Si Se Puede Vivir En Santidad.

Tu puedes Vivir en el fuego.

Ps. Santiago Moya

Hoy en día en esta sociedad donde vivimos, donde los valores y principios morales parecen estar cada vez más en decadencia, como cristianos debemos recordar que somos llamados a vivir de una manera diferente, a ser luz en medio de la oscuridad, a ser ejemplo de santidad y rectitud.

Y tal vez al leer las líneas anteriores, tu pienses que la idea que expreso es anticuada y fuera de toda realidad objetiva, que tal vez son las palabras de un loco romántico, sin esperanza, y yo te daría la razón, soy un loco enamorado de mi Dios, creo y afirmo en las siguientes líneas, que si se puede vivir en santidad.

Que prefiero creer, con la ayuda de Dios, su espíritu y su palabra, soy llamado y equipado, para vivir mi vida, cerca del fuego de su presencia, cerca de su santidad y por su favor y gracia, el celo por Dios, por su palabra y su mensaje, me llevaran a vivir no solo para su gloria, pero también para ser testigo lo que lo un loco enamorado de Dios, puede ver, vivir y experimentar.

¡Porque si se puede vivir en Santidad!

Muchas veces nos desanimamos al pensar que es imposible vivir una vida santa en un mundo lleno de tentaciones y pecado, pero la verdad es que si se puede. En la Biblia encontramos varios versículos que nos hablan de la posibilidad de vivir en santidad, de ser transformados por el poder de Dios y de vivir una vida que glorifique su nombre.

Efesios 4:24 (NTV) se nos exhorta a «ponernos la nueva naturaleza, creada para ser semejante a Dios en justicia y santidad provenientes de la verdad». Esto significa que, como hijos de Dios, tenemos la capacidad de vivir de una manera que refleje su carácter, que muestre al mundo su amor y su verdad, en Cristo Jesús es posible.

1 Pedro 1:15-16 (NTV) se nos dice: «En cambio, sean santos en todo lo que hagan, tal como Dios, quien los llamó, es santo. Pues las Escrituras dicen: «Sean santos, porque yo soy santo»». Esto nos recuerda que la santidad no es una opción para los cristianos, sino un mandato divino que debemos cumplir con diligencia y fervor.

Es cierto que vivir en santidad puede ser un desafío y muy difícil, y que nos enfrentaremos a luchas y tentaciones en el camino, pero debemos recordar que podemos confiar en el poder de Dios para ayudarnos a superar cualquier obstáculo. En 2 Timoteo 1:7 (NTV) se nos dice que «Dios no nos ha dado un espíritu de miedo y timidez, sino de poder, amor y autodisciplina», lo que significa que podemos contar con su ayuda para vivir una vida de santidad y victoria.

Así que ánimo, dobla tus rodillas, busca vivir en santidad creer que es posible vivir en el fuego del Espíritu Santo, a confiar en la palabra de Dios que jamás regresa vacía y nos promete fuerza y gracia para perseverar.

Que nuestra vida sea un testimonio vivo de la obra transformadora de Dios en nosotros, y que podamos inspirar a otros a buscar una vida nueva en Cristo. 

Levanta tu voz, tu alma y tu ser al cielo, aférrate a la palabra, más vale que nos digan que estamos locos por nuestro Dios, no se tu, pero prefiero ser contado entre los que creen, luchan y se esfuerzan por ver el reino de Dios establecido en mi vida, matrimonio y familia y no dejarme ir por la locura del mundo.

¡porque si se puede vivir en santidad!

¡Por tú puedes vivir en el fuego!

¿ Quién Fue Antonio Vivaldi?

Compositor italiano, violinista y sacerdote, cuya obra «Las Cuatro Estaciones» es uno de los ejemplos más conocidos de música barroca 🎻

Antonio Vivaldi, apodado «Il Prete Rosso» (El Sacerdote Rojo) por su distintivo cabello rojo, es una figura que brilla con luz propia en el firmamento de la música clásica.

Nacido en Venecia en 1678, en el seno de una familia modesta, Vivaldi se elevó hasta convertirse en uno de los compositores más influyentes de la era barroca. Su vida, tan vibrante y dinámica como las cuerdas que tocaba, es una fascinante fusión de devoción musical y espiritual.

Desde joven, Vivaldi fue introducido en el mundo de la música por su padre, violinista, quien le enseñó a tocar el violín. Rápidamente se destacó, no solo por su habilidad como violinista sino también por su prodigiosa capacidad para la composición.

A pesar de ser ordenado sacerdote en 1703, pronto se le dispensó de celebrar la misa debido a su salud frágil.

Sin embargo, esto no detuvo su carrera eclesiástica ni su pasión por la música; en lugar de ello, lo condujo directamente hacia uno de los roles más definitorios de su vida: maestro de violín en el Ospedale della Pietà, un orfanato para niñas en Venecia.

En el Ospedale, Vivaldi encontró no solo un empleo sino un verdadero propósito. Compuso muchas de sus obras más famosas para las jóvenes músicas del orfanato, escribiendo conciertos, cantatas y música sacra que permitieron a las huérfanas desarrollar y mostrar sus habilidades.

Este entorno, lleno de necesidades pero también de oportunidades, inspiró algunos de sus trabajos más experimentales y emocionantes.

Pero es «Las Cuatro Estaciones», un conjunto de cuatro conciertos para violín compuestos alrededor de 1720, lo que cimentó su fama en la historia de la música. Cada concierto está vinculado a una estación del año, una idea revolucionaria en su momento que ejemplifica el estilo barroco de música programática—música que pretende evocar imágenes o contar una historia.

La capacidad de Vivaldi para capturar la esencia de cada estación con notas que imitan el canto de los pájaros en la primavera, las tormentas en el verano, las danzas de la cosecha en el otoño y el frío helado en el invierno, revela su maestría no solo como compositor sino como poeta de la música.

A lo largo de su vida, Vivaldi fue tanto aclamado como despreciado, la fortuna y la fama llegaron en olas, como es común en las vidas de muchos artistas.

Murió en Viena en 1741, en relativa pobreza, pero dejó un legado que trascendería su tiempo y su muerte. Hoy, su música no solo se toca regularmente en salas de concierto, sino que también ha encontrado un nuevo hogar en la cultura popular, en películas, comerciales y más, testimonio de su universalidad y apelación perdurable.

Antonio Vivaldi, más que un músico, fue un innovador que desafió las convenciones y exploró las profundidades de la emoción humana a través de su arte.

En cada nota que escribió, Vivaldi dejó un trozo de su mundo interior, un mundo tan rico y complejo como las estaciones que tan magistralmente describió. Su música no solo sobrevive; vive, respira y florece en cada ejecución, en cada escucha, uniendo a los oyentes en un momento eterno de belleza y entendimiento.

Un fragmento del Quijote, dedicado a las mamás del grupo

«Porque has de saber, Sancho, que las mujeres son la más perfectas de las creaciones divinas.  Que aunque son más hermosas que las flores, las estrellas y la luna llena juntas, son fuertes como el acero de mi lanza.

Por eso, Sancho, es menester entre los caballeros, que debemos estar prestos a sus privaciones, amarlas, cuidarlas como a la niña de tus ojos, porque nuestro mundo sin ellas,no cabe la menor duda, estaría completa e irremediablemente perdido, pues, ellas, Sancho, son la fuerza de la vida y el motor que impulsa nuestra existencia».

