Ya había tenido antes con mi hermano que me pidió perdón porque decía que me molestaba a veces sin que yo le hiciera nada, y que no sabía por qué lo hacía, y me dijo que por favor que le diera mi perdón, que se lo otorgara, y yo con mucho gusto se lo otorgué.
Acababa de tomar un taller de perdón con mi pastora, y yo amo tanto a sus hijos como si fueran míos, que yo no quería que nada malo les alcanzara a ellos, ni a mi hermano. Lo pude perdonar sin mucho esfuerzo en realidad.
Me ayudó haber tomado el taller, pero, me costaba trabajo perdonar a mi papá, soltarlo; ya le había pedido perdón, porque sabía que no lo había honrado como debía hacerlo y me preguntaba por qué.
Él se casó muy joven con mi mamá, tenía 21 y mi mamá 19 y cuando éramos niños, él era muy violento y abusivo en sus palabras, eran hirientes como espada y nos había maldecido a mi mamá y a nosotros de niños.
Yo lo recuerdo como un sueño, no completo todo, pero sí en partes, y él se había ido de la casa y nunca más regresó.
Tuvo varias familias, y él me hizo sentir abandonada, me hizo sentir muy herida, y me costaba mucho trabajo que la persona que debió estar para protegerme y amarme se había marchado, aunque sí veía por mí en la provisión económica y en estudios, y de vez en cuando, pocas veces al año lo veía, pero teníamos cierta comunicación, pero muy poca; en realidad no una comunicación íntima y profunda de que él supiera mis cosas, lo que me pasaba, y realmente me dejó un gran vacío; recordé que había puesto en el altar de vida que les platiqué en el artículo pasado, “cuatro árboles”.
Uno era de la primavera, otro era del otoño, otro del invierno y otro era verano, simbolizaba las etapas de la vida de un ser humano; recordaba que en el otoño puse hojas que caían y que representaban el arrepentimiento.
Las hojas que caían, eran esas palabras que habías dicho de las cuales ahora querías que se secaran, igual que el otoño. Recordaba que había árboles sin fruto y en la primavera tenían bellas flores, frutos y palomas; daban sombra, y era el árbol que representaba el perdón y la nueva vida, y un nuevo corazón.
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Tuve la dicha de poder experimentar, poder soltar por fin, después de mucho tiempo, a mi papá, fue exactamente en una tarea de Yiré, el significado de este nombre de Dios en una tarea de la escuela. Yo le había preguntado a Dios qué me hacía falta, y él me había recordado que ya me había dicho que fuera al altar, ya había hablado de la importancia del altar en el artículo anterior.
También ya había ilustrado el altar con arreglos florales y en una foto. Ahora me faltaba aterrizarlo y llevarlo a la vida práctica de mi vida.
En ese momento hice una oración y le dije: Dios, hoy pongo en el altar todas esas palabras hirientes que mi papá un día me dijo, y también que yo respondí igual, ojo por ojo y diente por diente, y herida por herida;
hoy pongo mi corazón que reaccionó de la misma manera con esas palabras; las había pensado y las había dicho, y era el momento del arrepentimiento de haber sido de esa forma, de haber desobedecido a Dios, de haber sido rebelde a sus mandamientos y a la autoridad de mi papá.
Yo le había hablado un día para otorgarle el perdón también; pero ese día en el hospital, no me contestó el teléfono porque estaba con su otra familia, seguramente por eso fue, porque él siempre me lo contesta y yo había reaccionado mal a que no recibió mi llamada, y había dicho muchas palabras, y en ese momento decidí recogerlas y retractarme.
Había tenido un gran enojo porque yo sufría de crisis emocional a causa de las heridas de mi pasado. Ya no quería tener este tipo de crisis. Me recuperé pronto porque había pedido perdón a Dios por lo que había dicho, realmente ya no quería caer en lo mismo otra vez, y sí, Dios me hizo un gran milagro, una obra de él; yo ya le había pedido la promesa de un corazón nuevo, ya que mi corazón se había sentido tan duro, que sentía que se me estaba quebrando ya de dureza.
Había perseverado mucho en esa necedad, y hoy decidía soltar, gracias a Dios tuve muchas personas orando por mí; agradezco a Dios sus vidas, ya que había oído del apóstol que dijo, que si tú no podías tú sola buscaras ayuda.
Habíamos visto en el devocional de la escuela que no deberíamos vivir sin frenos; teníamos que aprender a limitarnos en todo para no ofender a Dios ni a los demás.
Había querido poder sentir en mi corazón por la mansedumbre de Jesucristo y por la misericordia de Dios, que él tomara ese dolor y sanara. Cada día se sentía como más fuerte, como una punzada, como una herida; como si me hubieran enterrado un puñal.
Mi corazón ya una vez se había sentido quebrantado, como si se rompiera en mil pedazos, como un vidrio que se despedaza, y ya era mucho el dolor. Dos veces me quedé inmóvil; una, sentada no me pude parar para caminar; y una acostada, ya no me pude levantar al otro día.
Me decía una Pastora, que era ya mucho el dolor el que estaba cargando, y era ya hora de descargarme, para poder seguir ligera en la vida, y poder seguir con mis clases, ya que me empezaba a estorbar todo esto, aunque me había recuperado en dos días de la crisis emocional y la doctora me había dicho que le sorprendía de todo lo que ya había salido, pero decía: estás un 75% mejor, quiero que por favor ese 25% lo sigas trabajando; ya has meditado y profundizado, pero te hace falta más.
Recordando esas palabras otra vez de mi doctora, que me dijo en la última consulta, decidí profundizar mucho en la tarea de Yiré.
Seguí investigando, y vi que el altar de Abraham, era un altar de vida también; entonces, al hacer el ejemplo que el Padre de la fe nos dio, y recordar que él era un representante de Jesús, porque Jesús nos dio a su hijo, y él, como humano también lo dio, representando que él imitaba a su Padre Celestial, que él obedecía la voz de Jesús, aún en lo más difícil, y a poner a mi papá como mi ofrenda, no sea un ídolo que me separe de Dios y yo le adoré sólo a JESÚS.
Puse mi corazón para que lo transformara y fuera libre; también lo que me había hecho; y yo, y él también fuéramos libres.
Pude soltar y ese dolor sanar, y había sido un milagro porque la obra transformadora de Dios de esa emoción, que había causado tanta rebeldía, y había causado en mí todo eso de las crisis emocionales que me hacían romper muchas cosas violentamente, y ser igual a lo que me habían hecho; juzgaba lo que ahora yo hacía; yo juzgaba lo que yo era, y era momento de ponerle punto final a esas reacciones.
Hoy le doy muchas gracias a Jesús de poder ser libre de ellas, no sólo se esfumó el dolor, sino se esfumó ese lugar donde se alimentaban. Hoy le doy gracias a Dios de tener esta escuela y esta Iglesia, donde me apoyaron para poder superarlo, pero, sobre todo, a Cristo, por lo que hizo en la cruz, de llevar mis heridas, para que mis heridas fueran sanadas; ya que le costaba mucho cicatrizar a mis heridas, tardaban mucho en cicatrizar.
Le doy gracias porque cicatricé en las tres operaciones que tuve, y la última vez en una quemadura que no me cicatrizaba; pues por las heridas de él, pude hacerlo.
También cicatrizó heridas de mi hermano, de un brazo, y ya no lo perdió. Y de mi hermano el chico, también le ha cicatrizado sus heridas, que de repente le salen sin razón, hoy le doy gracias a Jesús que está sanando a mi familia.
Todo eso que estaba en la infancia causando mal en nuestra familia. Hoy le doy gracias a Dios, que sé, que empezamos a ser libres para volar, tener alas y volar más alto que nosotros mismos, es un inicio de lo que es el perdón en las vidas de familias destrozadas por la violencia; Jesús las puede volver a restaurar y levantar.
Hoy te doy gracias Dios por hacer eso en mi vida, para que pueda trascender en cada uno de mis hermanos, sobrinos y sobrinas en sus hogares; y que todo esto quede como aguas que pasaron.
Muchas gracias Jesús por habernos dado una nueva oportunidad, por todo lo que has hecho por mí. Amén.
En vez de altar de muerte tengamos un altar de vida en cada hogar. Amén.
SECCIÓN DE NOTICIAS
PENSAMIENTO
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No podemos controlar el estado emocional de las personas que nos rodean, ellos viven en su propio proceso….
sin embargo, el hecho de que tú estés en armonía, hace que seas una influencia positiva paraellos…
y ese es el mejor aporte que le puedes brindar a los demás.
Sabías que el aguacate es una fruta porque tiene semilla, la cual es grasosa. Uno podría pensar que como tiene grasa, engorda; pero es la mejor grasa para nuestro cuerpo.
El aguacate, tiene una gran cantidad de compuestos naturales esenciales para la salud del cuerpo como: magnesio, potasio, sodio, hierro, calcio, minerales, carotenoides, que son inflamatorios, y luteína, que ayuda al cerebro y a la vista.
También, se cuenta con el aceite de aguacate, que es algo relativamente nuevo, el cual se extrae en frío porque lo que le daña aguacate cuando se hace, es el calor. El frío no destruye las grasas y se conservan todos los beneficios, antioxidantes, minerales y vitaminas.
Los beneficios del aceite de aguacate:
No tiene sabor fuerte como el de coco.
Aguanta un punto de calor mucho más alto que sirve para cocinar.
La grasa que tiene el aceite como tal no engorda.
La grasa del aceite está compuesta:
76% Aceite mono saturado = igual al aceite de oliva
Suben el colesterol bueno HDL.
