controlar a otros puede ser alarmante.

Aquí puede serle útil su práctica espiritual, porque en lugar de abandonarse a un vacío, usted puede ceder el control de quienes ama a su poder superior.

Requiere un concienzudo análisis de lo que es, en lugar de lo que usted espera que sea. Cuando usted deja de controlar y manejar, también debe abandonar la idea de que «cuando él cambie seré feliz».

Es posible que él no cambie nunca. Usted debe dejar de intentar hacerlo cambiar. Y debe aprender a ser feliz de todos modos.

Por qué es necesario dejar de manejarlo y controlarlo

Mientras usted se concentre en cambiar a alguien sobre quien no tiene poder (y nadie tiene poder para cambiar a nadie más que a sí mismo), no puede emplear sus energías para ayudarse a sí misma.

Lamentablemente, el hecho de cambiar a alguien nos resulta mucho más atractivo que trabajar en nosotras mismas, de modo que hasta que abandonemos la noción anterior nunca podremos ponemos a trabajar en la segunda.

La mayor parte de la insania y la desesperación que usted experimenta proviene directamente de sus intentos de manejar y controlar lo que no puede.

Piense en todos los intentos que ha hecho: los interminables sermones, los ruegos, las amenazas, extorsiones, tal vez incluso violencia, todos los caminos que ha probado y que no han dado resultado.

Y recuerde cómo se sintió después de cada intento fallido. Su autoestima se redujo más aun, y se volvió más ansiosa, más impotente, más furiosa. La única manera de salir de todo eso es abandonar los intentos de controlar lo que no puede: a él y su vida.

Finalmente, es necesario dejar de hacerlo porque él casi nunca cambiará ante esa presión por parte de usted. Lo que debiera ser problema de él empieza a parecer de usted y, de alguna manera, usted termina atascada en ese problema a menos que deje de intentarlo.

Aun cuando él trate de apaciguarla con alguna promesa de cambiar sus costumbres, es probable que vuelva a su viejo comportamiento, a menudo con mucho resentimiento hacia usted. Recuerde:

si usted es la razón por la cual él abandona una conducta, también será la razón por la cual la reanude. 


«No la he visto llorar.

He visto cómo sabe coserse las heridas y cómo se divierte y sonríe cuando todo termina y la vida le toma un retrato a su existencia.

Doy fe de que aún
mira como entonces, de que es valiente y terca desde entonces.

Doy fe de que aún necesito recargarme en su espalda para mirar al mundo que nos mira».


(Ángeles Mastretta)

¡ Hola Bienvenido !

Robin Norwood

NOTICIAS DEL REINO

TU PERIÓDICO DIGITAL

Dale » Click» a la imagen para que puedas leer el contenido

Comparte con amigos, familia y redes sociales.

¡ Gracias !

Árbol de Vida

Por Judith Tapia Cerezo

CONTENIDO CRISTIANO

Esta enseñanza esta relacionada con el Salmo 1.

2Sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche. 3Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae;Y todo lo que hace, prosperará.

Salmo 1:2-3

El año 2020 fue tan fuerte lo que vivimos, se hablaba de una pandemia mundial que mató a muchas personas y teníamos que estar encerrados en casa. Tengo una amiga que es psicóloga, me habló de temas como la depresión profunda y que eso se puede ver en un dibujo.

Me pidió que me dibujara. Esa vez me dibujé muy bien, me puse con un peinado y vestido bonito, me comentó que eso quería decir que estaba muy estable, lo único que no me dibujé fueron las piernas, ya que, siempre he pensado que Jesús me sostiene, y muchas veces siento dolor en las piernas por mi sobre peso.

Mi amiga me pidió durante la pandemia que hiciera el mismo dibujo. Me dibujé diferente; mi cabello era como si estuviera asustada, mi cara también era de susto, me preguntó por qué me había dibujado así, le comenté, que el maestro que me dio clases en línea, me pidió que me dibujara, y salió esa imagen. Ella me comentó que se debía a que la pandemia nos tenía en el encierro, desafortunadamente, en ese tiempo, murieron mi pastora y copastora, y me afectó bastante.

La primera parte, para dejar a un lado la pandemia, fue distraerme escuchando música, tomar clases en línea; pensé que no ayudaba nada hacerlo así.

Lo mejor fue irme a un lugar más profundo con Dios. La segunda parte que tuve, fue como el árbol del Salmo 1, que sus raíces se empiezan a extender a las aguas, y el estar más cerca de Dios tomando de su agua, hizo que no me marchitara de este tiempo tan duro, y empecé a sanar muchas cosas que habían aflorado, y pude estar más cerca de Él; y esa fue mi tercera enseñanza, porque este año, he ido a caminar con Dios de la mano. En resumen, esos son mis 3 aprendizajes.

Dios nos hace fieles, pero en realidad, Él es el único que lo es, tenemos que reconocer que, sin Él, no hubiéramos podido estar, ni avanzar en los años.

Que tengan un año más profundo con Dios.

Photo by Ric Rodrigues

Amado Dios, hoy me acerco hasta Ti para darte gracias por velar mi sueño y regalarme un nuevo día. Gracias Señor por permitirme ver los rayos del sol y sentir el rocío y la frescura de esta encantadora mañana. Gracias porque Tú eres un Dios maravilloso y me has regalado un hogar y una bella familia.