Por Miguel de Cervantes Saavedra

DIOS Levanta Del Polvo Al Pobre Y Lo Sienta Con Príncipes.

Por Timothy Keller

Una historia sobre el cambio del orden Finalmente, las metanarrativas a través de sus afirmaciones de la verdad pueden llevar a la dominación, pero la trama bíblica revela «una historia de la elección repetida de Dios del dominado y el miserable, del indefenso y el marginado»

La Biblia inicia con el Libro de Génesis, escrito cuando la progenitura la transferencia de toda la riqueza y las propiedades de toda la familia al primogénito era una ley rigurosa en casi todas las sociedades.

Sin embargo, la totalidad de Génesis subvierte esta norma cultural, Dios constantemente eligió y operó a través de los segundos hijos, aquellos sin poder social Eligió a Abel en lugar de Caín, a Isaac en lugar de Ismael, a Jacob en lugar de Esa, a José en lugar de Rubén.

Y cuando operó a través de las mujeres, no eligió a las mujeres con poder cultural de belleza y sexualidad.

Llevó a cabo Su obra salvífica a través de Sara, anciana y estéril, no la joven Agar, a través de Lea, no amada y poco agraciada, no la hermosa Raquel. Repetidas veces, Dios se negó a permitir que sus actos de misericordia siguieran el Atraído esperado de las influencias y los privilegios terrenales. Colocó en el epicentro de la historia a la persona que el mundo colocaría en la periferia.

Reverendo biblico Walter Brueggemann comento sobre Génesis 25 donde Dios anunció a través de una predicción que operaría a través del hijo más joven. «Explico que la lección de Génesis es que la predicción va contra toda sabiduría convencional».

Los israelitas deben haberse preguntado sobre este patriarca que siempre estaba en problemas [..]. Este Dios no se alió solamente con los que eran evidentemente valorados, los primogénitos.

Esta predicción habla sobre un cambio en el orden. Afirma que no estamos destinados a la manera en que el mundo, al presente, está organizado.

Esta es la premisa del ministerio de Jesús: los pobres, los que lloran, los mansos, los hambrientos…. son los herederos del reino (Mat. 5:3-7).

Según avanza la trama bíblica, vemos a Dios parado junto a Israel en esclavitud contra la opresión del imperio más grande en el mundo. Avanza a la historia de Jueces los libertadores y líderes, quienes unos tras otros guiaron a Israel cada vez que cayó bajo el dominio de las naciones más poderosas. Sin embargo, los textos han señalado a menudo que el hombre a quien Dios levantó; Jafet, Gedeón, Sansón – era alguien de una tribu más pequeña. una familia de condición baja o incluso de la clase de los marginados sociales.

David, el rey, era el más joven y el más pequeño de la familia de Isaí (1 Sam 16), Luego, en el Nuevo Testamento, cuando Jesús encontró a un hombre respetado y a una mujer socialmente marginada (Juan 3 y 4) o a un líder religioso y a un cobrador de impuestos (Luc.18) o a un maestro religioso) y a una mujer pecadora (Luc 7), siempre es el marginado moral, acial serial o social el que se relaciona más fácilmente con Jesús.

Junto con esta narrativa del cambio en el orden de los débiles y los fuertes, de los pobres y los ricos, hay un amplio y profundo río de enseñanza ética y llamamiento para todos los creyentes a vivir justamente y ser agentes de justicia social en el mundo, Los profetas del Antiguo Testamento insistieron en que desatender al pobre y necesitado era señal de falta de fe genuina en Dios (Isa,1:17;58:6-7).

Asimismo, el Nuevo Testamento enseñó que el amor práctico por el pobre era una marca de un corazón transformado por la gracia (Sant,2:14-17;1 Jn. 3:17-18). Dios «levanta del polvo al pobre y saca del muladar al necesitado; los hace sentarse con príncipes. [.]. A la mujer estéril leda un hogar y le concede la dicha de ser madre» (Sal. 113:7-9), pero «Mira de lejos a los orgullosos» (Sal. 138:6, comp. Sant. 4:6)

La razón para este persistente argumento en la Biblia no es simplemente porque a los escritores les agradaban los desamparados e indefensos. Es porque el máximo ejemplo de la obra de Dios en el mundo fue Jesucristo, el único fundador de una religión importante que murió en deshonra, que no estuvo rodeado por todos Sus amados discípulos, sino que fue abandonado por todos aquellos que le importaban, incluyendo a Su Padre.

Fue víctima de una injusticia y murió oprimido y desamparado. La salvación de Jesucristo Viene a nosotros a través de Su pobreza, rechazo y debilidad. Y los cristianos no son salvos por reunir fuerzas y realizar grandes obras, sino por admitir su debilidad y necesidad del Salvador.

La mayoría de las metanarrativas afirman: «Así es como se sale adelante. Contrólate, dominarte a ti mismo, domina la situación. Sé fuerte. Tú puedes hacerlo», Pero Jesús afirmó, esencialmente: «Tú no puedes hacerlo. Debes contar en mis.».

Les aseguro que a menos que ustedes cambien y se Nielan como niños, no entrarán en el reino de los cielos» (Mat. 18:3). Una salvación que se ganara por las buenas obras y el esfuerzo moral favorecerían al más capaz, competente, talentoso y privilegiado. Pero, la salvación por pura gracia favorece al fracasado, al marginado, al débil, porque llaga solamente a aquellos que saben que la salvación debe ser por pura gracia. Como muestra de esto.

Jesús no vino como una persona rica y poderosa sino como un hombre pobre, hijo de una madre soltera. La Biblia no nos muestra historia tras historia de «héroes de la fe, que van cosechando un éxito más alto.

En cambio, tenemos una serie de narraciones que contienen personajes que por lo general no son las personas que el mundo esperara que fueran ejemplos o lideres espirituales, La Bibia no es ante todo una serie de historias con un mensaje moral, aunque hay muchas lecciones prácticas. Más bien, es un registro de la gracia de Dios que acaricia en las vidas de las personas que no la buscan, que no la merecen, que continuamente la resisten y que no la aprecian después que han sido salvas por ella.

Si todo esto te sorprende, podría significar que has creído una idea completamente equivocada, es decir que el cristianismo se refiere a aquellos que viven vidas morales y buenas y como consecuencia son llevados al cielo.

Más bien, uno de los principales temas de la historia bíblica y las historias es que incluso algunos de los seres humanos más capaces que han vivido, como Abraham y David, no lograron elevarse por encima de la brutalidad de sus culturas ni el egoísmo de sus propios corazones.

Pero, al aferrarse a las maravillosas promesas de la gracia de Dios que se les concedió en sus fracasos morales, ellos triunfaron. Una historia que rompe el ciclo La historia bíblica nos muestra a Dios, quien ama al oprimido, pero que hace algo más que eso. Con una perspicacia penetrante, Bauckham escribió que creer en la historia de la salvación «también rompe el ciclo por el cual los oprimidos se convierten a su vez en opresores».

En el Antiguo Testamento a los israelitas se les advirtió constantemente de no oprimir al extranjero ni a los marginados raciales «porque …] ellos fueron extranjeros en Egipto» (Lev:19:33-34).