Bajan colesterol malo.
Como son mono saturados, están llenos de Vitamina E, es el antioxidante principal grasoso del cuerpo.
12% Aceite polisaturados
Son aceites más vivos que usan para hacer las membranas de las células.
Si se consume en exceso causa problemas de colesterol, pero el 12% no hay problema.
12% Aceite saturado
Son beneficios porque ayudan a construir las células del cerebro.
El cerebro está construido principalmente de grasas saturadas; tienes que consumirlas para no tener problemas mentales.
Consumir aguacate y aceite de aguacate es muy recomendable:
Mejora la función de los riñones.
Reduce la presión.
Reduce la grasa abdominal.
Alto en vitamina E, es un antioxidante
Absorción de la vitamina B12
Aumenta 15 veces la absorción de los carotenos, los cuales son las sustancias naturales que están en las plantas que le dan color como un pimiento rojo.
Este aceite penetra hasta adentro de la célula y llega hasta la mitocondria y ayuda a dar energía al cuerpo.
¿Sabías que el aguacate es un excelente antioxidante para la visión?
Las personas con el pasar de los años empiezan a perder la vista. Una parte muy delicada del cuerpo son los ojos, las células de los ojos tienen un largo de vida de 2 días. Esta parte del cuerpo es la que más rápido nace, crece y muere.
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Entra la luz al ojo y se refleja en la macula como si fuera una pantalla.
El lente recoge la luz y se concentra en la macula, cuando hay degeneración de la macula es que ese grosor y el pigmento que tiene la macula se empieza a perder, la pantalla se pone borrosa, la persona empieza como a ver huecos y se va oxidando como pudriéndose.
Pero con el consumo del aguacate aumenta la densidad del pigmento de la macula en las personas adultas.
Se hizo un estudio en USA en donde a 20 pacientes les dieron a escoger consumir:
Un aguacate pequeño
Papa
1 taza de garbanzo
Después de 6 meses aumento la Luteína, mucho más que consumiendo papa y garbanzo.
La luteína es un antioxidante, el cual le crea al ojo una capa protectora y no deja que los radicales libres, que son los que descomponen esas células, no deja que el óxido afecte esa parte del ojo.
También la luteína del aguacate mejora el cerebro y la capacidad cognitiva de la persona.
Entonces cuando te digan el aguacate engorda, diles todos estos beneficios anteriormente mencionados.
Tu salud está en tus manos.
¿ Sabias qué ?
entidades que tiene
Aguacate
Conocido como el “oro verde”, el aguacate mexicano es un producto que se consume en 34 países del mundo.
Con una producción de un millón 644 mil toneladas, México es líder en su cultivo y exportación a nivel mundial. Le sigue República Dominicana con una producción de 387 mil 546 toneladas al año. Michoacán concentra 84.9 por ciento del volumen de producción de aguacate en México, ya que produce más de un millón de toneladas.
Otras entidades que tienen participación, son: Jalisco, Estado de México, Nayarit, Morelos y Guerrero. Más de 60 países del mundo son productores de por lo menos 500 variedades de aguacate, el campo de México es generador de las tres variedades más apreciadas por los consumidores: Hass, Criollo y Fuerte.
El comercio de éste y otros productos a más de 160 países del mundo es posible gracias a que cumplen con los requisitos de sanidad e inocuidad impuestos por cada nación a la que se exporta.
Una de las señales de rendición a Dios es estar quietos delante de su presencia, es descansar en Él y entender que al rendirnos a Él, todo obrará para nuestro bien.
Estar quieto delante de Él es poder estar en sus brazos para recibir de Su paz, en medio de cualquier circunstancia, en momentos difíciles, en momentos donde ya no puedes más, en momentos donde la solución no está en tus manos.
Dios es nuestro refugio seguro, estar quieto delante de Él, es declarar mi completa confianza en mi Padre.
Sabes cuando estas quieto puedes ser más sensible a su voz y a su amor. Sabrás que Él te está cubriendo, cuidando, fortaleciendo.
¡Quédate quieto, en su presencia!
¡No es en tu fuerza! Es en Su fuerza.
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Él es Dios, Él es Rey de Reyes, Él es el Poderoso de Israel, pero de igual forma es Abba Padre.
Siento en mi corazón qué hay personas que tal vez le fallaron a Dios o qué tal vez no le han buscado como antes lo hacían, eso ha traído condenación, o falta de fe, pero sabes Dios quiere que vayas a Él, Dios está buscando restaurarte.
Dios ve tu desnudez, tu interior, el dolor, esa circunstancia que no te deja dormir, esas preocupaciones, eso que no le dices a nadie, ese dolor que en las noches te abruma, ese pecado oculto, esa falta de perdón, esas críticas que te dejaron marcado, etc, pero sabes, Dios quiere ayudarte, Dios es Abba Padre.
Dios te quiere cerca, es en Su presencia que puedes encontrar el descanso, la paz que tanto necesitas, puedes ser real, no necesitas aparentar, quiere darte de Él, quiere mostrarte como te ve, eres hijo, no esclavo, eres escogido no rechazado, eres aceptado, no eres desechado, eres amado, Él te ha redimido, justificado, sanado y salvado.
Dios te ama ¡No te rindas!
Aceptar el sacrificio de Jesús es la mayor bendición y esa verdad te mantiene libre. Corre a sus brazos y deja que Él te llene de su misericordia, gracia y de su infinito Amor Redentor.
Dios es nuestro refugio y nuestra fuerza; siempre está dispuesto a ayudar en tiempos de dificultad, en tiempos de victoria, en tiempos de gozo y de dolor. El siempre está presente nunca duerme. Selahar.
Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. sanando, limpiando, restaurando, redimiendo, Él te está diciendo ven a mi presencia permanece quieto y déjame demostrarte que Yo Soy Dios déjame demostrarte cómo te veo mi preciosa hija, mi hijo escogido.
Salmos 46 (Reina Valera)
10 Estad quietos, y conoced que yo soy Dios; Seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra. 11 Jehová de los ejércitos está con nosotros; Nuestro refugio es el Dios de Jacob. Selah
Salmo 46 Reina Valera
10 «¡Quédense quietos y sepan que yo soy Dios! Toda nación me honrará. Seré honrado en el mundo entero». 11 El Señor de los Ejércitos Celestiales está entre nosotros; el Dios de Israel es nuestra fortaleza.
Salmo 46 NTV
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Padre te doy gracias por tu palabra, gracias por quererme cerca,
Tú dices venid a mí, aquí estoy buscando tu rostro, te pido me invadas de tu amor, y me rodees con tu hermosa presencia, hoy te entrego mis cargas, hoy te entrego todo a ti Dios, quiero descansar en ti, tu poder se perfecciona en mi debilidad,
Espíritu Santo guíame a tener una total dependencia de Cristo, recibo de tu paz, de tu gracia, de tu favor. Separado de ti no puedo hacer nada, aquí estoy Señor te entrego todo lo que soy, en tus brazos Dios quiero estar,
Tú estás conmigo, quiero estaré. Tú eres Dios. Declaró mi total dependencia de ti, gracias por tanto amor.
En el nombre de Cristo.
Amén.🙏🏻
Por Ariadna Trujillo
Te invito a que escuches esta canción de alabanza.
A ver la siguiente entrevista donde te informase como Papas «prevenir» un suicidio en adolescentes, que lamentablemente es cada ves más frecuente en nuestra sociedad.
Sobre toda cosa guardada, guarda (cuida) tu corazón; porque de él mana la vida.
Proverbios 4:23
En la Biblia encontramos más de 750 versículos que utilizan la palabra corazón.
El corazón es donde nacen los anhelos, se guardan los secretos, se siente dolor, se trazan planes, se consideran los compromisos, y se desarrolla el carácter. En resumen, el corazón es el centro y el lugar más profundo de una persona.
El corazón es donde luchamos nuestras batallas internas.
Generalmente la religión se enfoca a cambiar comportamiento. Dios se dedica a cambiar corazones.
La tarea fundamental de los padres debería ser el pastorear (cuidar) el corazón de sus hijos.
Y Jehová respondió a Samuel; no mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque Yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre, pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón.
1 Samuel 16:7
Porque cual es en su pensamiento en su corazón, tal es él.
Proverbios 23:7
El corazón determina la conducta. Por lo tanto, lo que decimos y hacemos expresa la orientación de nuestro corazón.
La mayoría de las veces, los padres estamos más enfocados en corregir conducta, que en ver que está sucediendo en el corazón de nuestros hijos, y que es donde verdaderamente se está generando la conducta.
Las necesidades de nuestros hijos son más profundas que su conducta. La conducta es originada en el corazón; así que la corrección, la disciplina y el entrenamiento debe ser dirigida al corazón.
Tenemos que estar seguros de que estamos supliendo sus necesidades más básicas como: que confiemos en ellos, que se sientan comprendidos y amados, que se sientan seguros, que sientan que su vida tiene significado, que son apreciados y escuchados.
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Podemos obligar a un niño a cambiar su comportamiento, pero no podemos obligarlo a cambiar su corazón.
Las Escrituras enseñan que el corazón es el centro de control de la vida, por lo que la vida de una persona, es el reflejo de su corazón.
Lo que los niños dicen y hacen, son un reflejo de lo que sucede en su corazón, por lo mismo tenemos que poner atención en este, incluso antes de corregir comportamiento.
Si queremos comprender las luchas internas del niño, necesitamos ver el mundo a través de sus ojos.