Señor, te pido que hoy mi día este  lleno esperanza que todo nuestro ser, nuestra casa y lo que con bondad nos has dado estará bajo tu cuidado y pongo mi vida y la vida de mi familia en tus manos. Por favor bendícenos y haz que nunca nos falte la salud, el alimento, el amor, la paz y tu guía.

Acompáñanos a lo largo de la jornada y danos la sabiduría y la valentía para continuar por encima de cualquier oposición y en tu nombre alcanzar la victoria.

¡ Feliz Navidad y Prospero 2022 !

Judith Tapia Cerezo

Te invito a leer otro artículo mío:

PODA DEL CORAZÓN

Te invito a conocer mi ministerio

NOTICIAS DEL REINO

TU PERIÓDICO DIGITAL

TE INVITA

Dale «Click» a la imagen para que veas la repetición del programa.

Comparte con amigos, familia y redes sociales.

¡ Gracias !

Crónicas Bíblicas: EL PODER DE JESÚS

Por Timothy Keller

CONTENIDO CRISTIANO

Cada parte de la historia de Marcos muestra un poco más de quién es Jesús, de su poder, de su propósito y de su comprensión de sí mismo. Marcos va revelando quién es Jesús gradualmente, como haría un narrador experto.

Pero al mismo tiempo informa de manera fiel y veraz. El comienzo de nuestra nueva historia está cargado de un gran número de detalles. En su libro Jesus and the Evewitnesses (Jesús y los testigos oculares), el erudito bíblico Richard Bauckham examina las características de la memoria de los testigos.

Una de las marcas de este tipo de testimonios es el «detalle irrelevante». Las historias inventadas y ficticias contienen detalles que hacen avanzar la narración o expresan el mensaje que el autor quiere transmitir.

Pero los testigos hacen constar muchos detalles por el simple hecho de que los recuerdan. Es cierto que muchos escritores de ficción hoy en día añaden pequeños detalles a sus historias para conferirles un aire más realista. Sin embargo, esa no era la manera en la que se componían las leyendas en la antigüedad.

Según Bauckham, los académicos que creen que el Evangelio de Marcos es un cuento tienen problemas a la hora de explicar por qué Marcos, en la historia que estamos a punto de estudiar, nos dice que Jesús comenzó a cruzar el mar de Galilea con otras barcas a su alrededor o por qué añade que Jesús dormía en el barco sobre una almohada. Este tipo de detalles no sirven para que el argumento avance ni para desarrollar el carácter de los personajes. Vincent Taylor, un famoso erudito biblico del siglo XX, dijo que estos datos «no eran necesarios para contar la historia» y, por lo tanto, son el rastro de «recuerdos genuinos». Así.

Marcos aporta de primera mano la versión de Pedro. Sabemos que esta historia, que trata sobre el poder de Jesús. ocurrió en verdad. Subamos a la barca y aprendamos acerca de el poder junto con los propios discípulos:

Ese día al anochecer; les dijo a sus discípulos: «Crucemos al otro lado». Dejaron a la multitud y se fueron con él en labarca donde estaba. También lo acompañaban otras barcas.

Se desató una fuerte tormenta, y las olas azotaban la barca, tanto que va comenzaba a inundarse. Jesús, mientras tanto estaba en la popa, durmiendo sobre un cabezal, así que los discípulos le despertaron.

«Maestro – dijeron -, ¿no te importa que nos ahoguemos?» (Marcos 4:35-38) El mar de Galilea se encuentra a 213,5 metros bajo el nivel del mar, y a tan solo a unos 48 kilómetros se sitúa el Monte Hermón. con una altitud de 2.804 metros. El aire frío de las montañas continuamente choca con el aire caliente que sube del mar de Galilea y, en consecuencia, hay tormentas y ráfagas de viento impresionantes. Los pescadores profesionales de Galilea, como los discípulos de Jesús, estaban acostumbrados a ellas. Por lo tanto, esta tormenta debió ser increíble, ya que aunque eran navegantes expertos, pensaban que iban a morir. Le gritaron a Jesús:

«Maestro, ¿no te importa que perezcamos?» ¿Cómo responde Jesús? Marcos escribe: Él se levantó, reprendió al viento y ordenó al mar: «¡Silencio! ¡Cálmate!». El viento se calmó y todo quedó completamente tranquilo.

«¿Por qué tenéis tanto miedo? dijo a sus discípulos-. ¿Aún no tenéis fe?» Ellos estaban espantados y se decían unos a otros:

«¿Quién es este, que hasta el viento y el mar le obedecen?» (Marcos 4:39-41) Jesús se despertó y ocurrieron dos cosas increíbles. La primera:

Sus palabras, una orden de una sencillez asombrosa. No se preparó, no se arremangó, ni levantó la varita mágica. No hubo ningún hechizo. Dijo: ¡Silencio! ¡Cálmate! Eso es todo. A un huracán Jesús simplemente le dice Silencio! Cálmate!, lo que le dirías a un niño revoltoso.

La segunda cosa sorprendente es que la tormenta se somete como un niño obediente.