Recordares que su salvación de la esclavitud no fue por su propio poder, sino por la gracia de Dios, era socavar radicalmente su inclinación natural humana a la dominación y el control. Pero, Banckham escribió: La cruz es el evento en el cual el ciclo (del oprimido que se convierte a su vez en opresor se rompe en definitiva Proverbios 14:31, vemos que Dios se identificó con el pobre. Si oprimes al pobre «ofende a su Creador», y si das al necesitado «honras a Dios paro solo en Jesús veros cómo radical y literalmente Dios se identificó con el pobre y el oprimido, Nació en el seno de una familia pobre; vivió entre los marginados.

Su juicio fue injusto. Murió de manera violenta, desnudo y sin dinero. Y asi el mismo Hijo de Dios supo lo que era ser víctima de la injusticia, enfrentarse a un sistema corrupto y morir en manos de este sistema.

Y, los cristianos creemos, que hizo esto para expiar nuestros pecados, para librarnos del castigo. Los cristianos sabemos, entonces, que, a los ojos de Dios, éramos pobres en espíritu y débiles –éramos también extranjeros y esclavos –, pero Dios nos salvó al ser oprimido por nosotros. Sin duda, creer en las verdades morales universales puede usarse para oprimir a otros. Pero ¿qué pasa si la verdad absoluta es un hombre que murió por Sus enemigos, que no respondió con violencia a la violencia, sino que los perdonó? ¿Cómo podría esa historia, si es el centro de tu vida, llevarte a tomar el poder y dominar a otros?

Entonces, podemos concluir que uncristiano, que ha declarado que lo es, que no está comprometido con unaVida de generosidad y justica hacia el pobre y el marginado, al menos, es una contradicción viviente del evangelio de Cristo, el Hijo de Dios, cuyo Padre … hace justicia a los oprimidos, da de comer a los hambrientos y pone en libertad a los cautivos» (Sal. 146.7) Bauckham afirmó: «La distorsión dela historia bíblica en una ideología de opresión tiene que suprimir el significado bíblico de la cruz, Todas estas características de la historia bíblica la hacen excepcionalmente inadecuada para ser un instrumento de opresión»La cruz rompe el ciclo de la opresión en más de una forma.

Las personas que sienten pasión por la justicia a menudo se vuelven farisaicas y crueles cando confrontan a personas que perciben como opresoras. Sin embargo, a los creyentes en Cristo se les enseña a confesar que han ofendido a Dios cuando han hecho algún mal a otras personas que están hechas a la imagen de Dios.

No hemos amado y respetado a nuestro prójimo como nos gustaría ser tratados. Es decir, cada cristiano que entiende el evangelio admite que ha sido un opresor. Cuando mentimos, privamos a las personas de la verdad a la que tienen derecho. Cuando rompemos una promesa, privamos a las personas de los beneficios a los que tienen derecho.

Y si no somos pobres y cerramos nuestro corazón a aquellos que lo son, los privamos del sustento al que tienen derecho. Los cristianos saben que tienen el corazón de opresores, no obstante, han sido salvos por pura gracia.

Por ello, incluso cuando confrontan al opresor, pueden hacerlo con determinación valiente y firme, pero el evangelio enseña que se haga sin pretensión de superioridad moral y hostigamiento. No pueden odiar al que odia o justificarse de oprimir al que piensan que es un opresor.

El evangelio de Jesucristo ofrece una verdad absoluta no opresora, una que ofrece una norma fuera de nosotros como una manera de escapar de la ineficacia del relativismo y del individualismo egoísta, pero uno que de verdad no puede usarse para oprimir a otros.

Terry Eagleton cree que «si la fe religiosa fuera exenta de la responsabilidad de proveer orden social con un conjunto de razones para su existencia, podría ser libre para redescubrir su verdadero propósito como una crítica de todas estas políticas». Cree que «lo que añade a la moralidad común no es algún respaldo sobrenatural, sino las terribles e inconvenientes noticias que nuestras formas de vida deben pasar por la disolución radical, si han de renacer como comunidades justas y compasivas. La señal de esta disolución es la solidaridad con el pobre y el débil. Es en este caso que una nueva configuración de la fe, la cultura, y las políticas podrían nacer»

Audio Crónica:El Modelo de Oración De Jesús.

Por John MaArthur

VOICEOVER

Lourdes Salcedo Cárdenas

Poema: Valgo.

Por José Luis Borges

De tanto perder aprendí a ganar; de tanto llorar se me dibujó la sonrisa que tengo.

Conozco tanto el piso que sólo miro el cielo. Toqué tantas veces fondo que, cada vez que bajo, ya sé que mañana subiré.

Me asombro tanto como es el ser humano, que aprendí a ser yo mismo.

Tuve que sentir la soledad para aprender a estar conmigo mismo y saber que soy buena compañía.

Intenté ayudar tantas veces a los demás, que aprendí a que me pidieran ayuda.

Traté siempre que todo fuese perfecto y comprendí que realmente todo es tan imperfecto como debe ser (incluyéndome).

Hago sólo lo que debo, de la mejor forma que puedo y los demás que hagan lo que quieran.

Vi tantos perros correr sin sentido, que aprendí a ser tortuga y apreciar el recorrido.

Aprendí que en esta vida nada es seguro, sólo la muerte … por eso disfruto el momento y lo que tengo.

Aprendí que nadie me pertenece, y aprendí que estarán conmigo el tiempo que quieran y deban estar, y quien realmente está interesado en mí me lo hará saber a cada momento y contra lo que sea.

Que la verdadera amistad si existe, pero no es fácil encontrarla.

Que quien te ama te lo demostrará siempre sin necesidad de que se lo pidas.

Que ser fiel no es una obligación sino un verdadero placer cuando el amor es el dueño de ti.

Eso es vivir. … La vida es bella con su ir y venir, con sus sabores y sinsabores…

Aprendí a vivir y disfrutar cada detalle, aprendí de los errores pero no vivo pensando en ellos, pues siempre suelen ser un recuerdo amargo que te impide seguir adelante, pues, hay errores irremediables.

Las heridas fuertes nunca se borran de tu corazón pero siempre hay alguien realmente dispuesto a sanarlas con la ayuda de Dios.

Camina de la mano de Dios, todo mejora siempre.

Y no te esfuerces demasiado que las mejores cosas de la vida suceden cuando menos te las esperas. No las busques, ellas te buscan.

La Clave Para Un Buen Matrimonio.

¿Estamos dispuestos a vivir una vida de amor?

Los creyentes estamos de acuerdo que el verdadero significado de la vida está en amar a Dios y a los demás. 

El amor es el ingrediente más importante de toda relación significativa.

¡Es fundamental para una verdadera trascendencia!

Nuestra calidad de vida se relaciona directamente con la cantidad de amor que fluye en nosotros a través de nosotros hacia los demás. 

El amor vale más que las riquezas, la fama y el honor. Todas estas cosas pasarán,  pero el amor permanece. 

La ausencia de amor, deja un vacío demoledor. Cuando no está presente, nuestra espiritualidad se vuelve superficial, nuestras obras benéficas, se vuelven egoístas, y nuestros sacrificios, poco sinceros.

Si el amor no es la motivación en una relación, la relación siempre será insatisfactoria y carecerá de sentido.

Para nuestro Señor Jesucristo, el mayor mandamiento es «amar a Dios con todo el corazón y amar al prójimo como a uno mismo.

Nuestra necesidad emocional más básica no es enamorarnos, sino ser amados genuinamente por nuestra pareja. Conocer un amor que surge de la razón y la elección, no del instinto. Necesitamos ser amados por alguien que elija amarnos, que ve en nosotros algo que vale la pena, que realmente vale la pena amar.

