1). Nunca se levanten la voz por ningún motivo. Es una señal de falta de respeto.
2). No expongan las debilidades de su esposa o esposo a su familia y amigos. Rebotarán hacia ti. Sois el guardián del otro.
3). Nunca utilices actitudes y estados de ánimo para comunicarte con tu esposa (o), nunca sabes cómo El o ella lo interpretará. Las parejas defensivas no tienen un hogar feliz.
4). Nunca compares a tu marido con otros hombres, ni a tu esposa con otras mujeres, no tienes idea de cómo es su vida. Si atacas su Ego, su Amor por ti disminuirá.
5). Nunca maltrates a los amigos de tu esposo (a) porque no te agradan, la persona que se supone que debe deshacerse de ellos es tu pareja.
6). Nunca olvides que tu esposa (o) se casó contigo, con nadie más. Cumple con tus deberes.
7). Nunca designes a nadie para que le preste atención a tu marido, O esposa, la gente puede hacer todo lo demás pero tu pareja es tu propia responsabilidad.
8)Nunca culpes a tu marido si regresa del trabajo a casa con las manos vacías. Más bien anímelo.
9). Nunca seas una esposa derrochadora, O un esposo mezquino el sudor de tu marido y el trabajo de tu esposa es demasiado precioso para desperdiciarlo.
10). Nunca finjas estar enferma con el fin de negarle sexo a tu marido. Debes dárselo como él quiere. El sexo es muy importante para los hombres, si sigues negándolo, es cuestión de tiempo antes de que otra mujer se haga cargo de tu deber. Y tu esposo nunca utilices a tu esposa como un objeto sexual, eso es egoísmo. Mujer considéralo: Ningún hombre puede soportar la inanición sexual por mucho tiempo (ni siquiera los ungidos)
11). Nunca compares a tu esposa (o) con tu exnovia en el dormitorio. Es posible que su hogar nunca se recupere si usted lo hace.
12). Nunca respondas por tu esposa (o) en las encuestas de opinión pública, deja que él o ella se encargue de lo que se le dirige aunque pueda responder por ti en las encuestas de opinión pública.
13). Nunca grites ni desafíes a tu pareja delante de los niños. Las mujeres sabias y los hombres inteligentes no hacen eso.
14). No olvides la inteligencia y sabiduría de su esposo y esposa antes de que se vaya.
15). Nunca permitan que sus amistades estén demasiado cerca de ustedes. Cuidado con el sexo opuesto.
Mel Gibs
Si alguien quiere alejarse de ti, hazme un favor y déjalos ir.
No les ruegues que vuelvan, no sigas mirando tu teléfono para ver si van a contactarte, solo finge que nunca existieron.
Cuando alguien elige irse, te está mostrando cuál es su lugar en tu vida, y eso se considera una bendición.
Con demasiada frecuencia, nos aferramos a personas que ya tomaron una decisión, pensando que si nos esforzamos más, amamos más profundamente o tratamos de probar nuestro valor, tal vez cambiarán de opinión.
Pero la verdad es que nunca deberías tener que convencer a alguien de quedarse.
Las personas correctas, las que realmente te aman, que ven tu valor y que verdaderamente valoran tu presencia, jamás se pondrán en una posición donde puedan perderte.
Dejar ir se trata de reconocer tu propio valor y entender que no necesitas rogar por un lugar en la vida de alguien.
Se trata de saber lo que vales… y saber quién lo merece, porque no todos lo hacen.
Hazme un favor y… deja de perseguir a las personas equivocadas, porque las personas correctas no huyen.
CAPITULO 5 ATENTADO MATRIMONIAL “… Te ganarás el pan con el sudor de tu frente,…”
Gén. 3:19 NIV
Las anteriores citas reflejan dos circunstancias que no han cambiado al paso de los años. Hemos escuchado y los que hemos tenido la fortuna de ver el trabajo de parto de una mujer, y la impresión que uno se lleva es única, hace conciencia plena del dolor con el que la mujer trae al mundo a otro ser., aunque sin omitir el avance de la ciencia que permite distintas formas menos dolorosas para que una madre sufra menos en su trabajo de parto.
…A la mujer dijo: En gran manera multiplicaré tu dolor en el parto, con dolor darás a luz los hijos;…
Gen. 3:616
El diccionario etimológico de Chile dice que la palabra «matriz» viene del latín matrix y se refiere a la cavidad que tienen dentro las mujeres, donde se producen las guaguas (bebé) La palabra matrix viene de mater (madre) más el sufijo -trix, que significa agente femenino, usado para crear adjetivos y sustantivos femeninos de quien realiza una acción. 1
Ahora bien, el hombre fue considerado como el proveedor del alimento, y que hasta la fecha con honra muchos continúan cumpliendo dicho papel., así pasamos a narrar en un documento mexicano llamado la Cláusula de Melchor Ocampo como se concebía al hombre y la mujer.
La referida cláusula se recitaba cuando los contrayentes celebraban su matrimonio y que entre otras cosas estipulaba:
“…Que el hombre, cuyas dotes sexuales son principalmente el valor y la fuerza, debe dar y dará a la mujer protección, alimento y dirección, tratándola siempre como a la parte más delicada, sensible y fina de sí mismo, y con la magnanimidad y benevolencia generosa, que el fuerte debe al débil, esencialmente cuando este débil se entrega a él y cuando por la sociedad se le ha confiado.
Que la mujer, cuyas principales dotes sexuales son la abnegación, la belleza, la compasión, la perspicacia y la ternura, debe dar y dará al marido, obediencia, agrado, asistencia, consuelo y consejo, tratándolo siempre con la veneración que se debe a la persona que nos apoya y defiende, y con la delicadeza de quien no quiere exasperar la parte brusca, irritable y dura de sí mismo, el uno y el otro se deben y tendrán respeto, deferencia, fidelidad, confianza y ternura, y ambos procurarán que lo que el uno se esperaba del otro al unirse con él, no vaya a desmentirse con la unión. Que ambos deben prudenciar y atenuar sus faltas. Que nunca se dirán injurias, porque las injurias entre los casados deshonran al que las vierte y prueban su falta de tino o de cordura en la elección: ni mucho menos se maltratarán de obra, porque es villano y cobarde abusar de la fuerza…”
Al hombre se le ha asignado un papel de proveedor, sin embargo, al paso de los años y al constante abuso, omisión y negligencia en éste, la mujer hoy en día se ha posicionado en un plano de igualdad superando las expectativas teniendo lo que hoy se llama un doble roll, trabajo y actividades en el hogar.
Ahora bien, el dolor de parto se limita a la mujer y no es posible que se conciba de alguna de otra forma.
Por ejemplo, los médicos, saben muy bien que la parte anorectal del ano no es susceptible de parir. Por el contrario si esta parte es accedida se produce el fenómeno de la violación, en la que explican los médicos cuando este fenómeno ocurre que: “ la parte anal es la parte final del tubo digestivo, que adquiere una forma circular cuando se encuentra dilatado por el paso del cilindro fecal o por la introducción de un cuerpo extraño; en su forma normal se representa por un pequeño punto cubierta por pliegues., de ahí que cuando esta parte es accedida con o sin consentimiento, muchas veces produce lo que se llama la contracción esfinteriana, dejando este hecho violento o no, evidencias como hematomas, laceraciones, equimosis, desgarros entre otros”., 2
Cosa distinta se da cuando el acceso carnal se da entre un hombre y una mujer, pues, cuando sus órganos sexuales se aparean forman el matrix y se consuma el hecho de la procreación. Esa esa cavidad (matriz) cumplirá la función para la cual fue diseñada. De esta forma no puede haber similitud entre a matriz y la parte anorectal.