Cuando vemos problemas de comportamiento, necesitamos saber que está sucediendo algo más profundo. Apuntemos la disciplina al corazón, porque cuando este cambia, los niños hacen correcciones duraderas en sus vidas.
Para lograrlo, es importante orar al Señor, para que nos ayude a percibir los asuntos del corazón de nuestros hijos.
La Biblia dice que hay dos maneras de descubrir lo que hay en el corazón de nuestros hijos: Escuchar y ver lo que atesoran.
El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca.
Lucas 6:45
El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca.
Generalmente las personas hablan de lo que hay en su corazón, es por esto que debemos estar listos para saberlo, escuchándolos.
Un padre que escucha a sus hijos con aceptación y confianza; a menudo los ayuda a abrir su corazón de una manera que ningún otro método puede hacerlo.
Una puerta de entrada al corazón de una persona rara vez se abre con un sermón. Escuchar y ver lo que atesoran es una gran herramienta.
El corazón de los hijos es lo que los padres deben nutrir y cuidar, de esta manera, los padres nos convertimos en las manos que Dios usa para moldear el corazón del niño.
REFLEXIÓN
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EL PODER CURATIVO DE LAS PALABRAS CARIÑOSAS
El Amor es un lenguaje y se acompaña de muchas palabras y expresiones:
«Te quiero mucho» «cuídate» «te ves muy bien» «avisa cuando llegues» «te extraño» «estaba esperando tu mensaje» «eres muy importante para mí» «me encanta tu actitud» «aprendo mucho de ti» «me gusta pasar tiempo contigo».
Podrían ser solo palabras, pero los afectos expresados en cada una de ellas nutren el alma.
No tengas miedo de las palabras afectivas. Es un mal social de estos tiempos el no querer usar las palabras afectivas por considerarlas ridículas o porque para algunos expresan debilidad.
Pero al contrario, expresan fortaleza, porque
estas palabras nos mantienen sanos y nos
ayudan a esparcir sanidad en los corazones
más lastimados.
Con palabras de Amor y Afecto puedes inyectar fortaleza, motivación, valor, coraje y determinación en las personas.
José tenía cincuenta y seis años cuando murió su padre, y cuando sus hermanos se postraron ante él una vez más, temerosos de que con la muerte de Jacob José pudiera finalmente ejecutar venganza contra ellos.
Como explica Génesis 50.15: «Viendo los hermanos de José que su padre era muerto, dijeron: Quizá nos aborrecerá José, y nos dará el pago de todo el mal que le hicimos». Su odio hacia José había sido real, pero el odio de José hacia sus hermanos existía solo en la imaginación de ellos.
Como vimos al comienzo de este capítulo, José no estaba interesado en vengarse.
Su confianza en el poder providencial de Dios pesaba más que cualquier sentimiento de animosidad personal hacia sus hermanos.
Reconoció que todo lo que le había ocurrido era parte del perfecto plan de Dios. Por tanto, les pudo decir a sus hermanos: «Vosotros pensasteis mal contra mí, mas Dios lo encaminó a bien, para hacer lo que vemos hoy, para mantener en vida a mucho pueblo» (Génesis 50.20).
Hablar de la providencia soberana de Dios no era una excusa de José para ser perezoso ni era un cliché barato; era verdaderamente el tema de su vida.
Sus hermanos lo habían traicionado, lo habían vendido como esclavo, la esposa de su amo lo había acusado falsamente, lo habían encarcelado injustamente y se habían olvidado de él en prisión. Sin embargo, a través de todo eso el Señor bendijo a José; y él aprendió a confiar en el poder providencial de Dios (cp. Hechos 7.9–14).
Llegó a entender que Dios tenía un propósito con su sufrimiento y que, a través de ello, el Señor salvaría a los israelitas y les llevaría a Egipto. Finalmente, regresarían a la tierra que Dios les había prometido. Por la fe, José incluso afirmó esa realidad (cp. Hebreos 11.22).
Por la manera en que José respondió a sus hermanos y en que se sometió a la voluntad de Dios, los eruditos bíblicos a veces le han comparado con el Señor Jesucristo mismo. Sin exagerar el caso, hay algunos paralelismos interesantes entre las vidas de José y de Jesús.
Por ejemplo, el padre de José lo amaba mucho y era pastor de las ovejas de su padre. Sus hermanos lo odiaron, lo despojaron de su túnica, lo vendieron por el precio de un esclavo, lo llevaron a Egipto, fue tentado, falsamente acusado, encadenado y condenado con criminales. Sin embargo, después de sufrir fue sumamente exaltado.
Tenía treinta años cuando comenzó su servicio público; lloró por sus hermanos, perdonó a los que le habían maltratado y finalmente los salvó de una muerte segura. Más aun, lo que los hombres hicieron buscando su mal, Dios lo cambió para bien. Todas esas cosas, si bien es cierto que en un sentido más profundo y eternamente significativo, ocurrieron también con Jesús.
Aunque el Nuevo Testamento nunca identifica específicamente a José como un tipo de Cristo, hay ciertos aspectos de la vida de José que parecen anticipar la llegada de Jesús.
PRACTICAR UNA FE COMO LA DE JOSÉ
Aunque las circunstancias de José fueron exclusivas para él, todos los cristianos debiéramos emular su perspectiva.
El Dios que supervisó los sucesos de Génesis 37—50 sigue sentado en el trono del universo. Él era soberano en las circunstancias de la vida de José y también lo es en nuestras circunstancias.
Puede que no siempre entendamos lo que ocurre a nuestro alrededor, pero como José, podemos confiar tranquilos en que el Señor tiene todo perfectamente bajo control.
A lo largo de las Escrituras, el tema de la soberanía de Dios se presenta repetidamente como un consuelo para los creyentes.
No debemos afanarnos por nada, porque nuestro Padre celestial reina sobre todo. Él es todopoderoso, omnisciente y omnipresente, y ha prometido hacer que todo obre para su gloria y para nuestro bien (Romanos 8.28).
No tenemos nada que temer porque si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? Nadie se puede oponer a su voluntad y nada puede frustrar sus planes (Isaías 14.27).
Piense en algunas de las muchas formas en que Dios ejercita su control soberano:
• Él es soberano en todo (Job 42.2; Salmo 103.19; 115.3; Daniel 4.35; 7.13–14; Efesios 1.11).
• Él es soberano en cuanto a Satanás y los ángeles (Job 1.9– 12; Salmo 103.20–21; Marcos 1.27; Hechos 10.38; Apocalipsis 13.7).
• Él es soberano en el mundo natural (Job 37.10–14; Salmo 135.6–7; Mateo 5.45; 6.25–30; Marcos 4.39).
• Él es soberano en la historia: pasado, presente y futuro (Isaías 46.10; Daniel 2.21, 28).
• Él es soberano en cuanto a las naciones (2 Crónicas 20.6; Job 12.23; Salmo 22.28; 33.10–11; 47.7–9; Hechos 17.26).
• Él es soberano en cuanto a los gobernantes humanos (Proverbios 21.1; Esdras 1.1; Isaías 40.23; Daniel 4.34–35; Romanos 9.17).
• Él es soberano en cuanto a la vida de los hombres (1 Samuel 2.6–7; Salmo 139.16; Proverbios 16.9; 19.21; Lamentaciones 3.37; Gálatas 1.15; Santiago 4.15).
• Él es soberano en el mundo animal (1 Reyes 17.4–6; Salmo 104.21–30; Jonás 1.17; 4.6).
• Él es soberano en la aparentemente casualidad y los mínimos detalles (Proverbios 16.33; Jonás 1.7; Mateo 10.29–30).
• Él es soberano en la custodia de sus hijos (Salmo 4.8; 5.12; Romanos 8.28, 38–39).
• Él es soberano en cuanto a las necesidades personales (Mateo 10.29–31; Filipenses 4.19).
• Él es soberano en la calamidad y en las pruebas (Eclesiastés 7.14; Isaías 45.7; Lamentaciones 3.38; Amós 3.6).
• Él es soberano en cuanto a la muerte y la enfermedad (Éxodo 4.11; Deuteronomio 32.39).
• Él es soberano al responder a las oraciones (Mateo 6.8; Filipenses 4.6–7).
• Él es soberano en cuanto a las obras malas de los hombres perversos (Génesis 45.5–8; 50.20).
• Él es soberano al aplicar justicia sobre los malos (Salmo 7.11–12; Proverbios 16.4; Romanos 12.19).
La Escritura es explícita en su descripción acerca del control soberano de Dios sobre todas las cosas.
En este capítulo hemos considerado solo una ilustración de su perfecta providencia, incluso al usar las malas acciones de personas pecadoras para lograr su voluntad.
El ejemplo de José nos recuerda que «nuestro Dios está en los cielos; todo lo que quiso ha hecho» (Salmo 115.3).
Eso significa que podemos confiar en Él y descansar totalmente en la realidad de que está en su trono. Aceptar ese tipo de perspectiva no eliminará nuestras pruebas, pero nos permitirá
encontrar gozo y paz en medio de ellas (Santiago 1.3–5). Así, incluso cuando otros nos hagan daño o la vida se nos haga difícil o injusta, podemos declarar triunfantemente con José:
«Vosotros pensasteis mal contra mí, mas Dios lo encaminó a bien».
INDICE CRÓNICAS BÍBLICAS
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TE INVITA
A leer Crónicas Bíblicas
Recogiendo un comentario de teólogos reconocidos, para que te puedas informar rápidamente.
