Significado del Color Imperial, el Purpura

Hay una razón por la que el morado se conoce como el color de la realeza. Una vez fue muy raro y difícil de extraer, lo que hizo que fuera caro de poseer.

Los antiguos romanos descubrieron el color cuando el Imperio Romano anexionó territorios orientales en los modernos Líbano e Israel/Jerusalén. Fue en la antigua ciudad fenicia de Tiro, el lugar de nacimiento y centro comercial del púrpura tirio.

El morado, el nombre y el color, proviene de un tinte hecho de las glándulas mucosas de un caracol de mar tropical, el murex (porfiar en griego, púrpura en latín).

Está hecho de una especie de caracol conocida como Bolinus brandaris. El tinte era tan raro que valió su peso en oro. Tener un carrete de lana morada costaría lo que un ciudadano promedio ganó en un año. Debido a la rareza y el precio, sólo era accesible y usada por los ricos.

El púrpura tirio (Púrpura), también conocido como púrpura real, púrpuras imperial o colorante imperial, es un colorante natural rojizo-púrpura.

Es secretado por varias especies de caracoles de mar depredadores en la familia Muricidae, caracoles de roca originalmente conocidos con el nombre ‘Murex’. En la antigüedad, la extracción de este tinte implicaba decenas de miles de caracoles y un trabajo sustancial, y como resultado, el tinte fue muy valorado.

El tinte se crea a partir de tres tipos de caracoles de mar que se encuentran en esta costa israelí, el tinte espinoso-murex (Murex brandaris); tinte-murex bandado (Murex trunculus), y rock-shell (Murex haemastoma).

El murex de colorante con bandas es el más abundante y representa la mayoría del tinte.

El púrpura tirio puede haber sido usado por primera vez por los antiguos fenicios ya en 1570 a. C.

Se ha sugerido que el propio nombre Fenicia significa «tierra de púrpura». El tinte fue muy apreciado en la antigüedad porque el color no se desvaneció fácilmente, sino que se volvió más brillante con la meteorología y la luz del sol.

Vino en varias sombras, siendo el más preciado el de la sangre coagulada de color negro.

El púrpura tirio puede haber sido descubierto tan pronto como durante la civilización minoica. Alejandro Magno, cuando daba audiencias imperiales como emperador de Macedonia; el emperador del Imperio seléucida; y los reyes del Egipto ptolemaico todos vestían de color púrpura tirio.

Las ropas imperiales de los emperadores romanos eran de tirio púrpura cortadas en hilo de oro metálico. La insignia del cargo de un senador romano era una franja de púrpura tirio en su toga blanca.

El púrpura tirio continuó en uso por los emperadores del Imperio Romano de Oriente hasta su colapso final en 1453 d.C. Hoy es usado por altos funcionarios de la Iglesia Católica.

Debido a que era extremadamente tedioso de hacer, el púrpura tirio era caro: Theopompus historiador del siglo IV a. C., informó, «El color morado para los tintes recogió su peso en plata en Colofon» en Asia Menor.

El gasto significaba que los textiles teñidos púrpura se convirtieron en símbolos de estatus, cuyo uso estaba restringido por leyes Los magistrados romanos de más alto rango llevaban una toga praetexta, una toga blanca bordada en púrpura tirio.

La toga pacta aún más suntuosa, púrpura tiria sólida con borde de hilo de oro, fue usada por generales que celebran un triunfo romano.

Crónicas Bíblicas: Juan El Bautista Parte 2

Por John MacArthur

UNA VOZ QUE CLAMA EN EL DESIERTO

Tras Volver a contar su increíble nacimiento, el relato bíblico avanza a los comienzos del ministerio de Juan. Vivió gran parte de su vida en el anonimato del desierto de Judea antes de que la palabra del Señor llegara sobre él para iniciar su ministerio profético cuando tenía unos treinta años de edad (Lucas 3.2).

En ese entonces, «bautizaba Juan en el desierto, y predicaba el bautismo de arrepentimiento para perdón de pecados» (Marcos 1.4).

Juan era un contraste en todos los aspectos, desde su prolongado aislamiento a su abrupta aparición pública, desde su áspera vida en el desierto a su dramático ministerio de predicación y bautismo.

Nació de una mujer que no podía tener hijos. Procedía de un linaje de sacerdotes, pero ministraba como profeta, y alcanzó a la sociedad judía habiéndose apartado de ella.

Tanto su entrenamiento como su ministerio se produjeron en el desierto. Ese podría parecer un lugar extraño para que el precursor del Mesías estableciera sus oficinas centrales, pero encajaba perfectamente con el plan de Dios.

Juan no fue enviado a la corte real del mundo antiguo para anunciar la llegada del Rey al universo. De una familia oscura, con un extraño estilo de vida, estableció su ministerio directamente en medio de la nada.

Pero todo eso tenía un propósito, un enfoque radical con la intención de despertar a la gente de su sueño espiritual, y llamarles a salir del legalismo muerto de sus prácticas religiosas.

Multitudes de personas procedentes de Jerusalén y Jericó, atraídas por la curiosidad y la convicción, acudían a oír predicar al excéntrico profeta. En la arena desolada, apartados de las distracciones de la ciudad y la opresión de los líderes religiosos, las personas podían meditar con calma en las poderosas verdades que Juan estaba proclamando. El mensaje de Juan era asombroso, así como su aspecto físico.