«Y El viento se calmó y todo quedó completamente tranquilo». Parece una redundancia hasta que te das cuenta de que Marcos habla primero del viento y luego del agua.

«Completamente tranquilo» podría traducirse de manera literal como «calma total». ¿Has visto alguna vez agua tan lisa como el vidrio, sin ninguna ola? En ella, puedes ver tu reflejo.

Podría ser una coincidencia el hecho de que el viento parase después de que Jesús lo reprendiese. No obstante, si alguna vez has estado es un crucero o has vivido en la playa, sabes que incluso cuando el viento se detiene y una tormenta termina, las olas siguen golpeando la orilla durante horas.

Pero cuando Jesús dice ¡Silencio! Cálmate!, no solo el viento cesa sino que el agua de repente se calma del todo.

Uno de los detalles en los que coinciden todas las culturas antiguas es que ningún otro poder, sino el de Dios, podía controlar el mar. En las leyendas y culturas antiguas, el mar era un símbolo de destrucción imparable. El océano enfurecido tenía un poder incontrolable e implacable que solo Dios podía controlar. ¿Has oído hablar alguna vez de la historia del rey Canuto, un rey danés del siglo XI?

Los cortesanos más aduladores le estaban halagando en exceso y les preguntó: «;Soy como Dios?» Fue a la costa y dijo:

«Detente!». Pero, por supuesto, las olas en el océano continuaron yendo de un lado a otro. Lo que pretendía transmitir es que «Solo Dios puede parar el mar. Yo no puedo; no soy Dios»

Sin embargo, Jesús puede ejercer ese poder que solo Dios tiene. Y hay que recordar que Jesús no invocó a nadie, no conjuró ninguna autoridad superior. Si lees cualquier leyenda antigua sobre milagros de sanación, el curandero siempre invocaba a un poder superior. Decían:

» En el nombre de ____________ te digo… Jesús dice. sin más, cálmate tormenta.

Cuando Jesús estaba con los fariseos el día de reposo dijo: «No soy solo alguien que puede mandaros que descanséis» ; yo soy el descanso mismo». Así que con sus acciones ahora Jesús demuestra: «Cualquier persona o cosa del universo que tiene algún tipo de poder lo ha tomado de mí»

Esta afirmación es impresionante. Si es verdad, ¿ quién es este hombre y qué significa esto para nosotros? Hay dos opciones.

Podrías defender que este mundo es el resultado de una «tormenta» monumental; estás aquí por accidente, debido a fuerzas de la naturaleza fortuitas y violentas, debido al Big Bang, y cuando mueras te convertirás en polvo. Y cuando el sol salga, no habrá nadie que recuerde lo que has hecho, así que, al final, el que hayas sido una persona cruel o amable realmente no tiene ninguna importancia. Sin embargo, si Jesús es quien dijo ser, la vida tiene otra perspectiva. Si es el Señor de la tormenta, entonces no importa cómo esté el mundo, o cómo esté tu vida, verás que Jesús provee toda la sanidad, todo el descanso y todo el poder que podrías desear.

Un poder incontrolable este pasaje de Marcos contiene también algunos elementos cómicos. Observa el estado emocional de los discípulos:

Jesús, mientras tanto, estaba en la popa, durmiendo sobre un cabezal, así que los discípulos le despertaron.

«Maestro dijeron -, ¿no te importa que nos ahoguemos? Él se levanto reprendió al viento y ordenó al mar: «¡Silencio! ¡Calmate!»

El viento se calmó y todo quedó completamente tranquilo «¿Por qué tenéis tanto miedo? – dijo a sus discípulos-. ¿Aun no tenéis fe?» Ellos estaban espantados y se decían unos a otros

El viento se calmó y todo quedó completamente tranquilo «¿Por qué tenéis tanto miedo? – dijo a sus discípulos-. ¿Aun no tenéis fe?» Ellos estaban espantados y se decían unos a otros «¿ Quién es este, que hasta el viento y el mar le obedecen?»

Antes de que Jesús calmase la tormenta, tenían miedo. Pero después de que Jesús la detuvo, están aterrorizados! ¿Por qué? Antes de que Jesús se despertase, Marcos dice que la barca estaba a punto de hundirse, casi llena de agua. Los discípulos no podían achicar el agua lo suficientemente rápido; sabían que en cuestión de segundos la barca se hundiría e iban a morir. Así que despertaron a Jesús y le dijeron:

«¿no te importa que nos ahoguemos?» Esta imagen coincide con lo que hay en nuestro corazón, ya que cualquier que haya intentado llevar una vida de fe en este mundo se ha sentido así en algún momento. Todo va mal, te estás hundiendo y parece que Dios está dormido o ausente, sin ser consciente de lo que ocurre. Si nos amases, dicen los discípulos, no dejarías que pasásemos por todo esto. Si nos amases, no estaríamos a punto de hundirnos. Si nos amases, no dejarías que soportásemos este peligro mortal. Jesús calmó la tormenta y entonces les contestó. ¿Acaso les dijo entiendo cómo os habéis sentido? No, sino que les preguntó: «¿Por qué tenéis tanto miedo?»