Te dejo los enlaces para que puedas leer siguientes historias:
En el mundo, el arcoíris representa muchas cosas: Alegría, sueños, esperanza…
Vamos, hasta representa una comunidad. Pero hoy quiero hablarles del arcoíris y su verdadero significado de acuerdo a la Palabra de Dios…
La historia del “Arca de Noé” ya te la sabes. Dios decide destruir el mundo porque la maldad ya era demasiada.
Quería partir desde cero con un varón justo y su familia, en una tierra nueva. Esto, por medio de un diluvio. Llovería tanto que la tierra se inundaría, matando a todo ser viviente. Este juicio, fue hacia el hombre por su pecado, pero afectó también al resto de la Creación. Dios estaba arrepentido de haber creado al ser humano por la maldad que había en su corazón:
“Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal. Y se arrepintió Jehová de haber hecho hombre en la tierra, y le dolió en su corazón.”
Génesis 6:5-6
Pero Dios miró a Noé y tuvo misericordia de él. Noé halló gracia ante los ojos de Dios. Él tenía una relación con Su Creador:
..Noé, varón justo, era perfecto en sus generaciones; con Dios caminó Noé.
Génesis 6:9
Y por lo mismo Dios estableció un pacto con Noé. Él y su familia no morirían en el diluvio. ¿Cómo? Por medio de la famosa arca.
“Mas estableceré mi pacto contigo, y entrarás en el arca tú, tus hijos, tu mujer, y las mujeres de tus hijos contigo. Y de todo lo que vive, de toda carne, dos de cada especie meterás en el arca, para que tengan vida contigo; macho y hembra serán.”
Génesis 6:18-19
Algo que me gustaría recalcar del testimonio de Noé, es que creyó en la palabra de Dios. Desde la advertencia que le hizo del inminente diluvio, hasta la promesa de salvar su vida, Noé creyó y tuvo fe en el Dios omnisciente y todopoderoso.
Por esto, su testimonio quedó registrado para siempre en la Biblia. Lo vemos en Hebreos 11:7 –
“Por la fe Noé, cuando fue advertido por Dios acerca de cosas que aún no se veían, con temor preparó el arca en que su casa se salvase; y por esa fe condenó al mundo, y fue hecho heredero de la justicia que viene por la fe.”
Vino el diluvio. Dios le hizo justicia a Noé al salvarlo por su obediencia y al mundo, al destruirlo por su pecado. La palabra de Dios se cumplió.
“Así fue destruido todo ser que vivía sobre la faz de la tierra, desde el hombre hasta la bestia, los reptiles, y las aves del cielo; y fueron raídos de la tierra, y quedó solamente Noé, y los que con él estaban en el arca.”
Génesis 7:23
Pasados algunos meses, Noé, su familia y los animales salieron del arca a una nueva vida: “Bendijo Dios a Noé y a sus hijos, y les dijo: Fructificad y multiplicaos, y llenad la tierra.”
Génesis 9:1.
Dios los guardó y ellos estaban muy agradecidos. Alabaron y glorificaron a Dios ofreciendo sacrificios.
Aquí llegamos a la parte clave. Dios estableció otro pacto, no sólo con Noé, sino con toda la Creación:
Estableceré mi pacto con vosotros, y no exterminaré ya más toda carne con aguas de diluvio, ni habrá más diluvio para destruir la tierra.
-Génesis 9:11
¿Y cómo firmó esta promesa? Con un arcoíris:
“Mi arco he puesto en las nubes, el cual será por señal del pacto entre mí y la tierra. Y sucederá que cuando haga venir nubes sobre la tierra, se dejará ver entonces mi arco en las nubes. Estará el arco en las nubes, y lo veré, y me acordaré del pacto perpetuo entre Dios y todo ser viviente, con toda carne que hay sobre la tierra.” Génesis 9:13, 14 y 16
Esto representa el arcoíris que se deja ver en los días lluviosos y soleados. Representa la misericordia de Dios. Lamentablemente seguiremos pecando porque está en nuestra naturaleza, pero la promesa es que no habrá otro diluvio que nos destruya.
Esa es la misericordia y paciencia de un Dios justo.
Por favor, dejemos de ver el arcoíris bajo la definición que el hombre le ha dado. Empecemos a verlo como lo que es: el sello del Dios que promete y cumple. Que cada vez que voltees tus ojos al cielo y te topes con el arcoíris, sólo puedas pensar en la majestuosidad de Dios, que usa elementos de Su Creación para recordarnos Su fidelidad. No sé si lo has notado, pero mientras más densas están las nubes, más nítido aparece el arcoíris.
Así es Dios…
Nos recuerda Quien es Él en nuestros episodios más oscuros y desalentadores. Cuando Él permite las tormentas en nuestras vidas, trae con ellas consolación y restauración. Recuerda que tenemos al Dios de Abraham, Moisés y Noé.
Y aunque pase el tiempo, Sus promesas permanecerán:
“El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.” – Mateo 24:35.
Como hijos de Dios, vivimos bajo un Nuevo Pacto. Este pacto es el que vino a establecer Jesucristo con aquellos que le recibieran como Señor y Salvador, para aquellos que creyeran en Su poderoso nombre, y decidieran vivir para Él.
Este pacto incluye un gran número de promesas que Dios quiere cumplir en nosotros tarde o temprano.
Y aunque el mundo nos vea como personas que viven
“fuera de la realidad”
por poner nuestros ojos en las cosas que no se ven, decidamos creer con todo nuestro corazón que si Dios lo prometió, lo va a cumplir a Su perfecto tiempo.
REFLEXIÓN
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Carta para una mamá
Querida mamá:
Hoy he tenido la necesidad de escribirte una carta porque me hubiese gustado que alguien me la escribiera a mí.
¡Felicidades! ¿Alguien se ha detenido a mirarte a ti? ¿A mirar en tus ojos brillosos de emoción y cansancio lo bien que lo has hecho durante estos largos meses de gestación? ¡FELICIDADES! ¡Has dado vida!
Dar vida es un proceso; nacer como madre y convertirse en una también lo es.
No naces sabiendo qué hacer. Por supuesto que está el instinto, y todas las historias que nos hemos contado desde pequeñas de cómo es ser madre. Sin embargo, hay cosas que no nos contamos: habrá momentos de miedo (¡son tan chiquitines e indefensos al nacer!), momentos de dudas («¿lo estaré haciendo bien?»), momentos de cansancio acumulado («¡no puedo más, necesito dormir, cinco minutitos y agarro al bebé!»), de frustración («¡no logro que se agarre bien al pecho!»), de dolor («¡ay, los puntos de la episiotomía o la cesárea!»). A veces, «dar vida» no es cómo lo habíamos planeado.
Los próximos cuarenta días, o mejor conocido como «la cuarentena«, serán días duros. Para algunas más, para otras menos. Las hormonas, la novedad de sentir tanta emoción tan intensamente, el cansancio, el darte cuenta de que las horas se van como agua, que no logras hacer todo lo pendiente, que la casa está patas arriba y que tienes mucho por planchar. Todo esto te superará en algún momento. Pide ayuda y deja que te ayuden.
La relación con tu marido cambia. Y mucho. Ya no solo son pareja, se han convertido en familia. Los primeros meses tu cuerpo posparto estará recuperándose, podrás tener más o menos necesidad de intimidad y no siempre es fácil para los hombres aceptar ese nuevo «rol de madre». Tranquila. Pasará y ambos descubrirán cómo reencontrarse.
Las palabras que más escucharás son: «es normal». Sin embargo, vendrán siempre acompañada de consejos:
no lo tengas siempre en brazos que se malacostumbrará; ese niño tiene frío, mira las manitas, hay que taparlo mejor; no lo pongas boca arriba; ¡qué manía con la moda esa de traer a los niños «colgando»!
Llénate de paciencia. Cada madre y cada niño es un universo.
Yo no te digo que hagas «oídos sordos» porque creo que todo consejo ayuda.
Tú ya decidirás si va o no va con tu manera de criar a tu bebé.
Disfruta. Aunque haya momentos en que te parezca imposible. Con mi segundo hijo fue todo mucho más fácil, pero puedo confesarte que con mi primera hija, hace cinco años, casi no pude disfrutar. Sólo quería dormir.
A los tres meses, aproximadamente, comenzará una rutina. Comenzarás a darte cuenta de que puedes comerte el mundo, que ser madre es maravilloso y que tú vuelves poco a poco a ser tú misma, pero en una versión aún más potente. Harás y podrás con muchísimas cosas que no te creías capaz.
No seas tan dura contigo misma. Como te puse arriba, «es normal». Te lo dice otra madre que fue primeriza como tú: es normal que pases miedo, que te culpes, que pienses que no lo estás haciendo como creías y que pienses que eras mejor madre antes de ser madre.
¡Los inicios se olvidan! Por más mal que lo pases, por más duro que haya sido el parto, por todas las peleas que pases con tu pareja, por mucho que pienses que nunca volverás a tener la libido de antes…
¡Todo pasa! pero también tu bebé se convertirá en un niño.
¡Nunca dejarás de ser madre! Para caminar, los bebés tuvieron que gatear. Igualmente, tú irás aprendiendo cada día cómo ser lo mejor para ellos.
Pronto mirarás atrás y dirás como todas decimos ¡que rápido se hacen grandes!
Así que, querida madre primeriza, ¡FELICIDADES! ¡Lo has hecho increíble! y pronto, muy pronto, dejarás de ser primeriza y sabrás que cada minuto vale la pena vivirlo.