Él afirmaba ser el verdadero mensajero de Dios, pero no era como los fariseos y saduceos con buenas maneras, habla tranquila y muy adornados. La áspera túnica de piel de camello de Juan, su cinturón de piel y su dieta de langostas y miel silvestre, servían como una punzante y metafórica reprensión a los líderes de la clase religiosa de Israel.

Como los profetas del Antiguo Testamento que le precedieron, todo lo relacionado con la extraña conducta de Juan tenía la intención de ser una lección para la nación escogida de Dios.

No llamaba a otros a vivir o vestir como él, sino que llamaba a la gente a alejarse de los hipócritas vestidos de la liturgia que dirigían a las personas al infierno.

EL REINO SE HA ACERCADO

Como predicador privilegiado por anunciar la llegada del Mesías, el llamado de Juan era más elevado y sagrado que el de cualquier otro que le hubiera precedido. Su voz profética fue la primera que resonó por todas las laderas de Judea desde que el profeta Malaquías dejó de hablar cuatrocientos años antes.

Aunque su historia la encontramos en los evangelios, Juan fue el último de los profetas del Antiguo Testamento. Como tal, recibió la privilegiada responsabilidad de anunciar tanto la venida del Mesías como de declarar su llegada. Al igual que sus predecesores, Juan encauzaba fielmente a la gente hacia Cristo, pero a diferencia de los otros profetas judíos, pudo ver con sus propios ojos el cumplimiento de sus palabras.

En Mateo 11.9 Jesús separó a Juan de los nobles profetas anteriores a él diciendo que era «más que profeta», porque como explicó el Señor, era el mensajero divinamente señalado del que se hablaba en Malaquías 3.1. Isaías había profetizado la misión de Juan cientos de años antes:

«Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor, enderezad sus sendas» (Mateo 3.3; cp. Isaías 40.3 4). Estaba preparando los corazones de los judíos para la venida de su tan ansiado Rey. Después de milenios de anticipación y promesas proféticas, Juan fue elegido para el incomparable privilegio de ser el heraldo personal del Mesías.

En el antiguo Oriente Próximo, la llegada de un monarca normalmente estaba precedida por la aparición de un heraldo que anunciaba la inminente llegada del rey y hacía los preparativos finales para su estancia. Junto al heraldo, se enviaba una delegación de siervos a la cabeza de la caravana real, para quitar cualquier obstáculo en el camino y asegurarse de que estuviera en buenas condiciones para viajar.

Así, la responsabilidad del heraldo era doble: proclamar la llegada del rey y preparar el camino para su llegada. Estos dos componentes definieron el ministerio privilegiado de Juan el Bautista.

Pero Juan no trabajó solamente para un rey humano. Fue el precursor del Rey de reyes. Como tal, no quitó los escombros de los caminos físicos, sino que a través de su predicación respaldada por el Espíritu sobre arrepentimiento y fe, intentó quitar los obstáculos de la incredulidad en los corazones de los hombres y las mujeres pecadores.

Desafió al judaísmo hipócrita y egoísta del primer siglo, y llamó a las personas al arrepentimiento y a tener una vida de santa fe y obediencia. De esta forma, estarían preparados para la llegada del Mesías y su reino.

El ministerio de Juan se describe como la «voz del que clama en el desierto». Para todos los que escuchaban, sus resonantes palabras reiteraban un mensaje simple: «¡Arrepentíos!» (Mateo 3.2).

La palabra griega para arrepentimiento significa más que un simple dolor o lamento. Significa «cambiar de pensamiento y modificar la voluntad», y engloba la idea de dar la vuelta y caminar en la dirección opuesta.

El arrepentimiento no se refiere tan solo a cualquier cambio, sino a un cambio de pecado a justicia. Conlleva dolor por el pecado, pero va más allá de eso hasta producir un cambio de pensamiento y el deseo de una vida diferente (cp. 2 Corintios 7.10).

Juan declaró que si las personas se volvían de su orgullo rebelde y recibían una vida de obediencia de todo corazón, estarían listos para recibir al Mesías. El mensaje de Juan impactó al pueblo judío, ellos suponían que ya estaban incluidos por pertenecer a la nación escogida de Dios.

Por su etnia, sentían la seguridad de tener un lugar en el reino de los cielos, de tal forma que el arrepentimiento no era necesario para ellos. Por otro lado, las naciones gentiles vecinas no tenían tal privilegio. Juan confrontó esa falsa idea con toda claridad, declarando con valentía: «Y no penséis decir dentro de vosotros mismos: A Abraham tenemos por padre; porque yo os digo que Dios puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras» (Mateo 3.9).

Para los israelitas que se consideraban justos y que escuchaban lo que Juan decía, la idea estaba clara: estaban en la misma condición que los gentiles que no creían: eran como piedras, espiritualmente muertos.

A menos que se arrepintieran y se convirtieran de su pecado a la justicia, no heredarían la salvación eterna. En cambio, serían juzgados. Ahora, ser judío y religioso no valía para nada ante Dios salvo para recibir un juicio mayor.

El mandato de Juan era urgente. La venida del Rey era inminente. A pesar de su religión, los corazones de las personas estaban duros y fríos. Por eso Juan les confrontó con feroz pasión y con una franqueza sin reparo.

Ahora no era el momento de medir las palabras. El desafió a la gente a apartarse del ritualismo, la superficialidad y la hipocresía de sus ceremonias externas, tradiciones y leyes. Les llamó a alejarse de la clase religiosa, al desierto, a un lugar donde no hubieran ido de no ser porque se tomaban enserió el arrepentimiento.