El amor se centra en los demás

Filipenses 2:3

Vivimos en un mundo lleno de egoísmo. La cultura nos enseña a concentrarnos en nuestra apariencia, nuestros sentimientos y nuestros deseos personales como si fueran la prioridad fundamental. Siempre tratamos de buscar el mayor nivel de felicidad posible. Pero, el peligro de esta forma de pensar se hace dolorosamente evidente cuando se está dentro de una relación matrimonial. 

Lo opuesto al amor es «egoísmo «. El origen de todo acto pecaminoso cometido, puede encontrarse en una motivación egoísta. 

Podemos señalar muchas formas en que nuestras parejas son egoístas, pero debemos admitir que nosotros también lo somos.

Nuestras parejas también tienen el desafío de amar a una persona egoísta. Nuestro desafío es decidir ser el primero en demostrar el verdadero amor, con plena conciencia de lo que hacemos.

Muchas veces en una hogar rutinario, donde el amor empieza a desvanecerse, con uno que tome la iniciativa, que dé el primer paso con pequeños detalles, resurgirá el amor (Col.3:12).

La amabilidad piensa de antemano y luego da el primer paso: no se sienta a esperar que lo impulsen o lo obliguen a salir del sillón. El esposo o la esposa amable, será quien saluda primero, sonría primero, sirva primero y perdone primero.

No necesita que el otro haga las cosas bien para demostrar amor.

Jesucristo describió la amabilidad del amor en la parábola  del Buen Samaritano (Luc.10:31-37)

¿Quien de los tres hombres demostró verdadera amabilidad en todo sentido?

Cuando obramos impulsados por la amabilidad, vemos la necesidad de dar el primer paso.

¡No hay compañía,  comunión ni relación mejor, ni más encantadora, amigable y amorosa, que la de un buen matrimonio!

AMADO DIOS

Amado Dios de infinita bondad, me presento ante Ti en esta bella mañana para darte gracias por el hermoso regalo de la vida. El pasado ya ha quedado atrás y hoy con los nuevos rayos de luz de sol, mi vida se llena de nuevas oportunidades.

Dame determinación, alegría y bríndame tu hermosa compañía, para poder avanzar hacia mis metas y grandes anhelos. Señor, mi vida y mis esperanzas están en tus manos.

Confío en tus planes y en tu misericordia, pues Tú eres un Dios bueno y bondadoso. Por eso nunca he de temer, pues prometiste sostener con firmeza la mano de aquellos que a Ti se acercan y tus promesas, amado Dios, permanecen para siempre.

Y si alguna dificultad se llegará a presentar, despoja mi vida de ego y dame la humildad y la valentía para reconocer que todo es parte de tu plan y que solo en Ti conseguiré mi refugio ante las pruebas que tengo que vivir para crecer, así como el marinero que sale fortalecido tras la tormenta.

Amado Dios, serás Tú quien con su amorosa compañía me guíe para encontrar la salida de cada laberinto.

Te pido que extiendas tu hermoso manto de luz protectora y nos cobijes a mí y a mi amada familia. Tómanos de la mano y llévanos por camino seguro, guíanos en cada una de las actividades que hoy tenemos que hacer y al llegar la noche, permítenos descansar en tu paz. Por favor derrama tu amor, tu entendimiento y tu prosperidad sobre nuestro hogar.

Gracias Dios por este día que comienza, por tu constante guía y por tu eterna compañía. En tus manos pongo mi vida, la vida de mi familia y de mis amigos. Protégenos, bendícenos y llévanos por sendas de amor, paz y prosperidad, en el nombre poderoso de Jesús. Amén.

Ma. Guanajuato González Castañales.

¡ Hola Bienvenidos!

Lourdes Salcedo Cárdenas.

Olvidar Para Sobrevivir.

A continuación, algunas notas que tienes que saber sobre la memoria.

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1.- La memoria: retener información inteligente

La memoria es un fenómeno muy extraño, creemos que estamos en total control de ella, pero en realidad no es así.

Es un atributo que nos ha dotado de claras ventajas de supervivencia, pero sobre todo nos ha permitido crear lo que llamamos tiempo. Sin memoria no hay pasado ni futuro, viviríamos en un presente infinito.

Es también una variable indispensable para cualquier ejercicio racional, mental y creativo. Por eso es tan importante tratar de comprehender mejor y ser mucho más conscientes de cómo opera realmente.

Neuroanatómicamente hablando, la memoria se da en muchos niveles cerebrales, pero parece que  principalmente en el hipocampo, lóbulos frontales, amígdala y hemisferio izquierdo.

Algo especialmente interesante sobre este tema es que necesitamos recordar cosas para sobrevivir, pero por lo mismo también necesitamos olvidar.

Si recordáramos absolutamente todo, entonces nuestra mente no sería capaz de priorizar información y se encontraría en un mar de información confusa y sin jerarquías. Atendiendo a este filtro es que podemos clasificar tres diferentes tipos de memoria:

Memoria episódica:

(largo plazo)

��Nos permite recordar episodios específicos de nuestra propia vida. Como por ejemplo, el primer beso.�

Memoria semántica:

(largo plazo)��

Nos permite recordar datos e información que aprendemos. Por ejemplo, el año en que se dio la Revolución Francesa.�

Memoria de trabajo:

(corto plazo)

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Nos permite recordar temporalmente pequeñas cantidades de información. Es necesaria para hacer sentido de nuestro alrededor. Por ejemplo, la información que acabas de leer al comenzar este capítulo se encuentra temporalmente registrada en tu cerebro para que logres entender las palabras que lees ahora mismo.

Descifrar cómo es que nuestro cerebro selecciona lo que recuerda y cómo lo recuerda, nos permite tomar control de nuestro mundo interno.

La memoria (así como los pensamientos) es solo un holograma, no es la realidad en sí. Un holograma que nos otorga inmensas ventajas, pero para utilizarlo de la mejor forma debemos comprenderlo.

Para ello es que resultan muy útiles los 7 pecados de la memoria propuestos por Daniel L. Schacter, cabeza del Departamento de Psicología de la Universidad de Harvard. Con base en ellos enlisto a continuación algunos fenómenos de la memoria…

NECESITAMOS OLVIDAR PARA SOBREVIVIR

A continuación, algunas notas que tienes que saber sobre la memoria.

La memoria es un fenómeno muy extraño, creemos que estamos en total control de ella, pero en realidad no es así.

Es un atributo que nos ha dotado de claras ventajas de supervivencia, pero sobre todo nos ha permitido crear lo que llamamos tiempo. Sin memoria no hay pasado ni futuro, viviríamos en un presente infinito.

Es también una variable indispensable para cualquier ejercicio racional, mental y creativo. Por eso es tan importante tratar de comprenderla mejor y ser mucho más conscientes de cómo opera realmente.

Neuroanatómicamente hablando, la memoria se da en muchos niveles cerebrales, pero parece que  principalmente en el hipocampo, lóbulos frontales, amígdala y hemisferio izquierdo.

Algo especialmente interesante sobre este tema es que necesitamos recordar cosas para sobrevivir, pero por lo mismo también necesitamos olvidar. Si recordáramos absolutamente todo, entonces nuestra mente no sería capaz de priorizar información y se encontraría en un mar de información confusa y sin jerarquías. Atendiendo a este filtro es que podemos clasificar tres diferentes tipos de memoria:

Memoria episódica:

(largo plazo)



Nos permite recordar episodios específicos de nuestra propia vida. Como por ejemplo, el primer beso.