Estoy muy contenta de poder compartir a cerca de “La Montaña de la Educación” siendo la educación el conocimiento o habilidades obtenidas por un proceso de aprendizaje;
y el propósito original de la educación, es la instrucción de cómo Dios entra en nuestra manera de ver al mundo; la premisa de la educación de que Dios es el centro del universo y de que nosotros estamos alrededor de quién es Él, aunque el humanismo dice todo lo contrario; dice que tú eres el centro del universo y si Dios existe, Él está alrededor de ti.
En Estados Unidos, desde 1636, las enseñanzas de las escuelas eran basadas en la Biblia, los niños eran enseñados con fundamento en ella, y todo el fundamento de la educación estaba en la Palabra de Dios.
Las primeras escuelas y universidades fueron fundadas por ministros cristianos, pero estas instituciones han sido transformadas con el tiempo, aunque siguen en el tope de esta montaña; y hoy en día el 72 % de las universidades se le denomina “liberales” y el 15% “conservadoras”; son las escuelas de élite como Harvard, Yale, etc.
En realidad los liberales llegan hasta un 87 %. La educación liberal y humanista, son filosofías que dan prioridad a las cualidades humanas intelectuales y al intelecto.
También el racionalismo rechaza la invalidación de las justificaciones trascendentales en la Fe, lo sobrenatural, o las verdades divinas reveladas. Estas filosofías vienen de los griegos, en donde ellos usan la parte izquierda del cerebro.
¿Sabes que el Reino de Dios se recibe por la parte derecha del cerebro? Ahorita lo voy a mencionar.
En esta montaña, se mueven los espíritus del orgullo, en el pensar o el actuar.
Y la potestad de esta montaña se llama “Belcebú”, que es el dios de las moscas, el dios de las mentiras y del abismo; y representa al humanismo; ese que es el árbol del bien y del mal; en dónde esta esa voz interna que te pregunta ¿Qué te dijo Dios? ¿Eso te dijo?
También es un pensamiento crítico, de “yo lo puedo hacer por mí mismo, no me tienen que decir lo que tengo qué hacer” Y todo lo que tiene que ver con Dios lo rechazan, porque eso no es conocimiento, ellos dicen: “eso no es la verdad, porque yo soy dios”
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Pero la sabiduría que viene de lo alto es muy diferente a la sabiduría humana.
En Proverbios 1:7 dice; “El principio de la sabiduría es el temor al Señor; los necios desprecian la sabiduría y la enseñanza”
¿Qué nos está diciendo? Que el principio de la sabiduría es el temor del Señor. Y recuerda, que cuando la Biblia habla acerca del temor del Señor, no es temor de miedo, sino de saber que lo que Dios te está diciendo es la verdad.
Todo lo sobrenatural de Dios viene de su sabiduría, y esa no se entiende con el lado izquierdo de la mente.
Ahora lo vamos a ver. ¿Cuál es el plan del enemigo en esta montaña? Su plan es distorsionar quién es Dios con esa mentalidad del racionalismo, él se ha dedicado a fortalecer sólo el lado izquierdo ¿cómo es el lado izquierdo?
Es esa pared verbal, analítica, secuencial, racional, objetiva, observadora, la parte robótica, es la parte que necesita saber toda la información ¿para qué? ¿cómo? Para después crear una gráfica en tu mente, basada en esa información, las personas que usan mucho más la parte izquierda del cerebro, son muy organizados, hacen listas de reglas, planes, todo tiene que ser a tiempo, eso es el lado aburrido porque no se deja sentir, y si, porque la manera de sentir es el lado derecho.
Ahora vamos a ver, el lado derecho; es visual, creativo, experimental, procesa la información de una manera intuitiva, procesa todo desde la forma de cómo lo ve.
Por medio de la parte derecha se ve la imagen completa y después se analiza o investigan los detalles. Es la parte creativa y es muy emocional. El lado izquierdo entiende la paz, pero el lado derecho la experimenta.
Sabías que con el lado derecho del cerebro experimentamos la paz y el gozo?.
Y el Reino de Dios es un pensamiento revelado con el lado derecho; por eso Juan decía:” Arrepiéntanse porque el Reino de Dios ha llegado” “Arrepiéntanse de su manera de pensar”, esto iba para los fariseos religiosos que creían que todo lo sabían.
Jesús, si te fijas, hacía los milagros siempre de una manera diferente; era muy creativo, Ël sanaba a veces de una manera y a veces de otra; y cuando Ël hablaba del Reino, sus descripciones eran siempre imágenes, historias, metáforas, Ël hablaba en parábolas.
¿Por qué hablaba en parábolas? Porque es el lado derecho el que recibe las imágenes y Jesús nunca dió una fórmula exacta aunque ellos le preguntaban.
Él hablaba de esa manera porque sabía que si las personas utilizaban el intelecto que es su lado izquierdo del cerebro, nunca iban a entender el Reino de Dios.
Por lo tanto, si el lado dominante es el izquierdo, debemos fortalecer el lado derecho para tener acceso a lo sobrenatural y la substancia de la fe.
Bueno, Y claro que hay que usar las dos partes del cerebro…..pero;
¿Cuál ha sido el plan del enemigo?
Es crear un sistema que nos lleve a sólo el lado izquierdo, así, no tener acceso a Dios y lo sobrenatural.
¿Sabías que los niños al nacer son dominados por el lado derecho del cerebro?
Por eso quieren experimentarlo todo; tocarlo, probarlo; quieren volar; ellos creen todo. Por eso dice la Biblia que tenemos que ser como niños para entrar en el Reino de Dios; pensar como ellos, que es con el lado derecho del cerebro que es el que da ese acceso a lo sobrenatural; pero a medida que vamos creciendo, ¿Qué es lo que pasa?
Reciben los niños educación en el colegio; y empieza a dominar el lado izquierdo, y poco a poco llegan hasta un 90% y así los niños se vuelven con un pensamiento analítico, siendo su lado dominante el lado izquierdo. Que interesante, verdad.
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¿Y qué pasa con todo esto? Se apagan las cosas del espíritu y esa parte que nos conecta con Dios, con la fe, y lo sobrenatural.
¿Cómo son atacados nuestros hijos?
1- En el Humanismo: Que dice que el hombre es Dios.
2- En el Racionalismo: Dice que no existe lo sobrenatural y que Dios no existe.
3- En el Liberalismo: Que la libertad sustituye la moralidad.
4- En el Agnosticismo: Dice que la última realidad no se conoce y que Dios probablemente no existe.
5- El Ateísmo: No creer en Dios, ellos aseguran que Dios no existe.
Y lo que dice la potestad de esta montaña que es Beelzebú, es que lo que sientes está bien, que es tu verdad y no hay conducta moral y no hay consecuencias.
Todo lo contrario de lo que nos dice La Palabra de Dios; ella nos dice; que sí hay una conducta moral y que sí hay consecuencias.
¿Y sabes por qué está secuestrada esta montaña? Porque los creyentes se han encargado de encerrarse en las iglesias y abandonaron a la educación y las demás montañas.
Necesitamos urgentemente un cambio en el sistema que está roto y pervertido; todo es enseñado desde el punto de vista del mundo, y no del punto de vista de Dios.
Tenemos que movernos del lado izquierdo del cerebro al lado derecho ¿Cómo?
Con la unción que se necesita en esa montaña, que es la del Maestro y de los Pastores; y no sólo que estén los hijos de Dios con esos dones encerrados en una iglesia, sino que tomen puestos como directores y maestros de escuelas, que amen a los niños; y que llenos del Espíritu Santo tengan la autoridad espiritual para tirar las mentiras del enemigo, confrontando con la verdad y siempre en amor.
También que hablen de vida a los estudiantes; que siembren justicia en ellos y en el mundo.
1- Maestros con un espíritu de sabiduría que enseñen la creación, así como Dios la creó.
2- Que impartan destino y propósito a los estudiantes, añadiendo la verdad, enseñando el Reino de Dios.
3- Que se permita la oración en las escuelas, que se desate el Espíritu Santo, y así Dios se manifieste y se vea su grandeza, ya que Dios es mucho más grande que todas las otras enseñanzas y todas las otras filosofías y dioses que han bloqueado la entrada de Dios a las escuelas. Oremos por esa montaña de la educación.
Si tu tienes ese llamado a la educación, le pido a Dios que te levantes para enseñar, para instruir a los niños, en ese amor de Dios, en esa verdad de la Palabra de Dios.
Hoy cancelamos y quitamos todo poder del enemigo que está impidiendo que utilicemos ese lado derecho del cerebro, que es el lado espiritual, el lado de la substancia de la fe, para que nuestra fe crezca y podamos experimentar a Dios dia a dia, que lleguemos a vivir en lo sobrenatural como algo natural en nuestras vidas.
También declaramos, que El Señor toma el control de esa montaña de influencia de la educación en México.
En el nombre de Jesús, Amén.
AMADO DIOS
Es un nuevo día, los primeros rayos del sol asoman por el cielo y el trinar de las aves anuncia la llegada de un bello amanecer.
Hoy quiero darte infinitas gracias porque me regalas el maravilloso don de la vida, porque me das salud y fuerzas y porque Tú siempre estás a mi lado, guiándome, bendiciéndome y llenando mi existencia con tu hermosa presencia.
Gracias amado Dios por tus instrucciones, por todo tu amor, pero sobre todo por la maravillosa enseñanza del valor de la fe, porque a través de ella, puedo lograr cualquier cosa que me proponga; porque una fe inquebrantable es el inicio de todas las grandes conquistas.