Expuso las falsas pretensiones de los líderes religiosos con gráficas advertencias, y desafió a la gente a demostrar su arrepentimiento en formas prácticas, como el cuidado de los pobres, trabajar con integridad y mostrar amor a otros (Lucas 3.11-14).

Predicaba con tal convicción y autoridad que algunos que le escuchaban pensaron que quizá él sería el Mesías. Pero Juan rápidamente acalló esos falsos rumores.

Cuando los sacerdotes y levitas le preguntaron quién le había enviado de Jerusalén para conocer su identidad, Juan respondió: «Yo no soy el Cristo» (Juan 1.19-20).

Asimismo, les decía a las multitudes: «Yo a la verdad os bautizo en agua; pero viene uno más poderoso que yo, de quien no soy digno de desatar la correa de su calzado; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego» (Lucas 3.16).

Juan conocía su posición y su tarea. Por tanto, nunca intentó buscar honor para sí mismo, sino solo para aquel cuya venida proclamaba. Desde su infancia, Juan había escuchado muchas veces sin lugar a duda el anuncio que hizo el ángel de su nacimiento y de su llamado, un propósito que nunca comprometió ni manipuló para su propio beneficio.

Aunque ministró en el desierto, la predicación de Juan tuvo un gran impacto en las ciudades de Israel. Según el relato de Mateo: «Y salía a él Jerusalén, y toda Judea, y toda la provincia de alrededor del Jordán, y eran bautizados por él en el Jordán, confesando sus pecados» (3.5 6).

Las multitudes viajaban para oírle predicar, muchos recibían convicción de pecado y se bautizaban como señal de su deseo de arrepentirse y su disposición a recibir al Mesías. A diferencia del lavamiento ceremonial levítico, que conllevaba lavarse las manos repetidas veces, los pies y la cabeza para simbolizar la necesidad de una purificación continua del pecado recurrente, el bautismo de Juan era un evento único.

El paralelismo más cercano en las prácticas judías de aquella época era un ritual que no era para los israelitas nativos: el bautismo de prosélitos gentiles para formar parte del judaísmo.

Ese paralelismo lo reconocían los judíos a quien Juan predicaba. Quienes se arrepintieran verdaderamente tenían que reconocer que, en lugar de ser superiores, no eran mejores que los paganos no judíos, espiritualmente hablando.

Aunque eran físicamente descendientes de Abraham, si no se arrepentían, eran completos extraños para el reino de Dios. Para simbolizar su reconocimiento de esa realidad, Juan llamaba a los judíos a bautizarse de la misma manera que un prosélito gentil.

BAUTISMO DEL REY

El lugar exacto del ministerio bautismal de Juan junto al río Jordán es desconocido. El apóstol Juan destaca que era acerca de «Betábara [o Betania], al otro lado del Jordán» (1.28), pero los arqueólogos no están seguros del lugar exacto de esa ciudad antigua.

Probablemente sería hacia el extremo sureste del río, cerca de Jericó y del mar Muerto, razón por la cual los habitantes que acudían en masa a escuchar a Juan predicar eran de los alrededores de Jerusalén y Jericó.

Puede que Juan se sorprendiera cuando las enormes multitudes se acercaban a escucharle, especialmente cuando los antagonistas escribas y fariseos aparecieron.

Pero se quedó perplejo cuando Jesús, el Rey mismo, apareció entre la multitud y pidió ser bautizado. Estaba claro que si alguien no necesitaba un bautismo de arrepentimiento era el Mesías, el Hijo de Dios que no tenía pecado. Por eso, Mateo 3.14-15 dice:

Mas Juan se le oponía, diciendo: Yo necesito ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí? Pero Jesús les respondió: Deja ahora, porque así conviene que cumplamos toda justicia.

Entonces le dejó. Por inimaginable que fuera, Jesús había venido a propósito ante Juan para ser bautizado. Cuando vio por primera vez a Jesús que se le acercaba, Juan declaró: «He aquí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Este es aquel de quien yo dije: Después de mí viene un varón, el cual es antes de mí; porque era primero que yo» (Juan 1.29-30).

En ese breve saludo, el profeta que bautizaba expresó la profunda verdad de la Persona y misión de Jesús, destacando la obra redentora de Cristo como el Cordero de Dios y su eternidad como Hijo de Dios.

Es entendible que la primera reacción de Juan fuera pensar que el Redentor debiera bautizarlo a él, no al revés. El bautismo de Juan era una forma en que los pecadores simbolizaban físicamente su arrepentimiento de pecado, pero Jesús vino a ser bautizado, aunque era absolutamente sin pecado.

Asombrado, Juan debió de preguntarse: «¿Por qué querrá alguien que es perfecto y que quita el pecado del mundo participar de una ceremonia que simboliza apartarse del pecado?» Jesús le explicó con paciencia a Juan que, aunque pudiera resultar confuso, debía ser bautizado para que «cumplamos toda justicia».

¿Qué quiso decir con eso? Simplemente que el bautismo de Juan era de Dios, que lo había ordenado como un acto de justicia, un requisito de Dios. Y Jesús hizo todas las cosas que Dios declaraba que eran justas como parte de su total obediencia a su Padre.

El bautismo de Jesús también demostraba otras tres cosas relacionadas. En primer lugar, mostraba su disposición a identificarse con los pecadores a quienes vino a salvar. Como primera acción de su ministerio público, el Amigo de los pecadores se relacionó con los injustos, al someterse a un bautismo diseñado para pecadores.