Memoria semántica:

(largo plazo)



Nos permite recordar datos e información que aprendemos. Por ejemplo, el año en que se dio la Revolución Francesa.


Memoria de trabajo:

(corto plazo)



Nos permite recordar temporalmente pequeñas cantidades de información. Es necesaria para hacer sentido de nuestro alrededor. Por ejemplo, la información que acabas de leer al comenzar este capítulo se encuentra temporalmente registrada en tu cerebro para que logres entender las palabras que lees ahora mismo.

Descifrar cómo es que nuestro cerebro selecciona lo que recuerda y cómo lo recuerda, nos permite tomar control de nuestro mundo interno. La memoria (así como los pensamientos) es solo un holograma, no es la realidad en sí. Un holograma que nos otorga inmensas ventajas, pero para utilizarlo de la mejor forma debemos comprenderlo.

NUESTRAS DECISIONES NO SON LIBRES,

porque decidimos con base en nuestros deseos, y no somos libres de elegir qué deseamos.

PERO: Sí podemos entender y controlar mejor nuestros deseos para tomar decisiones más inteligentes.

Nota sobre la libertad.

Conforme avanzamos sobre la comprensión de nuestro Ser, nos vamos dando cuenta que existen diferentes fuerzas que nos imponen tendencias de comportamiento e influyen en todas nuestras decisiones. Spinoza las llamaba conatus y Schopenhauer wille (voluntad).

En particular, con el modelo de ©El Círculo del Ser, hemos sugerido dividirlas en cuatro, que se diferencian con base en un principio de anidamiento en orden cronológico evolutivo, por su origen y por su propósito.

Esto nos otorga una herramienta que nos permite una visión más clara sobre el porqué tomamos las decisiones que tomamos día con día pero también a largo plazo e incluso históricamente como humanidad y como parte de la vida misma.

¿Esto significa que nuestras decisiones no son realmente libres?

Si consideramos que la libertad consiste en poder tomar decisiones sin influencias externas a nuestra propia razón, entonces, definitivamente no somos libres. Las influencias inconscientes que actúan en nosotros son implacables. Lo que sucede en la realidad con un enfoque más pragmático es esto:

Sí somos libres de elegir con base en lo que deseamos, pero no somos libres de elegir qué deseamos.

Los deseos los imponen las reglas de lo que nos genera emociones y sentimientos positivos. Y esas reglas, temo decir, que no las escribe la razón. Las escriben el Todo (la existencia subatómica), los genes y nuestra biología en función de un poderoso imperativo: resistir y prevalecer.

La razón surgió originalmente al mando de estas fuerzas en un proceso evolutivo para mejorar las posibilidades de supervivencia con una capacidad adaptativa más rápida. Sin embargo, hemos llegado a un extraordinario punto en el que podemos liberarnos de esa tiranía de miles de millones de años: ¿cómo? con autocontrol. Entendiendo el origen y el propósito de nuestros deseos para domarlos.

Así es como podemos lograr ser realmente libres, con una óptica totalmente distinta y mucho más filosófica. No podemos elegir qué desear, pero sí podemos elegir controlar esos deseos. Y por lo tanto, sí podemos tomar decisiones que nos permitan ser lo que queremos ser, lo mejor que podamos ser. En mi opinión, de eso se trata la libertad realmente.

Romper estas cadenas y liberar nuestra mente no es tarea fácil, pero la fórmula ya la hemos estado descifrando en este libro, la llave se encuentra en la información inteligente, el autocontrol, la creatividad y la empatía.

Si algún día quieres llorar, llámame, no prometo hacerte reír, pero puedo llorar contigo.

Si un día logras escapar, no dudes en llamarme, no prometo pedirte que te quedes, pero podré escapar contigo.

Si un día no quieres hablar con nadie, llámame, estaremos en silencio.

Pero si me llamas un día y no contesto, ven corriendo a mí,porque sin duda, te necesitaré.

Gabriel García Márquez

NOTICIAS DEL REINO

TU PERIÓDICO DIGITAL

No Te Olvides De Lo Principal.

“Cuenta la leyenda que una mujer pobre con un niño en los brazos, pasando delante de una caverna, escuchó una voz misteriosa que allá adentro le decía:

Entra y toma lo que desees, pero no te olvides de lo principal. Recuerda algo: después de que salgas la puerta se cerrará para siempre. Por lo tanto, aprovecha la oportunidad, pero no te olvides de lo principal.

La mujer entró a la caverna y encontró muchas riquezas. Fascinada por el oro y por las joyas, puso al niño en el piso y empezó a juntar ansiosamente todo lo que podía en su delantal. La voz misteriosa habló nuevamente: Tienes solo 8 minutos.

Agotados los 8 minutos la mujer cargada de oro y piedras preciosas corrió hacia afuera de la caverna y la puerta se cerró.

Recordó entonces que el niño quedó adentro y la puerta estaba cerrada para siempre.

«La riqueza duro poco y la desesperación para el resto de su vida”.

Leyendo y reflexionando en esta leyenda nos deja una enseñanza. 

La Palabra de Dios nos advierte de la brevedad de la vida. Y como muchas veces la vivimos dejando de lado lo importante por atender lo urgente.

Salmos 90:10

Setenta son los años que se nos conceden. Algunos incluso llegan a ochenta.

Tenemos unos 80 años para vivir en este mundo y una voz siempre nos advierte: 

“No te olvides de lo principal”

En nuestro afán por acumular riquezas, vivimos preocupados de satisfacer las cosas materiales que nos olvidamos de lo breve que es nuestro tiempo aquí. Y de lo que realmente es importante. Santiago dice:

La vida de ustedes es como la neblina del amanecer, aparece un rato y luego se esfuma.

Santiago 4:14

Nuestro tiempo es corto, no sabemos cuánto tendremos realmente. La administración del tiempo es importante.

Seamos buenos administradores del tiempo. Qué importante es vernos como dueños de nada, administradoras de todo. Para que realmente sepamos atender lo importante y no descuidar lo principal.

El apóstol Pablo nos advierte del cuidado que debemos tener con el tiempo que el Señor nos da.

Así que tengan cuidado de cómo viven. No vivan como necios sino como sabios. Saquen el mayor provechode cada oportunidad en estos días malos. No actúen sin pensar más bien procuren entender lo que el Señor quiere que hagan.

Efesios 5:15-17 NTV

Aprovechar el tiempo al máximo significa buscar y conocer la voluntad de Dios. Alguien dijo: “la vida es como la vivimos, no como la desperdiciamos.”

Desperdiciamos nuestro tiempo cuando dejamos de cumplir nuestro propósito y no hacer la voluntad de Dios.

Necesitamos vivir con conciencia de la eternidad. No olvidándonos de lo principal.

Buscando a Dios en primer lugar, buscando su dirección y su guía. Encontrando en primer lugar ese tiempo para conectar con Él. 

El evangelista Moody decía:

“Debemos ver el rostro de Dios cada mañana antes de ver el rostro de los hombres. Si tienes tantas cosas que hacer que no te queda tiempo para orar, créeme, tienes más cosas que las que Dios desea que tengas”.

Moody

Jesús, dicen las Escrituras que de madrugada se apartaba para orar, antes de ministrar buscaba la voluntad de Su Padre, tenía comunión con Él.

Cada uno de nosotros como cristianos podemos disfrutar de la relación y comunión con nuestro Padre celestial. Eso debe ser lo principal en nuestra vida.