Ahora hablemos del divorcio el cual es el enemigo del matrimonio, así como también la apatía y la indiferencia. Estos dos factores también aniquilan una relación. No hay nada más doloroso que personas que tenga que abandonar la relación que un día los unió. Sin duda muchas causas habrá para dejar de sentir la pasión y el deseo, entre algunos son las aflicciones.
En la primera etapa de la separación entra una especie como de cuestión de guerra psicológica. Ya que tan sólo pensar en el tormento de la separación desestabiliza, la personas siente el estrago de la futura soledad que vendrá al quedarse sin la pareja, el sentimiento de culpa llega, el lamento también por no haber tenido un buen comportamiento.
En la referida guerra psicológica, surgen los aliados con sus voces tan marcadas, “déjalo (a)” ya vendrá otro amor, no tiene caso que sufras, divórciate, no merece tus lágrimas, yo conozco a un abogado que te puede asesorar, “te lo dije”, entre otras cosas semejantes que poco a poco van fortaleciendo la idea del adiós.
Esta presión psicológica obliga a la otra parte en conflicto a reunir su grupo de aliados y a preparar sus armas. Empiezan a surgir el odio, reclamos, lamentos, pero también en ocasiones el deseo de la venganza: “…que me repare el daño causado…”, se piensa en la pensión alimenticia, la regulación de visitas familiares y en el peor de los casos se solicitar la perdida de la patria potestad.
Para solitar esta pérdida se arguye que la futura pareja de tu “ex”será un peligro sexual, maltratará a tu ()s hijo (s) o más cruel te robaran el cariño y la atención.
En este sentido quien ha transitado o está transitando esta etapa saben del dolor tan grande que se siente lo anterior expuesto.
No dejemos de mencionar otro problema presente que es el desencanto que se produce por la pérdida de los bienes materiales o el ocultamiento de los mismos para que el otro tenga las menores ventajas económicas. Es aquí donde el sufrimiento se incremente por tener que repartir por sentencia judicial los bienes adquiridos con tanto esfuerzo.
La vida se vuelve nada, vacía, se quiere buscar la respuesta a la interrogante: “en que falle” o “en que fallamos”.
En muchas ocasiones después de una ruptura amorosa, las personas permanecen en esta etapa muchos años, haciendo la vida imposible al otro (a), pretextando cualquier cosa para que no sea feliz quien algun día fue su amor. Pero, ¿Cómo es esto? Las parejas contantemente recurren a los juzgados a demandar entre otras cosas, incremento de pensión, modificación o cambio de la guarda y custodia, supervisión de visitas familiares, y a exponer la invención de delitos; maltrato, violencia o abuso sexual entre otros.
Ahora bien, muchos con madurez deciden retirarse de la relación en buenos términos, pero otros no, y es aquí donde entra la segunda etapa de la separación; la guerra. Se fijan posturas se va ante el juez con una demanda peticionando la separación, se fija el porcentaje de alimentos, se establece la convivencia, se define la guarda y custodia, la partición de los bienes entre otras cosas más.
En esta etapa se acabo el amor, llego la etapa de la decisión, cada quien usa sus mejores argumentos para obtener en muchas ocasiones la mejor parte, ya no importan las caricias y los besos.
Son unas verdaderas batallas legales en los juzgados y es esta parte la que nos hace reflexionar y visualizar dos momentos, una es en la que decidieron unir sus vidas; regresemos el tiempo e imaginemos sus expresiones de felicidad y alegría, perdidos en la fiesta y salutaciones, la luna de miel, todo lo hermoso y bello que da la experiencia de la boda., y otro durante la escena gris que se presenta en el mismo momento del divorcio; ambos cónyuges no se miran al rostro, todo depende de los abogados y la decisión del juez, ellos casi no intervienen.
En la tercera etapa de una separación que es la consumación del divorcio, en la que se ejecutan las decisiones tomadas respecto del cuidado de los hijos y de los bienes., viene la reestructuración de la vida de los divorciados; algunos vuelven a casarse prontamente, otros quedan tan dañados que no quieren volver a mencionar la palabra matrimonio, otros toman conductas extrañas volviendo a tomar un segundo aire de Juventud y de diversión que puede derivar en el alcohol, sexo, drogas entre otras.
También se puede empezar a gestar una vida sin sentido, de frustración y de vacío, presentándose la soledad y el sufrimiento. Muchos transitan este estilo de comportamiento emanado de una vida con familia disfuncional.
Como ya lo mencionamos los exconyuges pueden vuelven contraer nupcias, sin embargo, la particularidad de esta decisión radica en que se precede de una ruptura amorosa, si hubo hijos en la anterior relación y en la nueva también existen, se tiene que dar la aceptación de los hijos de unos de otros, así también vivir bajo la sombra de la existencia de la expareja. y con la cual tendrá congeniar se quiera o no, ya que existirán muchos eventos familiares o sociales que comprometerán a las exparejas.
En lo anteriormente expuesto y por la experiencia reflejada se considera que es muy riesgoso optar por este tipo de decisión, por lo siguiente; cuando las personas unen sus vidas entregan el 100% del corazón, no comparten la exclusividad de su relación., sin embargo, dentro de una relación donde hay hijos de una primera relación de pareja, es ineludible que existirán obligaciones paternales permanentes, por lo que la nueva relación debe estar consciente que no existirá un cien por ciento de exclusividad para amarla, en virtud de que la relación estará dividida entre el amor a la pareja, los hijos de la relación anterior, los hijos de la nueva y los hijos que estos pudieran tener.
Ante el anterior panorama la relación puede llegar a fracturarse, ya que el hombre puede llegar a omitir darle honor a la mujer y la mujer puede llegar a faltarle el respeto al hombre.
Este es precisamente el atentado contra el matrimonio; perder la dignidad y el respeto y sobre todo enfrentar retos y desafíos ante la desmoralización y la decepción.
Otro atentado contra el matrimonio es la incomprensión, pero lo que lo agrava es la falta de tiempo; tiempo para adquirir sabiduría para el matrimonio o relación de pareja.
No dejemos de referir que hoy día la soltería se encamina hacia una futura soledad; soledad que se presenta cuando ya mis amigos no estarán conmigo, cuando mamá o papá ya no existan o peor aun cuando teniendo descendientes, estos me rechacen por haberles dado una infancia de terror.
Una solución a todo lo expuesto se encuentra en el tema de la comprensión. Esta hará ubicar a toda relación de que somos simplemente humanos imperfectos; que morimos que nos enfermamos, que estamos sujetos a necesidades biológicas y emocionales, que algún día los problemas hormonal se presentaran en ambos, que las neuronas nos harán funcionar diferentes, seremos personas distintas a la persona con la que nos casamos, que si no se preveen recursos para el futuro se tendrá una vejez de carencias marcada por la adversidad, el abandono y la soledad.
Hoy día el problema es que la mayoría se resiste a creer lo anterior, la persona no tiene una planeación de sus vidas, hay una oposición insensata a vivir como un barco sin timón, hay miedo a enfrentarse a formar una familia, prefiriendo la promiscuidad, la irresponsabilidad. Las personas han llegado a vivir para comer y no comer para vivir.
Por tanto recuperemos la dignidad del matrimonio, éste no se hizo para pelear, sino para compartir la vida, para hacerle menos gravosa, no para justificar equivocación, pero, si esto pudiera pasar, la ciencia médica puede ayudar a corregir cualquier problema, también la fe, pero la mayor parte es la voluntad a cambiar lo que haya que cambiar, es decir, todo aquello que atente contra el matrimonio; desde debilidades, errores, horrores y todo malentendido.