En segundo lugar, su bautismo sirvió como símbolo de su muerte y resurrección. Prefiguró el acto final de su ministerio público, su crucifixión y su consiguiente victoria sobre la muerte.

Finalmente, el bautismo de Juan sirvió como una ceremonia de coronación, y como un adecuado comienzo para su obra pública. Cuando salió del agua, Dios Padre le comisionó con una voz del cielo. En palabras de Mateo: Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua; y he aquí los cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre él. Y hubo una voz de los cielos, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia. (Mateo 3.16-17)

Para Jesús, su bautismo marcó el comienzo de su ministerio de predicación. Para Juan, fue el clímax de la tarea que había recibido de Dios.

El fiel precursor había cumplido su misión de proclamar la venida de Cristo y preparar el camino para su llegada. Tras este punto, Juan buscó intencionadamente desarrollar un papel decreciente al señalar a la gente que se alejarán de él y se acercarán a Jesucristo.

Alentó a sus discípulos a convertirse en seguidores de Jesús (Juan 1.34-36); y cuando algunos de sus otros discípulos tuvieron celos de la popularidad de Jesús, Juan les dijo: Vosotros mismos me sois testigos de que dije: Yo no soy el Cristo, sino que soy enviado delante de Él. El que tiene la esposa, es el esposo; mas el amigo del esposo, que está a su lado y le oye, se goza grandemente de la voz del esposo; así pues, este mi gozo está cumplido. Es necesario que él crezca, pero que yo mengüe. (Juan 3.28-30)

Sin ningún deseo de competir con Cristo, Juan gozosamente le dio paso a Él. Había cumplido su llamado, por lo que pasó a un segundo plano, después a la prisión y a la muerte.

CONTINUARA NO TE LA PIERDAS.

Audio Crónicas: Juan El Bautista Parte 1

Por John MacArthur

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MariCarmen Lozada Armesto.

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Audio Artículo: ¿Sabes Escuchar? Parte 2

Por Jordan Peterson

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Judy Tapia

Como Siembras Será Tu Cosecha.

  Cierto día leí, “EL DÍA DE HOY SE REPRODUCE MAÑANA “, esto es; porque lo que somos, hacemos y pensamos hoy, es el reflejo de cómo viviste en el pasado. 

Quienes actúan con sabiduría hoy, tendrán sabiduría para tomar decisiones correctas y adecuadas, este principio se aplica en todas las áreas de nuestra vida, por ejemplo:  aquellos que con sabiduría ahorran en el presente, seguramente tendrán una vida holgada en el futuro, lo contrario de los que no ahorran.

  La nación de Israel tuvo que aprender esta lección a nivel personal, pues su desobediencia y renuencia a seguir las instrucciones de Dios no les permitió tener acceso a las bendiciones de Dios y entrar a la tierra prometida.

  Dios en Su Palabra siempre nos regala principios que cumplen la función de advertirnos y también de alentarnos, en el libro de Galatas puedes leer:

No os engañéis Dios no puede ser burlado, pues todo lo que el hombre sembraré eso también segara.

Galatas 6:7

  Este es un principio de vida que afecta a todas las personas en todas las áreas de su vida, familia, trabajo, etc.

  Y se aplica tanto a creyentes como incrédulos: pues nadie se escapa de las consecuencias, sean buenas o malas todos las probaremos.

  Te fijas como empieza GALATAS 6:7?, “no os engañéis, Dios no puede ser burlado”, las consecuencias de nuestro estilo de vida libertino o desobediente no hace otra cosa que engañarnos a nosotros mismos, porque a Dios no lo estamos engañando.

  El que se atreve a creer que se burla de Dios, es porque cree saber más que El, y esa necedad solo traerá consecuencias a su vida, así lo dice en:

Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de CRISTO, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo.

2 Corintios 5:10

  Te has puesto a pensar si hoy te tocará comparecer frente al tribunal de CRISTO, ¿que clase de fruto le mostrarías?

  Todos cosechamos lo que sembramos, esta es una súper noticia para el que siembra bien y tiene buenos hábitos, pero para el impío será una condenación, no podemos sembrar desobediencia a Dios y cosechar bendiciones, no te engañes, cosecharás lo que siembras hoy, pues este principio se aplica tanto al pecado como para la rectitud, una pequeña decisión, ya sea buena o mala, produce una cosecha mucho más grande que será de gozo o de dolor.

Óseas 8:7a

    No nos engañemos, tarde que temprano cosecharemos, así qué, esforcémonos por sembrar bien en todas las áreas de nuestra vida, tomando en cuenta que todo lo que hagamos lo hagamos para agradar Dios, y todos los demás se verán beneficiados tanto como nosotros.

Tips Para No Engordar Está Navidad.

En estas fechas comemos platillos que generalmente no comemos el resto del año, como romeritos, pavo, ravioles, pasta, turrones, fruitcake, etc. Y estas con tus seres queridos que muchas veces no los ves.

Pero, no sé si te pase a ti, pero tus pensamientos y preocupaciones son: “voy a comer de más”, y en especial carbohidratos. La realidad es que voy a subir de peso, me sentiré mal, pues mi ropa me quedará ajustada y tendré que ponerme a dieta por esos kilitos de más.

Tienes que ver la relación entre la comida de forma integral, no puedes dejar de comer, tienes que tomar las decisiones correctas de lo que estás comiendo, para no comer en exceso carbohidratos y disfrutar de las fiestas.

Te voy a mencionar unos tips que puedes aplicar para no engordar:

1. Tip

• Tener tu calendario a la mano.