Buscar Su rostro para hacer Su voluntad.

No vivas tu vida sin conciencia de su brevedad y sobre todo: 

No te olvides de lo principal.

Hombres Mayores, Cuidado Con Ellos.

Andan por ahí con su corazón endurecido.

Cuidado con ellos son pocos y dificiles de identificar.

Ya se enamoraron y perdieron, fueron perdidos y tratados de reconquistar.

Ya lloraron y ya olvidaron.

Ya caminaron caminos olvidados, senderos de aventura y éxtasis y

Olieron flores de perfumes embrujadores.

Cuidado con ellos.

Ya amaron cuerpos jóvenes, escalaron con besos montañas erguidas en desiertos morenos y ardientes de placer.

Sus manos son expertas en acariciar.

Sus boca sabe a vino añejo y sus ojos son un paraíso que si miras no podrás abandonar.

Mucho cuidado con ellos ya pasaron los 50, su cabello presume canas plateadas con historias jamás contadas.

Ya no mienten, ya no juegan, ya no quieren aventuras.

Cuidado con ellos.

Quieren besarte mientras duermes, agarrar tu mano fuerte, darte eternos abrazos de seguridad.

Saben cuidar, saben conquistar cada día, saben amar cada noche, llamarte en las tardes con un poema de cuatro palabras, llenar tus Domingos de alegría y saciedad. Los sábados miran la Luna, leen libros, están llenos de paz.

Sus palabras son sabías, sus besos imanes de los que una no puede escapar.

Cuidado con ellos porque ya no creen en cuentos, ni se enamoran de los ojos o las caderas, no se embelesan en senos firmes ni en largas cabelleras, una cintura no es para ellos lo que más se ha de admirar.

Ten mucho cuidado con ellos, saben escuchar sin que tengas necesidad de hablar.

Ellos se fijan en la mirada detrás de los ojos, en la belleza del alma, la madurez del espíritu y la sabiduría mental.

Mucho cuidado con ellos, si te topas con uno, dudo que puedas escapar….!!!.

TODO LLEGA  ¿Te acuerdas cuando me decías que me iba a llegar?

Sí, todo llega.

Llega el amor después del amor.

Y llega el tiempo de conectarse con uno mismo.

Llega el viaje que venías soñando desde los 15, y por el que habías empapelado el cuarto con fotos del lugar.

Llega la persona que estabas esperando, y llega el momento en que se va alguien de tu vida.

Pero también llega el día en que no duele más la herida.

No importa cuál sea.

Llega el fin de semana, y las vacaciones, y llega la casita que soñaste frente al mar.

Llega lo que esperabas y a veces llega más.

Llegan las sorpresas, y llega el día que te despiertas y no lo extrañas más.

Llega el amigo que estabas esperando desde el otro lado del mundo, y a veces llega una revolución que se lleva todo lo que tenías para amarte de nuevo, en otros abrazos, otra casa, y otra familia.Llega.

El amor llega Llega el día de tu cumpleaños, y llega la tesis, y llega el título.

Llega el beso que soñaste tanto tiempo, y llega el sol después de un par de días de tormenta.

Todo llega.

No pases noches sin dormir pensando que no se termina más la oscuridad, ni tengas tanto miedo a que no pasen.

Relájate mirando al cielo y confía.

No importa cuándo, ni cómo… tú sabes que va a llegar.

Y hoy, permítete disfrutar de lo que está.

Ni más, ni menos.

El universo no está buscando un ejército de ansiosos.

Así que aprovecha la vida, que todo llega cuando tiene que llegar.

Crédito al autor.

Ten Cuidado Cómo Escuchas. Parte II

Por John MacArthur

El pecado de ellos personifica el máximo grado de dureza de corazón. La condición de ateo es un mejor estado espiritual que el que ellos tienen. En otra parte Jesús les dijo: «Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre

queréis hacer» (Juan 8.44). Aquí de nuevo Jesús afirma que los corazones endurecidos están por completo a merced del maligno. «Viene el diablo y quita de su corazón la palabra, para que no crean y se salven» (Lucas 8.12). ¿Cómo el diablo arrebata la Palabra de Dios de un corazón? Él tiene muchos mecanismos y no deberíamos ignorarlos (2 Corintios2.11).

Si piensa que Satanás y sus obras son siempre obviamente diabólicas, usted va a ser defraudado por él. El diablo utiliza el engaño. El «es mentiroso, y padre dementira» (Juan 8.44). Se transforma a sí mismo y a sus siervos para parecer ángeles de luz y ministros de justicia (2 Corintios11.14-15).

Confunde a la gente mediante falsos maestros que vienen en nombre de Cristo, pero sutilmente atacan o menoscaban la verdad del evangelio. También utiliza las pecaminosas pasiones humanas: el temor a lo que puedan pensar los demás, el orgullo, la obstinación, el prejuicio o las diversas concupiscencias.

Apela al amor del corazón caído por los placeres del pecado porque sabe que la gente ama «más las tinieblas que la luz, porque sus obras [son] malas» (Juan 3.19), y el se aprovecha de esto. Es fácil para él hacerse atractivo a los amantes de las tinieblas. Luego de haber ganado la confianza y atención del pecador, le desvía la mente de la verdad de la Palabra, despojándole de esa verdad de la conciencia de la persona.

El que oye superficialmente La delgada capa de tierra sobre un estrato de roca ilustra a una persona de corazón poco profundo que responde de inmediato, pero solo superficialmente. «Los de sobre la piedra son los que habiendo oído, reciben la palabra con gozo; pero éstos no tienen raíces; creen por algún tiempo, y en el tiempo de la prueba se apartan»(Lucas 8.13).

Sin raíces profundas la vegetación no puede vivir mucho tiempo en un clima seco. Crece verde y frondosa con rapidez, pero muere con la misma rapidez, antes de alcanzar la madurez para dar fruto. Este crecimiento es inútil con fines de alcanzar alguna ganancia. Salmos 129.6 compara de manera similar a los malvados con «la hierba de los tejados, que se seca antes que crezca».

En la fina capa de polvo que se acumula en un techo plano, la hierba o maleza pueden germinar e incluso verse exuberante por corto tiempo, pero esta ubicación no puede sostener la vida a largo plazo. Está destinada a morir en cuanto brota, e incluso los restos muertos son inútiles para cualquier propósito.

El salmo continúa diciendo que «de la cual no llenó el segador su mano, ni sus brazos el que hace gavillas» (v. 7). En la zona donde vivo, estamos rodeados de colinas y montañas estériles. Durante la temporada de lluvia, de repente cobran vida con vegetación de exuberante aspecto.

Pero en muy poco tiempo vuelven al color marrón. El verde que lucía tan prometedor se convierte en matorrales sin vida, buenos para nada sino como yesca para alimentar los incendios forestales de California.

Esto es una parábola perfecta de la forma en que algunas personas responden al evangelio. Ellos son el polo opuesto de los oyentes de corazón duro.

Ellos parecen receptivos. Muestran un gran interés. Jesús dice que «reciben la palabra con gozo» (Lucas 8.13). Se entusiasman con ella. Pero todo el entusiasmo se oscurece por el hecho de que no tienen raíz.