Por ese motivo, este nuevo día lo viviré lleno de esperanza y alegría, dando a cada instante lo mejor de mí, haciendo mi trabajo con amor y dedicación, compartiendo con mis hermanos y siguiendo tu palabra.
Señor, Confío en Ti y en tus promesas, por eso sembraré en mi campo con amor y serás Tú quien me provea una hermosa y abundante cosecha.
Padre eterno, te pido que cuides mis pensamientos, mis palabras, mis acciones y también mis omisiones. Toma el mando de mi vida y enséñame con tu luz divina el buen camino que me ha de llevar al maravilloso destino que Tú has planeado para mí.
Mis ilusiones y mis esperanzas están puestas en Ti Señor, porque Tú eres un Dios bueno, bondadoso y caritativo, porque tu voluntad es perfecta y porque si estoy contigo de nada habré de temer.
Gracias amado padre por escuchar mi oración y gracias por todas las cosas maravillosas que Tú vas a hacer por mí; mientras sean tus hermosas manos las que me sostengan, no habrá mal que me alcance, envidia que me derrumbe, ni prueba que no pueda superar, porque solo Tú llenas mis días de alegría y porque confío en que Tú cumplirás tu sublime palabra en mi vida.
En el nombre de Jesús. Amen 🙏
Por Ma.Guanajuato Gonzalez Castañales
¡ Hola Bienvenido !
Claudia Iriarte
Te invito a que leas otro artículo mío con el titulo:
La distribución de la riqueza en el mundo siempre ha sido un tema de debate y controversia, en la actualidad necesitamos estar cada vez más conscientes de las cifras reales que se reportan en cada uno de los gobiernos y algunas otras corporaciones no gubernamentales.
Después de la gran guerra (Primera y Segunda Guerra Mundial), se da una convergencia social en materia económica en muchos países, derivado de la destrucción de capital, como consecuencia de los enfrentamientos bélicos; evidentemente, los más golpeados fueron los dueños de capital; lo anterior significó un comienzo en igualdad de circunstancias para generar riqueza. Sin embargo, después de algunas décadas, comienza a verse una divergencia económica, similar al periodo anterior a la guerra (1914).
DESIGUALDAD TOTAL DE LOS INGRESOS DEL TRABAJO EN EL TIEMPO
Porcentaje de los diferentes grupos sociales
Desigualdad
Desigualdad
Desigualdad
Europea 2010
USA 2010
USA 2030
El 10% de los más ricos » Clase Alta»
25%
35%
45%
El 40% del medio » Clase Media»
45%
40%
35%
El 50% de los más pobres » Clase baja»
30%
25%
20%
Coeficiente de GINI (Indicador de desigualdad)
0.26
0.36
0.46
Thomas Piketty (Capital en el siglo XXI)
En el país insignia de la democracia, se comienzan a ver cifras preocupantes en el reparto del ingreso como lo indica el grafico anterior.
En 2030 la proyección indica que 10% de la población, obtendrá el 45% del ingreso total.
DESIGUALDAD DE LA PROPIEDAD DEL CAPITAL EN EL TIEMPO
Desigualdad
Desigualdad
Desigualdad
Europa 2010
USA 2010
USA 2030
El 10% de los más ricos » Clase Alta»
60%
70%
90%
El 40% del medio » Clase Media»
35%
25%
5%
El 50% de los más pobres » Clase baja»
5%
5%
5%
Coeficiente de GINI (Indicador desigualdad
0.67
0.73
0.85
Thomas Piketty (Capital en el siglo XXI)
Los países europeos son los primeros que comienzan a establecer un impuesto sobre la renta (Francia 1914), a principios del siglo XX, lo que ciertamente representa los primeros esfuerzos por recortar la brecha social, que, sin duda, el factor fiscal es fundamental para evitar la divergencia social.
En países en desarrollo como México, al término del gobierno de Porfirio Díaz, teníamos una tasa de analfabetismo del 74%, por lo que está por demás comentar lo difícil que resultaba comenzar a implementar los mecanismos adecuados para que hubiera una movilidad social y una repartición de la riqueza más justa, terminando en una revolución armada.
En 1789, en Francia, la situación económica detonó las revueltas sociales en uno de los países más importantes de la época, que era la meca de la civilización, rodando cabezas en la revuelta, terminando con una de las monarquías más poderosas, donde queda marcado el final del feudalismo y absolutismo.
La situación de desesperanza social que se vivió, queda plasmada en las famosas novelas de Balzac y Víctor Hugo. Peligrosamente estamos rosando niveles alarmantes en las diferencias sociales, una vez más, la historia nos indica como siempre ha terminado.
No podemos negar las cifras anteriores, dichas diferencias comienzan a ser una imagen cada más frecuentes en todo el mundo, los que han tenido oportunidad de visitar países desarrollados, en la actualidad es más común ver “Homeless” en las calles, como es el caso de los Ángeles entre muchos otros. Ya no mencionemos a los países en desarrollo.
Las experiencias de las crisis económicas recientes como en 2008, demostró que la intervención de los gobiernos y bancos centrales, es fundamental para sostener el sistema y no ocasionar catástrofes sociales como sucedió en la gran depresión de 1929.
Todo lo anterior, deriva en intentos de corregir esta situación, por un lado, tenemos gobiernos que apuestan más a programas sociales, por cierto, en la mayoría de veces no eficaces para evitar la divergencia social.
La única opción más plausible es no disociarnos de una economía global, sin bien no es perfecta, pero es lo que se tiene.
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Uno de los detonadores de movilidad social, sigue siendo la educación, instituciones como las universidades públicas continúan siendo la herramienta de movilidad social por excelencia; sin dejar a un lado, evidentemente, la educación privada; sin embargo, a ésta última sólo tiene acceso un número poco significativo de la población.
Si los Estados logran otorgar un acceso gratuito universal a la educación superior, sin duda, estarán dando un gran paso a disminuir las brechas sociales.
Ahora mismo, en países como Estados unidos, se está teniendo un debate importante sobre el tema. Es más que sabido los problemas que se tienen para obtener acceso a los financiamientos para estudiar una profesión, y más aún, tener que pagar este tipo de créditos escolares.
Sin duda, casos como el anterior, vuelve a la educación un privilegio sólo para cierto segmento social.
Los datos son contundentes. Es un problema que atañe a todos. Las repercusiones sociales por todo lo expuesto anteriormente ya se están sintiendo de manera más importante. Gobiernos, economistas, financieros, etc;
tenemos que estar a la altura de las circunstancias, para dar soluciones eficaces a este reto que se tiene de frente.
Un sistema de educación efectivo, así como los servicios de salud entre otros, tendrán que ser la meta de este nuevo siglo XXI, si es que nos queremos asumir como una civilización avanzada.
SECCIÓN DE NOTICIAS
REFLEXIÓN
Photo by Lara Jameson
Nueva Sociedad
La educación no es solo copia ni repetición de contenidos.
Su espacio conceptual se ha ampliado y profundizado ante la gran diversidad de los procesos sociales.
Su campo de estudio y las teorías educativas se han hecho más complejos, por sus propias demandas y por la utilización de las tecnologías de la información y los medios de comunicación.
Además está relacionada con otras disciplinas y campos de estudio que cada vez más la hacen ser parte de la ética, la economía, el desarrollo nacional, y la formación humana y ciudadana.
La gente en su mayoría viven creyendo o diciendo, Dios no existe.
Esto al ver los noticieros y enterarse de catástrofes … robos … conflictos bélicos, etc.
Por lo regular, se «escucha» si Dios existiera no» permitiría tal o cuál cosa», si Dios existiera «no dejaría que pasará tal situación» eso es lo que la gente a veces piensa …
por qué no conocen la verdad
Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento. Por cuanto desechaste el conocimiento, yo te echaré del sacerdocio; y porque olvidaste la ley de tu Dios, también yo me olvidaré de tus hijos.
Oseas 4:6 RVR1960
Es justo en esta parte en dónde la palabra de Dios nos dice el por qué los pueblos e incluso la misma gente no avanza, justamente por no conocer la verdad o ignorarla.
Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí
S. Juan 14:6 RVR1960
!Jesucristo es el camino y la verdad y la vida!
fuera de él no hay nada que nos pueda dejar un buen sabor de boca, Aquí es en dónde yo analizó las palabras de la gente al «decir» Dios no existe.
Sabes querido amigo lector, hermano (a) si Dios fuera malo como mucha gente llega a creer, tenlo por seguro que desde hace mucho tiempo tú y yo ya no estuviéramos aquí, y esa es una realidad.
Pero por su Gracia y Misericordia es que podemos respirar.
¿De dónde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros? ¿No es de vuestras pasiones, las cuales combaten en vuestros miembros? Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís.
Santiago 4:1-2 RVR1960
Aquí hay una gran verdad! Dios nos dio el libre albedrío, para saber que es lo bueno y lo malo, y toda acción trae por consecuencia una reacción buena o mala.
Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida
Proverbios 4:23 RVR1960
Es justo en el corazón de dónde mana la vida, entonces tenemos que guardar nuestros corazones, porque justo ahí es en dónde empiezan las guerras, esas guerras internas en dónde la gente quiere más de lo que tiene y gobiernos quieren más y tener el control absoluto de todo.
Pero si nosotros empezamos con un cambio en nosotros mismos y le permitimos a Dios que el sea nuestro Capitán, amigo tenlo por seguro que todo en nuestro entorno cambiará.
He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.
Apocalipsis 3:20 RVR1960
Querido amigo lector, si permites que Dios tome el control de tu vida, las cosas cambiaran para bien, en tu familia con tus hijos y en tu trabajo, ¿que esperas?