• Marcar los días que tienes algún evento.

• No comer carbohidratos en tus otras comidas, sólo en el evento.

• No llegar sin comer nada al evento.

• Tomar un vaso de agua antes del evento.

• No estar picando, sírvete un plato de lo que vayas a comer.

2. Tip

• Organiza la cena de tus amigas en tu casa.

• Pon botana saludable, sin exceso de carbohidratos, ensalada caprese, jícama, zanahorias, pepinos, cacahuates pelados.

• Hacer un dip de yogurt con cilantro, no comercial.

• Tomar decisiones correctas para no comer muchos carbohidratos, cuando venga la cena.

3. Tip

• Las bebidas alcohólicas son calorías vacías, pero con exceso de carbohidratos, aunque sea líquido.

• Opciones: whisky, ginebra, ron, tequila, vodka 0 gr, vino 1.4 gr, champagne 2.1gr.

• No recomendables: refresco 11gr, rompope 14gr, Bailey 20gr.

• No productos light, pues tiene endulzantes artificiales que dañan al cuerpo.

• Tomate un vaso de agua pues te va a llenar antes del eventoy no tiene ni calorías, ni carbohidratos y te estarás hidratando.

4.Tip

• No cambies tus hábitos porque ya saliste de vacaciones.

• Sigue haciendo ejercicio.

• Tomando agua, peso/7.

• No consumir alimentos agresores pues te inflaman.

• Comer 2 veces a la semana, pollo, 2 veces carne, 2 veces pescado y 1 vegano.

• No todos los días vas a comer exceso de carbohidratos, pues al día siguiente vuelves a comer normal.

Les voy a recomendar dos aceites esenciales para ayudarles a controlar el hambre y no sentirte culpable: 

Controlar el hambre y no sentirte culpable: Smart & Sassy.

 Ingredientes: Toronja, limón, menta, jengibre y canela.

 Sensación de saciedad.

 Fomentar la pérdida de peso.

 Ansiedad por comer en exceso.

 Bienestar al sistema digestivo.

 Eleva el estado de ánimo.

El otro aceite es el de toronja.

 Importante llevando una dieta.

 Te ayuda a activar tu cuerpo desde la primera hora de la mañana.

 Ayuda a quemar grasa.

 Ayuda a retención de líquidos.

 Tomar 1 o 2 gotas en ayunas.

 No tomar si tienes problemas cardiacos.

 Es fotosensible, no exponerse al sol, si es de forma tópico

Como se aplican los aceites esenciales:

 De forma inhalada en el difusor poner tres gotas en el área donde estés.

 Hacer un roll on con aceite fraccionado de coco y 10 gotas de Smart & Sassy,

untar en las muñecas y olerlo.

 Este aceite también se puede ingerir, se toman dos gotas en un vaso de agua, antes de las comidas, para ayudar a evitar comer en exceso.

También manejo la terapia cuántica con el protocolo de metabolismo, que te ayuda estar equilibrado cuando quieres mantener tu peso. Son hologramas que se adhieren al cuerpo y se quedan ahí durante 20 días.

 Los hologramas son concentradores de energía, su diseño contiene geometría sagrada, cromoterapia y vibración acústica, al entrar en contacto con el cuerpo activan su información, logrando los efectos deseados, sin químicos ni efectos secundarios.

 Es como acupuntura sin agujas.

¿Qué causa el azúcar en nuestra salud?

 En un niño = Déficit de atención.

 Adulto = Demencia senil.

 Ojos = Glaucoma.

 Dientes = caries.

 Piel = Envejecimiento.

 Sueño = Insomnio.

 Sangre = Diabetes.

 Hígado = Hígado Graso.

 Exceso Azúcar = Cáncer.

 Ácido Láctico =Neuropatía.

Conclusiones para que disfrutes tus fiestas con tu familia y con la comida:

No estresarse por las fiestas, disfruta la comida y a tus seres queridos.

Sigue tu rutina de ejercicio.

Cuida el consumo de los carbohidratos.

Cuida tu alimentación sólo consumiendo 50gr de carbohidratos.

Toma agua tu peso/7.

Con los aceites esenciales no consumirlos más de 3 meses, pues puede afectar la mucosa intestinal, causar daño renal y hepático.

Precaución con:

Embarazadas.

Algunos son fotosensibles, no tomar el sol.

Si quieres que yo te guíe para comer sólo 50 gr de carbohidratos contáctame.

¡ Corre A Los Brazos De Tu Padre!

Por Ariadna Trujillo

En esta vida nos enfrentaremos a diversas situaciones, la otra vez estaba escuchando una adoración que se llama “Corriendo hacia el Padre” de Cody Carnes, hay una parte que ministro mi alma profundamente:

“My heart needs a surgeon. My soul needs a friend. So I’ll run to the Father again and again”. Traducción: Mi corazón necesita un cirujano. Mi alma necesita un amigo. Así que correré hacia mi Padre una y otra vez.

Tengo la seguridad que siempre puedo ir y platicar con Él y liberar mi corazón, puedo sentarme a Su mesa y decirle la profundidad de mi corazón.

Hay días en donde mi corazón no puede más y necesita un cirujano que llegue hasta donde ningún médico en la tierra puede llegar, en donde sólo necesito un amigo que me escuche y me abrace, ¿te ha pasado ?

La belleza es que sus brazos siempre están abiertos y puedo ir a ellos una y otra vez. En todo tiempo la mesa está servida para decirme sus palabras dulces, para animarme, para hablarme de sus misterios y tesoros y compartirme de su Reino.