 ¿Te imaginas qué debían de pensar los discípulos? ¿A qué te refieres con que por qué tenemos tanto miedo?

Teníamos miedo de ahogarnos. Teníamos miedo de que no nos amases, porque si nos amaras, no habrías dejado que nos ocurriera todo esto

«¿Por qué tenéis miedo?» Sin embargo, la idea que hay detrás de la pregunta de Jesús es que la premisa de los discípulos es errónea. Ya deberíais saberlo.

Yo sí permito que las personas que amo pasen por tormentas. No había ninguna razón para que cundiera el pánico.

Si no había razones para que cundiera el pánico durante la tormenta, tampoco había razones para tener miedo cuando todo se calmó. Pero Marcos escribe: «Estaban espantados y se decían unos a otros: ¿Quién es este que hasta el viento y el mar le obedecen?»

tanto miedo?» ¿Te imaginas qué debían de pensar los discípulos?

¡A qué te refieres con que por qué tenemos tanto miedo?

Teníamos miedo de ahogarnos. Teníamos miedo de que no nos amases, porque si nos amaras, no habrías dejado que nos ocurriera todo esto.

Sin embargo, la idea que hay detrás de la pregunta de Jesús es que la premisa de los discípulos es errónea. Ya deberíais saberlo.

Yo sí permito que las personas que amo pasen por tormentas. No había ninguna razón para que cundiera el pánico.

Si no había razones para que cundiera el pánico durante la tormenta, tampoco había razones para que cundiera el pánico durante la tormenta, tampoco había razones para tener miedo cuando todo se calmó. Pero Marcos escribe:

«Estaban espantados y se decían unos a otros: ¿Quién es este que hasta el viento y el mar le obedecen?»

¿Por qué estaban más aterrados cuando todo se calmó durante la tormenta? Es debido a que Jesús era tan incontrolable como la tormenta. La tormenta tenía mucho poder y no podían controlarla.

Jesús tenia un poder infinitamente mayor, así que tenían aún menos control sobre él. Sin embargo, existe una gran diferencia.

Una tormenta no te ama. La naturaleza va a desgastarte, destruirte. Si vives durante mucho tiempo, al final tu cuerpo fallará y morirás. Y quizás ocurrirá antes, por un terremoto, un incendio o algún otro desastre natural. La naturaleza es violenta y arrolladora; tiene un poder incontrolable y te va alcanzar tarde o temprano.

Quizás estás pensando pero si me acerco a Jesús, él tampoco lo puedo controlar. Si, Él permite que ocurran cosas que tú no entiendes. No actúa según tu plan, y no le encuentras sentido a muchas de las cosas que hace. Pero si Jesús es Dios, es lo suficientemente grande para tener razones para dejarte pasar por cosas que no entiendes. Su poder no tiene limites, pero su sabiduría y su amor tampoco. La naturaleza no se preocupa por ti, le eres indiferente, pero el amor de Jesús por ti es un amor

«indomable». Si los discípulos hubiesen entendido que Jesús les amaba, si en verdad hubieran entendido que no solo es poder, sino que también es amor, no hubiesen tenido miedo. Su premisa de que si Jesús les amaba no les ocurriría nada malo era errónea.

Puede amar a alguien y aun así dejar que le ocurran cosas malas, porque es Dios y sus planes son mayores que los nuestros.

Si crees que Dios es tan grande y poderoso que puedes enfadarte con El porque no evita tu sufrimiento, entonces también tienes que creer que un Dios tan grande y poderoso puede hacer cosas que tú no entiendes. Tienes que aceptarlo.

Mi maestra Elisabeth Elliot lo expresó de manera hermosa a través de dos

frases breves:

«Dios es Dios, y porque es Dios es digno de mi adoración y mi servicio. No encontraré descanso en ningún sitio que no sea su voluntad, y, necesariamente, esa voluntad está infinitamente, inmensurablemente, indescriptiblemente más allá de tener miedo cuando todo se calmó.» Pero Marcos escribe:

«Estaban espantados y se decían unos a otros: ¿Quién es este que hasta el viento y el mar le obedecen?»

¿Por qué estaban más aterrados cuando todo se calmó durante la tormenta? Es debido a que Jesús era tan incontrolable como la tormenta. La tormenta tenía mucho poder y no podían controlarla.

Jesús tenia un poder infinitamente mayor, así que tenían aún menos control sobre él. Sin embargo, existe una gran diferencia.

Pero si Jesús es Dios, es lo suficientemente grande para tener razones para dejarte pasar por cosas que no entiendes. Su poder no tiene limites, pero su sabiduría y su amor tampoco. La naturaleza no se preocupa por ti, le eres indiferente, pero el amor de Jesús por ti es un amor «indomable».

Si los discípulos hubiesen entendido que Jesús les amaba, si en verdad hubieran entendido que no solo es poder, sino que también es amor, no hubiesen tenido miedo. Su premisa de que si Jesús les amaba no les ocurriría nada malo era errónea.

Puede amar a alguien y aun así dejar que le ocurran cosas malas, porque es Dios y sus planes son mayores que los nuestros.