La vida debe tener un propósito claro dentro del matrimonio no fuera del mismo, así lo dice la canción mexicana cuyos autores Jesús Navarro y Alfredo Bojalil Gil: “sin un amor la vida no se llama vida”. Lo paradójico es que cantamos del amor, anhelando y necesitándolo y por otro lado lo llevamos a los juzgados., lo juzgamos lo atacamos.
Los problemas que se deben solucionar dentro del matrimonio son los problemas de salud; trastornos de la conducta, las adicciones, depresión, problemas psicológicos, mejorar un mal carácter; abandonar la soberbia y la arrogancia, pensando que nunca permaneceremos jóvenes.
El atentado contra el matrimonio o relación de pareja se puede frenar cuando el hombre respeta a la mujer tratándola como vaso frágil y a su vez mujer respeta al hombre.
1.- consulta electrónica. http://etimologias.dechile.net › matriz. 2.- Luis Alberto Kvitko, La Violación, Peritación médico legal en las presuntas víctimas del delito. Ed. Trillas. Reimp. 2004. pág. 60.
Herirla mientras ya estaba herida… ahí fue donde realmente fallaste.
No solo como hombre, sino como ser humano.
Ella ya cargaba más de lo que alguna vez te confesó.
Luchaba en silencio contra batallas que nunca notaste.
Se esforzaba por mantenerse entera, cuestionando su valor, ahogándose en pensamientos, agotada por la vida…
y aún así, seguía eligiéndote.
¿Y tú qué hiciste a cambio?
Te convertiste en otra herida. Cuando necesitaba consuelo, le diste confusión. Cuando necesitaba cercanía, te alejaste. Cuando necesitaba sentirse segura, la hiciste sentir desechable.
No viste su dolor… lo aumentaste.
No la protegiste… te volviste otra razón por la que ahora tiene que protegerse sola. Ahí fue donde fallaste.
Porque ser hombre no es decir lo correcto cuando todo está bien.
Es estar ahí cuando ella se está desmoronando.
Es aparecer cuando ya no tiene fuerzas para seguir fingiendo que todo está bien.
Y tú no lo hiciste.La dejaste sufrir en silencio…
y aún así esperabas que ella te diera todo de sí.
Algún día entenderás que el amor que ella te dio no era común. Era desinteresado.
Era raro.
Pero para entonces…ella ya se habrá ido.
No rota,
no llena de rencor…
sino sanada.
Y finalmente amándose a sí misma como tú nunca supiste hacerlo.
De la Web
¡ Hola Bienvenidos !
Tte. Cor. J.M. y Lic. Francisco Javier Silva Vidal.
¿Alguna vez has querido hablar con alguien y el temor te detuvo?
Quizá te dio pena pedir ayuda, o temiste hablar por el temor a ser juzgado.
Pero sabes Dios nos dio un lenguaje y debemos de atesorar la bendición de la comunicación, tener conversaciones reales, transparentes y no asumir cosas por no atreverte a hablar algo.
Me he preguntado ¿cuántas personas decidieron perder amistades por no atreverse a hablar?, ¿cuántas personas han perdido oportunidades? por no decir ¡ sí puedo ! ¡ Quiero hacerlo !
La palabra de Dios nos enseña:
El hombre se alegra con la respuesta de su boca; Y la palabra a su tiempo, ¡cuán buena es!
Proverbios 15:23
A todo el mundo le gusta una respuesta apropiada; ¡es hermoso decir loProverbios 15:23 (NTV) correcto en el momento oportuno!
Proverbios 15:23 (NTV)
Dios nos ha diseñado para tener conversaciones oportunas, correctas, que edifiquen a otros. Buscar la restauración es buscar la unidad, hablar en amor es buscar unidad, un consejo a tiempo, un lo siento a tiempo, un te quiero, me importas a tiempo es buscar el amor, es buscar la hermandad.
Dios me ha permitido ver que cuando uno busca conversaciones honestas, construyes amistades duraderas, quizá en tu familia se han presentado algunos desacuerdos pero el amor siempre dará el primer paso para buscar la restauración. Hablar lo correcto en el momento oportuno es algo que Dios nos regala, somos hijos de Dios, llenos de su Espíritu. Como hijos de Dios buscar la unidad es parte de nuestro ADN.
La unidad del Espíritu
1Yo pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados, 2con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor, 3solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz; 4un cuerpo, y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación; 5un Señor, una fe, un bautismo,6un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos.
Efesios 4:1-6Reina-Valera 1960
Tener conversaciones a tiempo, no es algo pasajero es algo que traerá eco, no tienes idea lo que está al otro lado de esa conversación.
Querido lector , no subestimes el poder de una palabra guiada por el Espíritu.
Dios mismo habló, y el mundo fue creado. Jesús habló, y los muertos se levantaron, los corazones se encendieron, los pecados fueron perdonados.
Tú también has sido llamado a hablar vida, a sembrar verdad con mansedumbre, a restaurar con palabras tejidas en gracia y ungidas con amor.
La Palabra dice:
La blanda respuesta quita la ira; Mas la palabra áspera hace subir el furor.
Proverbios 15:1
La muerte y la vida están en poder de la lengua, Y el que la ama comerá de sus frutos.
Proverbios 18:21
– No te calles cuando el amor te lleva a hablar.
– No te escondas cuando Dios te llama a construir unidad.
– La conversación que evitas … podría ser un milagro.
– Donde el amor habla, florece la restauración.
– Que tus palabras sean un olor grato.
– Recuerda: no hay conversación pequeña si lleva verdad y gracia.
Inicia esa conversación que podría cambiarlo todo. Dios va contigo, abre camino.
Porque cuando hablas en Su nombre, no solo construyes puentes estás construyendo su Reino.¡Aleluya!
Con cariño,
Pastora Ari.
Padre, yo te doy gracias porque Tú me has llenado de tu presencia, gracias a tu Espíritu Santo, yo te pido mi Dios que en esa gracia y en ese favor que me has brindado, pueda tener siempre palabras que edifiquen, conversaciones que levanten, conversaciones llenas de amabilidad, de fe y esperanza. Ya que tú me has dado sabiduría para hablar palabras de bendición, palabras que construyen a otros. Hoy me comprometo Padre a siempre buscar la restauración, a buscar la edificación. Gracias por la bendición de poder tener conversaciones con otras personas.
Si algo me has enseñado, es que tienes palabras de vida, de vida eterna. Jesús tuvo muchas conversaciones cuando estuvo aquí en la tierra. Y en cada conversación siempre buscó que la persona sanara, que la persona fuera libre, que la persona fuera restaurada. Aleluya.
Él es nuestro ejemplo, y yo quiero abrazar ese ejemplo , Padre, gracias por guiarme a la verdad y al amor. Gracias por la bendición de la conversación. Te pido todo esto en el nombre de Jesús, mi Señor y Salvador, mi gran ejemplo de siempre caminar en amor.
Extracto de su libro, en toda sociedad es fundamental una visión y un ordenamiento normativo que mantenga unidos los lazos de la población que la constituye. Estos dos componentes no son opuestos en sí mismos sino complementarios. Juntos expresan lo que entendemos por Revelación.
Donde no hay visión, el pueblo se desenfrena, pero el que guarda la ley es feliz.
Prov. 29:18
La visión es la verdad, es una percepción de Dios y sus caminos. La visión es el contacto real entre Dios y el espíritu humano y es la condición necesaria de cualquier revelación directa. Y en lo que respecta a la ley, vale aclarar que no hace referencia estrictamente a la Ley mosaica sino a instrucciones distintas y articuladas que Dios da a su pueblo para el cumplimiento de tal o cual visión permitiendo que quede registrada la revelación como tal.