Hay días en los que lloro, hay días en los que sonrío, sin importar la estación, 🌹🥀 Él siempre está. Y eso es algo que debes saber.

Dios es un Padre amoroso que jamás abandona. Jesús es mi Pastor que me guía.

El Señor es mi pastor

Salmo de David.

1 El Señor es mi pastor; nada me falta.

En campos de verdes pastos me hace descansar;
me lleva a arroyos de aguas tranquilas.

Me infunde nuevas fuerzas
y me guía por el camino correcto,
para hacer honor a su nombre.

Es mi paz en medio del caos. Es mi torre que me sostiene. Es mi Señor que me dice lo que debo hacer. Es mi mejor amigo, Él siempre cuida de mi. Es mi Padre que me dice princesa te amo, aquí estoy sigue adelante, no te rindas. Ven y corre hacia mi cuántas veces quieras.

 En esta vida no podemos tener el control de lo que sucede día a día pero algo es seguro, es que “siempre” podemos ir a la presencia del Padre, y sentarnos a Su mesa. No necesito esperar, no fui creada para luchar por mi misma, Su invitación me dice: “No estás sola puedes venir, estoy aquí para escucharte, estoy aquí para guiarte, estoy aquí para recordarte, todo lo puedes en Cristo, es en Él”.

Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.

Filipenses 4:13

Ser reales delante de Él sin ocultarle nada es lo mejor que podemos hacer. Nunca tengas miedo de decirle a Dios cómo realmente te sientes, sé real. Siempre escucha, siempre es bueno y jamás abandona, a todo aquel que le busca con un corazón sincero.

My heart is been in your sights long before my first breath …

Mi corazón ha estado en tu mira mucho antes de mi primer aliento…

Si estás pasando por alguna situación, si te sientes triste, desanimado, sin rumbo, si la regaste y no sabes ni cómo solucionarlo, ve y corre hoy mismo a tu Padre con los brazos abiertos. Él te está esperando en Su mesa. ♥️JUST BELIEVE. SOLAMENTE CREE.

Lee el Salmo 23.

DIOS TE NECESITO TANTO

Te necesito desesperadamente. Mi corazón clama a ti. Mi corazón necesita un cirujano, mi alma necesita un amigo. Correré a tus brazos una vez y otra vez.

Es en ellos donde encuentro tu amor que no puede ser entendible, tu Amor que redime y puedo caer rendido delante de tu gracia. Tú me viste desde antes que naciera, soplaste aliento de vida ♥estar en tus brazos es el mejor lugar, es literal pasar de muerte a vida, siento tu soplo en mi corazón y ¡tu misericordia me invade una vez y otra vez

¡No quiero esconderme más, no puedo hacerlo en mis fuerzas!

Te necesito tanto.

Es a tus brazos donde siempre correré. ♥️♥️♥️♥️

Te amo Jesús y lo oro y creo en tu Santo Nombre. Amén.

Por Ariadna Trujillo

¡ Hola Bienvenida !

Ariadna Trujillo

Noticias del Reino

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Crónicas Bíblicas: Juan el Bautista Parte 1

Por John MacArthur

EL VERDADERO SIGNIFICADO DE LA GRANDEZA

Mientras ellos se iban, comenzó Jesús a decir de Juan a la gente:

¿Qué salisteis a ver al desierto? … ¡A un profeta? Sí, os digo, y más que profeta.

Porque éste es de quien está escrito: He aquí, yo envío mi mensajero delante de tu faz, el cual preparará tu camino delante de ti.

De cierto os digo: Entre los que nacen de mujer no se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista. -MATEO 11.7-11

A OUÉ SE REFIERE DIOS CUANDO DICE QUE ALGUIEN

¿es grande? En el pensamiento de la cultura popular, la grandeza normalmente se define en términos de privilegio, logros, dinero y poder que llevan a algún tipo de fama. Una visión más objetiva de la grandeza, aunque menos popular, se centra en el impacto duradero de alguien al proveer buenos beneficios a la gente, no solo a su nivel de fama personal; sino que eleva a quienes impactan al mundo de las formas positivas y significativas.

Pero, ya sea que midamos la grandeza en términos de popularidad o desde el punto de vista del logro humano, ambas definiciones se quedan cortas si lo vemos desde la perspectiva de Dios.

Usando cualquiera de estos dos criterios, Juan el Bautista no sería considerado grande. No nació en una familia rica poderosa. Sus padres, Zacarías y Elizabet, eran de la familia sacerdotal de Leví.

Pero había muchos levitas en Israel en ese tiempo, tantos que la familia de Juan no tenía ningún estatus social especial. Cuando aún era adolescente, Juan dejó las comodidades de la sociedad civilizada y se fue al desierto de Judea, convirtiéndose en un predicador ermitaño y sin hogar.

Según Mateo 3.4: «Juan estaba vestido de pelo de camello, y tenía un cinto de cuero alrededor de sus lomos; y su comida era langostas y miel silvestre». Ni su linaje, ni su conducta social contraria, ni su apariencia externa ni su dieta indicaban que pudiera ser No tenía una educación formal, ya que vivía aislado en el desierto.

Aunque procedía de un linaje sacerdotal, no estaba relacionado con el sacerdocio. No estaba vinculado ni a la riqueza ni a la realeza. No instigó ningún movimiento social, político o religioso permanente.