Si crees que Dios es tan grande y poderoso que puedes enfadarte con El porque no evita tu sufrimiento, entonces también tienes que creer que un Dios tan grande y poderoso puede hacer cosas que tú no entiendes. Tienes que aceptarlo.

El único lugar en el que estarás a salvo es en la voluntad de Dios.

Pero debido a que Él es Dios y tú no, nunca llegarás a entender de forma completa qué es lo que va a hacer, porque, necesariamente, su voluntad es demasiado grande y demasiado asombrosa para que nosotros podamos entenderla. Quizá pienses,

«¿y eso no es peligroso?».

«¿Quién ha dicho que no sea peligroso?

Pero El es bueno. El es el Rey».

El alto coste del poder Jesús pregunta a los discípulos: «¿Aún no tenéis fe?», que se podría traducir por ;Dónde está vuestra fe?» Me encanta esta manera de expresarlo. Al preguntarlo así, Jesús está incitándoles a ver que el factor esencial de la fe no es su fuerza, sino en quién se basa.

Imagina que te estás cayendo por un precipicio y hay una rama que es lo suficientemente fuerte como para aguantarte, pero tú no sabes cuánto resistirá. Cuando caigas, tendrás el tiempo justo para agarrarte a la rama. ¿Cuánta fe tienes que tener en la rama para que te salve? ¿Hasta estar completamente seguro de que te puede salvar? Por supuesto que no. Solo tienes que tener fe para aferrarte a la rama. Vemos, pues, que no es la calidad de tu fe lo que te salva; lo que te salva es aquello en lo que basas tu fe.

No importa qué sientas acerca de la rama; lo que importa es la rama. Y Jesús es la rama.

Volvamos a la historia de George McDonald La princesa y los duendes de la que hablamos anteriormente. Curdie, un minero joven y robusto, ha sido capturado por los duendes y está atrapado en una cueva.

Una noche la pequeña Irene escucha a los trasgos desde su casa y saca el hilo mágico que le dio su abuela y comienza a seguirlo. La lleva justo hacia la oscuridad que ella más teme, pero lo sigue con fe, encuentra a Curdie y lo saca de alli,

Pero Curdie no puede ver, ni sentir el hilo. Le dice a Irene: «Seria un ingrato si negara que tú me has sacado de la cueva, pero no creo ni en tu abuela, ni en el hilo». Enfadada, ella protesta:

» Pero yo no hubiera sido capaz de hacer nada sin el hilo!» Cuando la abuela vuelve a aparecer, dice: «Es un gran chico Curdie. Y muy valiente. ;No estás contenta de haberle ayudado a salir de apuros?»

«Claro que si, abuela», dice Irene, «Pero ha hecho mal en no creerme, cuando yo todo lo que le estaba contando era la pura verdad». La abuela responde de la siguiente manera: «La gente solo cree lo que puede y hasta donde alcanza. Y los que tenemos más fe no debemos juzgar duramente a los que tienen menos.

Dudo mucho, Irene, de que tú hubieras creído tantas cosas si no las hubieras visto por ti misma». Lo que McDonald está diciendo es muy importante y es profundamente bíblico. Aquellos que creen más no deberían tratar con dureza a los que creen menos.

¿Por qué? Porque en última instancia, la fe no es una virtud, sino un regalo.

Si quieres creer pero no puedes, deja de mirar hacia dentro, deja de mirarte a ti. Ve a Jesús y dile: «Ayúdame a creer». Ve a El y exclama: «¡Así que eres tú el que da fe! He intentado conseguirla a través de la razón y del pensamiento, de la meditación, he ido a la iglesia con la esperanza de que un sermón me conmovería; he intentado conseguir fe por mí mismo. Ahora veo que tú eres la fuente de fe.

«Por favor, dámela». Si lo haces, descubrirás que Jesús ha estado buscándote; Él es el autor de la fe, el que la da, y es a la vez el objeto de la fe.

Algo poco corriente ocurre con la forma en la que reaccionamos ante este pasaje de la tormenta. Los discípulos siempre metían la pata, y normalmente nos reímos y decimos:

«Es que no le creían». Pero no nos sentimos así en este caso, ¿verdad? Esta vez comprendemos a los discípulos. Ha habido una tormenta, Jesús estaba dormido, estaban a punto de hundirse y se vinieron abajo.

Pensaban que Jesús no les amaba. Él se despertó y le dijo: «Si supieseis cuánto os amo, no os hubieseis preocupado».

Eso es prácticamente imposible, pensamos; sabemos que es imposible tomarse con calma una tormenta.

Sin embargo, tenemos algo que los discípulos no tenían en ese momento. Tenemos un recurso que nos permite estar tranquilos a pesar de la tormenta que se ha desatado a nuestro alrededor. Una pista:

Marcos de manera intencionada ha descrito este episodio utilizando un lenguaje que es paralelo, casi idéntico, al lenguaje del famoso pasaje bíblico de Jonás.

Tanto Jesús como Jonás estaban en un barco, ambas embarcaciones se cruzaron con una tormenta y las descripciones de las tormentas son casi idénticas. Tanto Jesús como Jonás estaban dormidos. Además, en ambas historias los que estaban dirigiendo el barco despiertan al que duerme y le dicen:

«Vamos a morir». Y en ambos casos, hay una intervención divina milagrosa y el mar se calma. Dos historias casi idénticas con una sola diferencia. En medio de la tormenta, Jonás les dice a los marineros:

«Solo se puede hacer una cosa. Si yo perezco, sobreviviréis. Si muero, viviréis» (Jonás 1:12).