«Venid», dice Isaías,»y subamos al monte del Señor, a la casa del Dios de Jacob; y él nos enseñará sus caminos, y caminaremos por sus sendas» porque de Sion saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra del Señor «. Is. 2:3
es pues, una nueva y particular declaración de la voluntad del Señor.
En ausencia de una declaración real y válida de la voluntad de Dios, vendrán tiempos en que las pasiones elementales de la naturaleza humana estallarán con violencia desenfrenada, se disputarán las enseñanzas de la moralidad, se negará su autoridad y se romperá su yugo; los vínculos que mantienen unidos al Estado y la comunidad se romperán, y el lento crecimiento de las edades puede desaparecer en un momento.
Pero la necesidad de una revelación se puede comprender estudiando la naturaleza del espíritu del hombre. El hombre debe tener un objeto de adoración, distinto de su especie y por encima de sí mismo, superior a él, que lo induzca a adorarlo, debe tener además, la seguridad de su propia inmortalidad, la inmortalidad del alma.
Para satisfacer estas demandas del espíritu, ¿qué puede ser útil, aparte de la revelación?
La ciencia confiesa francamente que no puede decirnos nada de las cosas que más nos interesa saber.
¿Cómo se encuentra con el anhelo del alma de que Dios nos muestre las lentas etapas por las cuales el hombre se convirtió en un alma viviente? ¿Cómo puede ayudar a que la vida se viva con sabiduría, amor y bien, en medio de la incertidumbre del mundo, y enfrentado a la certeza de la muerte, que se nos diga que nuestra estructura física está unida por mil vínculos inmediatos con [la] de otros mamíferos.
Tal hecho es insignificante; el hecho supremo es que no somos como otros mamíferos en los aspectos más importantes; tenemos corazones que anhelan y anhelan, mentes que preguntan y cuestionan, pero no lo han hecho; queremos a Dios, nuestro corazón y nuestra carne claman por el Dios viviente; y exigimos una vida eterna; no es así.
¿Cómo puede la ciencia pretender que lo que no sabe no es conocimiento, mientras que ella tiene que confesar que no sabe precisamente las cosas que más nos preocupa a los hombres saber?.
¿Qué probabilidad hay de que un hombre cierre los ojos al sol porque otra persona, muy inteligente y trabajadora, se ha encerrado en un sótano oscuro y trata de persuadirlo de que su vela es toda la luz que legítimamente puede usar?, lo que no puede verse con su vela no es real.
No es posible que la ciencia no pruebe la revelación, pero demuestra que la necesitamos. Ella hace todo lo posible, ensancha sus fronteras, es más seria, más precisa, más informada, más eficaz que nunca: pero muestra que lo que más quiere el hombre no lo puede dar, le pide que se vaya a otra parte.
Pero ahora se puede decir: una cosa es probar que el hombre necesita una revelación y otra mostrar que se ha dado una revelación.
Los cristianos creemos que tenemos una revelación y nos parece suficiente. Nos da precisamente esas seguridades acerca de Dios y acerca del alma sin las cuales vacilamos, nos desconcentramos y comenzamos a desanimarnos. Tenemos una visión y una ley. Nuestra Biblia es el registro de la visión cada vez más amplia y clara de Dios. El poder y la autoridad de la visión parecen ser más convincentes, simplemente porque se nos permite ver el proceso de su desarrollo.
Aquí somos capaces de estar con el vidente y ver, no las largas etapas iónicas de la creación que la ciencia ha estado rastreando dolorosamente en estos últimos días, sino el hecho supremo, que la ciencia profesa ella misma incapaz de ver,que Dios fue el Autor de todo.
Aquí podemos observar cómo se aclaran las concepciones, a través de Moisés, a través de los salmistas, a través de los profetas, hasta que por fin tenemos una visión de Dios en la persona de Su Hijo, quien es el resplandor de la gloria del Padre, la imagen expresa de Su rostro. Vemos que Él, el Creador invisible, es Amor.
Nuestra Biblia también es el registro de una ley, una ley de conducta humana, la voluntad de Dios aplicada a la vida terrenal. Al principio, la ley se limita a unas pocas prácticas primitivas y observancias externas; luego crece en complejidad y multiplicación de detalles; y sólo después de un largo curso de disciplina, de esfuerzo y aparente fracaso, de enseñanza y desobediencia deliberada, la ley se pone al descubierto hasta sus raíces y se presenta en la forma simplificada y evidente del Sermón de la Montaña y los preceptos apostólicos.
No es necesario comenzar con ninguna teoría en particular sobre la Biblia, como tampoco es necesario conocer la sustancia del sol antes de que podamos calentarnos con sus rayos. No es necesario buscar certeza científica en las historias y tratados a través de los cuales se nos comunica la visión y la ley. Sabemos que las vasijas son de barro, y la presuposición en todo momento es que la luz solo crecía desde el resplandor del amanecer hasta el día perfecto. Pero sabemos, estamos persuadidos, que aquí, a ojos que ven y corazones humildes, está la revelación de Dios y de su voluntad.
Tampoco es solo en la Biblia donde Dios nos habla. Ha habido momentos en la historia de la cristiandad, como a mediados del siglo XVIII, en los que, aunque la Biblia estaba en manos de los hombres, parecía ser casi letra muerta. «No hubo visión, y el pueblo se desató». Es por hombres y mujeres vivos a quienes Él concede visiones y revela verdades, que Dios mantiene la pureza y el poder de Su revelación para nosotros.
Vino en visión a Fox y los primeros Amigos, a Zinzendorf y los primeros moravos, a Wesley y los primeros metodistas. Rara vez pasa una generación, pero algunos videntes son enviados para hacer de la Palabra de Dios una influencia viva para su época. La visión no siempre está libre de errores humanos, y cuando deja de vivir puede volverse obstructiva, una causa de parálisis más que de progreso.
Pero Agustín y Jerónimo, Benedicto y León, Francisco y Domingo, Lutero y Calvino, Ignatius Loyola y Xavier, Fenelon y Madame Guyon, Jonathan Edwards y Channing, Robertson y Maurice, Erskine y MacLeod Campbell, son solo ejemplos del método de Dios: las edades cristianas.
La visión llega pura y fresca como si viniera directamente de la presencia de Dios. El tradicionalismo se desmorona. La duda se retira como un fantasma de la noche. Poderosas revoluciones morales y despertares espirituales se logran por medio de Sus escogidos. Y debería ser nuestro deseo y nuestro gozo reconocer y dar la bienvenida a estos videntes de Dios.
«El que guarda la ley, feliz es». Es una cosa triste estar sin una revelación y andar a tientas en la oscuridad al mediodía; mantener la mente en suspenso melancólico, inseguro sobre Dios, sobre su voluntad, sobre la vida eterna.
Pero es mejor no tener revelación que tenerla e ignorarla. La duda honesta está llena de dolor necesario, pero creer y no obedecer es el camino hacia la ruina inevitable.
«El que guarda« -sí, el que busca en la revelación, no por curiosidad, sino por una ley por la cual vivir; que escucha los sabios preceptos, no para exclamar: «¡Cuán sabios son!» sino para actuar sobre ellos.
Hay muchos cristianos profesantes que están constantemente sumidos en la tristeza. Los incrédulos pueden señalarlos con el dedo y decir: «Creen en Dios, en la salvación y en el cielo, pero vean el efecto que tiene en ellos. ¿De verdad creen?» Oh, sí, realmente creen, pero no obedecen; y ninguna cantidad de fe trae felicidad duradera aparte de la obediencia. La ley exige que amemos a Dios, que amemos a los hombres; nos exige abstenernos de toda apariencia de maldad, que no toquemos lo inmundo; nos invita a no amar al mundo, nos dice cuán imposible es el doble servicio de Dios y Mammon.