Aunque atrajo al populacho con su mensaje acerca de la llegada del Mesías, las autoridades (como los fariseos y los escribas) se opusieron a él con fiereza. Como respuesta, él les reprendía y advertía del juicio divino, como a un grupo de víboras atrapadas en un incendio forestal.

Su ministerio fue relativamente corto; murió de modo ignominioso a manos de un pequeño gobernante llamado Herodes seducido por el lascivo baile de una joven. Cuando le dijo que le daría cualquier cosa que ella quisiera, se condolió con su madre, la esposa de Herodes, la cual quería que pidiese la cabeza de Juan en una bandeja de plata Nada en su vida encajaba en el modelo asociado con la grandeza.

Solo un pequeño grupo de discípulos lo siguieron por un breve periodo de tiempo. A pesar de todo eso, fue lo que el ángel Gabriel dijo que increíble, el Señor no solo declaró que era grande, sino el más grande que jamás ha vivido.

Esa declaración salió de los labios de Jesucristo mismo: «De cierto os digo: Entre los que nacen de mujer no se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista» (Mateo 11.11). «Nacido de mujer» era una expresión común para referirse a la humanidad en general. Por tanto, Jesús, básicamente estaba diciendo: «No ha vivido nunca un ser humano mayor que Juan».

En nuestro examen de los héroes inconcebibles de Dios, ya hemos visto algunos de los personajes más atractivos de la Biblia. ¡Sin embargo, el Mesías mismo declaró que Juan el Bautista fue mayor que cualquier otro santo del Antiguo Testamento! Fue mayor que Enoc, Abraham, Moisés, Sansón, David o cualquiera de los profetas.

Fue mayor que quienes se enumeran en Hebreos 11 como los héroes monumentales de la fe. Ningún rey, jefe militar ni filósofo fue mayor que Juan. El fue la persona más grande que había vivido hasta ese momento, tanto en términos de tarea como de privilegio. Eso quedó claro desde el comienzo de su historia.

SE ROMPIÓ EL SILENCIO

Antes de Juan el Bautista, no hubo profeta en Israel durante siglos. Desde los días de Malaquías, no había llegado del cielo ninguna palabra de revelación. Tampoco ningún ángel había aparecido a los hombres desde tiempos del profeta Zacarías, quinientos años atrás.

Pero ese largo silencio estaba a punto de romperse. Era aproximadamente el año 5A.C.; el lugar, Jerusalén. Un anciano, común y corriente, llamado Zacarías (nombre dado en honor al profeta del Antiguo Testamento) desbordaba de gozo al acercarse al lugar santo del templo. Una vez dentro, tendría el privilegio de ofrecer el incienso sobre el altar sagrado.

Este evento marcaba el momento álgido de su carrera sacerdotal, por lo que Zacarías quizás querría saborear cada instante. Pero incluso sus más altas expectativas no podían haberle preparado para lo que estaba a punto de experimentar.

Zacarías era sacerdote según el orden de Abías, una de las veinticuatro órdenes del sacerdocio judío establecido para los hijos de Aarón. Cada orden sacerdotal era responsable de servir durante dos semanas al año en el templo de Jerusalén. Llegado el momento, los sacerdotes según el orden de Abías, incluyendo a Zacarías, viajaban a la capital de Israel para cumplir con sus tareas sagradas.

Una de las responsabilidades sacerdotales era que el sacerdote quemara incienso cada mañana y cada atardecer dentro del templo, en el lugar santo (véase Éxodo 30.7-8).

Cuando el solitario sacerdote se dirigía al altar del incienso, el resto de la orden, junto con toda la gente, estaba de pie afuera orando. El incienso subiría desde el altar como un símbolo de las fragantes oraciones de la nación a Dios. Como había muchos sacerdotes, pero solo uno podía ofrecer el incienso cada mañana y cada noche, la mayoría nunca participaba en esa tarea sagrada. El sacerdote privilegiado era elegido echando suertes; y una vez escogido, no podía volver a ser elegido.

Así, ofrecer incienso en el lugar santo era una experiencia única en la vida. Seguro que fue muy difícil para el anciano Zacarías haber contenido la emoción tras ser seleccionado, después de décadas de servicio fiel.

Sin lugar a duda, esa era la cima de su vida sacerdotal. El altar del incienso estaba justamente fuera del velo que separaba el lugar santo del lugar santísimo, lo que significaba que estaba lo más cerca de la presencia de Dios que podía estar un sacerdote.

Ninguna persona común podía entrar en el lugar santo, y solo el sumo sacerdote podía entrar al lugar santísimo, y eso ocurría solo una vez al año. A pesar del deseo y la satisfacción que sentía Zacarías cuando entró en el lugar santo, no tenía la intención de quedarse allí mucho tiempo.

Según estaba prescrito en la ceremonia, llevaba un pequeño recipiente lleno de carbones encendidos tomados del altar de bronce, el altar del sacrificio. Acercándose al altar del incienso, echó los carbones y los esparció en el interior.

Luego los cubrió con el incienso para que surgiera una gran nube de olor no podía creer lo que el ángel le estaba diciendo. El increíble mensaje para Zacarias, que le daría el ángel Gabriel era el siguiente: Su mujer no solo tendría un hijo en circunstancias sobrenaturales, sino que ese hijo sería en muchos aspectos el profeta más excepcional que jamás existiría.

Así se lo explicó el ángel al perplejo sacerdote: Y tendrás gozo y alegría, y muchos se regocijarán de su nacimiento; porque será grande delante de Dios. No beberá vino ni sidra, y será lleno del Espíritu Santo, aun desde el vientre de su madre.