Y le lanzaron al mar, lo cual no ocurre en la historia de Marcos, ¿o sí? Creo que Marcos nos muestra que, en realidad, las historias no son tan diferentes cuando te alejas un poco y observas teniendo en mente el resto de la historia de Jesús. En el Evangelio de Mateo, Jesús dice:

«Uno mayor que Jonás se encuentra aquí» y se refiere a sí mismo. Soy el verdadero Jonás. Jesús quería decir lo siguiente: Algún día voy a calmar todas las tormentas, calmar todas las olas. Voy a destruir la destrucción, romper la ruptura, matar la muerte. ¿Cómo puede hacerlo? Solo puede hacerlo porque cuando estaba en la cruz le lanzaron, por voluntad propia como a Jonás, a la tormenta fatal, a las olas definitivas, las olas del pecado y la muerte. Jesús fue lanzado a la única tormenta que en realidad puede hundirnos, que es la tormenta de la justicia eterna, de lo que debemos por nuestra maldad. Esa tormenta no se calmó no hasta que arrasó con El.

Si grabas en lo más profundo de tu ser la imagen de Jesús doblegando a la tormenta , nunca dirás: «Dios, ¿es que no te importo?». Y si sabes que no te abandonó en esa terrible tormenta, ¿Qué te hace pensar que te abandonará en esas tormentas mucho más pequeñas por las que estás pasando ahora?

Y, algún día, por supuesto, regresará y calmará todas las tormentas para siempre.

Y si interiorizas esta idea en lo más profundo de tu ser, sabrás que te ama. Sabrás que se preocupa. Y entonces tendrás el poder de enfrentarte a cualquier cosa en la vida con serenidad.

No habrán de anegarte las olas del mar;

si en aguas profundas te ordeno salir:

pues siempre contigo en angustia estaré, y todas tus penas podre bendecir:

Al alma que anhele la paz que hay en Mi, jamás en sus luchas la habré de dejar:

si todo el infierno la quiere vencer;

¡Yo nunca, no, nunca, la voy a olvidar!

NOTICIAS DEL REINO

TU PERIÓDICO DIGITAL

TE INVITA




Y a leer Crónicas Bíblicas

Segunda Temporada

Comparte con amigos, familia y redes sociales.

¡ Gracias !

AUDIO CRÓNICAS : Jesús y Nicodemo

Por Timothy Keller

VOICEOVER

Mauricio P. Vázquez Phillips

NOTICIAS DEL REINO

TU PERIÓDICO DIGITAL

Mi Neta, Relato de Vida Última Parte

Por » Mike»

CONTENIDO CULTURA Y ESTILO

Tercera semana de “Mi Neta” y en verdad estoy muy contento con la recepción del público, he recibido un par de correos de ustedes donde me han platicado su neta, como viven el día a día y alguna que otra historia que deja mucho que pensar, reflexionar y que compartiré más adelante en este espacio.

Si gustas compartirme tu historia, escríbeme a miguel.perez@grupopozzeidon.com.mx

Después de el spot comercial, comencemos “Mi Neta”

Hola que tal, mi nombre es “Mike” Miguel Pérez Ochoa y es un gusto estar una vez más con ustedes. En esta entrega les compartiré la parte dos de la entrevista que tuve con Evita, mi abuela materna, hija mayor del matrimonio de Agustín García y Efigenia Montes.

Como leyeron en el capítulo anterior, su familia era humilde y numerosa, compartían casa con las tías y los primos, era una chica con sueños y deseos, los cuales se vieron truncados por decisiones clasificadas por ella como malas. Se casó, se embarazó y dejó todo ello atrás.

De este matrimonio tuvo una hija, pero por las malas elecciones, el hombre en cuestión nunca se hizo cargo, tomando las riendas de la familia su padre.

De profesión policía del entonces Distrito Federal, el Señor Agustín García apoyó a su hija y nieta, siendo su “compinche” toda la vida. Siendo la luz de sus ojos su nieta y dando hasta la camisa por ella.

¿Qué tan importante es el apoyo y la unión familiar?

Escuchando esta parte de la entrevista me dió sentimiento queridos lectores, que tanto el amor de un abuelo mueve tantas montañas y hace hasta lo imposible por ver realizada a su nieta. Nieta que hasta hoy en día extraña a su abuelo y siempre afirma que la historia familiar pudiera ser diferente si él aún viviera.

En otra entrega prometo hablar a detalle de tan honorable señor que puedo presumir que es mi bisabuelo.

“Tiempo después conocí a otro señor, éramos vecinos, el estaba casado, pero no me importó de momento, me deje deslumbrar y llevar por su forma de hablar, por su apariencia y porque era arquitecto, fuera del hijo que concebí con él, creo que no tuve porqué hacerle caso, duramos 37 años juntos y juntos es un decir, porque fuimos la casa chica”.