Ellos «creen por algún tiempo». Este es un hecho importante a reconocer: al menos intelectualmente son receptivos, afirmativos e incluso bastante entusiastas. Hay una especie de notoriedad temporal que no es auténtica fe, precisamente porque es superficial, sin raíces, por completo a merced de los elementos contrarios que con seguridad probarán su viabilidad. No es cuestión de si tal «fe» caerá, sino de cuándo. Por lo general (aunque no siempre) ocurre más temprano que tarde.

Cada persona que responde positivamente a la Palabra de Dios se enfrentará a un «tiempo de la prueba». La palabra griega traducida en Lucas 8.13 se refiere a una prueba, puesta a prueba bajo la amenaza de persecución, por una de las calamidades de la vida, o por la enorme dificultad de mantener la pretensión de que se tiene una fe profunda y duradera.

Si la fe es superficial, sin raíces y no de corazón, no importa lo entusiasta que la respuesta pueda parecer en un principio, esa persona va a apartarse, lo que significa que abandonará la fe por completo. Jesús dijo en Juan 8.31: «Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos». En Hebreos 3.14 se afirma: «Porque somos hechos participantes de Cristo, con tal que retengamos firme hasta el fin nuestra confianza del principio». El apóstol Pablo dijo que usted puede saber que está verdaderamente reconciliado con Dios «si en verdad permanecéis fundados y firmes en la fe, y sin moveros de la esperanza del evangelio que habéis oído» (Colosenses 1.23).

Aquellos cuya fe es meramente temporal escuchan el evangelio y responden de forma rápida y superficial. Quizá tienen algún motivo egoísta (pensando que Jesús va a arreglar sus problemas o hacerles la vida más fácil).

Ellos no toman en cuenta realmente el costo. Durante un tiempo se deleitan en una emoción, un sentimiento de alivio, alegría, euforia o lo que sea. Hay lágrimas de alegría, abrazos, palmadas y una gran cantidad de actividad en un primer momento.

Esto tiende a convencer a otros creyentes que se trata de una verdadera conversión, bien arraigada en genuina convicción. Incluso podríamos estar inclinados a pensar que es una mejor respuesta que la condición tranquila de algún creyente genuino que siente tan profunda convicción por su pecado e indignidad que lo único que experimenta es un profundo sentido de humildad y serena gratitud. Una explosión de alegría no es la característica distintiva de una auténtica conversión. La alegría es una respuesta buena y apropiada, por supuesto.

Todo el cielo se llena de regocijo cuando un alma se convierte. «Habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento» (Lucas 15.7). Pero como Jesús deja claro en nuestra parábola, una gran alegría a veces acompaña una falsa conversión. Ni la alegría hiperactiva ni la agradecida quietud demuestran nada sobre si la profesión de fe de una persona es una expresión de la creencia temporal y superficial o de la convicción profunda y duradera.

El fruto de la persona (o la falta de él) revelarán esto. «Por el fruto se conoce el árbol» (Mateo 12.33). En última instancia no importa el mucho entusiasmo que el oyente superficial muestre en la respuesta inicial a la Palabra de Dios, si se trata de una convicción poco profunda sin verdadera raíz, esa persona finalmente se apartará. Y cuando esto sucede, se demuestra definitivamente que a pesar de todo ese gozo aparente y celo, la persona nunca realmente creyó desde el principio. «Salieron de nosotros, pero no eran de nosotros; porque Si hubiesen sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros; pero salieron para que se manifestase que no todos son de nosotros» (1 Juan 2.19).

El que cayó entre espinos El tercer tipo de terreno, el suelo lleno de yerbajos, representa un corazón demasiado cautivado o preocupado por los asuntos de este mundo. Jesús explica: «La que cayó entre espinos, éstos son los que oyen, pero yéndose, son ahogados por los afanes y las riquezas y los placeres de la vida, y no llevan fruto» (Lucas 8.14).

Los que caen en esta categoría (como los oyentes superficiales) pueden parecer que responden positivamente al principio. La analogía indica que probablemente habrá alguna señal inicial de receptividad. La semilla que cayó entre las malezas quizá germine. Estas personas, «los que oyen» pero se van, al parecer dan todas las señales de seguir el camino de la fe.

Marcos parece afirmar que en un principio dan a entender que tienen toda la potencialidad para ser fructíferas, pero luego, en algún momento después, «los afanes de este siglo, y el engaño de las riquezas, y las codicias de otras cosas, entran y ahogan la palabra, y se hace infructuosa» (Marcos 4.18-19, énfasis añadido).

Este no es un incrédulo de corazón duro o una persona emocional y superficial. Esta vez el terreno en sí está bien arado y es lo bastante profundo. Pero hay todo tipo de impurezas en él. Las malezas originales de ese suelo ya han germinado bajo la superficie.

Ellas siempre van a crecer más fuertes y más rápido que la buena semilla. La Palabra de Dios es extraña a un corazón así. Las malas hierbas y los espinos poseen este terreno. Esta persona está demasiado enamorada de este mundo, demasiado obsesionada con «los afanes y las riquezas y los placeres de la vida», de esta vida (Lucas 8.14). Esa es la clave.

Los valores del mundo temporal (los placeres pecaminosos, las ambiciones terrenales, el dinero, el prestigio y un sin fin de diversiones triviales) inundan el corazón y mitigan la verdad de la Palabra de Dios. Se trata del «hombre de doble ánimo […] inconstante en todos sus caminos (Santiago 1.8). Como enseñó Jesús: «Ningún siervo puede servir

a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas» (Lucas 16:13)De hecho, en el relato de Mateo, el énfasis se encuentra en el amor del oyente mundano hacia el dinero: «el engaño de las riquezas ahogan la palabra» (Mateo 13.22).

Escribiendo a Timoteo, el apóstol Pablo afirmó: «Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo. y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición; porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores» (1 Timoteo 6.9-10). Nada es más hostil a la verdad del evangelio que el amor por las riquezas y los placeres de este mundo.

A aquellos cuyo deseo principal es dilapidar sus recursos en los placeres mundanos, Santiago 4.4 les exhorta: «¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios».

El apóstol Juan condenó la mundanalidad con la misma severidad. El escribió: «No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él»› (1 Juan 2.15). ¿Se refería a que es pecado querer las montañas y las flores o la buena comida y la gente?

Por supuesto que no. Él está hablando acerca de los valores y los vicios de este mundo, todo lo consagrado a la enemistad patológica y autodestructiva del mundo hacia Dios: «Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo» (v. 16). Esto es precisamente lo que las malas hierbas y los espinos en la parábola representan: el egoísmo, el deseo pecaminoso y el sistema de creencias impía que domina este mundo. Valores como esos, no las características naturales del mundo creado, son los que ahogan la verdad de la Palabra de Dios en los corazones caídos y hacen a este mundo indigno de nuestro amor.

Entienda esto. La riqueza material ni el placer son intrínsecamente malos. Si se priorizan de forma adecuada, la riqueza y el placer se deben recibir con acción de gracias como bondadosos regalos de la mano de Dios, quien es generoso con estas bendiciones (Deuteronomio8.18; Eclesiastés 5.18-19; Oseas 2.8).

Pero lo malo está en amar los regalos más que el Dador, o valorar los beneficios tangibles y temporales como más importantes que las bendiciones espirituales. Pablo le dijo a Timoteo: «A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundanciapara que las disfrutemos» (1 Timoteo 6.17). Un ejemplo clásico del oyente mundano en el Nuevo Testamento es el joven rico. Vino a Jesús buscando ansiosamente la vida eterna, pero él era materialista y amante del mundo, y Jesús lo sabía. Las Escrituras expresan que el joven rico «se fue triste, porque tenía muchas posesiones» (Mateo 19.22).