Ahora, aunque lo creemos todo, no nos puede dar nada más que dolor a menos que lo vivamos. Si hay una visión y le cerramos los ojos, si hay una ley y nos apartamos de ella, ¡ay de nosotros! Pero si recibimos la visión, si guardamos la ley con lealtad y sinceridad, el mundo no podrá sondear la profundidad de nuestra paz ni elevarse a la altura de nuestro gozo.
Por si es del interés del lector consultar el texto completo, comparto la liga:
Señor mío y Dios mío, en la mañana de este nuevo día sábado me acerco hasta Ti para saludarte, para alabarte y para darte gracias por todo el amor que Tú derramas sobre mi vida y sobre la vida de mi familia, por la paz que le das a nuestros corazones y por tu constante compañía que nos permite mantenernos en pie y salir adelante.
Gracias Señor por la noche que ya pasó, por nuestro hogar, por los alimentos que siempre llevas hasta nuestra mesa y porque eres Tú quien diariamente hace nuestra vida brillar.
Amado Dios, en esta oración quiero suplicarte que por favor nos des claridad para reconocer y aceptar nuestras limitaciones, fortaleza para poder afrontar las inevitables dificultades de la vida y humildad para aceptar que las verdaderas victorias solo provienen de Ti.
Señor, Tú mejor que nadie conoces nuestras metas, nuestros anhelos, nuestras preocupaciones y también nuestras necesidades. Hoy dejo mi vida y la vida de mi familia en tus manos y te suplico que nos ayudes a encontrar caminos de esperanza y solución.
Por favor aliviana nuestras cargas, libramos de la injusticia, de la enfermedad, del enemigo malvado y el peligro que asecha.
Por favor orienta cada uno de nuestros pasos, danos las herramientas para alcanzar nuestros objetivos y danos sabiduría para aceptar que cada una de las dificultades que aparecen en nuestro camino son una oportunidad que nos brindas para demostrar nuestra fe y poder seguir creciendo como personas más comprensivas, dedicadas, trabajadoras y optimistas.
Amado Dios, gracias por la dicha de vivir un nuevo día. En tus manos dejo este sábado que empieza; por favor permite que a cada instante encuentre motivos para estar animado y fortalecido y concédeme la dicha de una jornada llena de paz, alegría, bendiciones, salud, triunfo y bienestar. En el nombre de Jesús. Amén.
Amado lector: ¿Con cuál parte del fragmento de la expulsión del Edén se quedó usted?
¿Cuántas veces las preguntas que nos hace Dios son para nosotros extrañas?
Dios le pregunta a Adán ¿Dónde estás?
(Genesis 3:9)
Usted y yo podríamos decir, Dios es omnipresente, él sabe la posición de todos, ¿Por qué hace esta pregunta? Sí Él todo lo sabe.
Veamos lo que podemos llamar final de la conversación: Expulsión, permítame citar las Escrituras en la versión RV60 Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén QUERUBINES, Y UNA ESPADA encendida que se revolvía por todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida.
Este es el corazón que hoy nos coloca como analistas.
Que poderosos son los enlaces en toda la Escritura, le invito a dar un recorrido por Ezequiel 1 y 4, léalos completos, pondré un pequeño fragmento.
Y el aspecto de sus caras era cara de hombre, y cara de león al lado derecho de los CUATRO, y cara de buey a la izquierda en los cuatro; asimismo había en las cuatro caras de águila.
¿A usted le gusta viajar a diferentes partes del mundo? ¡Sí, claro!
Viajemos a otro punto de la escritura, uno de mis másamados libros: Apocalipsis, escrito por un varón “El discípulo amado”, quien vio al Señor caminar sobre el mar, quien vio la multiplicación de los panes, quien escucho a la mujer de flujo de sangre dar testimonio del poder que emanaba del Señor, quien vio la resurrección de la hija de Jairo, quien vio la transfiguración de nuestro Señor Jesús. A quien el Señor confió su madre, Sí Juan, uno de los 3 más cercanos a nuestro Señor Jesús.
Juan escribió El evangelio según San Juan, evangelio al que todo recién nacido en la Fe, animo a leer. Y también tenemos de él 3 cartas y el poderoso libro de Apocalipsis.
Toda la escritura es inspirada por Dios, que gran honor para este varón transcurrir su vida siendo un instrumento del Señor como escritor.
…. El primer ser viviente era semejante a un león; el segundo era semejante a un becerro; el tercero tenía rostro como de hombre; y el cuarto era semejante a un águila volando.
Apocalipsis 4:6-11
Bien: pues tomemos los puntos y reunamos: Genesis, Ezequiel, Apocalipsis. Vemos que el lugar que se nos había dado (a la humanidad representada por Adán), para cuidar, cultivar, poner nombre a los animales, GOBERNAR y MULTIPLICARNOS.
Fuimos destituidos por la desobediencia, usted puede enojarse y decir: Adán se equivocó, como le hizo caso a su mujer, usted puede decir, fue una alta traición, o también puede decir la mujer tuvo la culpa, etc., etc.,
Pero ¿sabe algo? No se detenga mucho en ello. Le animo a que se ENFOQUE en quien puso a la humidad en ese precioso lugar, LUGAR en donde Dios y la humanidad se comunica, en donde Dios era el proveedor y la humanidad la administradora, en donde Él dijo no es bueno que este solo le haré ayuda idónea.
¡Medite en todo lo que recibimos! (la humanidad – las criaturas echas por Dios, a su imagen y semejanza)
Medite en toda la abundancia de ese LUGAR, del polvo de esa tierra fuimos formados, allí recibimos el sopló de Dios, allí nacimos como seres vivientes.
Una vez formados allí fuimos PUESTOS, una vez puestos, Dios hizo nacer todo árbol delicioso a la vista y bueno para comer, el árbol de la vida, el árbol de la ciencia del bien y del mal, ríos, animales, etc., Lea con detalle Genesis 3.
Hoy pondremos nuestro enfoque que en el LUGAR donde fuimos puestos teníamos comunicación con Dios, él nos coloco como administradores, gobernantes, nos dio AUTORIDAD, etc., Enfóquese en todo lo DADO por Dios que no es palpable, que es espiritual, que es mental, que requiere que el hombre decida ejercer.
Usted me puede decir, ¡sí, pero lo hemos perdido!
Pues ¡No!, mi amado lector, no lo hemos perdido, usted y yo en este presente 2025 estamos con la libertad de acceso, permanecer, administrar, gobernar, hacer uso de la autoridad depositada si lo DECIDIMOS.
¡Sí! Decisión, determinación, disciplina, constancia, no es de ganas o no ganas, es más haya, es de determinación, determinando que nada ni nadie nos puede separar de Él.
¿Cuál es la escritura que respalda lo antes dicho? LOS CUATRO EVANGELIOS.
Mateo: Hombre
Marcos: León
Lucas: Buey
Juan: Águila
Entonces estos cuatro evangelios que es la Palabra de Dios escrita, que es la vida de Jesús en la tierra, en obediencia al Padre, siendo cien por ciento hombre y cien por ciento Dios, quien anduvo siempre en comunicación con Dios Padre, quien ejerció su autoridad para sanar enfermos, liberar oprimidos, dar vista a los ciegos, enseñar a multitudes, hacer uso de lo natural y unirlo con sobrenatural para proveer a multitudes.
Él nos restituye a nuestro lugar original, a nuestro lugar más alto, al lugar en donde CAMINAMOS CON DIOS, HABLAMOS CON DIOS, ADMINISTRAMOS LO QUE DIOS NOS DA, por medio de la preciosa espada encendida que gira en todas direcciones. Que es su Palabra.