En esta parte de la charla sentí a Evita muy nerviosa, tensa, como cuando platicamos esa parte incómoda de nuestra vida que no nos gustaría haber vivido.

“Fue muy triste, porque de este matrimonio nació mi hijo Gustavo, el menor, le decíamos “El Güero”, pero el falleció a los 19 años, un accidente fatal en moto”.

Conozco parte de mi historia familiar y este evento marcó por completo a la familia. La gente narra que mi tío Gustavo era un joven alegre, con muchos amigos, “de sangre liviana”, que regalaba sonrisas, bromas y no repara en ayudar a su prójimo. Son los puntos por los cuales, desde mi percepción, me gustaría ser recordado, tener ese punto en el cuál la gente, al ver alguna foto o que llegara a su mente un recuerdo de mí, fuera cálido, amable, afable y con un gran sentido de añoranza.

Creo que de este punto hay que resaltar el hacer el bien sin mirar a quién y el dar, ser un ser dador, pero sin dar el todo porque después ¿con qué nos quedamos? ¿si das todo con que te quedas para ti? 

Después de pasar este trago amargo, me enfoqué en preguntar sobre cosas más amables y la primera persona que vino a mente fue preguntarle de su hija Marissa.

“Marissa para mi lo es todo, ella se ha hecho cargo de mi desde que empecé a enfermar y ya no me podía valer por mí misma, ella y mis nietos hasta la fecha ven por mi y les estoy eternamente agradecida, hoy puedo decir que tengo una bella familia, que me apoya y quiere y al final de la historia soy feliz”

Esta parte me enterneció como no se imaginan, quitando a un lado que la famosa Marissa es mi madre y que los nietos somos mi hermano menor y yo.

La forma en que se expresaba fue tan auténtica que me dieron ganas de llorar, pero en ese momento requerí portarme de manera profesional y continuar con la entrevista.

“Quiero compartir con todos ustedes que tomen buenas decisiones, que piensen bien lo que van a hacer porque hay acciones que los marcarán de por vida, escuchen a su familia, no se aferren a algo que se ve bonito, no dependan de nadie y sean independientes, luchen por sus sueños y cuando crean que encontraron a ese alguien, pies en la tierra y poco a poco porque a la vuelta no sabes que puede pasar”

Algo que no encontré la forma de no tomar en cuenta. ¿cuántas veces nos dejamos ir por el empaque y no damos pie a notar las famosas “red flags”? ¿Cuántas veces jugamos al “no pasa nada” cuando está el peligro en la puerta?

Creo que la moraleja de esta historia se centra en la toma de decisiones y dejar de lado la impulsividad que el momento pude prestar, pensar en que si y que no nos conviene y buscar un beneficio propio sin atropellar o perjudicar a los demás.

Quiero compartirles algo muy personal, mi abuela es como mi segunda madre, es la mujer, aparte de mi mamá, que también se ha ocupado y preocupado por mi toda la vida, es alguien que siempre ha buscado mi bien y siempre le estaré agradecido de por vida.

Evita, si te están leyendo esto, quiero decirte que te amo y que no sabría como agradecerte tanto, espero que este orgullosa de mí y una de mis metas, aunque no lo creas, es comprarte tu casita en el campo que tanto dibujábamos en mi infancia,

¡se que lo voy a lograr!

Muchas gracias por leer “Mi Neta”, te espero la próxima semana para “Netear” más

Puedes encontrarme en todas las redes sociales como @mikeperezochoa , estoy cocinando nuevos proyectos los cuales compartiré con cada uno de ustedes

Y la Neta nos leemos a la próxima


ALMAS QUE BRILLAN

No sé qué tienen ciertas personas, pero, nos salvan de la tristeza con un abrazo, nos acomodan la vida con su sonrisa, y les basta nada
más que su existencia para
hacernos sentir de otro planeta.


Algunas personas parece que
están hechas de atardeceres,
poesía y estrellas, porque les
basta un poco de su brillo para
convertir nuestros días en magia.

JWailen

NOTICIAS DEL REINO

TU PERIÓDICO DIGITAL

TE INVITA

Dale » Click» a la imagen para que puedas leer el contenido

¡ Gracias !

Comparte con familia, amigos y redes sociales

LA PERDIDA

Por Xatziri García Arano

CONTENIDO CRISTIANO

Todos hemos perdido a alguien o algo importante en nuestras vidas, puede ser un trabajo, la salud, o la muerte de un ser querido.

Nuestra familia recientemente tuvo una terrible pérdida, tal vez en nuestro caso no fue la muerte en sí más que la manera en la que sucedió. Sin duda, toda pérdida nos hace hacernos preguntas, pero también cuestionar a Dios.

En nuestra falta de entendimiento, solemos preguntarle al Señor; en ocasiones, hasta de una manera desafiante. ¿Por qué él / ella? ¿Por qué de esa manera? ¿Por qué a mí?

La realidad, es que no podemos saberlo todo, y Dios no nos explica todo. No porque no quiera hacerlo, sino, porque es muy poco probable que lo entendamos. Olvidamos que todo tiene que ver con un plan más grande que nosotros, y que sólo somos una pieza del rompecabezas, pero, el hecho de que seamos una pieza más, no significa que no seamos importantes, ningún rompecabezas está completo hasta que la última pieza no esté en su lugar. 