Deja que Dios sea el Capitán de tu vida y veras que todo será diferente.
SECCIÓN DE NOTICIAS
REFELXIÓN
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ENCONTRAR PAZ
Vivir con preocupaciones era algo natural para mí. Me preocupaba el pasado y me preguntaba:
«¿Dije algo incorrecto? ¿Tomé una decisión equivocada?».
Y me preocupaba el futuro:
«¿Saldrá todo bien? ¿Haré lo correcto?».
Este patrón me hacía difícil disfrutar de la vida. Durante años, busqué formas de cambiar. Encontré muchas cosas que ayudaron: yoga, ejercicio y libros sobre el tema. Mi médico me recetó un horario de meditación y oración contemplativa.
La oración contemplativa se trata de escuchar: decir una oración y luego enfocarse en inhalar y exhalar. Esto nos permite escuchar las respuestas de Dios. Tal vez no en forma de palabras, sino un discernimiento de amor y consuelo.A través de la oración, he llegado a comprender que Dios me ama, quiere lo mejor para mí y siempre está conmigo. Dios me libra de mis preocupaciones y me llena de amor y paz divina.
En el pasado, me preocupaba que mis problemas no merecían la atención de Dios, pero ahora sé que Dios ama a cada persona y quiere ayudarnos.
Ahora, trato de estar al tanto cuando el patrón anterior de preocupación retorna, y me pongo a orar.
Luego respiro profundamente y espero que la paz de Dios llene mi mente y mi corazón. Aunque la preocupación me aparta, el amor de Dios crea el enlace que presenta la manera de vivir la vida con gozo.
ORACÍON
Dios eterno, líbranos de nuestras preocupaciones y llénanos de paz. En el nombre de Jesús oramos. Amén. 🙏
Parece extraño, pero incluso en prisión José experimentó la bendición del Señor.
El encargado se dio cuenta de sus habilidades administrativas y muy pronto lo pusieron a cargo de las operaciones de la prisión. José era tan competente y eficiente que, según Génesis 39.23, «no necesitaba atender el jefe de la cárcel cosa alguna de las que estaban al cuidado de José, porque Jehová estaba con José, y lo que él hacía, Jehová lo prosperaba».
Las evidencias arqueológicas de este período indican que, dentro del sistema penal egipcio, una de las posiciones que tenían los encargados de las prisiones era el llamado «escriba de la prisión», que era responsable de guardar todos los registros de la cárcel. Debido a la experiencia que obtuvo al trabajar para Potifar, y la descripción bíblica de su función mientras estuvo encarcelado, es muy probable que José obtuviera tal posición de prominencia, obteniendo así el acceso a todos los presos, incluyendo los de la corte real.
Tras un poco de intriga real, el copero del Faraón y el panadero jefe llegaron a la prisión. El relato bíblico no indica la naturaleza de los delitos que se les imputaban, salvo que habían ofendido en gran manera al rey.
Es muy probable que fueran sospechosos de alguna traición relacionada con un plan para envenenar al rey. ¿Por qué si no arrojarían en prisión a los jefes del equipo encargado de la preparación de la comida del Faraón? ¿Y por qué otra razón irían a dar muerte en la horca al panadero jefe? Sea cual fuera la naturaleza de sus delitos, el panadero y el copero estaban en prisión esperando el veredicto del Faraón.
Una noche, los dos hombres tuvieron un sueño tan inquietante y extraordinario que al día siguiente seguían pensativos.
Cuando José les preguntó por la causa de su consternación, ambos repitieron su sueño. Como respuesta, José reveló la interpretación correcta de cada sueño: un mensaje transformador de restauración para el copero, y un mensaje de fin de vida y condenación para el panadero.
El relato de Génesis deja claro que Dios fue quien les dio a esos hombres sus sueños y a José la interpretación. Como le ocurriría a Daniel siglos después, José sabía que no tenía capacidad para predecir el futuro (Daniel 2.27–30).
El Señor reveló la verdadera interpretación para que su poder se mostrara y se cumplieran sus propósitos.
Tras interpretar el sueño del copero, José le pidió específicamente que no se olvidara de él. En Génesis 40.14–15 le dijo al copero: «Acuérdate, pues, de mí cuando tengas ese bien, y te ruego que uses conmigo de misericordia, y hagas mención de mí a Faraón, y me saques de esta casa. Porque fui hurtado de la tierra de los hebreos; y tampoco he hecho aquí por qué me pusiesen en la cárcel».
En dos ocasiones anteriores otras personas habían tratado a José injustamente: primero, sus propios hermanos y luego la esposa de Potifar. Esta vez se encomendó al copero del Faraón. De nuevo, no se acordarían de él. El copero fue restaurado a su servicio al Faraón, pero hizo caso omiso a la petición de José.
El capítulo 40 de Génesis termina con esta última frase: «Y el jefe de los coperos no se acordó de José, sino que le olvidó» (v. 23).
Durante dos años más, José sufrió las privaciones e indignidades de la prisión. Como el copero había prometido recomendarle, José probablemente fue optimista las primeras semanas o meses. Quizá oiría de la corte del Faraón que le perdonarían. Pero no llegó nada.
A medida que los meses se convertían en años, el prisionero hebreo llegó a aceptar el hecho de que otro hombre en quien había confiado le había defraudado.
Pero Dios no se había olvidado ni abandonado a José. Ni tampoco permitiría el Señor que la amnesia del copero durara de modo indefinido. Llegó el momento en que Faraón necesitaba alguien que pudiera interpretar sueños. Justo a tiempo, en la trama de ese drama divinamente orquestado, el copero se acordó de la experiencia tan extraordinaria que tuvo en prisión.
El plan de Dios para José se cumplía tal y como Él quería.
UNA HAMBRUNA PRONOSTICADA
Una noche el Faraón se despertó con un sudor frío, perplejo por la pesadilla más gráfica y terrible que jamás había experimentado. En su sueño, el Faraón estaba en la orilla del río Nilo, con siete vacas hermosas y sanas que pastaban en una pradera cercana.
El cuadro era pacífico y sereno. De repente, como algo extraído de una horrible película de terror, siete vacas flacas entraron en el campo, atacaron a las vacas gordas, ¡y se las comieron! Incluso después de devorar a las vacas gordas, las flacas seguían estando tan feas y delgadas como antes.
El Faraón respondió al sueño despertándose sobresaltado: sin duda alguna sentado en su cama y mirando en la oscuridad. ¿Qué significaba eso? Finalmente, acostándose de nuevo y girándose, volvió a dormirse a duras penas y volvió a soñar. Su segunda pesadilla repetía el mismo impactante patrón que el primero, salvo que en lugar de vacas, siete espigas menudas y abatidas se comían a siete gruesas y llenas
Al día siguiente, el Faraón estaba muy preocupado. Incluso se angustió más cuando vio que ninguno de sus magos o sabios eran capaces de decirle lo que significaba el sueño.
La alarmante situación bastó para despertar la corta memoria del copero y que se acordase de José, que había interpretado su sueño. El Faraón no perdió tiempo en ordenar la liberación de José.
Le pusieron ropas nuevas, le dieron un rápido afeitado y le apresuraron ante la presencia del Faraón.
Y dijo Faraón a José: Yo he tenido un sueño, y no hay quien lo interprete; mas he oído decir de ti, que oyes sueños para interpretarlos. Respondió José a Faraón, diciendo: No está en mí; Dios será el que dé respuesta propicia a Faraón. (Génesis 41.15–16)
Cuando el rey hubo contado su sueño nuevamente, el Señor reveló su interpretación a través de José. Ambos sueños reflejaban la misma realidad futura: habría siete años de abundancia seguidos de siete años de hambruna.
Si los egipcios querían estar listos para la futura catástrofe, tendrían que comenzar a almacenar recursos inmediatamente. Además, se necesitaría un hombre con capacidades administrativas y experiencia en la gestión de equipos para organizar la recolecta y el esfuerzo de almacenaje.
Claramente, Dios había orquestado las experiencias y pruebas del pasado de José para ese momento. Si sus hermanos no le hubieran vendido como esclavo, no habría llegado a Egipto.
Si Potifar no le hubiera comprado en el mercado de esclavos, no habría adquirido la experiencia necesaria para dirigir al pueblo y las mercancías en un contexto egipcio. Si no le hubieran acusado falsamente y arrojado en prisión, no habría interpretado el sueño del copero, y si eso no hubiera ocurrido, el Faraón no le habría mandado llamar ese día señalado por Dios. Sus responsabilidades en la casa de Potifar y en la prisión le habían preparado para su nueva función en la casa de Faraón. El Señor había supervisado todos esos acontecimientos para llevarle a este momento en el que José estaría preparado para organizar un trabajo alimenticio de proporciones nacionales.
Como el rey había reconocido la mano de Dios sobre José, inmediatamente supo que él debía organizar las operaciones de recogida del alimento.
Y dijo Faraón a sus siervos: ¿Acaso hallaremos a otro hombre como éste, en quien esté el espíritu de Dios? Y dijo Faraón a José: Pues que Dios te ha hecho saber todo esto, no hay entendido ni sabio como tú.
Tú estarás sobre mi casa, y por tu palabra se gobernará todo mi pueblo; solamente en el trono seré yo mayor que tú. Dijo además Faraón a José: He aquí yo te he puesto sobre toda la tierra de Egipto. (Génesis 41.38–41)
En un día, la suerte de José cambió por completo. Esa mañana, se había despertado en su celda. Por la noche, estaba durmiendo en palacio.