Y hará que muchos de los hijos de Israel se conviertan al Señor Dios de ellos. E irá delante de él con el espíritu y el poder de Elías, para hacer volver los corazones de los padres a los hijos, y de los rebeldes a la prudencia de los justos, para preparar al Señor un pueblo bien dispuesto. (Lucas 1.14-17) Después de cuatrocientos años de silencio, este profeta anunciaría la llegada del Mesías.

¡El hijo de Zacarías sería el heraldo del Mesías!

Estas noticias eran tan asombrosas que Zacarías no lo creía. Como respuesta a su duda y las consiguientes dudas de todos aquellos a quienes les contara las palabras del ángel, Gabriel le dio una señal: «Y ahora quedarás mudo y no podrás hablar, hasta el día en que esto se haga, por cuanto no creíste mis palabras, las cuales se cumplirán a su tiempo» (Lucas 1.20).

Por haber usado su voz para expresar duda e incredulidad, Zacarías no podría volver a usarla hasta que naciera su hijo. Pero de manera extraña, ese silencio sería la verificación del encuentro sobrenatural.

Eso resultó quedar claro cuando al fin salió del lugar santo y fue recibido por miradas de asombro y curiosidad por parte de la congregación judía reunida en el templo. ¿Por qué habrá tardado tiempo? ¿Y por qué tiene una expresión estupefacta en su rostro?

Para mayor sorpresa de la multitud, Zacarías no podía ofrecer ninguna explicación audible de su retraso. Finalmente, tras descifrar los ademanes de sus manos, «comprendieron que había visto visión en el santuario. Él les hablaba por señas, y permaneció mudo» (v. 22).

Su frustrado silencio era evidencia de una revelación divina Al terminar con sus responsabilidades en Jerusalén y regresar de vuelta a casa con Elizabet, la mente de Zacarías debía estar repasando todos los posibles resultados.

Poco tiempo después, su anciana esposa concibió y nueve meses más tarde nació el bebé Juan.

Pero incluso antes de nacer, el bebé fue lleno del Espíritu Santo (v. 15), al moverse en el vientre de Elizabet cuando su prima María, la madre de Jesús, llegó a su casa de visita (v. 41). Zacarías no pudo pronunciar ni noticia más grande jamás contada, pero no pudo expresarla.

Cuando vio a su recién nacido por primera vez, su lengua se soltó instantáneamente.

 Debió haber hablado a borbotones por la magnitud de lo que había estado pensando todos esos meses. Después de alabar al Señor por su fidelidad a Israel, el orgulloso padre bendijo a su hijo recién nacido con palabras inspiradas:

Y tú, niño, profeta del Altísimo serás llamado; porque irás delante de la presencia del Señor, para preparar sus caminos; para dar conocimiento de salvación a su pueblo, para perdón de sus pecados, por la entrañable misericordia de nuestro Dios, con que nos visitó desde lo alto la aurora, para dar luz a los que habitan en tinieblas y en sombra de muerte; para encaminar nuestros pies por camino de paz. (Lucas 1.76-79) poderosas palabras llegarían a caracterizar al ministerio radical de este extraordinario profeta.

CONTINUARA. NO TE LO PIERDAS.











Audio Crónicas: Jonás 3 Parte

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Lourdes Salcedo Cárdenas

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MEDUSA

Por Lisset Silva

LA TRISTE HISTORIA DE MEDUSA 🐍 De Belleza Divina a Villana 🪞


La historia de Medusa, una de las figuras más intrigantes y trágicas de la mitología griega, es una narración que combina elementos de misterio, horror y una profunda tragedia personal.

Medusa, originalmente una hermosa sacerdotisa en el templo de Atenea, era una joven de excepcional belleza. Su vida cambió drásticamente cuando Poseidón, el poderoso dios del mar, la sedujo o, según algunas versiones, la violentó en el templo de Atenea.

Furiosa por esta profanación, Atenea transformó a Medusa en un monstruo con serpientes en lugar de cabello y una mirada que convertía a los hombres en piedra.

Esta transformación marcó el comienzo de una existencia solitaria y atormentada para Medusa. Viviendo en un lugar remoto, se convirtió en un ser temido por todos. Su fama se extendió por todo el mundo conocido, y su historia se convirtió en una advertencia sobre la ira de los dioses.

El destino de Medusa se selló cuando el héroe Perseo fue encargado de cortar su cabeza. Utilizando un escudo reflectante, proporcionado por Atenea, Perseo evitó mirar directamente a Medusa y la decapitó mientras dormía.

De su cuello cortado, nació Pegaso, el caballo alado, y Crisaor, un guerrero con una espada dorada.

La cabeza de Medusa, aún poderosa después de su muerte, fue utilizada por Perseo en varias aventuras antes de ser entregada a Atenea, quien la colocó en su escudo, el égida. Este acto simbolizaba la victoria sobre lo monstruoso y lo caótico.

La historia de Medusa, más allá de su naturaleza mítica, ha sido interpretada de diversas maneras a lo largo de los siglos. Algunos la ven como una víctima de la ira divina y la violencia masculina, mientras que otros la interpretan como un símbolo de protección y poder femenino.

En la cultura moderna, Medusa sigue siendo un símbolo poderoso y polifacético, representando desde la venganza y el peligro hasta la resistencia y la transformación. Su imagen y su historia continúan inspirando obras de arte, literatura y reflexiones culturales, manteniendo viva su memoria como una de las figuras más fascinantes y enigmáticas de la mitología griega.