¡Sí! Mi amado lector, en usted esta la DETERMINACIÓN de acezar a su LUGAR de origen y permanecer en el, en lo espiritual.
Usted tiene la decisión de aceptar el pago que ya se ha dado para que usted regrese a su posición, al acceso directo a Dios y ha SER el administrador de todo lo depositado en usted.
Haga honor a quien le dio aliento de vida, haga honor a quien lo creo, haga honor a quien le tiene la mayor confianza, ha quien siempre ha sido fiel, a quien creo todo lo maravilloso que ahí en esta tierra para que usted lo administre.
Le animo a hacer inventario de sus administraciones y actualizar sus cuentas “T”.
¡Le animo a conversar con su creador y a mantenerse es su posición, acceso y administración!
Porque, así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos.
Romanos 5:19
Dios le pregunta ¿Dónde estás?
AMADO DIOS
Creador del cielo y de la tierra, dueño de mi ser, de mi alma y mi corazón: el cielo se viste de azul anunciando una nueva mañana y con los primeros rayos del sol yo me acerco hasta Ti para darte gracias por todas las hermosas bendiciones y regalos que Tú le das a mi vida.
Padre celestial, gracias por tu presencia y tu compañía, pues solo en Ti encuentro el alivio para mis tristezas, solo Tú calmas mi ansiedad y solo en tu bendito refugio mi alma está tranquila.
Es por eso Señor que hoy acudo a Ti, para humildemente poner en tus manos todo lo que tengo, todo lo que soy y todo lo que amo: mi vida, mi hogar, mi familia y mis amigos.
Por favor avívanos en cada jornada, escucha nuestras suplicas, danos tu paz y tu fuerza. Por favor transforma el desaliento en esperanza, la angustia por gozo, la enfermedad por salud y las necesidades por bendiciones y abundancia.
Te pido que nos acompañes en este y en cada día de nuestra vida, guía nuestras actividades, apártanos del peligro, del enemigo, de las injusticias y líbranos siempre de todo mal.
De nuestra parte daremos siempre lo mejor de nosotros con una constancia infatigable y al mismo tiempo confiaremos en Ti y en tu voluntad, porque tus tiempos son perfectos y tus planes son maravillosos y aquellos que me quieren ver caer tendrán que ver como Tú me tomas en tus brazos, me avivas, me salvas y me bendices.
Señor, si en mi vida tuviera un solo deseo sería que Tú siempre estuvieras a mi lado, porque tu presencia me sustenta y me refresca. Amado Dios, creo en Ti y en Ti espero con fe; gracias por escuchar mi oración, por tu amor y por tu infinita misericordia. Nombre de Jesús. Amén. 🙏🏻
La perimenopausia es la etapa de transición antes de la menopausia, cuando el cuerpo de la mujer comienza a producir menos estrógeno y progesterona. Puede comenzar entre los 35 y 50 años, y suele durar varios años (en promedio de 4 a 8). Termina oficialmente cuando la mujer lleva 12 meses consecutivos sin menstruación, momento en que se considera que ha llegado la menopausia.
Síntomas comunes de la perimenopausia:
Pueden variar mucho entre mujeres y cambiar con el tiempo:
• Ciclos menstruales irregulares (más cortos, largos, abundantes o escasos)
• Bochornos o sofocos
• Sudores nocturnos
• Insomnio o dificultades para dormir
• Cambios de humor, ansiedad o depresión
• Fatiga
• Sequedad vaginal o molestias durante las relaciones sexuales
• Disminución del deseo sexual
• Problemas de concentración o memoria («niebla mental»)
• Aumento de peso, sobre todo en el abdomen
Hormonas Clave Afectadas en la Perimenopausia:
El estrógeno: es una de las hormonas principales que regula el ciclo menstrual y tiene un papel crucial en la salud del cerebro, huesos y corazón. Durante la perimenopausia, los niveles de estrógeno comienzan a fluctuar, lo que puede causar síntomas como irregularidades menstruales, sofocos y problemas de sueño. La disminución de estrógeno también puede afectar la memoria y la claridad mental.
La progesterona: trabaja en conjunto con el estrógeno para regular el ciclo menstrual. Durante la perimenopausia, los niveles de progesterona disminuyen, lo que puede resultar en ciclos irregulares, ansiedad, insomnio y cambios en el estado de ánimo. Esta hormona también tiene un efecto calmante sobre el sistema nervioso.
Testosterona: Aunque normalmente asociamos la testosterona con los hombres, las mujeres también producen pequeñas cantidades de esta hormona. Durante la perimenopausia, los niveles de testosterona pueden disminuir, afectando el deseo sexual, la energía y la fuerza muscular. La testosterona es crucial para mantener la libido y la vitalidad.
Cortisol: El cortisol, la hormona del estrés, puede aumentar durante la perimenopausia debido a los desafíos emocionales y físicos que esta fase conlleva. Un nivel elevado de cortisol puede empeorar los síntomas, causando fatiga, aumento de peso (especialmente en la zona abdominal) y problemas para dormir. El cortisol es fundamental para la salud general durante esta transición.
Insulina: La sensibilidad a la insulina puede disminuir durante la perimenopausia, lo que significa que el cuerpo puede tener más dificultades para procesar el azúcar en la sangre. Esto puede llevar a un aumento de peso y a una mayor dificultad para perder grasa abdominal. Es importante adoptar una dieta saludable y controlada en carbohidratos para manejar estos cambios.
Te comparto 5 tips para navegar los cambios hormonales:
1. Equilibra tu dieta con alimentos ricos en fitohormonas: Las fitohormonas, presentes en alimentos como la soya, las semillas de lino y las legumbres, pueden ayudar a equilibrar los niveles de estrógeno naturalmente. Una dieta rica en alimentos de origen vegetal para apoyar el equilibrio hormonal.
Tip: Incorpora una porción de alimentos ricos en fitohormonas en tu dieta diaria, como semillas de lino molidas, tofu, adámame, chía, garbanzos, lentejas, manzana y brócoli
2. Controla el estrés para reducir el cortisol :El cortisol alto puede amplificar los síntomas de la perimenopausia. Reducir el estrés es clave para manejar los desequilibrios hormonales.
Tip: Dedica tiempo diario a la meditación, respiración profunda o yoga, prácticas que ayudan a disminuir los niveles de cortisol y promueven un estado mental más relajado. Aquí te dejo un link de varias opciones para comenzar a meditar.
3. Mantén un equilibrio entre proteínas y carbohidratos para regular la insulina: Te sugiero una dieta balanceada que regule el azúcar en la sangre para evitar el aumento de peso y controlar los antojos.
Tip: Asegúrate de que cada comida incluya una buena fuente de proteína (pollo, pescado, tofu) y una cantidad moderada de carbohidratos integrales para mantener el nivel de azúcar en sangre estable.
4. Apoya la salud cerebral con grasas saludables y antioxidantes: La importancia de los ácidos grasos omega-3 y los antioxidantes para proteger el cerebro durante la perimenopausia.
Tip: Agrega fuentes de omega-3 a tu dieta, como pescado graso (salmón, sardinas) y nueces. También incluye frutas y verduras ricas en antioxidantes, como arándanos y espinacas.
La perimenopausia es una fase de grandes cambios hormonales, pero también es una oportunidad para tomar control de tu salud y bienestar. Entender cómo las hormonas como el estrógeno, la progesterona, la testosterona, el cortisol y la insulina afectan tu cuerpo te dará las herramientas para manejar mejor esta transición. A través de una combinación de cambios en el estilo de vida, la alimentación, el manejo del estrés y la atención médica, puedes atravesar esta etapa con mayor equilibrio y energía.