Trece años antes, había llegado a Egipto como un esclavo de condición baja pero ahora, a los treinta años de edad, se había convertido en el segundo gobernante más poderoso de la tierra.
No cabe duda de que incluso en este tiempo de exaltación, José aún se preguntaba por su padre y sus hermanos en Canaán.
¿Qué pensarían si pudieran verle ahora? ¿Y qué había de los sueños que Dios le dio cuando estaba aún en su casa? El Señor le había revelado el significado de las visiones de otras personas, pero ¿qué ocurría con su propio sueño?
UNA REUNIÓN FAMILIAR
Los siguientes siete años fueron de abundancia y pasaron rápidamente. Durante ese tiempo, José estuvo ocupado organizando la recolección y almacenamiento del grano en todas las ciudades de Egipto. Sus esfuerzos tuvieron tanto éxito que resultaba imposible llevar un registro exacto de todas las provisiones.
Fue durante ese período cuando José se casó y comenzó una familia. La bondad de Dios con él se reflejó en los nombres de sus dos hijos.
Llamó al mayor Manasés, que significa olvidadizo, porque como él mismo dijo: «Dios me hizo olvidar todo mi trabajo, y toda la casa de mi padre» (Génesis 41.51). A su hijo menor le puso por nombre Efraín, que significa fructífero. Como José mismo explicó: «Dios me hizo fructificar en la tierra de mi aflicción» (v. 52). A pesar de todo lo que José había soportado, Dios seguía siendo el centro de su pensamiento.
El Señor lo capacitó para dejar atrás el dolor de su pasado y disfrutar de bendiciones en el mismo lugar donde había soportado tantas pruebas.
Aunque Egipto estaba a punto de experimentar una gran hambruna, José estaba comenzando a disfrutar una gran abundancia.
Cuando terminaron los años buenos y comenzó la hambruna, los diligentes preparativos de José dieron su fruto. Los egipcios no solo se libraron de una muerte masiva, sino que multitudes de personas que sufrían hambre en las naciones adyacentes llegaban a Egipto a comprar comida.
La anticipación de José y una cuidadosa planificación salvó las vidas de millones de personas en todo el mundo del Oriente Medio. También hizo aumentar significativamente la riqueza del Faraón (Génesis 47.14–24).
Significativo es el hecho de que entre los afectados por la hambruna estaban los miembros de la familia de José en Canaán.
Como todo el mundo, finalmente se quedaron sin comida y se vieron forzados a ir a Egipto a comprar grano. Jacob les dijo a sus hijos en Génesis 42.2: «He aquí, yo he oído que hay víveres en Egipto; descended allá, y comprad de allí para nosotros, para que podamos vivir, y no muramos». Veinte años después de haber vendido a su hermano en la esclavitud, los diez hermanos mayores
de José emprendieron el mismo viaje a Egipto que había hecho José hacía mucho tiempo.
Dios permitió que José padeciera mucho, para que a través de su esfuerzo, la familia de Israel pudiera salvarse de la hambruna y llegar a un lugar donde podrían crecer hasta convertirse en una gran nación.
Todo era parte del cumplimiento de la promesa que el Señor le había hecho a Abraham tres generaciones atrás (véase Génesis 15.13–14). En un irónico cambio de la providencia divina, los hermanos de José llegaron a Egipto para evitar la muerte, y la persona a la que habían intentado matar dos décadas atrás sería la que les rescataría de su situación.
La primera vez que los hermanos de José comparecieron ante él, no lo reconocieron. Era veinte años mayor, afeitado por completo, vestido como un egipcio y en una posición de gran autoridad. Pensarían que, en caso de que aún siguiera con vida, sería esclavo en algún lugar.
Además, les habló a través de un traductor. Por otro lado, José sí los reconoció. Cuando se postraron ante él, lejanos recuerdos inundaron su mente al recordar los sueños de su juventud (Génesis 42.6–9).
Pero en vez de revelarles inmediatamente su identidad, José decidió probar primero a sus hermanos, para ver si sus corazones habían cambiado.
Mediante varias interacciones, durante un largo período, José creó una trama para poder observar su verdadero carácter. Durante la primera reunión les dijo que no regresaran a Egipto a menos que llevasen con ellos a su hermano menor, Benjamín.
Muchos meses después, regresaron de mala gana con Benjamín. En su segunda reunión, José puso en secreto una copa de plata en la bolsa de Benjamín, para que cuando se descubriera en el regreso de sus hermanos a Canaán, Benjamín fuera arrestado por robo.
Como castigo, se convertiría en esclavo en Egipto mientras que a los demás hermanos se les permitiría irse libremente.
José observaba para descubrir cuál sería la respuesta de sus hermanos. ¿Abandonarían a Benjamín como esclavo, como habían hecho con él? ¿Pensarían solo en salvarse a sí mismos y después inventarían una historia para explicarle a su padre por qué Benjamín no había regresado a casa con ellos? ¿O intentarían salvar a su hermano menor, exponiéndose ellos mismos a la prisión para protegerle?
No cabe duda de que el corazón de José se llenó cuando todos sus hermanos regresaron con Benjamín, con sus túnicas rasgadas de angustia, y sus voces rogando por su liberación. Probablemente se quedó sorprendido, y agradado, cuando Judá, el hermano que había sugerido vender a José como esclavo, se ofreció a sí mismo como sustituto por la vida de Benjamín.
Con incesante ruego, Judá le dijo a José: «Te ruego, por tanto, que quede ahora tu siervo en lugar del joven por siervo de mi señor, y que el joven vaya con sus hermanos» (Génesis 44.33). Claramente, esos hombres no eran los mismos que habían traicionado a José tantos años atrás.
Cuando observó la desinteresada lealtad de sus hermanos hacia Benjamín, José no pudo contenerse más.
Tras despedir a sus sirvientes, comenzó a llorar tan alto que los egipcios le escuchaban llorar desde las otras habitaciones de la casa.
Con lágrimas en los ojos, reveló su identidad a sus hermanos: «Soy José».
Emociones mezcladas de un inmenso alivio y total pavor a la vez corrían por sus venas.
El hermano al que habían vendido como esclavo, ¡ahora era gobernador de Egipto! El relato de Génesis expresa su profundo asombro y ansiedad con estas palabras: «Y sus hermanos no pudieron responderle, porque estaban turbados delante de él» (Génesis 45.3).
Pero José no estaba interesado en buscar venganza. Había visto la mano providencial del Señor en sus anteriores acciones. Entendió que Dios le había usado para preservar a su familia y para hacerles llegar a Egipto.
Todo era conforme a la voluntad del Señor. Observe la teología centrada en Dios que sostenía el pensamiento de José.
En Génesis 45.4–8, consoló a sus hermanos con estas palabras:
Yo soy José vuestro hermano, el que vendisteis para Egipto. Ahora, pues, no os entristezcáis, ni os pese de haberme vendido acá; porque para preservación de vida me envió Dios delante de vosotros.
Pues ya ha habido dos años de hambre en medio de la tierra, y aún quedan cinco años en los cuales ni habrá arada ni siega.
Y Dios me envió delante de vosotros, para preservaros posteridad sobre la tierra, y para daros vida por medio de gran liberación.
Así, pues, no me enviasteis acá vosotros, sino Dios, que me ha puesto por padre de Faraón y por señor de toda su casa, y por gobernador en toda la tierra de Egipto.
José enfatizó tres veces que la mano de Dios estuvo en todo el proceso.
No estaba excusando a sus hermanos por su pecado, sino que enfatizó el hecho de que, en sus propósitos soberanos, el Señor incluso usa las malas acciones de personas malas para lograr los fines que Él desea. Dado que Dios envió a José a Egipto, Israel y sus hijos se libraron de una hambruna que podría haber acabado con la familia entera.
Cuando Jacob escuchó la noticia de que su hijo José aún estaba vivo, se quedó tan aturdido que incluso su corazón se detuvo momentáneamente (Génesis 45.26). Ya tenía ciento treinta años de vida, pero se preparó rápidamente para un viaje a Egipto para ver a su hijo predilecto. Mientras viajaba, Dios se le apareció en una visión y le reiteró el hecho de que todo eso era parte de su diseño para cumplir su pacto con Abraham. El Señor le dijo a Jacob: «Yo soy Dios, el Dios de tu padre; no temas de descender a Egipto, porque allí yo haré de ti una gran nación» (Génesis 46.3; cp. 12.1–3).
El Faraón recibió gustosamente al padre y los hermanos de José y les ofreció la mejor tierra de Egipto: una región llamada Gosén. Allí, podrían criar a sus familiares, cuidar su ganado y prosperar. La familia de Jacob, en total unas setenta personas, se mudaron a Egipto después de dos años de hambruna (Génesis 45.6).
Jacob vivió otros diecisiete años en Egipto, y murió a la edad de ciento cuarenta y siete. Unos 450 años después se convertirían en una nación de dos millones, listos para recibir su promesa de nuevo en la tierra de Canaán.
LA REITERACIÓN DEL PERDÓN
José tenía cincuenta y seis años cuando murió su padre, y cuando sus hermanos se postraron ante él una vez más, temerosos de que con la muerte de Jacob José pudiera finalmente ejecutar venganza contra ellos. Como explica Génesis 50.15: «Viendo los hermanos de José que su padre era muerto, dijeron: Quizá nos aborrecerá José, y nos dará el pago de todo el mal que le hicimos».
Su odio hacia José había sido real, pero el odio de José hacia sus hermanos existía solo en la imaginación de ellos.
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