Nuestra mente finita, no comprende la infinidad de Dios y sus pensamientos, los cuales, son buenos, perfectos y agradables todo el tiempo.

Es difícil explicar que nada pasa sin que Dios lo sepa, pero, es importante entender que Él, nunca quiso que la muerte fuera parte de nuestro mundo, sin embargo, sucede, y Dios permite que muchas cosas sucedan por un propósito aun mayor que nosotros. ¿Hasta la muerte de un ser querido en terribles circunstancias? Incluso de esas experiencias tan dolorosas, Él puede sacar algo maravilloso.

Esto no es fácil de asimilar cuando una pérdida nos arrolla con pensamientos y sentimientos de dolor y desánimo, sin embargo, podemos estar seguros que, en esos tiempos difíciles, el Todopoderoso nos sostiene aun cuando creamos que no podemos más.

Cuando, mi ahora esposo, estuvo en el hospital con un pronóstico médico desalentador recuerdo que le preguntaba a Dios por qué me había abandonado, ¿acaso había hecho algo tan terrible para enfurecerlo? Y aun peor ¿no me había dado cuenta?

El Señor nunca respondió como tal a esas preguntas, y creo que fue, no porque no tuviera una respuesta, sino porque no había una respuesta.

Verás…

Él nunca nos abandona, y no hay nada que podamos hacer para enfurecer a nuestro Padre, podremos hacer cosas incorrectas, pero nada, nunca nos podrá separar de su amor, es por ese amor que nos ha prolongado su misericordia (Jeremías 31:3).

3Jehová se manifestó a mí hace ya mucho tiempo, diciendo: Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia.

Jeremías 31:3

Es en esos momentos tan duros que Él promete “rescatarnos”, sí ¡rescatarnos! Salmos 91:14-1514El Señor dice:

«Rescataré a los que me aman; protegeré a los que confían en mi nombre. 15 Cuando me llamen, yo les responderé; estaré con ellos en medio de las dificultades. Los rescataré y los honraré.” (NTV)

El promete ir por nosotros, y no sólo promete rescatarnos, sino que también honrarnos.

Te puedo decir que, aunque Dios nunca me abandonó a mí ni a mi esposo en el hospital, el pronóstico no se veía más alentador, quiero decir que, aunque las circunstancias no cambiaron, si lo hicieron nuestros corazones. Y eso es lo realmente importante para el Señor; tu corazón es lo más preciado para Él.

Con el paso del tiempo he comprendido que el Señor tiene un plan, sobre todo en las circunstancias difíciles de nuestras vidas, así que puedes estar seguro(a) que esa situación tan dura, no te matará, sino que, será usada para que puedas glorificar el nombre de Dios en la tierra, Su Tierra. 

Lleva un tiempo verlo, incluso después de 7 años, sólo he visto una pequeña parte del para qué. Pero, aun así, no define el “para qué” total de Dios.

Ahora, no cuestiones por qué Dios permite o no permite determinadas cosas en tu vida, sólo confía en que Él tiene un propósito, un “para qué”, aun cuando esté en silencio, Él está obrando y escuchando.

Pero, ¿qué pasa después de la muerte?

La Biblia nos dice en Juan 11:25-26: “25Jesús le dijo:

—Yo soy la resurrección y la vida.[a] El que cree en mí vivirá aun después de haber muerto. 26Todo el que vive en mí y cree en mí jamás morirá. ¿Lo crees, Marta?” (NTV).

Esto quiere decir que, aquellos que hemos creído en Jesús, nunca moriremos del todo; dejaremos este mundo para ir a su presencia donde podremos verlo cara a cara. ¡Qué gran bendición!

Amado Dios, hoy me acerco hasta Ti para darte gracias por velar mi sueño y regalarme un nuevo día. Gracias Señor por permitirme ver los rayos del sol y sentir el rocío y la frescura de esta encantadora mañana. Gracias porque Tú eres un Dios maravilloso y me has regalado un hogar y una bella familia.

Señor, te pido que hoy mi día este  lleno esperanza que todo nuestro ser, nuestra casa y lo que con bondad nos has dado estará bajo tu cuidado y pongo mi vida y la vida de mi familia en tus manos. Por favor bendícenos y haz que nunca nos falte la salud, el alimento, el amor, la ipaz y tu guía.

Acompáñanos a lo largo de la jornada y danos la sabiduría y la valentía para continuar por encima de cualquier oposición y en tu nombre alcanzar la victoria.

Te pido que ilumines nuestra senda para que cada labor que hagamos en este día esté bien hecha y nunca te apartes de nuestro lado, pues si Tú estás con nosotros, de absolutamente nada habremos de temer.

En el nombre de Jesús, Amén.

Por Ma. Guanajuato G.

Xatziri Garcia Arano

Te invito a leer otro artículo mío.

Si tú aceptaste a Cristo en tu corazón, eres hijo de Dios

NOTICIAS DEL REINO

TU PERIÓDICO DIGITAL

Dale «Click» a las imágenes para que puedas leer el contenido

Comparte con amigos, familia y en tus redes sociales

¡ Gracias !