Durante la perimenopausia, muchas mujeres buscan terapias alternativas para aliviar síntomas como los sofocos, la irritabilidad, el insomnio, la fatiga o los cambios en el ciclo menstrual. Aquí te dejo una guía con terapias naturales y complementarias respaldadas por evidencia y uso tradicional:
🌿 1. Fitoterapia (plantas medicinales)
Cimicífuga (Cimicifuga racemosa): útil para sofocos y sudores nocturnos.
Dong Quai (Angelica sinensis): regulador hormonal tradicional chino.
Maca andina (Lepidium meyenii): mejora la energía, libido y estado de ánimo.
Salvia (Salvia officinalis): buena para sudores, bochornos y memoria.
⚠️ Algunas de estas plantas pueden interactuar con medicamentos o no estar indicadas en casos de cáncer hormonal dependiente. Consulta siempre a un terapeuta o médico integrativo.
🌸 2. Flores de Bach
Utilizadas para equilibrar emociones durante los cambios hormonales:
Walnut: para adaptarse a los cambios (ciclo, humor).
Larch: para la autoestima baja.
Mustard: tristeza sin causa aparente.
Cherry Plum: para controlar impulsos o explosiones emocionales.
🧴 3. Aromaterapia
Aceites esenciales útiles en difusión o masaje:
Salvia esclarea: regula el sistema hormonal y alivia los calores.
Lavanda: ansiolítica, calmante y promueve el sueño.
Geranio: equilibrio emocional y hormonal.
Menta: para aliviar calores y despejar la mente.
Smart & Sassy: ansiedad por comer en exceso carbohidratos.
💧 4. Homeopatía
Individualizada, pero algunas fórmulas comunes incluyen:
Lachesis mutus: bochornos intensos, irritabilidad, peor al despertar.
Sepia officinalis: fatiga, apatía, falta de libido, rechazo al contacto.
Una tarde, un padre llegó sin previo aviso a la casa de su hijo.
Tocó la puerta, como lo había hecho miles de veces antes, pero esta vez con una bolsita en la mano. Adentro, había unas empanadas aún tibias, de esas que solía hacerle a su hijo cuando era niño.
—Hola, hijo —dijo con una sonrisa suave.
—Hola, papá… pasa —respondió el hijo, mientras sostenía el teléfono en la oreja y tecleaba con rapidez en su laptop.
El padre entró, miró la sala ordenada, los papeles sobre la mesa, la taza medio vacía de café. Se sentó con cuidado, sin molestar.
El hijo seguía hablando, apurado, estresado.
—Sí, claro, mándame eso antes de las cinco. No, todavía no termino el informe. Tengo tres reuniones más… sí, ya sé…
Pasaron diez, quince, veinte minutos.
El padre seguía ahí, en silencio, mirando por la ventana.
Cuando por fin colgó, el hijo dijo:
—Perdón, papá. Estoy hasta el cuello de cosas. ¿Te pasó algo?
El padre negó con la cabeza.
—No, nada grave. Solo… pensé que podíamos almorzar juntos. Como antes.
—Hoy imposible. En serio, tengo muchísimo por hacer —dijo el hijo, mientras miraba su agenda.
Hubo un silencio. Largo. Tranquilo. Duro.
Entonces el padre miró a su hijo y, con voz serena, dijo:
—¿Sabes qué es lo más duro del tiempo?
Que no hace ruido cuando se va.
El hijo lo miró en silencio.
—Yo también tuve días como los tuyos.
Mil pendientes, estrés, llamadas, trabajo…
—Yo también vivía como tú. Siempre apurado. Siempre diciendo “después”.
Decía que lo hacía por ustedes. Y sí… les di una casa bonita, comida en la mesa, ropa limpia. Pero…
Hizo una pausa.
—No estuve cuando aprendiste a andar en bicicleta.
Tu madre me lo contó. No estuve la primera vez que fuiste al teatro del colegio. Tampoco el día que te enfermaste y pedías por mí.
El hijo bajó la mirada. Se quedó quieto.
—Tu madre me esperaba con la cena caliente… y yo llegaba cuando ya la había guardado.
Tú me decías “¿jugamos un ratito?” y yo respondía “mañana, hijo, hoy no puedo”.
Mañana… mañana… mañana.
Volvió a hacer silencio. Pero esta vez, con los ojos húmedos.
—Y un día… la mesa ya no estuvo puesta.
Tu madre ya no cocinaba.
Tú ya no jugabas.
Y yo me di cuenta de que había trabajado toda la vida…
para darles una vida que me perdí.
El hijo apretó los labios. Sentía ese nudo en la garganta que uno no sabe si tragar o dejar salir.
No vengo a quitarte el tiempo…
Solo a recordarte que no se puede vivir aplazando lo importante.
Porque llega un momento… en que lo importante ya no está.
Y con una sonrisa suave, añadió:
—Hoy, hijo, tú eres yo.
Solo espero que no termines olvidando lo mismo que yo olvidé.
Entonces el padre se acercó, puso la bolsa sobre la mesa y dijo:
—Aquí te dejo las empanadas. Aún están tibias.
Si puedes… caliéntalas después. Pero si tienes un rato, hijo, me encantaría comerlas contigo. Como antes.
El hijo cerró la laptop. Miró a su padre. Y no bajó la mirada.
La sostuvo… como quien intenta detener el tiempo, aunque sea un segundo más.
—Quédate, papá —dijo con la voz entrecortada.
—Hoy… sí quiero almorzar contigo.
A veces creemos que dar tiempo es perderlo. Hasta que nos damos cuenta de que lo más valioso que podemos regalarle a alguien es nuestra presencia.
El trabajo puede esperar. Un almuerzo con papá… no siempre.
Haz espacio hoy. Porque el tiempo no espera. Ni avisa cuando será la última vez.
«Un hombre que cultiva su jardín, como quería Voltaire.El que agradece que en la tierra haya música.
El que descubre con placer una etimología.
Dos empleados que en un café del Sur juegan un silencioso ajedrez.
El ceramista que premedita un color y una forma.
El tipógrafo que compone bien esta página, que tal vez no le agrada.
Una mujer y un hombre que leen los tercetos finales de cierto canto.
El que acaricia a un animal dormido.
El que justifica o quiere justificar un mal que le han hecho.
EI que agradece que en la tierra haya Stevenson.
El que prefiere que los otros tengan razón.
Esas personas, que se ignoran, están salvando el mundo».
La Declaración que Hizo Temblar al Infierno… y Que Hoy Puede Encender Tu Vida
Fe en tiempos de fuego
En los primeros siglos del cristianismo, confesar a Cristo era un delito. No había templos ni transmisiones. No existían redes sociales, ni púlpitos cómodos, ni garantías de libertad.
Pero sí había algo que sostenía a los creyentes:
Una fe viva, una convicción inquebrantable, una declaración que estaban dispuestos a morir por proclamar.
Ese fue el nacimiento del Credo de los Apóstoles. No era una liturgia bonita, sino un grito de guerra espiritual. Era la llama que encendía el corazón de mártires y los hacía declarar su fe hasta el último aliento.
¿Qué es el Credo de los Apóstoles?
El Credo no fue escrito directamente por los apóstoles, pero recoge fielmente sus enseñanzas. Surgió como respuesta a la persecución y como escudo contra las falsas doctrinas.
Era más que una fórmula teológica: era identidad, era convicción, era vida o muerte.
Hoy lo recitamos en los servicios, pero muchas veces sin entender que esta misma declaración fue la última oración de miles de creyentes perseguidos. Y sigue siendo relevante. En un mundo de confusión, tibieza y ruido ideológico, el Credo nos llama a volver a lo esencial.