Amaba a las cosas del mundo más de lo que amaba a Dios. Otro ejemplo, por supuesto, es Judas, que aparentó seguir a Jesús desde el momento en que llamó a los doce hasta que finalmente traicionó a Cristo por treinta monedas de plata.

Las Escrituras nos dice que el pecado dominante de Judas era el amor al dinero. «Era ladrón, y teniendo la bolsa, sustraía de lo que se echaba en ella» Juan 12.6).

Fue la clase más siniestra de oyente de terreno lleno de espinos. El de junto al camino, el superficial y el mundano tienen algo en común: «no llevan fruto» (Lucas 8.14). Todo el propósito del esfuerzo agrícola es que se produzca una cosecha. El terreno que deja de producir una cosecha no tiene ningún valor.

El camino endurecido permanecerá perpetuamente duro, el terreno poco profundo es muy probablemente que no sea sembrado de nuevo y el suelo de malas hierbas y espinos será quemado.

Si no se puede limpiar por completo de las malas hierbas y cultivarse de nuevo, será dejado baldío. Las tres variedades de terreno estéril son emblemáticas de los incrédulos, incluso de aquellos que inicialmente mostraron alguna posibilidad pero no pudieron dar fruto.

El oyente fructífero El último terreno mencionado se cultiva y produce la cosecha deseada. Jesús dice que este simboliza «los que con corazón bueno y recto retienen la palabra oída, y dan fruto con perseverancia»(Lucas 8.15). Este es el corazón verdaderamente preparado. En Mateo 13.23, Jesús dice que la buena tierra es una figura de una persona «que oye y entiende la palabra» En Marcos 4.20, Él dice que es un símbolo de «los que oyen la palabra y la reciben, y dan fruto» (énfasis añadido).

Él está describiendo a alguien con un corazón tan bien preparado que cuando escucha el evangelio, lo recibe con verdadera comprensión y fe genuina. La expresión que Lucas usa («retienen la palabra oída, y dan fruto con perseverancia») indica asirse con tenacidad a la verdad y perseverancia en la fe.

La perseverancia con fruto es la señal necesaria de la auténtica y confianza salvadora en Cristo. Esta es una de las lecciones clave de toda la parábola: la señal de la fe auténtica es la perseverancia. Jesús afirmó: «Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos»(Juan 8.31).

La fe temporal no es una fe verdadera en absoluto. El «fruto» de que se habla en la parábola incluye, por supuesto, el fruto del Espíritu; «amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza»(Gálatas 5.22-23). Abarca todos los «frutos de justicia que son por medio de Jesucristo, para gloria y alabanza de Dios» (Filipenses ].l1). Un corazón verdaderamente creyente de manera natural ocasiona adoración, «fruto de labios que confiesan su nombre» (Hebreos 13.15).

Y el apóstol Pablo habló de las personas a quienes había llevado a Cristo como fruto de su ministerio (Romanos 1.13). Todos estos son ejemplos de los tipos de fruto que Jesús tenía en mente cuando expresó que la buena tierra representa a las personas que «dan fruto con perseverancia» La expectativa es que también darán fruto en abundancia. Mateo y Marcos dicen «dan fruto a treinta, a sesenta, y a ciento por uno» (Marcos 4.20; cp. Mateo 13.23).

Como hemos señalado anteriormente en este capítulo, cualquier cantidad de más de diez veces sería un inmenso retorno de la inversión del agricultor. Mientras Jesús está enseñando con claridad lo que sabemos por experiencia: que los cristianos no son todos igualmente fructíferos, al mismo tiempo Él está dando a entender que la abundancia de fruto es el resultado que se espera de la fe.

El fruto espiritual en nuestra vida debe ser abundante y obvio, no tan escaso que sea difícil de encontrar. Después de todo, somos «creados en Cristo Jesús para buenas obras. Las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas» (Efesios 2.10). Jesús afirmó: «Todo pámpano que en mí no lleva fruto, [el Padre,quien es el viñador] lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, paraque lleve mas fruto» (Juan 15.2).

Ser fructífero, tener una divina yabundante cosecha, es el resultado que se espera de la fe salvadora.Esto puede ocurrir solo en un corazón que está limpio y bien cultivado.Es deber de cada persona tener un corazón preparado, listo para «recibidcon mansedumbre la palabra implantada» (Santiago 1.21) y luego alimentaresa semilla hasta la plena fructificación.

El Antiguo Testamento nos dice queRoboam, el hijo necio de Salomón y heredero al trono, «hizo lo malo, porqueno dispuso su corazón para buscar a Jehová» (2 Crónicas 12.14, énfasis añadido). Además, para la gente apóstata de Judá y de Jerusalén en Israel delAntiguo Testamento, Dios le dio este mandato mediante su profeta: «Aradcampo para vosotros, y no sembréis entre espinos» (Jeremías 4.3). Elcontexto deja perfectamente claro que El estaba mandándoles que preparansus corazones para recibir la palabra (p. v. 4). Este es el deber de cadapersona.Pero este es el problema: que no podemos lograrlo por nosotros mismos.Ya estamos irremediablemente sucios. Somos caídos, pecadores culpablescon superficiales, enmarañados y rebeldes corazones.

Abandonados a nosotros mismos nos volveríamos más y más impenetrables. Cada exposición a la luz del sol fomentaría nuestra dureza aún más, hasta convertirnos en tan impermeables a la Palabra de Dios como una senda de hormigón lo es a las semillas de césped. «Los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios» (Romanos 8.7-8). Solo Dios mismo puede arar y preparar el corazón para que reciba la Palabra. Lo hace mediante la obra regeneradora y santificadora de su Espíritu Santo, quien convence al mundo «de pecado, de justicia y de juicio» (Juan 16.8).

A aquellos que creen, les despierta espiritualmente (Romanos 8.11). El ilumina sus mentes a la verdad (1 Corintios 2.10). Les lava hasta hacerlos limpios (Ezequiel 36.25). El Espíritu Santo les quita el corazón de piedra y les da un corazón nuevo (v. 26). Él mora en su pueblo y los motiva a la justicia (v. 27). Graba la verdad de Dios en sus corazones (Jeremías 31.33; 2 Corintios 3.3).

Él derrama el amor de Dios en sus corazones (Romanos 5.5). Los que creemos en Cristo somos totalmente dependientes de la obra del Espíritu que mora en nuestro corazón para que nos mantenga sensibles, receptivos y en última instancia, fructíferos. Y debemos seguir dependiendo fielmente en Él.

Al igual que David, quien or: «Crea en mí un corazón limpio, oh Dios, y renueva un espíritu recto dentro de mi» (Salmos 51.10), debemos acercarnos a Dios con confianza y sumisión, permitiendo que El haga la obra necesaria en nuestros corazones que no podemos hacer nosotros mismos.

Por último, esta parábola es un recordatorio de que cuando proclamamos el evangelio o enseñamos la Palabra de Dios a nuestros vecinos y seres queridos, los resultados siempre varían de acuerdo con la condición de los corazones de nuestros oyentes.

El éxito o el fracaso no depende de nuestra habilidad como sembradores. Algunas de las semillas que dispersamos caerán en terreno duro, poco profundo o con espinos. Pero no hay nada malo con la semilla.

Si usted es fiel a la tarea, algunas de las semillas que esparza encontrarán buena tierra y el resultado será abundante fruto.