Este es mi credo
Creo en Dios, el Padre todopoderoso, que me ama, me conoce y nunca me deja. Creo en Jesucristo, su Hijo, que venció la muerte y volverá con poder. Creo en el Espíritu Santo, que me guía, me llena y me fortalece. Creo en la iglesia, en el perdón, en la resurrección y en la vida eterna.
Este no es un poema para colgar en la pared. Es una espada. Es un escudo. Es una antorcha que desafía al infierno.
Historias que no puedes ignorar
Estas no son leyendas. Son testimonios reales de creyentes que vivieron (y murieron) con esta convicción:
• Una niña en China, sorprendida con una Biblia, abrazó el libro y dijo: “Prefiero perder mi vida que la verdad.”
• Un adolescente en Rusia, golpeado hasta morir, gritaba: “¡Creo en Jesús, el Hijo de Dios!”
• Una mujer en Eritrea, encarcelada por meses en un contenedor metálico, dijo al salir: “Jesús estuvo conmigo. No cambiaría nada.”
• Esteban, el primer mártir, vio el cielo abierto mientras lo apedreaban (Hechos 7).
• Farshid en Irán, encarcelado por liderar una iglesia secreta, declaró desde su celda: “No odio a los que me encerraron. Ellos también necesitan a Jesús.”
Y tú…
¿Con qué estás viviendo tu fe? ¿Con fuego o con rutina? ¿Con valentía o con comodidad?
Verdades que deben encender tu vida
1. Lo que crees determina lo que eres
Si crees en un Dios pequeño, vivirás con miedo. Pero si crees en un Dios grande, vivirás con propósito y fuego.
“Según sea tu fe, así será lo que recibas.” — Mateo 9:29 NVI
2. Dios no es una idea, es tu Padre
No es una fuerza impersonal. Es real, tierno y presente.
“Aunque mi padre y mi madre me abandonen, el Señor me recibirá…” — Salmo 27:10 NVI
3. Jesús no es historia antigua, es el centro de todo
No puedes conocerlo y seguir viviendo igual.
“Todo fue creado por medio de él y para él.” — Colosenses 1:16 NVI
4. El Espíritu Santo no es opcional, es esencial
Él es quien te da poder, consuelo y dirección.
“Recibirán poder cuando el Espíritu Santo venga sobre ustedes…” — Hechos 1:8 NVI
5. La iglesia no es un evento, es tu familia eterna
No fuiste diseñado para caminar solo.
“Ustedes son parte del cuerpo de Cristo…” — 1 Corintios 12:27 NVI
6. Este credo no se memoriza, se vive
Si lo crees… vívelo. Si lo proclamas… defiéndelo.
“Ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí.” — Gálatas 2:20 NVI
¿Qué crees tú?
Si hoy tu ya caminas con Jesús te quiero comentar los siguiente
No te conformes con una fe tibia. No repitas palabras si no arden en tu corazón. Vuelve a declarar tu fe con fuego y vive como alguien que cree algo tan grande que vale la vida.
Si tu estas estas en Dios por favor considera lo siguiente
Este no es solo un artículo. Es una invitación del cielo.
Haz tuya esta confesión: Creo… y recibo a Jesús como mi Señor y Salvador.
Dios te creó. Jesús murió y resucitó por ti. Y hoy puedes empezar una nueva vida.
“Porque todo el que invoque el nombre del Señor será salvo.” — Romanos 10:13 NVI
Tu fe no es para decorar… es para encender el mundo
No se trata de religión. Se trata de vida o muerte. De eternidad. De convicción. De vivir como si Jesús fuera todo o nada. Porque lo es.
Este es mi credo. Y con todo mi ser, elijo vivirlo.
AMADO DIOS
Creador del cielo y de la tierra, dueño de mi ser, de mi alma y mi corazón: el cielo se viste de azul anunciando una nueva mañana y con los primeros rayos del sol yo me acerco hasta Ti para darte gracias por todas las hermosas bendiciones y regalos que Tú le das a mi vida.
Padre celestial, gracias por tu presencia y tu compañía, pues solo en Ti encuentro el alivio para mis tristezas, solo Tú calmas mi ansiedad y solo en tu bendito refugio mi alma está tranquila.
Es por eso Señor que hoy acudo a Ti, para humildemente poner en tus manos todo lo que tengo, todo lo que soy y todo lo que amo: mi vida, mi hogar, mi familia y mis amigos.
Por favor avívanos en cada jornada, escucha nuestras suplicas, danos tu paz y tu fuerza. Por favor transforma el desaliento en esperanza, la angustia por gozo, la enfermedad por salud y las necesidades por bendiciones y abundancia.
Te pido que nos acompañes en este y en cada día de nuestra vida, guía nuestras actividades, apártanos del peligro, del enemigo, de las injusticias y líbranos siempre de todo mal.
De nuestra parte daremos siempre lo mejor de nosotros con una constancia infatigable y al mismo tiempo confiaremos en Ti y en tu voluntad, porque tus tiempos son perfectos y tus planes son maravillosos y aquellos que me quieren ver caer tendrán que ver como Tú me tomas en tus brazos, me avivas, me salvas y me bendices.
Señor, si en mi vida tuviera un solo deseo sería que Tú siempre estuvieras a mi lado, porque tu presencia me sustenta y me refresca. Amado Dios, creo en Ti y en Ti espero con fe; gracias por escuchar mi oración, por tu amor y por tu infinita misericordia. Nombre de Jesús Amén 🙏🏻.
El cuidado de no lastimar es una forma de amor silencioso, es respeto en su estado más puro, y es una muestra clara de quién ha aprendido a mirar más allá de sí mismo.
Respetar no es solo decir «por favor» o «gracias», ni cumplir normas sociales. El verdadero respeto se demuestra en los pequeños gestos que nadie ve: en callar cuando sabemos que una palabra puede herir, en alejarnos cuando sabemos que nuestra presencia incomoda, en no señalar errores ajenos solo por sentirnos superiores.
Quien cuida de no lastimar a otros, aunque tenga razón, aunque tenga heridas propias, aunque tenga motivos, es alguien que ha comprendido que la sensibilidad del otro no es un obstáculo, sino una responsabilidad. Porque todos cargamos batallas invisibles, todos llevamos cicatrices que el mundo no ve, y una palabra fuera de lugar puede abrir heridas que estaban a punto de sanar.
Este tipo de respeto no se enseña con reglas, se aprende con empatía. Se forja en el dolor de haber sido herido, en el deseo sincero de no repetir el daño que alguna vez recibimos. Y es en ese punto donde se transforma en virtud: cuando el dolor propio no se convierte en excusa para herir a otros, sino en motivo para ser más cuidadosos.
Cuidar de no lastimar no te hace débil, te hace grande. Es fácil gritar, es fácil ofender, es fácil herir sin pensar… lo difícil es tener la fuerza de elegir la paz en lugar del orgullo, la comprensión en lugar del juicio, y la prudencia en lugar del impulso.
En un mundo que muchas veces premia lo ruidoso, lo violento y lo inmediato, elegir respetar desde el alma es un acto de rebeldía noble…
una declaración silenciosa de que aún existe gente que ama con delicadeza, que piensa antes de herir, y que prefiere construir en lugar de destruir.
Porque al final, el verdadero respeto no se nota en cómo tratamos a quienes admiramos, sino en cómo cuidamos de no herir, incluso a quienes no nos entienden.
La sociedad actual no es una sociedad del amor al prójimo en la que nos realizamos recíprocamente. Es mas bien una sociedad del rendimiento, que nos aísla. El sujeto del rendimiento se explota a sí mismo, hasta que se derrumba. Y desarrolla una autoagresividad que no pocas veces desemboca en el suicidio. El sí mismo como bello proyecto se muestra como proyectil, que se dirige contra sí mismo».